ANTERIOR
PEARL HARBOR
SIGUIENTE

El 1 de diciembre de 1941 los alemanes entraron en Užice, con lo que la república del mismo nombre pasó a la historia pocos meses después de su creación. Para entonces los comunistas que la habían organizado estaban ya huidos en Bosnia o en Montenegro. Allí, los partisanos montenegrinos habían organizado un ataque con 4.000 hombres a la ciudad de Pljevlja, defendida por unos 2.000 italianos. Sin embargo, el ataque fracasó, y los partisanos se retiraron con más de 200 muertos y otros tantos heridos. Muchos de ellos desertaron y se unieron a los chetniks, que ahora se llevaban bien con el Eje. Otros, en cambio, optaron por sembrar el terror y atacaron las localidades vecinas, matando italianos, "sectarios" y "pervertidos".

Rommel atacó Belhamed, donde los neozelandeses contaron 879 muertos, 1.699 heridos y 2.042 fueron hechos prisioneros. Sin embargo, los tanques británicos lograron rechazar el ataque. También resultó frustrado un ataque a Ed Duda.

La Luftwaffe hundió un carguero (Hilde) y un rompehielos estonio (Tajusa).

Un crucero británico hundió un destructor (Alvise da Mosto) y un petrolero italiano (Iridio Mantovani). La aviación hundió un mercante armado (Adriatico) cerca de Bengasi.

Otro crucero británico hundió un barco de suministros alemán (Python) en el Atlántico Sur. Sus 414 supervivientes fueron rescatados por cuatro submarinos alemanes y cuatro italianos.

La Legión de voluntarios franceses contra el bolchevismo empezó a actuar en el frente oriental, a unos 60 km de Moscú. Mientras tanto, Pétain y François Darlan se entrevistaban con Göring en Saint-Florentin. Trataron de iniciar negociaciones para que la soberanía francesa fuera restituida sobre todo el territorio a cambio de plena colaboración con el III Reich, pero Göring no quiso ni hablar de ello. En su lugar, las conversaciones se centraron en asuntos de cooperación militar. Tal y como le estaba yendo a Rommel en África, no era descartable que tuviera que acabar retirándose hasta la colonia francesa de Túnez.

Agatha Christie publicó dos novelas ese año: Maldad bajo el sol, protagonizada por Hércules Poirot, y El misterio de Sans Souci, protagonizada por Tommy y Tuppence Beresford, que persiguen a unos espías alemanes. Las similitudes de la trama con algunos hechos reales llevaron a servicio secreto británico a investigar a la escritora, por si tenía recibía informaciones de algún miembro de la agencia de inteligencia británica. El principal sospechoso era el criptógrafo Dilly Knox.

Johnston McCulley publicó su novela La marca del Zorro.

Johnny Weissmuller y Maureen O'Sullivan protagonizaron El secreto de tarzán.

Una conferencia imperial en Japón acordó entrar en guerra contra los Estados Unidos, Gran Bretaña y los Países Bajos. El 2 de diciembre Japón presionó a Alemania para que se uniera a una "hipotética" guerra contra los Estados Unidos.

Los alemanes llegaron a 24 km de Moscú. Con sus prismáticos podían ver los capiteles del Kremlin. Sin embargo, para entonces habían empezado las primeras tormentas, que empeoraron sensiblemente las condiciones en el frente. Un batallón de reconocimiento logró llegar a la ciudad de Jimki, a 8 km de Moscú y logró capturar un puente sobre el canal de Moscú, así como la estación ferroviaria.

La ciudad de Hanko fue ocupada por los finlandeses después de que los soviéticos hubieran completado su evacuación.

Un submarino alemán hundió un petrolero estadounidense (Astral) en el Atlántico. Otro italiano hundió un carguero británico (Miguel de Larrinaga).

Submarinos alemanes hundieron un carguero británico (Grelhead) y otro noruego (Fjord) en el Mediterráneo.

Creyendo que la situación en Tobruk estaba controlada y que el intento aliado de romper el asedio había quedado frustrado, el 3 de diciembre Rommel lanzó ataques contra Bardia, Sollum y el Paso de Halfaya, pero todos ellos fueron rechazados.

Władysław Sikorski envió una carta a Stalin en la que incluía una lista de más de 30.000 soldados polacos capturados por los soviéticos de los que no se sabía nada.

Un submarino alemán hundió un carguero estadounidense (Sagadahoc) en el Atlántico.

El 4 de diciembre los británicos lanzaron un ataque sobre Bir el Gubi, defendida por unos 1.500 italianos. La situación era crítica y Rommel tuvo que enviar tropas desde la frontera con Egipto que atacaron de nuevo Ed Duda, una vez más sin éxito.

Los alemanes pusieron en marcha la operación Mihailović, con el propósito de acabar con los guerrilleros que aún apoyaban a Draža Mihailović. Cuatro columnas avanzaron desde direcciones distintas hacia Ravna Gora, dos salieron de Valjevo, aunque enseguida se separaron, otra salió de Čačak y la cuarta de Kragujevac.

Shefqet Verlaci fue sustituido como primer ministro del protectorado italiano de Albania por Mustafa Merlika-Kruja. Italia pasó a controlar directamente todos los recursos naturales albaneses.

Un submarino británico hundió un carguero italiano (Eridano) en el mar Jónico.

Al no haber recibido respuesta de Alemania, los japoneses habían abordado a Italia en su intención de garantizar un respaldo cuando atacaran a los Estados Unidos. A las 4:00 del 5 de diciembre Ribbentrop presentó al embajador japonés una propuesta previamente consensuada con Italia para unirse a la guerra.

Los finlandeses tomaron Medvezhyegorsk, en Carelia.

Mientras tanto, el avance alemán sobre Moscú tuvo que ser detenido. El general Guderian escribió en su diario: La ofensiva sobre Moscú ha fracasado [...] Subestimamos la fuerza del enemigo, así como su número y el clima. Afortunadamente, detuve a mis tropas el 5 de diciembre. Si no, la catástrofe habría sido inevitable. Además del frío, los alemanes tenían graves problemas logísticos, en los que había influido en gran medida la política de tierra quemada que habían llevado a cabo los soviéticos en su retirada, así como el transporte de su industria hacia el este. Los alemanes pensaban que, pese a todo, los soviéticos carecían de reservas y que, por consiguiente, no podrían organizar un contraataque, pero se equivocaban. Stalin había traído de Siberia unas 18 divisiones, con 1.700 tanques y 1.500 aviones. En total contaba con más de un millón de soldados en Moscú, apenas unos pocos más que los alemanes. No obstante, adecuadamente distribuidos, los soviéticos duplicaban en número a los alemanes en algunos puntos estratégicos. Ese mismo día Zhúkov inició el contraataque en Kalinin, aunque al principio su éxito fue moderado.

Los alemanes mataron a un centenar de gitanos que habían arrestado ese mismo día en Liepāja.

Los italianos en Bir el Gubi recibieron refuerzos alemanes e italianos, entre continuos enfrentamentos con los aliados.

El coronel Mihailović recibió en Beršić un mensaje que le informaba de que el mayor Aleksandar Mišić pretendía lanzar un ataque frontal desde Struganik contra los alemanes que avanzaban sobre Ravna Gora. Cabalgando a toda velocidad hasta la noche llegó a Struganik, donde ordenó a Mišić que suspendiera el ataque. Mientras tanto, otro grupo de chetniks atacó una vez más Novi Pazar. Otro grupo de chetniks que actuaba en nombre del gobierno servio había recibido de los italianos el control sobre la ciudad de Foča, y aprovecharon para matar en ella a unos 500 musulmanes.

El rey Leopoldo III de Bélgica tenía pensado casarse por la Iglesia con Lilian Baels cuando terminara la guerra, pero, dado que esperaba un hijo suyo, finalmente la ceremonia tuvo lugar el 6 de diciembre. La noticia se hizo pública al día siguiente, y no fue bien recibida por buena parte de los belgas.

Los finlandeses tomaron Poventsa en Carelia. Gran Bretaña declaró la guerra a Finlandia, Hungría y Rumanía.

La aviación alemana hundió un submarino soviético en el mar Negro. Un submarino alemán hundió un carguero británico (Scottish Trader) en el Atlántico.

Los Estados Unidos habían detectado una concentración de barcos japoneses en el Pacífico, aunque Japón lo había negado cuando se le pidieron explicaciones. Ese día el presidente Roosevelt escribió una carta personal al emperador Hirohito tratando de evitar la guerra:

Me dirijo ahora a Su Majestad con la ferviente esperanza de que Su Majestad pueda, como yo estoy haciendo, buscar en este momento de emergencia vías para disipar las nubes oscuras. Confío en que ambos, por el bien no sólo de los pueblos de nuestros dos grandes países, sino por el de todos los habitantes de los territorios vecinos, atendamos a nuestro deber sagrado de restablecer la amistad tradicional y evitar más muertes y destrucción en el mundo.

La primera de las columnas alemanas que se dirigían a Ravna Gora, precedida de un grupo de prisioneros servios que actuaban como escudos humanos, entró en Struganik, donde poco antes había llegado la cuarta, y desde allí atacaron a los chetniks, que se habían refugiado en un bosque cercano. El mayor Mišić se dejó capturar y se hizo pasar por Mihailović para que éste pudiera escapar. Los alemanes destruyeron la casa de Mišić, que había sido durante mucho tiempo el cuartel general de Mihailović. La segunda columna entró en Rajkoviće, la tercera había llegado a Družetić a primera hora del día, de donde varios oficiales chetniks lograron escapar antes del amanecer, y luego llegó hasta Brajići. Por la noche, Mihailović logró eludir el cerco alemán y se refugió en Kadina Luka.

La isla de Nauru, en la Micronesia, era un importante productor de fosfatos que se empleaban para la producción de fertilizantes de gran importancia para la agricultura de Australia, Nueva Zelanda y Japón. Pese a su importancia estratégica, no contaba con defensas. Una flota alemana encontró un barco que se dirigía hacia ella, lo persiguió, lo hundió con torpedos y apresó a los 68 supervivientes. El 7 de diciembre un barco alemán camuflado como barco mercante japonés hundió un barco noruego cerca de Nauru.

Los alemanes se retiraron de Tikhvin, a 200 km de Leningrado.

Rommel perdió cinco tanques más, y uno de sus oficiales más destacados resultó herido de muerte. Sin posibilidades de recibir suministros durante un tiempo, tuvo que retroceder hasta situarse en posición defensiva en Gazala, al oeste de Tobruk, atacado en todo momento por la aviación británica.

Las cuatro columnas alemanas llegaron a Ravna Gora, donde no encontraron rastro de los chetniks, así que incendiaron unas cuantos pueblos de la zona. Desde allí marcharon conjuntamente hasta Mionica, para luego separarse de nuevo en busca de Mihailović. Una falsa información de que los comunistas habían ocupado una parte de Novi Pazar hizo que los alemanes volvieran a ocuparla.

Finlandia dio por terminada su ofensiva contra la Unión Soviética y adoptó posiciones defensivas en todo el frente.

Dos destructores británicos hundieron un submarino alemán cerca de Gibraltar.

El mariscal Wilhelm Keitel firmó las Directivas para la persecución de las infracciones cometidas contra el Reich o las fuerzas de ocupación en los territorios ocupados, más conocido como el decreto "Noche y niebla" (en alusión a un pasaje de El oro del Rin), por el que se establecía que los oponentes al régimen nazi serían deportados a campos de concentración alemanes de forma secreta, de modo que nadie volviera a saber de su paradero. Los prisioneros eran transportados con frecuencia de un campo de concentración a otro, en largos viajes en tren sin apenas agua ni alimentos. En los campos eran sometidos a jornadas laborales de 20 horas diarias, a menudo en condiciones de frío o calor extremos. Cuando ya no estaban en condiciones de trabajar, los mataban. Entre las víctimas más destacadas de este decreto hubo diversos miembros de la resistencia francesa, belga y neerlandesa.

