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BENVENUTO CELLINI Fan Bautista Querol Universitat de Val�ncia A comienzos del siglo XV, Italia no era una unidad
social o cultural, aunque exist’a el tŽrmino Italia y algunas personas cultas
pod’an entender el toscano. Italia era simplemente una expresi—n geogr‡fica,
aunque la geograf’a influ’a tanto en la sociedad como en la cultura. La
posici—n central de Italia en Europa, y el f‡cil acceso al mar, dio a sus
mercaderes la oportunidad de convertirse en los intermediarios entre el Este
y el Oeste. La ciudad-estado era la forma de organizaci—n pol’tica dominante
en el siglo XII y comienzos del XIII. A finales del siglo XV Florencia era
una ciudad pr—spera, culta y libre, contrariamente a lo que ocurr’a en el
resto de la actual Italia, donde la tiran’a era la forma m‡s habitual de
gobierno. Lorenzo el Magn’fico
(1) hab’a convertido a la ciudad en un foco de
riqueza, de intelectualidad y de pasi—n art’stica. Al mismo tiempo y gracias
a su h‡bil diplomacia hab’a conseguido un equilibrio de poder entre los
estados vecinos que hac’a posible una paz que tanto conven’a a los intereses
florentinos. Tras la muerte de Lorenzo en 1492, le sucedi— su
hijo Pedro II. Cuando el rey francŽs Carlos VIII invade el norte de Italia,
Pedro II se rinde al del rey francŽs. Esto hace que los florentinos se
rebelen y expulsen a Pedro II. Con su exilio en 1494, el primer periodo del
gobierno Medici termina con la restauraci—n de un gobierno republicano. En el a–o1490 el monje dominico Girolamo Savonarola se
convierte en prior del monasterio de San Marco. Para Savonarola,
la invasi—n francesa era el cumplimiento de su profec’a sobre un nuevo
diluvio. Describ’a a Carlos VIII como el instrumento de Dios para la reforma
de la Iglesia, y su capacidad de invadir Italia se deb’a a los pecados de los
Medici. Algunos humanistas, como Giovanni Nesi, se
unieron a las idea de Savonarola de la llegada de
una Çnueva eraÈ, y aprovech— la oportunidad para hacer reformas pol’ticas que
llevaran a un gobierno m‡s democr‡tico. Finalmente fue declarado hereje y
quemado en la hoguera en la Piazza della Signoria el 23 de
mayo de 1498. Otra personalidad inusual de esa Žpoca fue Nicol‡s
Maquiavelo, cuyos consejos para la regeneraci—n de Florencia bajo un
liderazgo fuerte han sido con frecuencia vistos como la legitimaci—n del
abuso de autoridad en la vida pol’tica. Para Maquiavelo, la f‡cil conquista
por parte de los ejŽrcitos de Carlos VIII hab’a sido una lecci—n. Maquiavelo
infiri— que los hombres son Çdesagradecidos, vacilantes, mentirosos e
impostoresÈ y que la fuerza, no la raz—n, era decisiva en pol’tica. El 16 de mayo de 1527 Florencia destierra a los
Medici por segunda vez y restablece la repœblica. En 1537 los Medici vuelven a gobernar en
Florencia. Con el apoyo del Emperador y del Papa, los Medici se convierten en
1537 duques hereditarios de Florencia, y en 1569 Grandes Duques de Toscana.
Extender‡n su poder durante dos siglos m‡s. Trayectoria vital de Cellini Dentro de este clima de lucha y agitaci—n pol’tica
naci— Benvenuto Cellini,
el 3 de noviembre de 1500. Hijo del maestro Juan de AndrŽs de Crist—bal Cellini y de Isabel de Esteban Granacci,
que ya llevaban casados veinte a–os y estaban desesperados a tener un hijo
var—n. Este hecho hizo que se le considerara un hijo bienvenido, y por eso le
llamaron Benvenuto. Su padre era un humilde
fabricante de instrumentos musicales, aunque tambiŽn trabajaba el marfil y
sobresal’a en otras artes industriales, hasta el punto que habiendo sido
nombrado p’fano
(2) de la Signoria. Lorenzo
el Magn’fico y su hijo Pedro le obligaron a dimitir para que no se distrajera
de sus otras ocupaciones. Por aquel tiempo el ni–o Benvenuto
aprendi— a tocar la flauta y la corneta y sol’a acompa–ar a su padre a tocar
junto a los mœsicos de palacio. El maestro Juan deseaba que su hijo se
convirtiera en mœsico, y para esta aspiraci—n lo mand— a estudiar mœsica a
Bolonia durante seis semanas. Benvenuto aprovecho su
estancia en Bolonia para trabajar de aprendiz en diversos talleres, como el
taller de orfebrer’a del maestro HŽrcules del Piffero
y el del miniaturista bolo–Žs Escipi—n Cavalletti. Tras su regreso a Florencia y la restauraci—n
de los Medici en 1512 por parte de Juan de Medici, futuro Le—n X, Benvenuto logr— que su padre le permitiera aprender
dibujo, y as’ consigui— entrar en los talleres de varios plateros y aur’fices en Florencia. Las luchas y pasiones pol’ticas que acontecieron
durante sus primeros quince a–os de vida, conformaron las cualidades de la
personalidad del joven. Benvenuto se distingui— por
un car‡cter independiente, colŽrico y arrebatado. Giorgio Vasari,
contempor‡neo suyo, retrata a Benvenuto como Çanimoso, fiero, vivace, prontissimo e terribilissimoÈ.
