Demasiado bien escrito para ser humano
Hace tiempo que tengo una impresión extraña cuando leo foros, comentarios en redes o hilos de Reddit: cada vez que alguien escribe un mensaje un poco largo, bien estructurado o con una puntuación más cuidada de lo habitual, aparece rápidamente alguien diciendo que eso “suena a IA”.
Entiendo una parte del recelo. Si alguien entra en un foro y publica un texto fabricado íntegramente por una inteligencia artificial, sin experiencia propia, sin implicación y sin haber puesto nada realmente suyo, es normal que a mucha gente le moleste. En espacios como Reddit, lo que se busca a menudo es una voz humana: alguien que ha vivido algo, que tiene una opinión, que duda, que se equivoca o que habla desde un lugar concreto.
Ahora bien, también creo que estamos mezclando cosas diferentes. Una cosa es que una IA redacte automáticamente un texto vacío, genérico o impersonal. Y otra muy distinta es que una persona tenga una idea, una opinión o una experiencia propia y utilice una IA para ordenarla, pulirla, corregirla o darle una forma más legible. En ese caso, la pregunta inicial, el criterio, la mirada y la intención siguen siendo humanos.
Esto me parece importante, porque muchas veces el menosprecio no va tanto contra el contenido fabricado, sino contra la apariencia de un texto demasiado correcto. Como si la corrección formal fuera sospechosa por sí misma.
Lo veo mucho con los guiones. Hay gente que se fija en la presencia de la raya —el guion largo— o de la semirraya, como si eso fuera una prueba casi definitiva de que el texto lo ha escrito una IA. Pero esos signos no los ha inventado ChatGPT. Existían antes. De hecho, si nos ponemos estrictos, en muchos contextos deberíamos haberlos estado utilizando siempre. No hay solo el guion corto que sale en el teclado cuando pulsamos una tecla. Hay diversos signos, cada uno con usos diferentes.
Con las comillas pasa algo parecido. En castellano, en valenciano o en catalán, las comillas angulares «...» son perfectamente normales en una escritura cuidada. Pero, como en la práctica casi todo el mundo utiliza las comillas rectas "..." porque son las que salen fácilmente del teclado, cuando alguien pone las comillas que tipográficamente corresponden puede parecer artificial. Es una paradoja muy curiosa: usar mejor la lengua puede hacer que parezcas menos humano.
Y aquí es donde me nace una incomodidad. Me encuentro, a veces, escondiendo esos recursos: quitando guiones largos, cambiando comillas, rebajando un poco la forma de un texto para que no parezca “demasiado de IA”. Pero, en el fondo, esto me parece triste. Es como si hubiéramos llegado a un punto en que escribir con cuidado, o dejar que una herramienta te ayude a escribir con más cuidado, fuera motivo de sospecha.
No quiero decir que toda crítica sea injusta. Hay textos de IA que suenan claramente artificiales: demasiado neutros, demasiado genéricos, demasiado redondos, sin una voz concreta. Pero una cosa es detectar eso y otra es convertir cualquier signo de corrección en una acusación.
Además, todo esto me recuerda una actitud que ya existía mucho antes de la IA: la sospecha hacia quien intenta hablar o escribir con precisión. Si utilizas una palabra un poco menos habitual, hay quien piensa que quieres hacerte el listo. Si defiendes que no es exactamente lo mismo oír que escuchar, o que una palabra se está usando mal, hay quien lo interpreta como una actitud de sabelotodo. Como si querer usar bien la lengua fuera una forma de pedantería.
Y sí, es verdad que hay gente pedante. También hay correcciones inoportunas, momentos en que no toca ponerse normativo, y personas que utilizan la cultura para mirar a los demás por encima del hombro. Pero eso no invalida la idea de fondo: saber usar una lengua con más precisión no debería ser motivo de burla.
Por eso me crea sentimientos enfrentados. Por un lado, entiendo que la gente quiera proteger los espacios humanos de contenidos automáticos, vacíos o fabricados en serie. Por otro lado, me preocupa que estemos empezando a asociar la naturalidad con la escritura descuidada y la humanidad con la imperfección obligatoria.