Una flota japonesa formada por 6 portaviones 14 barcos de guerra, 8 petroleros, 23 submarinos y 5 minisubmarinos se aproximó a Hawái. En un momento dado, hasta 183 aviones fueron despegando y se dirigieron hacia la base naval de Pearl Harbor. Los radares detectaron la formación, pero la confundieron con la llegada de seis bombarderos que estaba prevista para esos momentos. Unos pocos aviones que sobrevolaban la zona fueron abatidos. Alguno logró transmitir una señal confusa de alerta, pero tampoco surtió efecto. A las 7:48 hora local (sobre las seis de la tarde hora de Greenwich) empezaron a bombardear y ametrallar el puerto. En primer lugar atacaron a los acorazados estadounidenses, y al mismo tiempo un aeródromo y una base aérea. Varios minisubmarinos torpedearon también algunos objetivos. Los estadounidenses fueron tomados completamente por sorpresa. La mayor parte de los marines y soldados tuvo que despertarse y vestirse, los almacenes de munición estaban cerrados, un destructor tuvo que ponerse en acción con sólo cuatro oficiales a bordo, etc.

Luego llegó una segunda oleada compuesta por otros 171 aviones divididos en tres grupos. Dos de ellos llegaron al mismo tiempo a Pearl Harbor desde direcciones distintas. El ataque duró 90 minutos. Murieron 2.386 estadounidenses (55 de ellos civiles) y 1.139 resultaron heridos. Un total de 18 barcos resultaron hundidos o encallados, entre ellos 5 acorazados. Casi la mitad de las víctimas mortales se produjeron por la explosión de la santabárbara de uno de los acorazados. De los 402 aviones estadounidenses que había en Hawái, 188 fueron destruidos y otros 159 recibieron daños. Sólo 8 aviones lograron despegar durante la batalla. Sin embargo, los japoneses no pudieron localizar ninguno de los tres portaaviones que los Estados Unidos tenían en la zona (uno estaba en reparación en San Diego, otro había salido días antes a una travesía, y el tercero estaba de regreso). Por su parte, 29 aviones japoneses resultaron derribados y otros 74 fueron dañados por la artillería antiaérea. Un minisubmarino encalló y fue encontrado por los estadounidenses, que capturaron a su piloto, Kazuo Sakamaki, el primer prisionero de guerra japonés que capturaron los estadounidenses. Pidió permiso para suicidarse, pero se le denegó.

Varios oficiales japoneses instaron al vicealmirante Chūichi Nagumo, que estaba al mando de la operación, a que lanzara una tercera oleada que destruyera los depósitos de combustible y torpedos de Pearl Harbor. Sin embargo, Nagumo no consideró prudente hacerlo y ordenó la retirada.

Unos minutos más tarde dos destructores japoneses atacaban el atolón de Midway, la única isla del archipiélago hawaiano que no forma parte del Estado de Hawái. En ella había una pequeña base naval estadounidense. El bombardeo causó cuatro muertos y un herido. Además, un avión fue destruido y la base sufrió algunos daños. Uno de los destructores japoneses resultó dañado.

Tokio había transmitido una notificación a la embajada japonesa en Washington y, en teoría, el ataque debía empezar media hora después de que el embajador la presentara al gobierno estadounidense. Sin embargo, la complejidad de la decodificación hizo que el mensaje llegara cuando ya se había iniciado el bombardeo. No obstante, el texto no contenía una declaración de guerra, ni siquiera notificaba una suspensión de las relaciones diplomáticas. Sólo sugería la posibilidad de una guerra inminente. El secretario de Estado, Cordell Hull, recibió al embajador japonés y a un enviado especial minutos después de haber sido informado de que Pearl Harbor estaba siendo atacado. Empezó a leer el documento y en un momento dado se detuvo y les dijo:

En mis cincuenta años de servicio público no he visto un documento más plagado de falsedades y distorsiones: infames falsedades y distorsiones a una escala tan monumental que nunca imaginé hasta hoy que algún gobierno del planeta fuera capaz de manifestarlas.

Cuando los japoneses abandonaron su despacho se refirió a ellos como homúnculos sinvergüenzas. Los japoneses regresaron confusos a su embajada, donde encontraron una multitud que los increpaba, y así se enteraron de que su país había atacado por sorpresa a los Estados Unidos. Hay indicios de que los militares japoneses habían planeado que el mensaje llegara demasiado tarde. Por lo visto, había habido tensiones hasta el último momento sobre si anunciar o no la declaración de guerra, y al final los partidarios de no hacerlo habían encontrado el modo de salirse con la suya.

Un piloto japonés llamado Shigenori Nishikaichi había tenido que aterrizar forzosamente en la pequeña isla de Niihau. Los japoneses creían que estaba deshabitada, y habían dado instrucciones a los pilotos de que aterrizaran en ella si era necesario y esperaran a ser rescatados. Sin embargo, la isla tenía algunos pobladores, casi todos nativos hawaianos. El aterrizaje fue presenciado por uno de ellos, Kaleohano, que encontró al piloto aturdido y, al reconocerlo como japonés, consideró prudente quitarle su pistola y sus papeles antes de que reaccionara. Luego lo llevó a su aldea, donde los hawaianos le organizaron una fiesta como signo de hospitalidad. Como no podían entenderse con él, llamaron a un japonés que vivía desde hacía tiempo en la isla. Se llamaba Ishimatsu Shintani. Éste intercambió unas palabras con el piloto y luego se marchó sin querer saber nada del asunto, ante la perplejidad de los demás. Entonces llamaron a Yoshio Harada, que era de ascendencia japonesa, pero había nacido en Hawái. Su esposa, en cambio, era originaria de Japón. El piloto informó a Harada del ataque a Pearl Harbor, pero éste consideró más prudente no contárselo a los demás. Nishikaichi le insistió en que necesitaba recuperar sus papeles, pues tenía órdenes de que bajo ningún concepto tenían que acabar en manos de los estadounidenses. Sin embargo, Kakeohano se negó a devolvérselos. En la isla no había electricidad, ni teléfonos, pero por la noche los habitantes de Niihau se enteraron por una radio del bombardeo. Interrogaron de nuevo al piloto, y esta vez Harada sí que tradujo lo que decía el piloto. La isla era propiedad de Aylmer Francis Robinson, un hawaiano de origen estadounidense que debía llegar de visita el día siguiente, así que los nativos decidieron que entonces le entregarían al piloto para que se lo llevara consigo.

A las 23:00 el gobierno tailandés recibió un ultimátum japonés para que permitieran la entrada en el país de tropas japonesas. El plazo expiraba dos horas más tarde.

Cuando se inició el ataque a Pearl Harbor, en Tailandia faltaban unos minutos para la 1:00 del 8 de diciembre. Pocos minutos antes, una primera oleada de barcazas japonesas había empezado a desembarcar soldados en la península de Malaca, entonces colonia británica (en el mismo huso horario que Tailandia). Los invasores fueron recibidos con un intenso fuego de artillería, pero al cabo de un tiempo lograron abrir una brecha en las defensas británicas. En la cercana Kota Bharu había un aeródromo del que despegaron varios aviones de la RAF, que dañaron seriamente los barcos japoneses, uno de los cuales tuvo que ser abandonado en llamas.

Sin haber recibido respuesta al ultimátum del día anterior, tropas japonesas entraron en Tailandia desde la Indochina francesa y ocuparon numerosas posiciones estratégicas sin encontrar resistencia. A las 3:00 desembarcaron en Prachuab Khrikhan y trataron de rodear un aeropuerto en el que había una pequeña guarnición de soldados tailandeses. Los pilotos trataron de despegar a pesar de que los japoneses habían tomado una parte de las instalaciones, y dos aviones fueron derribados mientras trataban de despegar. Un tercero despegó con éxito, pero no pudo localizar a los japoneses desde el aire debido a la lluvia y a la niebla. En Chumphon y Nakhon Si Thammarat tuvieron lugar otros dos desembarcos, donde los japoneses lograron crear sendas cabezas de playa. Un batallón desembarcó en Samut Prakan con la misión de entrar en Bangkok. La capital tailandesa fue bombardeada mientras el gobierno debatía qué hacer. El rey Rama VIII, que tenía entonces 16 años, se encontraba en Suiza completando sus estudios. Otras fuerzas que desembarcaron en Ban Don se dirigieron a Surat Thani, donde se enfrentaron a algunos policías y voluntarios civiles.

También fue bombardeada una base aérea tailandesa en Don Muang, en la que seis aviones resultaron destruidos.

A las 4:30 diecisiete aviones japoneses bombardearon Singapur durante media hora, provocando 61 muertos y unos 700 heridos. La artillería antiaérea no logró abatir ningún aparato. Los daños materiales no fueron graves.

Una hora más tarde (a las 8:27 hora local) la aviación japonesa bombardeaba la isla Guam, bajo soberanía estadounidense. A lo largo del día se sucedieron varios bombardeos, en los que un dragaminas estadounidense resultó hundido. También fue bombardeada la isla Wake, en medio del Pacífico, donde 36 aviones japoneses destruyeron en tierra ocho aviones estadounidenses.

Hora y media más tarde (a las 8:00 hora local) los japoneses atacaron Hong Kong, defendida por unos 14.500 soldados británicos y canadienses. Las fuerzas atacantes sumaban unos 29.700 hombres que llegaron en una flota de 11 barcos, apoyada por 47 aviones. Por su parte, los británicos sólo contaban allí con cinco aviones y las defensas navales también eran insuficientes, por lo que tres destructores británicos tuvieron que retirarse hasta Singapur. Durante los días siguientes, pilotos estadounidenses llevaron a otros puntos de China a 275 personas de Hong Kong, entre ellas la viuda de Sun Yat-sen y al ministro de finanzas chino.

A esa misma hora (en realidad una hora más tarde, por la diferencia horaria) los tailandeses incendiaron la torre de control del aeropuerto de Prachuab Khrikhan y abandonaron las instalaciones.

Los periódicos japoneses publicaron una declaración de guerra contra Gran Bretaña, los Estados Unidos y a Australia, antes de que fuera entregada a los gobiernos correspondientes. Las Indias Orientales Neerlandesas declararon la guerra a Japón, pese a que éste no los había incluido en su declaración de guerra. La Unión Soviética se declaró neutral.

A media mañana los japoneses tenían ya tres batallones completos de infantería en Malasia y empezaban a desembarcar tropas en la pequeña isla de Batán, la más septentrional de las islas Filipinas. En total, desembarcaron 490 hombres de dos barcos de transporte escoltados por un destructor y cuatro torpederos. Pronto se apoderaron sin encontrar resistencia de un pequeño aeródromo en las afueras de Basco.

La aviación japonesa hundió un carguero noruego (Ravnaas) cerca de las Filipinas y dañó otro estadounidense (Capillo) que se hundiría unos días más tarde.

Hitler dio orden de que todo el ejército adoptara posiciones defensivas a lo largo del frente soviético. Muchas unidades tuvieron que retroceder para consolidar una posición segura, y aun así, varios generales discutieron ese día con la convicción de que la línea del frente, tal y como estaba trazada en ese momento, era insostenible.

En el campo de concentración de Chełmno, en Polonia, se empezó a asesinar judíos metiéndolos en grandes camiones aislados cuyos tubos de escape eran desviados para que los gases entraran en el compartimento donde estaban encerrados. Al cabo de unos cinco minutos, cuando dejaban de oírse gritos, eran llevados hasta las afueras, y volcados en fosas previamente excavadas.

El coronel Mihailović llegó a Teočin, un pueblo cercano a Ravna Gora que los alemanes habían registrado el día anterior.

Por alguna razón, Friedrich Jeckeln no había continuado la matanza de judíos en Riga al día siguiente de la primera ejecución, pero ahora, poco más de una semana después, ordenó ocuparse de los judíos que quedaban. Nuevamente fueron organizados en columnas y se les dijo que iban a ser reubicados. En total, unos 12.000 judíos fueron asesinados ese día.

Barcos alemanes hundieron varios barcos en la isla de Nauru. Su intención era desembarcar, pero el mal tiempo lo impidió y terminaron retirándose.

El primer ministro tailandés, Plaek Phibunsongkhram, cedió ante los japoneses y ordenó al ejército que dejara de ofrecer resistencia. El embajador japonés le propuso cuatro alternativas: firmar una alianza defensiva-ofensiva con Japón, unirse al pacto tripartito, cooperar con las operaciones militares japonesas o permitir que Japón colaborara en la defensa de Tailandia. Phibun eligió la tercera.