La primera huida de Cellini la efectu— a Siena, a
donde escap— por haber matado al agresor de su hermano, que era dos a–os
menor que Žl. DespuŽs, a la edad de diecisŽis a–os, se fue a Pisa por
discrepancias con su padre. En Pisa trabaj— durante un a–o en el taller del
maestro Ulivieri della Chiostra, donde aprendi— a trabajar el oro y la plata. A su regreso a Florencia y tras superar una
enfermedad que contrajo en Pisa, llego a la ciudad Pietro Torrigiano (3), que ven’a desde Inglaterra y estaba buscando
artesanos j—venes en Florencia para acometer un encargo del Rey de Inglaterra
de gran envergadura. Segœn nos cuenta Cellini en su
biograf’a, en una disputa con Miguel çngel siendo ni–os, Torrigiano
le dio un pu–etazo en la nariz, caus‡ndole una desfiguraci—n que es visible
en todos los retratos del artista. La admiraci—n que Cellini
ten’a al ÇdivinoÈ Miguel çngel hizo que rechazara la oferta, ya que el odio
que sent’a por Torrigiano era mayor que el deseo
viajar a Inglaterra. Segœn podemos deducir de su autobiograf’a, Cellini tuvo tendencias homosexuales desde su juventud: Por aquel tiempo trabajŽ y trabŽ amistad
estrech’sima con un mancebo de mi edad el cual tambiŽn aprend’a orfebrer’a
[É] El trabajar juntos engendr— en nosotros tanto amor, que nunca, ni de d’a
ni de noche, est‡bamos el uno sin el otro [É] trabajamos juntos cerca de dos
a–os. (4) En numerosas ocasiones Cellini
nos muestra en su biograf’a su m‡s absoluta admiraci—n y devoci—n por Miguel
çngel, por lo que no creo que considerara sus propias tendencias sexuales
como un problema. A los diecinueve a–os, en 1519, se marcho a Roma,
acompa–ado de un joven escultor de su misma edad, Juan Bautista, llamado
Tasso. El mismo d’a de su llegada a Roma encontr— trabajo en el taller del
maestro Firenzuolo. DespuŽs de dos a–os de estancia en Roma, y tras
pasar por varios talleres, atendi— la petici—n de suplica de su padre y
volvi— de nuevo a Florencia para trabajar con Francisco Lippi.
No tard— mucho Cellini en crearse problemas con sus
compa–eros de profesi—n. Los Ocho (5), partidarios de Savoranola, publicaron un bando en contra del joven
orfebre, y este se vio obligado de nuevo a huir de Florencia para refugiarse
otra vez en Roma. Volvi— a Roma a la edad de 23 a–os, estando al mando de la
Iglesia de Roma el Papa Clemente VII. En aquella Žpoca Benvenuto
aprovechaba sus d’as libres para visitar antigŸedades y estudiarlas. Hizo
hermosos trabajos y se form— un cierto nombre que llego a o’dos del Papa y de
otros personajes ilustres, como el Cardenal de Ferrara. Contrajo la peste,
aunque el hecho de que se la detectaran en la fase inicial de la enfermedad
le salvo la vida. El 6 de mayo de 1527 luch— en la defensa del
llamado Saqueo de Roma
(6), como artillero, contra las tropas de Carlos III
duque de Borb—n y Condestable de Francia, al que segœn cuenta, mat— de un
arcabuzazo: As’ lo hicimos dos veces cada uno; yo me asome
h‡bilmente a las murallas, y vi por entre ellas un tumulto extraordinario;
porque, como supe despuŽs, aquellos tiros nuestros mataron al Borb—n, que era
el que yo hab’a visto primero m‡s elevado que los dem‡s. (7) Volvi— de nuevo a Florencia, donde descubri— que
sus padres hab’an muerto por culpa de la peste. Los Medici hab’an sido
expulsados del poder y Žl comenz— a trabajar en el Mercado Nuevo. Al poco
tiempo le llego un emisario con una carta del Papa Clemente VII, donde medio
le suger’a y medio le ordenaba que volviera a Roma para trabajar a su
servicio. Cellini no tuvo otra elecci—n que volver
nuevamente a Roma. Trabaj— para Clemente VII realizando diferentes vasos
decorados con oro y otros materiales preciosos; tambiŽn joyas, c‡lices y
medallas. El Papa muri— el 25 de septiembre de 1534. A los pocos d’as de la
