Algoritmo Egipcio
Documentado en textos milenarios como el papiro de Rhind, este método milenario reduce la multiplicación a sus componentes más básicos:
duplicar y sumar (Hernández Peregrina & Ojeda López, 2014).

¿Cómo funciona?
Se trazan dos columnas. En la izquierda se coloca el primer factor y en la derecha el número 1. Se duplican ambas cantidades fila a fila. Luego,
se identifican los números de la columna derecha que, sumados, equivalgan al segundo factor. Finalmente, se suman los valores correspondientes
de la columna izquierda (Hernández Peregrina & Ojeda López, 2014). No es un simple truco visual; es una aplicación directa de la propiedad
distributiva. Transforma una multiplicación compleja en varias multiplicaciones simples basadas en potencias de 2 (Fernández Bravo, 2007).
Ventajas didácticas
Su mayor atractivo en el aula es que no requiere memorizar las tablas de multiplicar. Es altamente visual y ayuda a evitar la mecanización
prematura que suele ocurrir al introducir el algoritmo estándar sin que los niños entiendan qué están haciendo (Fernández Bravo, 2007;
Hernández Peregrina & Ojeda López, 2014).
Limitaciones
A nivel práctico, es lento y ocupa mucho espacio con números grandes. A nivel cognitivo, su principal desventaja es que no refuerza la
comprensión del valor posicional (base 10), el cual es el pilar de nuestro sistema numérico actual (Gómez-Granell, 1985).
Algoritmo de Celosía o Hindú
Introducido en Occidente por Fibonacci en 1202 (Cid et al., 2003), este método histórico utiliza una cuadrícula visual para organizar los productos parciales. Funciona como un "andamio" que reduce la carga en la memoria de trabajo al separar la fase de multiplicación de la suma de los acarreos (Fernández Bravo, 2007).

¿Cómo funciona?
Se dibuja una rejilla con celdas divididas por diagonales. Cada intersección guarda el producto de las cifras correspondientes (decenas arriba de la diagonal, unidades abajo). Finalmente, se suman las bandas diagonales, las cuales actúan matemáticamente como agrupadores de potencias de diez (Castro, 2001; Gómez-Granell, 1985).
Ventajas didácticas
Minimiza el olvido de las "llevadas", facilita localizar errores en celdas específicas sin repetir todo el cálculo, y ofrece un soporte espacial excelente para comprender el valor de posición.
Limitaciones
Su trazado consume más tiempo y espacio. Además, si no se explica la relación geométrica con las potencias de diez, corre el riesgo de convertirse en un truco mecánico carente de significado (Cid et al., 2003; Gómez-Granell, 1985).
El Algoritmo Estándar frente al Método ABN
Históricamente, el Algoritmo Estándar (Cálculo Basado en Cifras o CBC) ha predominado por su ahorro de espacio. Sin embargo, al operar de derecha a izquierda con cifras descontextualizadas y exigir la simultaneidad de la multiplicación con las "llevadas" (Cid et al., 2003), a menudo genera un "vacío de significado" en los estudiantes (Martínez Montero, 2010). Como respuesta constructivista surge el Método ABN (Abiertos Basados en Números), que prioriza el sentido numérico por encima de la mecanización.
Estándar

ABN

¿Cómo funciona?
A diferencia del algoritmo tradicional, el ABN descompone los factores en sus magnitudes reales (ej. 83 se concibe como 80 + 3). Se multiplican los valores completos y se utiliza una columna de sumas acumuladas, haciendo visible la propiedad distributiva de la operación (Martínez Montero y Sánchez Cortés, 2011).
Ventajas didácticas
Al operar de izquierda a derecha, respeta la intuición natural del procesamiento de cantidades. Además, elimina el error de las "llevadas", se adapta a la capacidad de cálculo mental de cada alumno y mejora notablemente la conexión matemática en la resolución de problemas (Martínez Montero, 2010; Martínez Montero y Sánchez Cortés, 2013).
Limitaciones
Requiere un mayor espacio físico en el papel y exige un cambio de paradigma formativo en el profesorado (Cid et al., 2003).