Una fuerza británica bajo el mando del teniente coronel Henry Dawson Moorhead salió de la ciudad malasia de Kroh e invadió Tailandia, en lo que se conoció como Operación Krohcol (col por columna). En la ciudad de Betong tuvo que enfrentarse a la policía tailandesa, apoyada por milicias civiles.

Al anochecer los japoneses habían tomado Kota Bharu.

El presidente Roosevelt convocó una reunión conjunta de las dos cámaras del Congreso para pedir la aprobación de una declaración de guerra contra Japón. La resolución fue aprobada con los votos a favor de todos los presentes menos un voto en contra, el de Jeanette Rankin, la primera mujer congresista de los Estados Unidos (tenía entonces 61 años). Cuando emitió su voto, todos murmuraron en señal de desaprobación. Varios congresistas, incluso de su partido, el Republicano, habían tratado de convencerla de que votara sí para que la decisión fuera unánime o, al menos, que se abstuviera, pero ella se negó y dijo: "como mujer, no puedo ir a la guerra, y me niego a enviar a ningún otro". Cuando salió, un grupo de periodistas la persiguió y tuvo que refugiarse en un guardarropa, adonde tuvo que acudir la policía para escoltarla. Recibió montones de telegramas y llamadas telefónicas con críticas, incluida una de su hermano, que le dijo: Montana está en tu contra al 100%. Años después le preguntaron si se había arrepentido de su decisión, pero respondió: Nunca. Si estás contra la guerra, estás contra la guerra independientemente de lo que suceda. Es una forma errónea de tratar de resolver una disputa. Desgraciadamente, ni los británicos, ni los franceses, ni los polacos, ni los checos, etc., ni los judíos de todas las nacionalidades conocían la forma correcta de resolver sus disputas con los fascistas, y Roosevelt no les hizo el favor de enviarles a Rankin para que se la explicara.

Al inicio de la Segunda Guerra Mundial, el aislacionismo (es decir, el deseo de mantener a los Estados Unidos fuera de la guerra) había sido mayoritario en el país, y había ido decreciendo gradualmente por simpatía hacia Gran Bretaña y hostilidad hacia Alemania, probablemente, poco antes del ataque a Pearl Harbor ya no era mayoritario, pero aun así tenía muchos partidarios. Ahora los aislacionistas habían desaparecido de la escena política. Charles Lindbergh, uno de los más fervientes defensores del aislacionismo, declaró:

Hemos estado dando pasos hacia la guerra durante muchos meses. Ahora ha llegado, y debemos enfrentarnos a ella como estadounidenses unidos independientemente de nuestra opinión sobre la política que ha seguido nuestro gobierno. Tanto si dicha política ha sido o no inteligente, nuestro país ha sido atacado por la fuerza de las armas y debemos contraatacar.

Gran Bretaña declaró también la guerra a Japón, al igual que lo hicieron Australia, Sudáfrica, las Filipinas, Costa Rica, la República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua y el gobierno neerlandés en el exilio. Canadá y Nueva Zelanda lo habían hecho el día anterior (respecto de Gran Bretaña, pero el mismo día en horario neozelandés). Churchill afirmaría más adelante que, cuando fue informado del ataque a Pearl Harbor, su primer pensamiento fue: Hemos ganado la guerra.

El ataque a Pearl Harbor multiplicó la popularidad de El sargento York. Se dice que algunos jóvenes al salir del cine iban directamente a la oficina de reclutamiento. La película sería reestrenada con frecuencia mientras duró la guerra.

El 9 de diciembre los japoneses presentaron un ultimátum al general Decoux por el que le exigían la aplicación inmediata de todos los acuerdos de Darlan-Kato. En caso contrario, Japón asumiría el control pleno de la Indochina francesa. Decoux llegó a un acuerdo de reparto de las zonas de defensa: los franceses defenderían la frontera china (de donde se sabía que no iba a provenir ningún ataque) y los japoneses "defenderían" las costas ante posibles desembarcos británicos o estadounidenses.

Los tailandeses que defendían Prachuab Khrikhan no se habían enterado del armisticio acordado por su gobierno, y seguían resistiendo a los japoneses. Éstos permitieron que un cartero les llevara un telegrama del gobierno con la orden de alto el fuego, pero la guarnición sospechó que era una trampa y continuó combatiendo. Los japoneses, furiosos, redoblaron sus ataques y fueron tomando terreno lentamente. Los tailandeses quemaron su centro de mando destruyendo todos los documentos militares. Un hospital tuvo que ser evacuado e incendiado también. A mediodía llegó un coche en el que algunos miembros del gobierno tailandés se presentaron personalmente para convencer a la guarnición de que debía cesar el combate, y finalmente lo consiguieron.

Los primeros aviones japoneses aterrizaron en Basco, en la isla filipina de Batán. Japón estaba usando también los aeropuertos de Singora y Patani, que les servían como base para atacar Malasia. Los británicos trataron de bombardear Singora, pero todos los aviones fueron interceptados durante el despegue menos uno, que consiguió llegar a su objetivo.

A lo largo del día la isla de Guam sufrió otra serie de bombardeos. Los estadounidenses evacuaron a los civiles de la isla Wake, pero no permitieron embarcar a los nativos. Dos nuevos bombardeos destruyeron un hospital y otras instalaciones. Los cañones fueron cambiados de posición por si los japoneses habían fotografiado sus posiciones, y fueron sustituidos por réplicas de madera.

Aunque China y Japón llevaban ya cinco años en guerra, fue ahora cuando China declaró oficialmente la guerra a Japón y a Alemania.

Un sumarino japonés hundió un petrolero panameño (Donerail) en medio del océano Pacífico.

Un comando británico zarpó con la misión de atacar la ciudad noruega de Florø. Durante el trayecto, se produjo un accidente mientras varios soldados preparaban granadas de mano. Seis hombres murieron y otros 11 resultaron heridos. Pese a ello, decidieron continuar la misión, pero finalmente la cancelaron cuando el capitán del barco que los transportaba no consiguió localizar el fiordo en el que se encontraba el objetivo.

La RAF hundió un carguero alemán (Madrid) cerca de la costa neerlandesa.

Un submarino alemán, en su primera misión de patrulla, detectó un convoy y hundió uno de sus cargueros (Steinbek). Más tarde, el capitán del submarino fue informado de que había atacado a un convoy alemán. Éste alegó que no se le había informado debidamente de su presencia en la zona.

Otro submarino alemán hundió un carguero francés (Saint Denis, leal a Vichy) en el Mediterráneo.

Un avión británico detectó dos barcos italianos que trataban de pasar inadvertidos, sin protección alguna, para llevar combustible a Libia. Viéndose descubiertos, la misión fue cancelada y los barcos regresaron a Italia.

Los alemanes decidieron suspender la caza del coronel Mihailović, pero publicaron carteles en los que ofrecían una recompensa a quien lo capturara vivo o muerto. En un informe indicaban que habían matado a 12 chetniks, capturado a otros 484, incluyendo a dos mujeres, así como que habían capturado diverso material de guerra.

Varios judíos del gueto de Riga se habían escondido en el "gueto pequeño" reservado a los judíos en condiciones de trabajar. Ese día, los alemanes entraron en el gueto mientras los ocupantes "legales" estaban en el trabajo y empezaron a buscar judíos escondidos. Encontraron unos 500, que también fueron llevados al bosque de Rumbula y asesinados como los demás.

Poco después del primer bombardeo japonés sobre Singapur, la flota británica en el Pacífico, que se encontraba en el puerto, había zarpado para atacar por sorpresa a los japoneses en Singora. Sin embargo, a lo largo del día los japoneses seguir sus movimientos inadvertidamente, mediante aviones y submarinos. Algunos intentos de atacar la flota se vieron frustrados por el mal tiempo. En un momento dado, por la noche, un avión japonés lanzó una bengala sobre un barco también japonés al que había confundido con uno de los barcos británicos y se disponía a atacarlo. Los británicos vieron el resplandor y Sir Tom Phillips, el almirante al mando, temió haber sido descubierto, canceló la operación, y ordenó regresar a Singapur. El cambio de rumbo hizo que los japoneses les perdieran el rastro temporalmente, pero el 10 de diciembre un escuadrón de bombarderos salió en su búsqueda. En priner lugar encontraron un destructor que se había separado antes del grupo para regresar a Singapur por falta de combustible. Luego encontraron un crucero, el Repulse. Los aviones llegaban en grupos pequeños, porque se habían dispersado para buscar la flota enemiga, y no tenían mucho combustible, así que atacron descoordinadamente a medida que llegaban, sin esperar a organizar una gran formación, y pronto tuvieron que retirarse sin causar daños graves. Una hora más tarde 17 bombarderos llegaron hasta los dos barcos principales de la flota, el Repulse, y el acorazado Príncipe de Gales, en el que estaba el almirante Phillips. Tras un intenso combate, el Príncipe de Gales empezó a hundirse, y cuando el Repulse se acercó en su auxilio recibió también impactos fatales. Un destructor se acercó para rescatar náufragos en una maniobra arriesgada. El almirante Phillips permaneció en el puente despidiendo a sus hombres para luego hundirse con su barco. El capitán del Repulse no corrió la misma suerte porque sus hombres lo cogieron por los brazos y se lo llevaron. Una vez constatado que los dos barcos se hundían, los aviones japoneses se retiraron e hicieron una señal a los destructores británicos para indicarles que podían recoger a los supervivientes. En total hubo 840 muertos.

Los dos barcos principales de la flota británica en el Pacífico habían sido destruidos. Había quedado de manifiesto la superioridad de la aviación sobre la marina. Los barcos de guerra necesitaban protección aérea, por lo que los portaaviones se volvían esenciales. Los destructores que les quedaban a los británicos en el Pacífico no resistirían ataques similares y, con la flota estadounidense también mermada tras Pearl Harbor, no hubo más remedio que retirarlos hasta Ceilán. Japón quedaba como dueño indiscutible del Pacífico.

Mientras tenía lugar el combate contra la flota británica, tropas japonesas desembarcaban en Luzón, la mayor de las islas Filipinas, concretamente en Vigan y en Aparri, sin encontrar oposición por parte de los estadounidenses. Sólo el viento y el oleaje dificultó la operación. Las fuerzas estadounidenses estaban bajo el mando del general Douglas MacArthur, que desde Manila envió aviones a Vigan (el desembarco en Aparri lo consideró un señuelo para dividir sus ya escasas fuerzas). La aviación obligó a encallar a dos transportes y hundió un dragaminas. También causó bajas en un destructor. Luego los aviones se dirigieron a Aparri, donde también dificultaron el desembarco, pero no lo rechazaron. Al contrario, los japoneses se hicieron con un pequeño areopuerto y empezaron a organizar almacenes y otras instalaciones. En total, habían desembarcado (o estaban pendientes de hacerlo) unos 4.000 hombres. Por su parte, la guarnición que había ocupado la isla de Batán la abandonó para trasladarse a las islas de Camiguin y Babuyán, un poco más al sur. Un bombardeo en manila dañó gravemente un submarino estadounidense.

En Tailandia Moorhead había dividido sus tropas en cuatro compañías, A, B, C, D y había perdido el contacto con tres de ellas. Un mensajero de la compañía D le informó de que la compañía A estaba combatiendo desesperadamente a la infantería y los tanques japoneses con el apoyo de la compañía D. Las compañías B y D regresaron por la noche, pero los japoneses se interponían entre ellas y las compañías A y D.

Jitra era la ciudad de malasia situada más al norte en riesgo de sufrir un ataque japonés desde Tailandia. Mientras los británicos se apresuraban a fortificarla, enviaron algunas tropas hacia la frontera con la misión de tender emboscadas a los japoneses que retrasaran su avance hasta que las defensas estuvieran listas. En una primera emboscada los japoneses perdieron dos tanques y algunos hombres al norte de Changlun. Luego los británicos tuvieron que retroceder para no ser rodeados. Por la tarde empezó a llover intensamente y fueron los japoneses los que sorprendieron y dispersaron a un batallón británico. Un intento de bloquear una carretera también fue frustrado por los japoneses, y los británicos se prepararon para intentar frenarlos de nuevo en Asun, más al sur.