muerte de Clemente VII, Cellini se vio envuelto en
una reyerta con uno de sus enemigos: Pompeyo, que trabajaba como lapidario (8) para Clemente VII y al que acab— asesinando
clav‡ndole repetidas veces un pu–alito que sol’a llevar escondido. El 13 de octubre de ese mismo a–o, Alejandro Farnesio se convirti— en el nuevo Papa Pablo III. Una de
las primeras peticiones del nuevo Papa fue la creaci—n de una serie de
medallas dedicadas en su honor. Determinados artistas establecidos en Roma
ejecutaron el encargo, pero al Papa le asombr— la de Cellini
y decidi— que desde ese momento todas las medallas del Vaticano las realizara
Cellini. El asesinato de Pompeyo no hab’a sido olvidado por
sus enemigos, que ahora ten’an otro motivo para odiar a Cellini:
la exclusividad en la realizaci—n de medall’stica
vaticana. Y aunque el Papa le hab’a otorgado el indulto completo de todas sus
fechor’as, sabiamente decidi— cambiar de aires y nuevamente regres— a
Florencia. Pero dej— a su fiel amigo Felice
encargado de custodiar su taller en Roma, que permanec’a abierto. Durante esa
Žpoca los viajes entre Roma y Florencia fueron constantes. TambiŽn viaj— en
una ocasi—n a conocer Venecia pasando por Ferrara. El 9 de enero de 1537 Cosme de Medici fue
proclamado duque de Florencia. Tras pasar una larga temporada trabajando en Roma
para el Papa, realiz— copas, medallas, joyas y un librito con las tapas de
oro, decidi— cambiar nuevamente de aires. En esta ocasi—n parti— hacia Par’s,
con la compa–’a de su aprendiz Ascanio. Realizando un largo y agotador viaje.
Al poco tiempo de estar en Par’s fue recibido por el rey de Francia,
Francisco I, y por el Cardenal de Ferrara, miembro de la corte. Hablaron de
realizar muchos proyectos durante un viaje hasta Lyon, pero Cellini enferm— de nuevo y ante el temor de morir lejos
de su patria decidi— volver a Italia. De nuevo se instal— en Roma, donde lo esperaba su
fiel Felice, y pensando que el rey de Francia
olvidar’a pronto sus planes, decidi— abrir una nueva tienda y embarcarse en
nuevos proyectos en la ciudad eterna. Una vez m‡s sus enemigos conspiraron
para que fuera acusado de robar en el vaticano durante el Saqueo de Roma. Fue
declarado culpable por Pablo III y encarcelado en el Castillo de SantÕAngelo. A finales de 1539 o a principios de 1540, el
rey de Francia, por medio del Cardenal de Ferrara, intervino a favor de Cellini y el Pont’fice atendi— a su suplica liberando a Cellini de la c‡rcel. Cuando sali— de la c‡rcel, y
estando todav’a en Roma comenz— a trabajar en un salero para Francisco I. Durante la Pascua de 1540, parti— de nuevo a
Francia y durante el camino tuvo una nueva disputa, en este caso con el
maestro de postas
(9) de Siena. Cellini hab’a
dejado olvidado el estribo y el coj’n en su caballo, y el maestro de postas
se neg— a devolvŽrselos. Segœn nos cuenta Cellini
en su autobiograf’a, su arcabuz se le disparo accidentalmente. La bala dio en
el arco de la puerta, reboto y dio en la garganta de aquel hombre, que cay—
muerto al suelo. Est‡ claro que Cellini lo mat—, lo
que no est‡ tan claro es que fuera un accidente, como Cellini
nos cuenta. Finalmente Cellini se
instalo en Beli— (10),
Francia. Negoci— con el rey un salario de seiscientos escudos al a–o, el pago
de todas las obras realizadas, m‡s quinientos escudos para empezar. Todo esto
constitu’a una peque–a fortuna, y si a esto a–adimos que el rey lo hab’a
sacado de la c‡rcel, Cellini deb’a estar muy
agradecido a su majestad. Cellini realizo en plata
bandejas, candelabros, vasos y medallas. En bronce, varias cabezas. Y
continuaba trabajando en el famoso salero de oro. En 1544 Francisco I le
pidi— que decorara la puerta de entrada al Palacio de Fontainebleau,