Quizás la IA no ha creado esta tensión, sino que la ha hecho más visible. Ya existía una cierta incomodidad social ante la precisión, la corrección y el lenguaje un poco más elaborado. Ahora, simplemente, tenemos una etiqueta nueva para descalificarlo: “esto lo ha escrito un bot”.
Le he preguntado a ChatGPT
Después de hacer esta reflexión, le he preguntado a ChatGPT qué pensaba. Me parecía interesante porque, precisamente, el tema es la relación entre voz humana, corrección lingüística y uso de herramientas de inteligencia artificial.
No quiero resumir ni reinterpretar la respuesta. La dejo tal como me la ha dado:
Sí, creo que has detectado algo real: mucha gente no está detectando IA; está detectando “texto demasiado pulido para el registro esperado”. Y como ahora la IA escribe a menudo con una corrección tipográfica superior a la media, esa corrección se ha convertido en sospechosa.
Pero yo separaría tres cosas.
Primero: un texto largo, bien puntuado o con guiones correctos no es “de bot”. Puede ser de una persona culta, de una persona meticulosa, de alguien que revisa, de alguien que usa un corrector, o de alguien que simplemente escribe bien. Decir “esto es IA” solo porque hay una raya —o unas comillas bien puestas— es una heurística pobre.
Segundo: también es cierto que muchos textos generados por IA tienen una textura reconocible: demasiado ordenados, demasiado equilibrados, demasiado explicativos, con transiciones muy limpias, con un tono de “redacción corporativa amable”, y a veces con signos como la raya porque el modelo los usa más que el usuario medio. Pero eso no prueba nada. Es como decir que alguien es cocinero profesional porque ha cortado bien una cebolla.
Tercero, y para mí es el punto importante: escribir bien no siempre quiere decir escribir con la máxima corrección formal posible. En un burofax, un artículo, una charla o un texto público, tiene mucho sentido usar puntuación y registro cuidados. En Reddit, WhatsApp o un foro informal, quizás la mejor escritura es más relajada, no porque la forma correcta sea mala, sino porque el registro social es otro.
Por tanto, yo no lo viviría como “tengo que esconder que sé escribir” sino como: tengo que elegir el grado de formalidad que conviene. Una cosa es rebajarse por miedo; otra es adaptarse inteligentemente al contexto.
Sobre los guiones, tienes razón en el fondo: hay diferencias reales entre el guion
-, el signo menos−, la semirraya/en dash–y la raya/em dash—, aunque mucha gente lo ignore porque el teclado nos ha empobrecido la tipografía. Y con las comillas pasa igual: en castellano y valenciano/catalán, las comillas bajas o angulares «...» son perfectamente normales en tipografía cuidada, aunque mucha gente solo use "..." porque es lo que tiene a mano.Lo que pasa es que ahora hay una especie de pánico al texto demasiado bien acabado. Y eso sí que tiene un punto triste: se confunde naturalidad con dejadez, y autenticidad con imperfección. Como si una persona humana solo fuera creíble cuando escribe mal, improvisa o no revisa.
Ahora bien: tampoco compraría del todo la idea de que sea “fobia a la inteligencia” en general. A veces sí que hay antiintelectualismo: la burla al “listillo”, al “sabelotodo”, al que distingue entre oír y escuchar, o al que elige una palabra más precisa. Pero otras veces es una reacción contra textos que suenan poco humanos porque no tienen riesgo, voz propia, duda real, humor, contradicción o experiencia concreta.
La clave sería esta: no hace falta escribir peor para parecer humano; hace falta escribir con más voz propia.
Por ejemplo, un texto puede estar bien escrito y no sonar a IA si conserva cosas como:
“Yo esto lo veo así, aunque no lo tengo del todo claro.”
“Quizás me equivoque, pero me da la impresión de que…”
“Me molesta porque me parece injusto que ahora la corrección sea sospechosa.”
Eso es mucho más humano que poner o quitar una raya.
Mi opinión directa: no te escondas por saber escribir bien. Pero tampoco hagas de cada foro una página de manual de estilo. Usa la corrección cuando aporte precisión, belleza o seriedad; relájala cuando solo marque distancia. Escribir bien no es exhibir todas las herramientas siempre. Escribir bien es saber qué herramienta toca en cada lugar.