Unos 400 japoneses desembarcaron en la isla Guam y, tras algunos combates, lograron que la guarnición estadounidense se rindiera. Hubo 17 muertos y 35 heridos. Un total de 406 marines fueron hechos prisioneros. Seis marines decidieron ocultarse en la isla, de los cuales cinco fueron finalmente localizados por los japoneses y decapitados. El sexto, George Ray Tweed, logró permanecer oculto con la ayuda de los nativos, que no dudaron en esconderlo moviéndolo de casa en casa, pese a que los japoneses detuvieron, torturaron y decapitaron a muchos nativos sospechosos de ocultarlo.

En Hong Kong los japoneses rompieron la línea defensiva aliada tras cinco horas de combate.

La aviación estadounidense hundió un submarino japonés en el Pacífico.

Un submarino japonés hundió un carguero británico (Harledawins) cerca de las Filipinas. La aviación japonesa hundió en esa misma zona un carguero estadounidense (Sagoland) y dañó gravemente un submarino (USS Sealion), que tuvo que ser hundido unas semanas más tarde ante la imposibilidad de repararlo.

Tobruk ya estaba perfectamente comunicada con las tropas que habían acudido en su auxilio. El asedio había terminado definitivamente, aunque el coste había sido elevado.

Un submarino alemán hundió dos cargueros británicos (Kirnwood y Kurdistan) y uno egipcio (Star of Luxor) de un convoy aliado en el Atlántico.

Impresionado por el dispositivo que los alemanes habían organizado para su captura, el coronel Mihailović dispersó sus tropas y retuvo únicamente a unos pocos chetniks junto a él.

En las primeras horas del 11 de diciembre los estadounidenses rechazaron un intento japonés de desembarcar en la isla Wake. Las baterías costeras hundieron un destructor japonés (Hayate), y los cuatro aviones disponibles lograron hundir otro (Kisaragi)  cuando una bomba impactó en el almacén en el que se encontraban las cargas de profundidad. De los 326 hombres que componían la tripulación de ambos barcos, sólo sobrevivió uno. La flota japonesa se alejó del alcance de la artillería enemiga, pero mantuvo la isla rodeada. Según la prensa estadounidense, cuando el comandante Winfield Scott Cunningham recibió un mensaje por radio en el que le preguntaban si necesitaba suministros, su respuesta fue: "Mándennos más japos". En realidad su respuesta había sido una larga lista de material que necesitaba.

Incapaces de detener el avance japonés, los aliados empezaron a evacuar la isla de Hong Kong bajo un intenso fuego enemigo, destruyendo en la medida de lo posible las instalaciones militares y portuarias.

Mientras tanto, los japoneses completaron el desembarcon en Vigan, en las Filipinas, y rápidamente capturaron Laoag, junto con su aeropuerto.

En Taliandia Moorhead recibió noticias de que la compañía A había sido aniquilada por los japoneses. La compañía D logró reunirse con Moorhead, pero había perdido 15 hombres. Los británicos estaban preparando defensas en Kroh ante un posible ataque japones. Moorhead ordenó a un enviado que prepararan defensas a unos 14 km al norte de Betong para cubrir a sus hombres cuando se retiraran. Los japonesees atacaron tres veces esa tarde, pero finalmente fueron rechazados.

Por la tarde los japoneses lograron romper las defensas británicas en Asun y se encaminaron hacia Jitra. Los británicos destruían los puentes a medida que se retiraban, pero la voladura prematura de uno de ellos dejó a un grupo de soldados indios en el lado japonés. Las pérdidas británicas eran tantas que el oficial al mando, David Murray-Lyon, tenía que organizar la defensa de Jitra sin unidades de reserva. En vista de ello pidió permiso al general al mando en Malasia, Arthur Percival, para retirarse a un lugar 48 km al sur de Gurun, que contaba con unas buenas defensas naturales. Perecival se negó argumentando que tal retirada podría resultar desmoralizadora, tanto para las tropas como para la población civil. La batalla tenía que desarrollarse en Jitra. A las 20:30 los japoneses sobrepasaron una patrulla en la vanguardia británica, pero fueron detenidos mediante un bloqueo improvisado de la carretera.

Submarinos japoneses hundieron un carguero noruego (Hai Tung) cerca de Malasia y otro estadounidense (Lahaina) en medio del Pacífico.

Alemania e Italia declararon la guerra a los Estados Unidos. Ambos países firmaron un acuerdo con Japón por el que se comprometían a no negociar la paz por separado.

A su vez, Roosevelt reunió nuevamente las dos cámaras del Congreso para aprobar una declaración de guerra contra Alemania e Italia. Esta vez Jeannette Rankin no se atrevió a votar que no y se abstuvo. Su carrera política estaba acabada.

Frank Capra interrumpió su carrera como director cinematográfico para alistarse en el ejército. A sus 44 años no estaba obligado a ello, pero Capra (nacido en Italia) estaba deseoso de probar su patriotismo a su país de adopción.

También la actriz Myrna Loy interrumpió su carrera para colaborar con la Cruz Roja.

Los gobiernos polaco y neerlandés en el exilio declararon la guerra a Japón.

Los soviéticos capturaron Istra, al oeste de Moscú.

En el Mediterráneo, bombarderos italianos dejaron fuera de servicio a un destructor británico. Un submarino británico hundió a su vez un carguero italiano (Calitea) y la aviación británica hundió un submarino (Ammiraglio Caracciolo).

El 12 de diciembre los japoneses desembarcaron en Legazpi, en la isla filipina de Luzón, sin encontrar ninguna resistencia, ya que las fuerzas estadounidenses más próximas estaban a unos 240 km. En pocas horas controlaban el aeropuerto y las líneas ferroviárias de la zona. Un batallón de ingenieros filipinos destruyó algunos puentes y se encargó de que material ferroviario no cayera en manos japonesas. Dos aviones estadounidenses ametrallaron el aeropuerto de Legazpi y mataron a tres japoneses. Luego siguió otro ataque con tres bombarderos que destruyeron nueve aviones japoneses, pero sólo uno pudo regresar a la base. En la isla de Aparri los japoneses tomaron el aeropuerto de Tuguegarao, en el que dejaron una pequeña guarnición.

En el Pacífico, la aviación japonesa hundió un barco de pasajeros filipino (Governor Wright) y un petrolero estadounidense (Manatawny). Cruceros japoneses hundieron otro petrolero (Vincent). Un submarino estadounidense hundió un carguero noruego (Hydra II), mientras que un submarino neerlandés hundió un petrolero japonés (Toro Maru).

Los habitantes de Niihau no tenían noticias del propietario, Robinson, debido a que las autoridades estadounidenses habían prohibido el tráfico marítimo tras el ataque a Pearl Harbor. Los Harada habían pedido permiso para hospedar al piloto japones, Nishikaichi, a lo que los isleños habían accedido, pero con la condición de que cuatro hombres vigilarían sus movimientos. Esa tarde el otro habitante japonés de la isla, Shintani, se presentó en privado a Kaleohano con unos 200 dólares en metálico, una cantidad nada desdeñable para los habitantes de la isla, y le propuso entregárselos a cambio de los papeles del piloto japonés. Kaleohano se negó y Shintani le respondío que tendría problemas si no devolvía los papeles, que era una cuestión de vida o muerte. Mientras tanto, Harada y Nishikaichi atacaron a uno de los guardias que los vigilaban (los otros tres estaban en la otra parte de la casa) y lo encerraron en un almacén donde se hicieron con la pistola que Kaleohano había quitado al piloto y una escopeta. Tomaron como rehén a un chico de 16 años y se dirigieron a la casa de Kaleohano, pero cuando llegaron éste se encontraba en el retrete situado en una caseta exterior. Al no encontrarlo, Harada y Nishikaichi se dirigieron hacia el avión estrellado. Entonces Kaleohano salió corriendo y oyó cómo le ordenaban detenerse a la vez que sonaba un disparo, pero no fue alcanzado. Kaleohano alertó a los demás habitantes para que se pusieran a salvo de los japoneses. Las mujeres y los niños se escondieron en cuevas, matorrales y playas alejadas. Nishikaichi trató de contactar con el ejército japonés con la radio de su avión, pero no lo consiguió. Con la ayuda forzada de algunos isleños logró arrancar una ametralladora del avión, luego lo incendió y se dirigió a la casa de Kaleohano para incendiarla también, con la esperanza de que sus papeles estuvieran en ella.

Rumanía y Bulgaria declararon la guerra a Gran Bretaña y los Estados Unidos, y ambos países respondieron a su vez con una declaración de guerra. Haití, El Salvador y Panamá declararon la guerra a Alemania e Italia.

Hitler reunió en habitaciones privadas de la Cancillería a los miembros principales del partido nazi. No existen actas de la reunión, pero Goebbels escribió ese día en su diario:

Sobre la cuestión judía, el Führer ha decidido hacer una limpieza. Advirtió a los judíos que si provocaban una nueva guerra mundial, serían aniquilados. No era sólo una frase. La guerra mundial está aquí y la aniquilación de los judíos debe ser la consecuencia necesaria.

Ese día se prohibió a los judíos alemanes el uso de los teléfonos públicos.

Una organización sionista había logrado que Ion Antonescu aceptara que un grupo de judíos fueran evacuados en barco desde Constanţa con destino a Palestina. Unos 800 judíos habían pagado una suma exorbitada por un pasaje en "un barco restaurado con una breve parada en Estambul para recoger sus pasaportes palestinos". Cada uno podía llevar hasta 20 kg de equipaje, aunque los aduaneros rumanos les confiscaron buena parte de los objetos de valor y comestibles. No pudieron ver el barco hasta el mismo día del embarque. Se trataba del Struma, que había sido un yate de lujo, pero que tenía ya más de 80 años de antigüedad, y últimamente se había empleado para el transporte de ganado por el Danubio. Sólo tenía dos botes salvavidas y una litera para cada cuatro pasajeros. Cuando fue a zarpar, el motor no arrancó, pero un remolcador lo sacó del puerto de todos modos mientras la tripulación trataba de repararlo. Un barco rumano tuvo que escoltarlos a través de un campo de minas. Luego el remolcador volvió al puerto dejando el Struma a la deriva, a la espera de que el motor fuera reparado.

Enrique Jardiel Poncela había sufrido un fracaso a principios de año con el estreno de El amor sólo dura 2.000 metros, ambientada parcialmente en Hollywood. Sin embargo, se había recuperado posteriormente con Los ladrones somos gente honrada y, ahora, con Madre (el drama padre).

Jacinto Benavente había estrenado varias obras de teatro, entre ellas Aves y Pájaros o Abuelo y nieto, en las que no desperdiciaba ocasión para mostrar su adhesión a la dictadura franquista.

Bela Lugosi había protagonizado ese año la película de terror El fantasma invisible y la comedia Los fantasmas desbocados. También había aparecido como secundario en El gato negro y ahora en El hombre lobo, que fue una de las pocas películas de terror de bajo presupuesto de la época que tuvo bastante repercusión. El hombre lobo fue interpretado por Creighton Tull Chaney, que ese mismo año había cambiado su nombre artístico por el de Lon Chaney Jr (porque era hijo de Lon Chaney, un actor de la época del cine mudo). Llevaba una década interpretando habitualmente papeles secundarios, rara vez de protagonista, pero fue esta película la que lo hizo famoso. Requería seis horas para ser maquillado como hombre lobo, y una hora para quitarse el maquillaje.

Un submarino japonés torpedeó el atolón estadounidense de Johnston, en el Pacífico.

La columna Krohcol fue atacada por los japoneses, que trataban de rodearla. Se produjeron combates cuerpo a cuerpo en la que muchos británicos resultaron muertos. Moorhead ordenó la retirada hacia Betong. Él se quedó en la retaguardia hasta retirarse finalmente con un soldado herido a hombros.

La isla de Timor estaba repartida entre los Países Bajos y Portugal. Ese día una pequeña fuerza aliada invadió la parte portuguesa para protegerla de un ataque japonés. El gobierno de Salazar protestó enérgicamente arguyendo que, con esa acción, los aliados habían comprometido la neutralidad portuguesa.