pero no le sugiri— ningœn tema en concreto. Al cabo de mes y medio volvi—
para comprobar c—mo hab’an quedado los trabajos. Descubri— una composici—n en
bronce que a ambos lados ten’a dos s‡tiros, en el dintel la Ninfa de Fontainebleau
y dos victorias aladas en los dos ‡ngulos exteriores del semic’rculo de la
puerta. Para la realizaci—n de la Ninfa y de las Victorias, tom— como modelo a
una joven virgen de quince a–os llamada Juana. Cellini
tuvo un romance con su joven modelo, y de esta relaci—n naci— Constanza, el
17 de junio de 1544. Sigui— realizando trabajos de orfebrer’a una
temporada m‡s para el rey de Francia, pero su car‡cter de nuevo le cre—
enemigos. Si a esto a–adimos su a–oranza por Florencia y alguna peque–a
disputa con Francisco I, podemos comprender f‡cilmente la decisi—n de Cellini de volver a casa. Lleg— a Florencia en agosto de
1545 y fue a presentar sus respetos al Duque de Florencia. DespuŽs de hablar
sobre las obras de Benvenuto, Cosme I le encarg— la
realizaci—n de un Perseo en Bronce
para la Plaza de la Signoria. Una vez m‡s, Cellini nos
habla en su autobiograf’a de sus enemigos. Un artista cercano al Duque, llamado
Baccio Bandinello (11), que segœn nos cuenta, intentaba desacreditarle
delante del Duque y sabotear su trabajo. TambiŽn nos apunta que en una noche
que se encontraron por las calles de Florencia, estuvo a punto de matarlo,
pero se contuvo porque estaba acompa–ado de un ni–o. La realidad es que es
acusado de sodom’a y tiene que huir de Florencia, aunque Cellini
omite esta informaci—n en su autobiograf’a y nos habla de un ÇviajeÈ a
Venecia. Durante este viaje contacta con Tiziano y con Jacobo del Sansovino
(12), arquitecto y escultor florentino que conoc’a de
etapas pasadas en Roma y Florencia. Ambos alabaron grandemente su trabajo. A su vuelta a Florencia, el primer bronce que
fundi— fue la cabeza de Cosme I. En realidad se trataba de pruebas que el escultor
estaba realizando con la tierra de Florencia para acometer su gran trabajo: Perseo. Cellini
era un hombre de gran inquietud y capaz de trabajar al mismo tiempo en m‡s de
un proyecto, cosa que hab’a estado haciendo durante toda su vida. En el a–o
1548, estando en el palacio ducal, Cosme I le mostro una caja llegada desde Palestrina, en el interior hab’a un torso romano del
siglo primero o segundo despuŽs de Cristo. Cellini
se ofreci— a restaurarla, a–adiŽndole la cabeza, los brazos y los pies,
adem‡s un ‡guila, convirtiŽndola de esta forma en Ganimedes. Para su restauraci—n,
cont— con la ayuda de Willem Danielsz
van Tetrode, conocido en Italia como Guglielmo Fiammingo. La estatua
fue concluida en marzo de 1550 y situada en el Palacio Vecchio. Para cumplir la restauraci—n, recibi—
una pieza de m‡rmol griego, pero le pareci— un desperdicio utilizarlo para
realizar piezas peque–as, o tal vez decidi— utilizarla para practicar su
destreza en el m‡rmol, ya que hasta ese momento nunca lo hab’a trabajado. De
modo que comenz— un Narciso. La
mala calidad del m‡rmol, hizo que se fractura debido al compuesto poroso y a
una inundaci—n de Florencia del rio Arno. Cellini le a–adi— una guirnalda en su pecho para
disimular el corte, que actualmente ha desaparecido. Una vez fundido el Perseo, y a falta de los retoques finales, Cellini
pido permiso al Duque para ir a Roma, eran los primeros a–os del Papa Julio
III. Cuando lleg— a Roma fue a visitar a Bindo Altoviti, banquero de origen florentino al que hab’a
hecho un busto de bronce. Bindo anteriormente le
hab’a mandado una carta en la que le explicaba c—mo Miguel çngel hab’a visto
el busto en el despacho de su casa y hab’a alabado enormemente el trabajo de Cellini. ƒste hizo un busto de Bindo,
apenas tres a–os despuŽs del de Cosme I. Ambos personajes se odiaron en vida.
Parece que Cellini y Bindo
se conjuraron para crear un retrato lo m‡s diferente posible al de Cosme. El
Duque aparece muy excitado y agresivo, abrumador en su grandeza. Es un retrato
pœblico y militarista, para ser expuesto. Mientras que el busto de Bindo es privado y humanista. Aunque ambos emulan
prototipos, el de Bindo Altoviti
se presenta como fil—sofo republicano y no como un general imperial. Durante su estancia en Roma, Benvenuto
fue a hablar con Miguel çngel, por orden de Cosme I, para intentar
convencerlo de que volviera a Florencia a trabajar para el Duque. El genial
artista rechazo la oferta. De vuelta a Florencia comenz— la guerra de Siena,
y el duque le encarga fortificar la puerta del Prato
y la Puertecilla dÕArno. Recibi— un primer esquema
del Duque, pero comprobando que era err—neo, lo modifico y convenci— al Duque
para que le dejar ejecutar su proyecto. El 27 de abril de 1554, jueves por la ma–ana, se
descubri— la estatua de Perseo en
la Logia de los Lanzi, ubicada en la Piazza de la Signoria, donde aun hoy continœa expuesto. Cellini recibi— excelentes cr’ticas y alabanzas por su
obra, y el duque quedo altamente satisfecho. Aunque Cellini no lo
cuenta en su autobiograf’a, el 26 de febrero de 1556, su aprendiz Fernando di
Giovanni di Montepulciano lo acusa de haberlo
sodomizado en varias ocasiones. No era la primera vez que Cellini
ten’a que hacer frente a este tipo de acusaciones, y como Žsta, no aparecen
en su autobiograf’a. En esta ocasi—n la sanci—n fue el pago de cincuenta
escudos de oro y cuatro a–os de prisi—n, que gracias a la intervenci—n de los
Medici acabaron siendo cuatro a–os de arresto domiciliario. Cellini cay— en desgracia y su distanciamiento con los
duques fue notable. En repetidas ocasiones el artista pidi— licencia para
marcharse de la ciudad, pero el duque no se las concedi—, de modo que Cellini se encontr— en una Žpoca de paro forzoso, ya que
no recib’a encargos del duque y tampoco pod’a viajar para trabajar para
otros. Fue durante esta Žpoca, en 1558, cuando Benvenuto
aprovech— para empezar la narraci—n de su
Vida. Esta situaci—n de paro forzoso, unida a alguna mala inversi—n y a
alguna que otra estafa que Cellini sufri— de los
banqueros y usureros de Florencia, llevaron al artista a una situaci—n muy
delicada en sus finanzas. Adem‡s el duque dejo de pagarle las cantidades
prometidas en el pasado. En el a–o 1559 Cosme I, convoco un concurso para
realizar un Neptuno de m‡rmol en la
fuente de la Plaza de la Signoria. El vencedor fue Baccio Bandinelli, enemigo
declarado de Cellini. Bandinelli
consigui— un bloque de m‡rmol de Carrara para el Neptuno, pero muri— sin
terminar la obra. Ammanati (13) fue
elegido para continuar la obra dejando a Cellini al
margen. Trabaj— junto a sus ayudantes en esta obra entre 1563 y 1565. Entre 1556 y 1562 Benvenuto
trabaj— en el Crucifijo de m‡rmol.
No fue un encargo, aunque finalmente se lo ofreci— a la duquesa Leonor
çlvarez de Toledo
(14), en parte para reconciliarse con los duques, en
parte para ser el elegido para ejecutar el Neptuno. ƒsta dijo que no pod’a
aceptarlo, as’ que convinieron el pago de 1.500 escudos de oro por la obra.