Los japoneses atacaron Jitra durante tres horas creyendo que se enfrentaban a un nuevo grupo de británicos que trataban de retrasar su avance. Tras haber sufrido numerosas bajas, Murray-Lyon volvió a pedir permiso para retirarse a Gurun y esta vez el general Percival lo dejó a su discreción. La retirada fue llevada a cabo durante la noche, y resultó desastrosa, pues las malas comunicaciones hicieron que las unidades más avanzadas no recibieran la orden y siguieran en sus posiciones al amanecer del 13 de diciembre, sin saber que habían quedado aislados. Los japoneses entraron en Jitra, donde se hicieron con gran cantidad de suministros aliados. Mientras tanto la armada japonesa bombardeaba Penang, causando numerosas bajas civiles.

La columna Krohcol fue empujada hasta Kroh en su retirada. Los japoneses tomaron Betong y emprendieron acciones de castigo contra los habitantes chinos, que fueron acusados de haber recibido con entusiasmo a los británicos.

La ciudad de Kowloon, en la región de Hong Kong, tuvo que ser evacuada ante el avance japonés.

Un submarino neerlandés hundió un petrolero japonés (Taizan Maru) cerca de las costas de la Indochina francesa.

En la isla de Niihau, dos nativos llamados Kaahakila Kalimahuluhulu y Benehakaka Kanahele, que habían sido tomados como rehenes por los japoneses y obligados a buscar a Kaleohano, trataron de apoderarse de la ametralladora de Nishikaichi, pero Kanahele fue capturado y, bajo la amenaza de matar a su esposa Ella, fue obligado a buscar al prófugo. Kanahele sabía a dónde había ido, pero fingió buscarlo por otra zona. No obstante, regresó pronto preocupado por su mujer. Harada y Nishikaichi lo amenazaron de nuevo, pero, en un momento en que Nishikaichi le pasaba la escopeta a Harada, saltó sobre éste. Cuando Harada sacó su pistola de su bota, Ella lo agarró del brazo. Harada la separó del piloto y luego disparó tres tiros a Kanahele, en la ingle, en el estómago y en la pierna, pero Kanahele aún tuvo fuerzas para coger a Nishikaichi sobre los hombros como agarraba a las ovejas y lanzarlo contra un muro de piedra. Su esposa le golpeó la cabeza con una piedra y él le cortó la garganta con un cuchillo. Entonces Harada se suicidó con la escopeta. Ella Kanahele fue a buscar ayuda y su marido fue llevado a un hospital, donde pudo recuperarse.

En Leningrado la escasez de alimento a causa del bloqueo alemán estaba llevando a situaciones extremas. Ya se habían agotado los animales del zoológico y las mascotas. Alguien reparó entonces en que el papel pintado de muchos edificios estaba elaborado con almidón extraído de patatas, así que la gente empezó a rasgar los papeles para extraer la pasta y hervirla para hacer sopa. Un informe de la NKVD recoge los 13 primeros casos de canibalismo de los que se tiene constancia en Leningrado. Entre ellos se recoge el de una madre que asfixió a su bebé de 18 meses para darlo de comer a sus otros tres hijos, o el de un hombre que mató a su esposa para alimentar a sus hijos y sobrinas.

Mientras tanto, aprovechando la suspensión de la ofensiva alemana, Sebastopol estaba recibiendo por mar 11.000 soldados soviéticos de refuerzo.

Ese día llegó a Riga el primer tren con un millar judíos alemanes, procedente de Colonia, que fueron alojados en el gueto que había sido vaciado recientemente. A los largo de los meses siguientes irían llegando más, hasta sumar unas quince o dieciochomil personas.

Hungría declaró la guerra a los Estados Unidos. Honduras declaró la guerra a Alemania e Italia.

La tripulación del Struma no había podido reparar el motor, así que lanzó una señal de socorro y el remolcador volvió a su encuentro. La tripulación del remolcador dijo que no repararía el barco si no cobraban por ello. Los judíos, después del pago del pasaje y del expolio en la aduana, no tenían dinero, pero recolectaron sus anillos de boda y con ellos pagaron la reparación.

Los alemanes asaltaron una casa en Bruselas en la que habían detectado emisiones de radio clandestinas. Allí detuvieron a dos hombres y a su ama de llaves, Rita Arnould, de 27 años, que estaba tratando de quemar unos documentos. En una habitación oculta encontraron material para falsificar documentos. Arnould no tardó en confesar lo que sabía, y así los alemanes descubrieron la existencia de una organización de espionaje organizada por la NKVD soviética a la que dieron el nombre en clave de Orquesta Roja. Analizando la documentación dedujeron que una serie de mensajes cifrados que habían interceptado en los meses anteriores estaban codificados a través de un libro (los mensajes aludían a palabras del libro) que no encontraron en la casa (mejor dicho, que habían dejado en la casa, porque no era más que una simple novela a la que no habían dado importancia, y posteriormente otro miembro de la organización lo había recuperado). Haciendo memoria, Arnaud pudo identificarlo como una antigua y olvidada novela de 1910 de la que los alemanes no pudieron encontrar ningún ejemplar en ninguna parte.

Italia hizo un nuevo intento de abastecer de combustible a Libia mediante dos cruceros ligeros (Alberico da Barbiano y Alberto da Giussano), que iban tan abarrotados de barriles de combustible que tenían órdenes de arrojarlos por la borda antes de disparar contra una hipotética flota enemiga, pues los cañones propios podrían hacerlos estallar. Los británicos sabían descifrar los códigos italianos y tenían noticia del envío, así que enviaron cuatro destructores a interceptar los barcos italianos. Un avión italiano detectó la flota, pero el alto mando italiano juzgó que los barcos llegarían a su destino antes de que los británicos pudieran alcanzarlos. Sin embargo, los barcos llevaban un retraso que no habían comunicado y que desbarataba los cálculos. Durante las primeras horas del día, amparados en la oscuridad de la noche y guiados por el radar, los barcos británicos aparecieron ante los italianos frente al cabo Bon, en Túnez, y no les costó mucho hundirlos. Los italianos perdieron 817 hombres, los aliados no sufrieron ninguna pérdida material o humana.

Un submarino británico hundió dos cargueros italianos en el Mediterráneo (Carlo del Greco y Fabio Filzi). Un submarino alemán hundió un petrolero español (Badalona).

El 14 de diciembre el primer ministro de Tailandia, el general Plaek Phibunsongkhram, firmó un acuerdo secreto con el Imperio Japonés por el que el ejército tailandés participaría junto a Japón en la campaña malaya, así como en una futura campaña en Birmania. Mientras tanto, las tropas japonesas se enfrentaban a las británcias en Gurun. Ese mismo día los japoneses atacaron la ciudad de Victoria Point, el punto más meridional de Birmania. Era un ataque esperado y no recibió respuesta.

Robinson llegó a Niihau al mismo tiempo que las autoridades militares. Shintani fue llevado a un campo de concentración, y la esposa de Harada encarcelada durante casi tres años. Kanahele fue condecorado, pero su esposa no recibió ningún reconocimiento oficial.

El general Guderian recibió permiso para retirar sus tropas al oeste del río Oka, cerca de Moscú. Sin embargo, Hitler no había dado su aprobación. Los soviéticos capturaron Klin.

Un submarino alemán hundió un crucero británico (HMS Galatea) en la costa de Alejandría.

Un submarino japonés hundió un carguero noruego (Høegh Merchant) cerca de Hawai, mientras que un submarino alemán hundió un carguero portugués (Cassequel) al suroeste de España.

El 15 de diciembre un submarino japonés atacó el atolón Johnston cuando un barco estaba descargando suministros y causó un incendio en una central eléctrica. Los marines dispararon sobre él durante diez minutos, hasta que se retiró.

Los polacos lanzaron un ataque sobre las fuerzas de Rommel en la línea de Gazala, pero no lograron penetrarla. No obstante, Rommel, preocupado por la posibilidad de ser rodeado por los británicos, ordenó la retirada a una nueva línea entre Ajedabia y El Haseia.

Un submarino británico hundió un carguero italiano (Sebastiano Venier) que transportaba prisioneros de guerra. Murieron 200 de ellos y otros 1.800 fueron rescatados por otro barco italiano.

Un submarino alemán fue hundido en el Atlántico por un destructor australiano. Otro submarino hundió un carguero británico (Empire Barracuda).

En la ciudad letona de Liepāja tuvo lugar una matanza de judíos de gran envergadura. Durante los días precedentes, la policía había arrestado a un gran número de ellos, hasta abarrotar una cárcel. Desde allí fueron llevados a un almacén cercano a la playa, en la localidad de Šķēde, de donde los sacaban en grupos de 20, los llevaban junto a una zanja excavada en la arena, los obligaban a desnudarse, los alineaban ante ella y les disparaban. En las ejecuciones, que se prolongaron durante tres días, participaron tanto alemanes como letones. En total fueron asesinados unos 2.700 judíos, hombres, mujeres y niños. Las ejecuciones no se hicieron en secreto, al contrario, mucha gente (principalmente soldados alemanes) acudía de los alrededores para presenciarlas como espectadores. Aunque algunos policías letones se negaron a participar en ellas, no sufrieron ninguna represalia por ello, ya que sobraban los voluntarios. La zanja fue prolongándose hasta alcanzar la longitud de un kilómetro.

El motor del Struma falló de nuevo y tuvo que ser remolcado hasta Estambul. La política británica a la sazón era reducir al mínimo la inmigración judía en Palestina, porque no estaban los tiempos para afrontar otra revuelta árabe, así que presionaron al gobierno turco para que retuviera el barco. No se permitió que los judíos desembarcaran y las provisiones a bordo escaseaban. Una comida típica consistía en una naranja y algunos cacahuetes por persona, más un vaso de leche por la noche para los niños.

En París fue arrestado Pierre Rebière, el comunista que había asesinado a Hans Reimers dos meses atrás. Mientras tanto, los alemanes fusilaban a 92 rehenes en la ciudad.

El 16 de diciembre, al amanecer, una flota japonesa empezó a desembarcar hombres en la isla de Borneo, que a la sazón estaba dividida en dos protectorados, uno británico y el otro neerlandés. Sin encontrar apenas resistencia, tomaron las ciudades de Miri y Seria, y poco después ocuparon Lutong.

Los japoneses aplastaron a los británicos en Gurun.

Un submarino estadounidense hundió un carguero japonés (Atsutasan Maru) cerca de la costa china.

Los soviéticos lograron librar a Tula del asedio alemán. Fue la única ciudad del entorno de Moscú que los alemanes se habían visto obligados a rebasar sin haber logrado ocuparla.

Los alemanes habían reunido unos 20.000 judíos en un campamento en Járkov. A partir de ese día empezaron a fusilarlos. Mientras tanto Ante Pavelić se reunía en Venecia con el conde Ciano y le informaba de que en todo el Estado Intependiente de Croacia no quedaban ya más de 12.000 judíos. En la ciudad polaca de Brest se organizó un gueto con unos 18.000 judíos supervivientes a varios meses de deportaciones y ejecuciones.

Un torpedero italiano embistió por error un submarino alemán cerca de Creta y lo hundió.

El 17 de diciembre la aviación neerlandesa trató de detener el desembarco japonés en Borneo, pero sus ataques resultaron inefectivos. No obstante, dos bombas alcanzaron a un destructor japonés (Shinonome) cuya caldera reventó y terminó hundiéndose.

Un barco de pasajeros estadounidense se hundió al chocar contra una mina cerca de Manila.

La Luftwaffe no podía actuar mucho en el frente de Moscú debido a las bajas temperaturas, pero logró bombardear las posiciones soviéticas en Tula para ralentizar al Ejército Rojo en su persecución de las tropas alemanas en retirada.

Un destructor rumano hundió un submarino soviético en el mar Negro.

Los bombardeos japoneses sobre la isla malaya de Penang habían proseguido sin interrupción hasta que los aliados la abandonaron dejando gran cantidad de armas y otros equipos, incluyendo una estación de radio. En realidad, sólo los europeos pudieron abandonar la isla. Los nativos fueron dejados a merced de los japoneses.

Ese día había sido elegido por el general Erik von Manstein para lanzar una ofensiva sobre Sebastopol. Los soviéticos, además de haber recibido refuerzos por mar, habían tenido tiempo de mejorar sus defensas con alambradas y campos de minas.