Inicialmente se coloco en el Palacio Pitti en 1565. En el a–o 1962 se casa en secreto con Piera deÕParigi e interrumpe la
narraci—n de la Vida, hecho que es
la causa de que no exista mucha informaci—n en lo que ocurri— en sus œltimos
a–os de vida. En 1565 comienza a escribir su obra Tratados de Orfebrer’a y de la Escultura,
que son publicados en Florencia en 1568. Tuvo dos hijos leg’timos: Magdalena, que naci— el
3 de septiembre de 1566 y AndrŽs Sim—n, nacido el 24 de marzo de 1569. Adem‡s
tuvo cuatro hijos ileg’timos y un hijo adoptivo. Poco antes de su muerte,
todav’a trabajaba en una estatua de Juno; hab’a terminado su modelo en barro
para fundirla en bronce, pero una vieja pleures’a acabo con su vida. Muri— el
13 de Febrero de 1571, sus restos est‡n enterrados en la Iglesia de Santa
Mar’a Novella, Florencia. El Estilo En cuanto a las cuestiones estil’sticas generales
de Cellini, podemos afirmar que Cellini
est‡ dentro del denominado estilo manierista. El Manierismo es un movimiento europeo que surgi—
de los œltimos a–os del Alto Renacimiento italiano, alrededor de 1520. Dur—
hasta la dŽcada de 1580 en Italia, cuando, en su vertiente estil’stica, otro
estilo m‡s barroco comenz— a reemplazarlo. Como sello estil’stico, el
Manierismo no es f‡cil de definir. Fue utilizado por Jacob Burckhardt y popularizado por los historiadores de arte
alemanes en el siglo XX. Se utiliza para categorizar el arte inclasificable
aparentemente del siglo XVI, arte que ya no se dedica a exhibir los enfoques
armoniosos y racionales asociados con la antigŸedad cl‡sica. La etiqueta ÇmanierismoÈ se hab’a utilizado durante
el siglo XVI para referirse a un cierto virtuosismo o para significar una
cierta tŽcnica. Sin embargo, para los cr’ticos del siglo XVII, Çla manieraÈ
fue un tŽrmino despectivo para referirse a la decadencia del arte de
renacentista, sobre todo en los a–os 1530 y 1540. Desde finales del siglo XIX
en adelante, los historiadores del arte han utilizado el tŽrmino manierismo
para describir el arte que sigue al clasicismo renacentista y precede al
barroco. Estil’sticamente destaca por su sofisticaci—n intelectual,
as’ como por sus cualidades artificiales, en contraposici—n de los ideales
armoniosos y naturalismo asociado a sus predecesores. El estilo manierista es
elegante, con exquisita atenci—n al detalle y a las superficies. Rara vez se
muestra un exceso de emoci—n, y por esta raz—n a menudo se interpretan como
Çfr’oÈ o ÇdistanteÈ. El suyo era un arte imitando al arte, en lugar de un
arte imitando a la naturaleza. Un rasgo comœn de los creadores de su Žpoca
era el aspecto intelectual de sus obras, el artista espera que su audiencia
ÇentiendaÈ la obra. Los artistas florentinos comenzaron a estudiar los
dise–os de Miguel çngel para la Capilla Medici (1519-1534, Iglesia de San
Lorenzo, Florencia), en el que aparecen figuras elegantes, de forma
antinatural y en retorcidas posturas. Todo esto inscrito en un marco complejo
arquitect—nico y cargado de significado. Bandinelli,
Ammannati, Giambologna, Loone Loeni, Alessandro Vittoria y por
supuesto Benvenuto Cellini
se miraron en el espejo de Miguel çngel, quien les aport— las claves para
desarrollar su nuevo estilo: Se trata obviamente de ese mundo cortesano, humus
ideal para el surgimiento del artista, sobre todo del tipo encarnado por Cellini, en el que la sofisticaci—n del manierismo es tan
clara. [É] Es pues el mundo de la corte cinquecentesca
el lugar donde debe ser comprendido el manierismo celliniano. (15) Los trabajos de Cellini
se inscriben a la perfecci—n dentro del fen—meno manierista denominado Çarte
de corteÈ. Cualidades como la sofisticaci—n, el refinamiento, el esteticismo
y el gusto por lo complicado se inscriben a la perfecci—n en el arte de Cellini. Sus obras se utilizaban como presentes entre los
cortesanos de su tiempo. Ejemplos de esto son El Salero y el Crucifijo de
El Escorial. Pero a Cellini hay que
comprenderlo como un todo, no podemos separar el Cellini
orfebre del Cellini escultor. La aplicaci—n de
detalles preciosistas, que solo un sutil creador de joyas puede ejecutar en
una escultura monumental, encuentra su explicaci—n si nos fijamos en una de
las mayores virtudes de Cellini, su tŽcnica. Una de las categor’as estŽticas m‡s
apreciadas por los te—ricos y artistas del manierismo es la dificultad, lo
complicado, aquello dif’cil de ejecutar. Cellini
justificaba su arte como una tŽcnica dificultosa y no al alcance de todos. Cuestiones personales al margen, Benvenuto Cellini es uno de los
artistas m‡s completos y famosos del Renacimiento italiano, y m‡s
concretamente del florentino. Fue orfebre, escultor, pintor, mœsico,
escritor, soldado y arquitecto militar. Muy apreciado por sus contempor‡neos,
y ah’ est‡n las afirmaciones de Vasari y Borghini para confirmarlo, su fama decreci— r‡pidamente y
no fue hasta finales del siglo XIX cuando pudimos observar los primeros
signos en la recuperaci—n de la misma; fama que se restableci— totalmente
gracias a diferentes trabajos realizados en el siglo XX, a factores estŽticos
y a la recuperaci—n del Manierismo. Si en realidad es m‡s escultor que orfebre, o m‡s
orfebre que escultor, en mi opini—n no tiene ninguna transcendencia. Es un
artista œnico que evolucion— a lo largo de su vida, que aprendi— de sus
maestros el oficio de orfebre y que posteriormente se hizo a s’ mismo como
escultor. El hecho que se le pueda conocer m‡s como orfebre se debe en parte
m‡s a sus escritos
(16) que a su producci—n art’stica, la mayor’a perdida
en el paso del tiempo. Cellini destac— como
grabador de camafeos
(17), de armas damasquinadas (18),
nieladas (19) y repujadas (20), de medallas, medallones
y monedas; cincel— joyas de oro, plata y otros materiales preciosos,
engarz‡ndolos de gemas; esculpi— piedras finas; trabajo m‡rmoles y fundi—
bronces. Entre los cortesanos, papas, duques y reyes fue conocido en un
primer momento por su destreza en la orfebrer’a, pero entre los grandes
artistas italianos su reconocimiento le vino por sus esculturas. Departi— con
Tiziano en Viena, y con Miguel çngel y Rafael en Roma, obteniendo el
reconocimiento de todos ellos y de Miguel çngel en especial por su Busto de Bindo Altoviti. Pero no cabe duda que su Perseo con la cabeza de Medusa es su
obra maestra. Nos muestra las dos facetas del maestro florentino: la
escultura y la orfebrer’a. Situada en un alto pedestal en la Plaza de la Signoria, la escultura fue dise–ada espec’ficamente para
esa ubicaci—n. La finura de los peque–os bronces que adornan el pedestal,
muestran toda la habilidad de la orfebrer’a de Cellini
en peque–a escala. Esta obra lleva expuesta en su emplazamiento original
desde 1554, y ha sido una fuente de inspiraci—n y admiraci—n de todos
aquellos que hemos tenido la suerte de verla en directo. Y aunque con otro
estilo y otros materiales, podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que el Perseo de Cellini
tiene tantos mŽritos art’sticos para estar expuesto en la Plaza de la Signoria como el David
de Miguel çngel. Listado
cronol—gico de las principales obras á
Medalla de Clemente VII.
Plata dorada, 1534. Museo Nacional del Bargello,
Florencia. á
Medalla
de Alejandro de Medici. Plata, 1535 – 1537.
Museo Nacional del Bargello, Florencia. á
Medalla de Francisco I de Francia.
Bronce, 1537. Museo Nacional del Bargello,
Florencia. á
Salero de Francisco I de Francia.
Oro, esmalte y Žbano. 1540 – 1543. Kunsthistorisches,
Museum Viena. á
La ninfa de Fontainebleau.
Bronce. A–o 1542 – 1545. Museo del Louvre, Paris. á
Busto de Cosme I de Medici.
Bronce, 1545 – 1548. Museo Nacional del Bargello,
Florencia. á
Apolo
y Jacinto. M‡rmol, 1548. Museo Nacional del Bargello, Florencia. á
Perseo con la cabeza de Medusa.
Bronce, 1545 – 1554. Plaza de la Signoria,
Florencia. á
Ganimedes. M‡rmol, 1548 –
1550. Museo Nacional del Bargello, Florencia. á
Narciso.
M‡rmol, 1548. Museo Nacional del Bargello,
Florencia. á
Busto
de Bindo Altoviti.
Bronce, 1550. Museo Isabella Stewart Gardner. Boston,
Massachusetts. á
Crucifijo de El Escorial.
M‡rmol banco, 1556 – 1562. Bas’lica de El Escorial, San Lorenzo de El
Escorial. Notas 1 Lorenzo de MŽdici
(Florencia, 1 de enero de 1449 - Careggi, 9 de
abril de 1492), tambiŽn conocido como Lorenzo el Magn’fico por sus
contempor‡neos, fue un estadista italiano y gobernante de facto de la
repœblica de Florencia durante el renacimiento italiano. Pr’ncipe de
Florencia, mecenas de las artes, diplom‡tico, banquero, poeta y fil—sofo
renacentista. Su vida coincidi— con la cœspide del renacimiento italiano
temprano. La fr‡gil paz que ayud— a mantener entre los distintos estados
italianos termin— con su muerte. 2 P’fano: persona que toca el
flaut’n de tono muy agudo, usado en las bandas militares. 3 Pietro Torrigiano
(Florencia, 24 de noviembre de 1472 - Sevilla, 1528) fue un escultor
italiano, conocido por su car‡cter violento, fogoso y apasionado. Fue uno de
los precursores del Renacimiento y gracias a sus viajes difundi— esta tendencia
art’stica por toda Europa. Se
form— con Bertoldo di Giovanni. En Florencia fue asistente asiduo a la corte
literaria de Lorenzo el Magn’fico. 4 Cellini, B.