Los alemanes habían llevado a Valjevo al mayor Aleksandar Mišić junto con Ivan Fregl, otro oficial chetnik que habían capturado al mismo tiempo. Allí habían sido torturados durante varios días hasta que finalmente fueron asesinados.

Italia había fletado un nuevo convoy para llevar suministros a Libia, que cada vez eran más urgentes. Esta vez el convoy estaba protegido por varios barcos de guerra. La aviación italiana detectó una flota británica procedente de Alejandría que, sin duda, iba a interceptar el convoy. En realidad estaban escoltando otro convoy con destino a Malta. Un ataque aéreo esa tarde no hizo mella en los barcos británicos. Las dos flotas se encontraron más tarde cerca del golfo de Sidra, en Libia. Sin embargo, no hubo apenas enfrentamiento. Al caer la noche, los italianos se retiraron habiendo dañado ligeramente algunos barcos británicos. Tanto el convoy italiano como el británico llegaron a sus destinos respectivos.

El día anterior los británicos habían detectado que el Príncipe Eugenio había salido ya del dique seco en el que había estado siendo reparado, así que esa noche recibió la visita de 101 bombarderos de la RAF.

La escolta de un convoy británico en el Atlántico (HG 76) hundió un submarino alemán que formaba parte de un grupo que pretendía atacarlo. Al anochecer se produjo el primer intento de ataque al convoy, pero resultó fallido, ya que ninguno de los torpedos lanzados por los submarinos había dado en el blanco. Pasada la medianoche, los barcos de guerra británicos localizaban un tercer submarino y, tras haberle disparado varios torpedos, lo forzaron a emerger. La tripulación abandonó la nave poco antes de que volcara y se hundiera. Los supervivientes fueron hechos prisioneros.

Un submarino japonés hundió un carguero estadounidense (Manini) cerca de Hawai.

El 18 de diciembre los japoneses desembarcaron en la isla de Hong Kong. Un regimiento británico se enfrentó a ellos hasta que fue aniquilado. Por la noche los japoneses ejecutaron a unos 20 artilleros británicos a pesar de que se habían rendido.

En las Filipinas, desde Legazpi los japoneses tomaron Naga.

La aviación japonesa hundió un carguero soviético (Perekop) en el mar del Sur de China.

Ese día tuvo lugar una reunión del comité S-1, en el que se asignó un presupuesto de 400.000 dólares para la universidad de Berkeley, 340.000 dólares para las universidades de Columbia y Princeton, 278.000 dólares para la universidad de Chicago y otros 500.000 dólares para materias primas. Cada partida presupuestaria iba a destinarse a una línea de investigación relativa a la fabricación de una bomba atómica. Se marcó el objetivo de conseguir una reacción nuclear en cadena para el año siguiente y una bomba atómica para enero de 1945.

Para entonces, los investigadores habían encontrado un método para separar el uranio 235 del uranio 238 transformando el uranio de partida en hexafluoruro de uranio, que es gaseoso, de modo que las moléculas formadas por U-235 son un poco más ligeras que las formadas por U-238, lo que permitía aplicar técnicas de filtrado para separarlas. El plan era construir plantas en las que el proceso pudiera realizarse masivamente para obtener una cantidad suficiente de uranio enriquecido. Por otra parte, se había comprobado que mezclando uranio con grafito era posible realizar experimentos "atenuados" en los que no se produjeran pequeñas explosiones nucleares en cada prueba. Ante la posibilidad de que no fuera posible provocar una reacción en cadena con uranio, también se planteó la posibilidad de sintetizar plutonio.

Shirley Temple había cumplido 13 años. Aunque sus padres habían terminado su contrato con la Twentieth Century-Fox el año anterior con la intención de dar por terminada su carrera cinematográfica, poco después habían firmado un nuevo contrato con la Metro. En un principio se proyectó que apareciera junto a Mickey Rooney y Judy Garland den la serie de Andy Hardy, pero la idea se descartó al poco tiempo. No obstante, pensaron en que los tres protagonizaran Música y juventud, pero temiendo que Rooney y Garland pudieran eclipsarla, al final el papel destinado a Temple fue asignado a otra actriz y Temple protagonizó Kathleen, que fue un completo fracaso y el contrato con la MGM fue cancelado de mutuo acuerdo.

Un nuevo bombardeo sobre Brest, ahora a plena luz del día, con 41 bombarderos escoltados por diez escuadrones de cazas. El Gneisenau sufrió daños leves, pero las puertas de los muelles quedaron destrozadas, lo que tuvo retenido al Scharnhorst durante un mes. En el ataque se perdieron seis bombarderos.

La flota japonesa se aproximó a la isla filipina de Mindanao y, tras haber lanzado un ataque aéreo que destruyó una estación de radio, a las 4:00 del 19 de diciembre se inició un desembarco en Davao. Por la tarde ya habían entrado en la ciudad y en su aeropuerto.

Los japoneses seguían avanzando imparables por la isla de Hong Kong. Un hospital militar se rindió a los invasores. Poco después llegó una ambulancia con dos oficiales británicos heridos y los japoneses los mataron inmediatamente. Luego separaron los hombres de las mujeres que formaban el personal médico y mataron a todos los hombres salvo a tres. Actuaciones similares se repitieron en diversos lugares durante los días siguientes.

En la isla filipina de Luzón los japoneses llegaron a Sipocot.

Un submarino neerlandés fue hundido por un destructor japonés en el mar del Sur de China.

Hitler decidió asumir personalmente el mando supremo del ejército y se rodeó de una plantilla de oficiales con poca experiencia en combate.

Un submarino alemán hundió un petrolero soviético en el Egeo, cerca de la costa turca.

Una flota británica entró en un campo de minas cerca de Trípoli mientras perseguía a un convoy italiano, lo que provocó el hundimiento de un crucero (HMS Neptune) y graves daños en otro. Además, un destructor (HMS Kandahar) también recibió un impacto cuando trataba de rescatar a la tripulación del primero, y tuvo que ser hundido al día siguiente.

Esa noche un submarino italiano se acercó al puerto de Alejandría y lanzó tres torpedos humanos, es decir, torpedos dirigidos por dos buceadores cada uno que iban  tumbados sobre ellos. Se aproximaban al objetivo, le adherían un explosivo y luego se retiraban. El motor de uno de los torpedos se averió, y sus dos buceadores tuvieron que empujarlo. Uno de ello tuvo que subir a la superficie por problemas con el suministrador de oxígeno, así que su compañero tuvo que llevarlo solo hasta su objetivo. Colocó el explosivo, pero luego se vio obligado a emerger. Ambos fueron capturados y llevados al barco en el que habían puesto la mina, y además los encerraron en un camarote situado casualmente donde estaba el explosivo. Quince minutos antes de la hora prevista para la explosión los italianos pidieron hablar con el capitán del barco y le informaron de la presencia del explosivo, pero sin dar más detalles, así que no les creyeron y los condujeron de nuevo al camarote. Tuvieron la suerte de que la mina estaba situada en un nivel inferior, y la explosión sólo provocó heridas leves a uno de ellos.

Las otras dos parejas de buceadores cumplieron su misión sin imprevistos, salvo que una de ellas no encontró el portaaviones señalado como objetivo y lo sustituyeron por un petrolero. Las explosiones dañaron dos acorazados, el petrolero y un destructor que estaba siendo abastecido de combustible desde el petrolero. Ocho hombres murieron. Los cuatro buceadores trataron de esconderse en Egipto, pero fueron capturados por la policía unos días más tarde. Con todos estos desastres, la flota británica en el Mediterráneo quedó temporalmente en inferioridad de condiciones frente a la italiana.

En el Atlántico, un submarino alemán hundió un carguero británico (Ruckinge) el convoy HG 76, y otro logró hundir un destructor de su escolta (HMS Stanley), pero luego a su vez fue embestido y hundido por otro barco británico en las primeras horas del día.

Un submarino japonés hundió un carguero estadounidense (Prusa) cerca de Hawai.

El 20 de diciembre aviones estadounidenses bombardearon las tropas japonesas presentes en Davao cuando estaban organizando un desembarco en la isla de Jolo. La visibilidad era escasa el ataque no causó daños graves.

La aviación japonesa hundió un carguero británico (Taishan) en Hong Kong.

Charles Lindbergh escribió al jefe del Ejército del Aire estadounidense ofreciéndose para servir en la guerra.

Hitler se reunió con los oficiales de más alto rango de su ejército y anuló todas las órdenes de retirada de los alrededores de Moscú. Sus órdenes fueron que los soldados debían defender cada trozo de terreno "cavando trincheras con obuses, si era necesario". Guderian protestó y señaló que las víctimas por congelación eran mayores que las de los caídos en combate, y que el equipo de invierno estaba retenido en Polinia por problemas logísticos. Hitler mantuvo su criterio.

Los judíos supervivientes en Stanisławów (unos 20.000) fueron aislados del resto de la ciudad mediante un muro, que creó así un nuevo gueto.

Draža Mihailović puso a Pavle Đurišić al frente de los chetniks en Montenegro. Đurišić llevaba ya un tiempo organizando unidades que no mantuvieran relación alguna con los partisanos.

Un petrolero estadounidense fue torpedeado cerca de California por un submarino japonés. Los daños no fueron muy graves, pero murieron cinco tripulantes.

El 21 de diciembre, desde Vigan, los japoneses llegaron a Bacnotan, en la isla filipina de Luzón. Las fuerzas filipinas que defendían la ciudad fueron rodeadas y tuvieron que rendirse. Desde Legazpi, al sur, habían legado a Daet.

Ese día se firmó oficialmente una alianza entre Japón y Tailandia. Los japoneses conseguían el control del armamento tailandés, así como de sus ferrocarriles, carrreteras, aeropuertos, bases navales, almacenes, sistemas de comunicación e instalaciones militares. Por su parte, Japón ayudaría a Tailandia a recuperar territorios perdidos ante Gran Bretaña y Francia.

Un submarino japonés hundiño un petrolero estadounidense (Agwiworld) en el Pacífico.

Un submarino soviético hundió un carguero alemán (Emshörn) en el mar de Barents.

Los rumanos habían levantado un campo de concentración en Bogdanovka, en Ucrania, en el que se habían detectado unos pocos casos de tifus, y las autoridades rumanas habían decidido contener una posible epidemia matando a todos sus ocupantes, mayoritariamente judíos. En primer lugar se encargaron de los enfermos e inválidos. Varios miles de ellos fueron llevados a dos establos que a continuación fueron rociados con keroseno e incendiados. Durante los días siguientes, los demás fueron siendo llevados en grupos hasta un barranco en un bosque cercano y asesinados de un tiro en la nuca. Otros eran obligados a cavar fosas con sus manos en medio de un intenso frío. Muchos morían congelados.

Un submarino neerlandés chocó contra una mina cerca de la isla de Tioman (en la península malaya) y se hundió. Sus treinta y seis tripulantes murieron.

La aviación británica hundió un submarino alemán cerca de la costa mediterránea marroquí. Otro submarino hundió un carguero noruego (Hellen) en la costa mediterránea de Marruecos.

Un submarino alemán disparó un torpedo y hundió un carguero británico (Annavore) en la cola del convoy HG 76. Los barcos circundantes lanzaron bengalas para iluminar la zona y detectar las posiciones enemigas, pero esto permitió que uno de los submarinos detectara la silueta de un portaaviones británico (HMS Audacity) que formaba parte de la escolta, le disparó varios torpedos y el barco no tardó en hundirse. Luego la escolta logró hundir al submarino que había hundido al Annavore.

A las 5:00 del 22 de diciembre se produjo un nuevo desembarco japonés en la isla filipina de Luzón, concretamente en el golfo de Lingayen. El mal tiempo dificultó la operación. Varias barcazas acabaron destrozadas, las fuerzas japonesas quedaron dispersas y los tanques no pudieron ser desembarcados, al igual que el resto del equipo pesado. La resistencia estadounidense fue mínima. Un submarino logró hundir un transporte japonés. Mientras tanto, las tropas japonesas que habían desembarcado días antes en Vigan llegaban a San Fernando, un poco más al norte del nuevo punto de desembarco. En esa dirección se movió un destacamento japonés que tomó la ciudad de Bauang, para finalmente entrar en contacto con las unidades que avanzaban desde el norte. Tropas filipinas trataron de contener el avance japonés hacia el sur, pero fueron fácilmente derrotadas. Los estadounidenses habían levantado defensas en la aldea de Damortis, pero finalmente tuvieron que abandonarlas y a las 19:00 los japoneses ocupaban la posición. La ciudad de Rosario se convirtió en el principal punto de resistencia estadounidense, allí llegaron las fuerzas estadounidenses en retirada desde Damortis perseguidas de cerca por los japoneses. En la ciudad de produjo una batalla en la que los japoneses resultaron vencedores. Los estadounidenses lograron escapar gracias a que parte de las tropas japonesas habían sido llamadas para participar en la captura de San Fabián.

Al sureste, los estadounidenses se opusieron en Sicopot a las fuerzas japonesas que ascendían desde Legazpi, y lograron empujarlas unos 10 km hacia el sur.

Un submarino estadounidense hundió un carguero japonés (Hayo Maru) cerca de las costas filipinas.

El atolón de Johnston sufrió un nuevo ataque por parte de un submarino japonés, que finalmente fue rechazado por las baterías costeras.

Un convoy que pretendía librar la isla Wake del bloqueo japonés regresó a Pearl Harbor tras haber detectado la presencia de una considerable flota en las inmediaciones de la isla.

Unos 350 partisanos atacaron la ciudad montenegrina de Sjenica desde tres direcciones. Una compañía logró abrirse paso hasta el centro de la ciudad, pero se encontraron con una gran resistencia. Incluso les lanzaban agua hirviendo desde las ventanas. Al cabo de unas horas tuvieron que retirarse con muchos heridos. Los otros dos grupos no habían logrado siquiera entrar en la ciudad.

Draža Mihailović se había enterado recientemente de que el gobierno yugoslavo en el exilio lo había ascendido a general de brigada. Ese día se trasladó a la aldea de Lunjevica, en el monte de Vujan

En Libia los aliados llegaron hasta Beda Fomm, donde fueron detenidos por 30 tanques alemanes. Las fuerzas del Eje empezaron a evacuar Bengasi por mar.

La aviación británica hundió un carguero alemán (Tinos) en Bengasi.

La escolta del convoy HG 76 hundió otro submarino alemán. Un nuevo submarino que en principio tenía órdenes de dirigirse hacia América se unió al grupo que perseguía el convoy, pero la escolta recibió también dos nuevos destructores. Tres submarinos alemanes se vieron obligados a sumergirse ante la presencia de aviones británicos.

Winston Churchill, tras un viaje secreto que había durado diez días, había llegado a Washington para participar en la Primera conferencia de Washington, en la que los principales mandos políticos y militares británicos y estadounidenses deliberaron sobre cómo afrontar la guerra.

El 23 de diciembre los japoneses desembarcaron en Atimonan, en la retaguardia del frente que los estadounidenses habían creado en Sicopot para frenar el avance hacia el norte de los japoneses desde Legazpi. En esa zona, la isla de Luzón presenta un largo istmo en medio del cual habían quedado atrapados los estadounidenses. Una parte logró cruzar las posiciones japonesas para ponerse a salvo. El general MacArthur declaró Manila ciudad abierta y empezó a retirar sus fuerzas a Bataán.

Una división filipina estaba conteniendo en Sisón el avance japonés desde el golfo de Lingayen, pero un ataque combinado de la infantería y la aviación terminó con la huida de los filipinos, que abandonaron su artillería. Los estadounidenses crearon una nueva línea de defensa en Pozorrubio, que los japoneses tomaron al anochecer.

Al amanecer los japoneses habían iniciado un segundo intento de desembarco en la isla Wake, y esta vez tuvieron éxito. Al cabo de unas horas de combate la guarnición estadounidense se rindió.

Un submarino neerlandés hundió dos cargueros japoneses (Hiyoshi Maru y Katori Maru) en el mar del Sur de China, y otro submarino estadounidense hundió un tercero (Hayataka Maru) en el mar de las Filipinas.

Aviones japoneses que habían despegado en Tailandia se dirigían hacia Rangún, en Birmania. Fueron detectados unos 40 minutos antes de que llegaran a su objetivo, y unos 30 aviones británicos y estadounidenses despegaron para tratar de interceptarlos. Lograron derribar o forzar la retirada de unos 10 aviones, pero otros 27 logaron llevar a cabo el bombardeo previsto. Bombas incendiarias arrasaron unas tres quintas partes de las casas de madera de la ciudad. La población corría presa del pánico. Se calcula que murió más de un millar de civiles, tal vez el doble. Los daños materiales también fueron severos. El puerto fue paralizado debido a la huida de los trabajadores, también se colapsó el transporte público.

Aviones estadounidenses habían estado bombardeando las posiciones japonesas en Miri, en Borneo, pero los japoneses descubrieron el aeropuerto que les servía de base en Singkawang y empezaron a atacarlo, por lo que la aviación se retiró hasta Sumatra. El día anterior un avión neerlandés había detectado un convoy japonés que había salido de Miri con dirección a Kuching, y ahora un submarino neerlandés se infiltraba en el convoy y hundía dos transportes. Otro tuvo que embarrancar en una playa para no terminar también hundido. Esa noche otro submarino neerlandés logró hundir un destructor japonés cerca de Kuching. Poco después el submarino fue hundido a su vez por un submarino japonés.

Un submarino alemán hundió un barco de pasajeros británico (Shuntien) cerca de Alejandría. Murieron más de 800 personas, aunque la mayoría eran prisioneros de guerra alemanes e italianos. Por su parte, barcos británicos hundieron un submarino alemán cerca de Bardia.

La RAF hundió un petrolero alemán (Benno) cerca de la costa atlántica francesa.

En su acoso al convoy HG 76 los alemanes habían perdido cinco submarinos, y sólo habían hundido dos mercantes (de un total de 32) y dos barcos de la escolta. En vista del fracaso, los cinco submarinos que continuaban persiguiendo al convoy recibieron órdenes de regresar a su base en Francia.

Un submarino japonés hundió un petrolero estadounidense (Montebello) cerca de la costa de California.

El 24 de diciembre se inició un nuevo desembarco japonés en la costa oriental de la isla filipina de Luzón, en la bahía de Lamón. Una flota con 7.000 soldados que incluía un portaaviones para apoyar en desembarco desde el aire apareció al amanecer y se dispuso a abordar la costa en tres puntos. El primero fue junto a Mauban. Allí los japoneses fueron atacados por una división de infantería filipina atrincherada en la playa, así como por la aviación estadounidense. Sin embargo, al cabo de un tiempo los filipinos habían sido expulsados de la playa y los japoneses tomaban Mauban. Los filipinos lograron formar una nueva línea defensiva un poco más al oeste, y cortaron el avance japonés hacia Lucban. El segundo punto de desembarco fue Sianin, donde los japoneses no encontraron oposición alguna. Se trataba de un desembarco menor destinado a actuar como reserva. En Atimonan los japoneses vencieron también la resistencia filipina. Una parte de las fuerzas japonesas se adelantó hasta Malicbuy antes incluso de que Atimonan fuera tomada, y allí pilló desprevenido a un batallón de infantería que todavía estaba preparando las defensas. Los estadounidenses prepararon una línea defensiva a lo largo de un río cerca de Binahaan, pero tuvieron que retirarse hasta Pagbilao perseguidos por los japoneses en cuanto éstos hubieron consolidado su posición en Atimonan y aparecieron con el grueso de sus fuerzas.

Desde Pozorrubio, los japoneses avanzaron hasta Binalonan, donde el ejército filipino logró resistir durante bastante tiempo, hasta que los japoneses recibieron refuerzos y terminaron siendo superados en número y rodeados. Entonces iniciaron la retirada y los japoneses tomaron Binalonan.

En Borneo, Kuching fue bombardeado por aviones estadounidenses procedentes de Singapur. Un submarino neerlandés hundió un destructor japonés cerca de Kuching.

Un submarino neerlandés hundió un destructor japonés (Sagiri) en el mar del Sur de China, pero posteriormente resultó hundido por otro submarino japonés. La aviación japonesa hundió un carguero estadounidense (Si Kiang) en Manila.

Un barco de vapor estadounidense fue torpedeado por un submarino japonés cerca de las costas de Califormia, pero no resultó hundido.

Un submarino japonés atacó el atolón Palmyra, al sur del atolón Johnston. No produjo daños graves, pero los estadounidenses protegieron ambos considerablemente como parte de la primera línea de defensa de Pearl Harbor.

En Libia, los británicos tomaron Bengasi. Una corbeta británica (HMS Salvia), que transportaba la mayor parte de los supervivientes del Shuntien, hundido el día anterior, fue hundida cerca de Alejandría por un submarino alemán. No hubo supervivientes. Un submarino británico desapareció cerca del golfo de Vizcaya, probablemente tras haber chocado con una mina.

El 25 de diciembre soldados japoneses entraron en el St. Stephen's College, en Hong Kong, que estaba siendo usado como hospital militar. Dos médicos salieron a su encuentro y fueron sacados del local. Más tarde fueron encontrados muertos y mutilados. Luego entraron en los pabellones y mataron con bayonetas a varios soldados británicos, canadienses e indios que no estaban en condiciones de esconderse. Los supervivientes y las enferemeras fueron encerrados en dos habitaciones. Luego llegaron más soldados. Sacaron a dos canadienses de una habitación y los mutilaron y mataron en el exterior. Luego sacaron a varias enfermeras (unas británicas, otras chinas), las violaron en grupo, las mutilaron y las mataron. Unas horas más tarde la autoridades británicas rindieron Hong Kong a los japoneses.

Los japoneses desembarcaron en Jolo, en la isla filipina de Mindanao, sin encontrar resistencia alguna. En Borneo capturaron el aeropuerto de Kuching. Los británicos se retiraron a la selva, hacia Singkawang.

Hitler relevó del mando a Heinz Guderian, Fedor von Bock y otros generales más, que cuestionaban sus planes sobre la campaña soviética.

Frente a las costas de Terranova se encuentra el pequeño archipiélago de San Pedro y Miquelón (los nombre de las dos islas principales) que seguía siendo colonia francesa. Ese día, fuerzas de la Francia Libre arrebataron el control del territorio a las autoridades leales a Vichy.

En su mensaje de Navidad, el papa Pío XII condenó "la opresión, abierta o disimulada, de las particularidades culturales y lingüísticas", de las minorías nacionales así como "la disminución de sus capacidades naturales" con la "limitación o la supresión de su fecundidad natural".

Bing Crosby cantó por primera vez en un programa de radio la canción Blanca navidad. En un principio no destacó mucho, pero al año siguiente la grabó en disco y batió un récord de ventas. Actualmente mantiene el récord de ser el sencillo más vendido del mundo, con más de 50 millones de copias.

Josef von Sternberg estrenó El embrujo de Shanghái, una película de cine negro que obtuvo muy buenas críticas.

El 26 de diciembre se firmó la capitulación de Hong Kong.

La aviación japonesa hundió en Manila un carguero estadounidense (Paz) y otro británico (Tantalus), así como un petrolero soviético (Maikop) cerca de las costas filipinas.

Los soviéticos seguían avanzando desde Moscú. Ese día liberaron Naro-Fominsk. Al mismo tiempo se producía un desembarco soviético en la península de Kerch, al este de la península de Crimea, cuyo propósito era liberar Sebastopol. Un total de 697 hombres desembarcaron en el cabo Krhoni, aunque algunos murieron ahogados o tuvieron que ser hospitalizados por hipotermia. Más tarde se produjo un segundo desembarco de un pelotón de tanques y varias piezas de artillería ligera. Otros 290 soldados desembarcaron en el cabo Zyuk, pero algunos barcos encallaron en las rocas. En el cabo Tarhan tenían que desembarcar 1.000 hombres, pero sólo pudieron hacerlo 18, debido a la falta de embarcaciones. En la bahía de Bulganak desembarcaron 1.452 hombres con tres tanques y algo de artillería. Otros desembarcos tuvieron que ser cancelados por el mal tiempo. Al mediodía habían desembarcado unos 3.000 hombres con armamento ligero en cinco cabezas de playa distintas. Al principio, la resistencia alemana fue escasa, pero luego llegaron bombarderos. Un carguero fue hundido con 450 hombres a bordo en el cabo Tarhan y otro con 100 hombres en el cabo Zyuk. Las tropas que habían desembarcado, sin apenas medios de comunicación, apenas avanzaron un kilómetro tierra adentro y se pusieron a cavar trincheras a la espera de refuerzos.