[1993]. Vida de Benvenuto
Cellini escrita por Žl mismo (1500 – 1571), Barcelona, Parsifal Ediciones, p 34. 5 Uno de los Consejos en que se
descompon’a el poder ejecutivo de las Se–or’a de Florencia. 6 Las tropas espa–olas e
imperiales de Carlos I atacaron Roma destruyendo las murallas de la colina Jan’cula y la muralla vaticana. Los saqueadores espa–oles, alemanes e
italianos robaron parte de las obras de arte que se hallaban en el propio
Vaticano, provocando cuantiosas pŽrdidas en el arte y en la econom’a
vaticana. 7 Cellini, B. [1993]. Op.
Cit. p 70. 8 Lapidario: Persona que tiene por
oficio labrar piedras preciosas. 9 Maestro de postas: Hombre a
cuyo cuidado o en cuya casa estaban las postas o caballos de posta. Los maestros de postas eran los
responsables de las paradas de postas en que se realizaban los cambios de
caballos y la asignaci—n de postillones para los correos, viajeros o ganados. 10 Con este nombre se designa lo
que hoy es la actual Fontainebleu. 11 Bartolommeo
(o Baccio) Bandinelli (17
de octubre de 1493 - 7 de febrero de 1560) fue un escultor y pintor
florentino del manierismo. Su
estilo es muy cuestionado por sus formas pesadas, que intentan ser imponentes
y expresivas pero caen en un canon culturista un tanto torpe y rostros con
muecas teatrales. El grupo
escult—rico HŽrcules y Caco es una obra en m‡rmol situado en la Piazza della Signoria. 12 Jacopo
d'Antonio Sansovino
(Florencia, 2 de julio de 1486 - Venecia, 27 de noviembre de 1570) fue un
arquitecto y escultor renacentista italiano, conocido sobre todo por sus
obras alrededor de la Plaza de San Marcos en Venecia. Andrea Palladio,
en el Prefacio de sus Quattro Libri
opinaba que la Biblioteca Marciana de Sansovino era
el mejor edificio erigido desde la AntigŸedad. 13 Bartolomeo
Ammanati (Settignano, 18
de junio de 1511 – Florencia, 13 de abril de 1592), arquitecto y
escultor italiano. Como escultor
imit— el estilo de Miguel çngel.
Fue m‡s distinguido en arquitectura que en escultura. Dise–o muchos
edificios en Roma entre los que est‡ Villa MŽdici,
y muchos otros edificios en Lucca y Florencia. 14 Leonor çlvarez de Toledo (Alba
de Tormes, 1519 - Pisa, 17 de diciembre de 1562) hija del virrey de N‡poles
Don Pedro çlvarez de Toledo y Zœ–iga, uno de los hombres m‡s poderosos e
influyentes de la pen’nsula it‡lica, y nieta del segundo duque de Alba, de la
familia çlvarez de Toledo y de la II marquesa de Villafranca del Bierzo. 15 Prologo de Fernando Checa Cremades de libro Tratados
de Orfebreria, escultura, dibujo y arquitectira de Cellini. 16 Cellini, B. [1989]. Tratados
de orfebrer’a, escultura, dibujo y arquitectura, Torrej—n de Ardoz,
Akal. 17 Camafeo: Figura tallada de
relieve en —nice u otra piedra dura y preciosa. 18 Damasquinar: Hacer labores de
atauj’a en armas y otros objetos de hierro y acero. Atauj’a: Obra de adorno
que se hace con filamentos de oro o plata embutiŽndolos en ranuras o
huecos previamente abiertos
en piezas de hierro u otro metal. 19 Niel: Labor en hueco sobre
metales preciosos, rellena con un esmalte negro hecho de plata y plomo
fundidos con azufre. 20 Repujar: Labrar a martillo
chapas met‡licas, de modo que en una de sus caras resulten figuras de
relieve, o hacerlas resaltar en cuero u otra materia adecuada. Bibliograf’a á Burke, P. [2001]. El Renacimiento italiano. Cultura y
sociedad en Italia, Barcelona, Alianza Forma. á Cellini, B. [1989]. Tratados de orfebrer’a, escultura, dibujo
y arquitectura, Torrej—n de Ardoz, Akal. á Cellini, B. [1993]. Vida de Benvenuto
Cellini escrita por Žl mismo (1500 – 1571),
Barcelona, Parsifal Ediciones. á Gombrich, E. [1986]. Im‡genes simb—licas, Madrid, Alianza Forma. á Hern‡ndez Perera, J. [1989]. El
Cinquecento y el manierismo en Italia, Madrid,
Historia 16. á Nieto Alcaide, V. y Checa Cremades, F. [1987]. El Renacimiento: formaci—n y crisis del modelo cl‡sico, Madrid,
Istmo. á Vasari, G. [2005]. Las vidas de los m‡s excelentes
arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimabue
a otros tiempos, Madrid, C‡tedra. á <www.rae.es> |
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