Al mismo tiempo se producía otro desembarco en Kamysh Burun, pero la artillería alemana causó estragos y rechazó dos oleadas. Sólo una tercera oleada tuvo un éxito parcial y logró poner en tierra 2.175 hombres de un total de 5.200. Un oficial soviético capturado reveló a los alemanes que el plan era desembarcar 25.000 soldados en Kerch.

Ocho meses atrás, un grupo de jóvenes birmanos había salido de su país con la intención de llegar a China, para recibir entrenamiento militar de los comunistas chinos para luego regresar a Birmania y liberarla de la dominación británica. Una vez en territorio chino, fueron interceptados por los japoneses, que consideraron interesante su proyecto, con la única variación de que serían los militares japoneses quienes les proporcionarían el entrenamiento que deseaban. Se hicieron llamar los Treinta camaradas, al frente de los cuales estaba Aung San, de 26 años, que había sido miembro fundador del Partido Comunista de Birmania. Cuando el ejército japonés entró en Tailandia, Aung San y sus camaradas fueron llevados a Bangkok, donde ahora fundaban el Ejército de Independencia Birmano, con el propósito de entrar en Birmania y liberarla de los británicos.

Un comando británico formado por 300 hombres desembarcó en la isla noruega de Moskenesøya y ocupó las ciudades de Reine, Moskenes, donde fue capturada la pequeña guarnición alemana así como varios noruegos colaboradores con los nazis. Varias embarcaciones alemanes fueron capturadas o hundidas, en una de las cuales se encontró una máquina Enigma.

Winston Churchill habló ante una sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso estadounidense. En su discurso pronosticó que harían falta al menos 18 meses para invertir el curso de la guerra y que a los aliados les esperaban numerosas decepciones y sorpresas desagradables. Por la noche sufrió un ataque cardíaco leve.

Un submarino alemán hundió un carguero polaco (Warszawa) de un convoy aliado en el Mediterráneo.

El 27 de diciembre un ejército de unos 120.000 soldados japoneses avanzó hacia el sur en tres columnas desde Yueyang, en China, con la intención de apoderarse de la ciudad de Changsha. Los chinos ofrecieron una gran resistencia. Una de las columnas tuvo que desviarse hacia el este, mientras las otras dos tuvieron que avanzar más próximas entre sí de lo planeado. Lograron rechazar los ataques de tres divisiones chinas que terminaron retirándose a las montañas. Mientras tanto, los civiles de Changsha estaban siendo evacuados. Sólo 160 civiles permanecieron en ella por su voluntad de colaborar con el ejército en la defensa de la ciudad.

En Malasia una división de infantería india ocupó Kampar, con fuertes defensas naturales, para evitar que los japoneses llegaran hasta Kuala Lumpur, más al sur.

El fango en las carreteras había retrasado la contraofensiva alemana en la península de Kerch. Finalmente, éste tuvo lugar en Zyuk. Los soviéticos divisaron el despliegue alemán y atacaron primero con tres tanques y la infantería. La artillería alemana destrozó los tanques y la aviación obligó a los soviéticos a replegarse hasta la playa.

Un barco alemán apareció al amanecer en la isla de Nauru y la bombardeó durante una hora, causando daños graves en la planta de producción de fosfatos. La planta tardó diez semanas en volver a estar operativa, y los fertilizantes tuvieron que ser racionados en Nueva Zelanda. A partir de ese momento las fuerzas militares de la Commonwealth organizaron patrullas de protección para las islas y los puertos principales de la zona, que fueron reforzados con artillería. Éstas y otras medidas redujeron notablemente la efectividad de las incursiones alemanas.

El ataque a Moskenesøya de los comandos británicos había sido únicamente una maniobra de distracción para desviar la atención alemana sobre un ataque mayor que se inició al alba en la isla noruega de Vågsøy. Allí desembarcó un comando de 570 hombres con la misión de destruir las instalaciones de producción y almacenamiento de aceite de pescado que se usaba en la producción de explosivos. Durante varias horas, los británicos destruyeron cuatro fábricas, los almacenes, reservas de combustible y de munición, la central telefónica y varias instalaciones militares. La operación transcurrió según lo previsto salvo en la ciudad de Måløy, donde los británicos se encontraron por sorpresa con una unidad de tropas alemanas experimentadas procedente del frente oriental que estaba pasando allí unos días de descanso. Eso llevó a un duro combate casa por casa en la ciudad. El balance fue de 22 muertos, 57 heridos y 8 aviones derribados. Por su parte, los alemanes contaron 10 barcos hundidos y entre 55 y 85 muertos. Los británicos hicieron además 98 prisioneros, entre soldados alemanes y colaboradores noruegos. Otros 70 noruergos acompañaron voluntariamente a los británicos en su retirada para luchar junto a los aliados. Algo similar sucedió en Moskenesøya, donde los británicos se retiraron ese mismo día acompañados de unos 200 voluntarios noruegos. Entre las bajas aliadas en Vågsøy estaba el capitán noruego Martin Jensen Linge, que dirigía a doce exiliados noruegos integrados en el comando y que murió en el ataque al cuartel general alemán.

Además de haber cumplido sus objetivos inmediatos, el ataque sirvió para que Hitler destinara 30.000 soldados más a Noruega, ante el temor de que los aliados invadieran el país para presionar a Suecia y Finlandia.

Rommel logró flanquear una brigada aliada en El Haseia y destruyó muchos de sus tanques. Esto le permitió organizar una sólida línea de defensa en El Aghelia.

El 28 de diciembre la aviación japonesa hundió dos cargueros británicos (Forafric y Seistan) cerca de las Filipinas y la isla de Célebes.

Un submarino alemán hundió un carguero británico (Volo) de un convoy aliado en el Mediterráneo, pero luego fue perseguido y hundido a su vez por uno de los barcos de la escolta.

En su avance desde Moscú, los soviéticos tomaron Kaluga. En la pensínsula de Kerch la infantería alemana, apoyada por dos obuses y por la aviación lanzaron un ataque sobre las tropas soviéticas hasta acorralarlas en la playa, llegando a combatir en el agua. Finalmente se rindieron, dejando unos 300 muertos y 458 prisioneros. Algo similar sucedió con las tropas que habían desembarcado en el cabo Khroni, donde sólo 12 hombres pudieron salvarse nadando, mientras que 1.700 soldados soviéticos fueron arpesados. Sólo quedaban unos 1.000 hombres en la bahía de Bulganak, la cabeza de playa de Kamysh Burun y algunas unidades dispersas tierra adentro. Mientras tanto, otra flota soviética se disponía a desembarcar más soldados en Fedosia. Un destructores chocó contra una mina y se hundió con 200 hombres a bordo. Otros soldados sufrieron hipotermia y mareos. A las 3:50 del 29 de diciembre dos destructores soviéticos aparecieron ante Fedosia, lanzaron bengalas para iluminar la zona e iniciaron un bombardeo sobre las defensas alemanas. Luego desembarcaron 60 hombres que se apoderaron del faro y de dos cañones. Luego se produjeron más desembarcos. A las 5:00 se produjo el primer desembarco a gran escala, con 1.853 soldados. Pese a la aparición de la Luftwaffe, a las 7:30 los soviéticos tenían el puerto bajo control y empezaban a desembarcar artillería y vehículos. Luego se abrieron paso hacia la ciudad y sobre las 10:00 los alemanes la abandonaban tras una breve lucha. A lo largo del día los soviéticos continuaron desembarcando tropas.

En Borneo los japoneses se apoderaron de Singkawang, con lo que los británicos y neerlandeses tuvieron que retirarse más hacia el sur, a través de la selva.

En las Filipinas los japoneses bombardearon Corregidor, cerca de Manila. Esa noche Singapur sufrió también un intenso bombardeo.

Los soviéticos recuperaron la ciudad de Kerch, en Crimea.

Ese día murió en Roma el matemático Tullio Levi-Civita.

Los japoneses pretendían capturar Kampar como regalo de año nuevo para el emperador Hirohito. El 30 de diciembre empezaron a rodear las posiciones británicas. En la costa oriental ocuparon Kuantan.

En la península de Kerch dos divisiones rumanas lanzaron un contraataque contra los soviéticos, pero fracasó por falta de apoyo aéreo y de la artillería. Una división alemana inició una retirada de 120 km en medio de una tormenta de nieve. Algunos vehículos tuvieron que ser abandonados por falta de combustible.

La RAF bombardeó Brest una vez más. En la segunda mitad del año se habían lanzado sobre el puerto más de mil toneladas de bombas explosivas y 10 toneladas de bombas incenciarias.

Un submarino británico hundió un carguero alemán (Campina) en el mar Jónico.

El 31 de diciembre los japoneses ocuparon Brunei, la isla de Labuan y Jesselton, en Borneo. Un carguero panameño fue bombardeado en el estrecho de Macasar. Un hidroavión neerlandés rescató a los 48 supervivientes. El barco fue abandonado y se hundió unos días más tarde.

En Malasia los japoneses atacaron Kampar, pero fueron rechazados. A medianoche, los británicos "felicitaron" el año nuevo a los japoneses con doce salvas de cañón. En China los japoneses atacaron Changsha por el sureste, pero también fueron rechazados. Mientras tanto la parte septentrional de la ciudad sufría un intenso bombardeo. Finalmente los japoneses rebasaron la primera línea de defensa China, pero no pudieron rebasar la segunda.

En Crimea los soviéticos bloquearon una carretera, lo que obligó a los alemanes en retirada a desviarse campo a través, pasando por un estrecho agujero entre el mar de Azov y la vanguardia soviética. Así evitaron ser rodeados, aunque en la huida perdieron algunos hombres y algo de equipamiento. Finalmente establecieron una nueva línea de defensa en Kirovskoye. Poco después los soviéticos lanzaron paracaidistas para cerrar la brecha por la que habían escapado los alemanes. La aviación alemana hundió un carguero soviético (Krasnogvardeets).

Tras una breve interrupción para que los rumanos pudieran celebrar la Navidad como buenos cristianos, habían continuado con el asesinato de judíos en Bogdanovka. Al terminar el año, unos 40.000 judíos habían sido eliminados. Por esas fechas unos 10.000 judíos habían sido trasladados en una marcha de la muerte hasta los campos de concentración de Bogdanovka, Domanovka y Acmecetca. Los que sobrevivieron al viaje fueron asesinados durante los dos meses siguientes.

Se calcula que, a lo largo del año, los nazis habían matado en Vilna (Lituania) unos 21.700 judíos, y aún seguían matando más, si bien el ritmo descendió debido a que los judíos capaces de trabajar para el ejército se estaban volviendo cada vez más necesarios. En Letonia casi todos los judíos habían sido exterminados o internados en campos de concentración. En Besarabia los rumanos y los alemanes habían matado ya a más de 45.000 judíos.

Un submarino alemán hundió un petrolero británico (Cardita) en el Atlántico.

En total, los países que habían declarado la guerra a todas o parte de las potencias del Eje eran:

Australia, Baréin, Canadá, China, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Filipinas, Francia Libre, Gran Bretaña, Guatemala, Haití, Honduras, India, Iraq, Mongolia, Nepal, Nicaragua, Nueva Zelanda, Omán, Panamá, República Dominicana, Sudáfrica, Unión Soviética, más los gobiernos en el exilio de Bélgica, Checoslovaquia los Países Bajos y Polonia.

Los países del Eje y sus satélites eran:

Albania, Alemania, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Finlandia, Hungría, Italia, Japón, Rumanía y Tailandia.

Los principales países neutrales eran:

Afganistán, Arabia Saudí, Argentina, Bolivia, Bulgaria, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, Irán, Irlanda, México, Paraguay, Perú, Portugal, Suecia, Suiza, Turquía, Uruguay, Venezuela y Yemen.

La operación Barbarroja
Índice La expansión japonesa