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EL TRATADO DE VERSALLES
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En Berlín continuaba reunido el congreso fundacional del Partido Comunista Alemán. El 1 de enero de 1919 Rosa Luxemburg insistió en una propuesta que ya había sido rechazada previamente: el partido debía participar en las próximas elecciones que se estaban organizando para formar un nuevo Parlamento y una Asamblea Constituyente. Sin embargo, la mayoría del partido consideraba que ganar unas elecciones eran una forma muy poco práctica de llegar al poder, porque para eso hacía falta el respaldo mayoritario de la población, y recurrir a tales estratagemas era indigno de los comunistas. En su lugar, un golpe de Estado como el organizado por los comunistas rusos era mucho más adecuado.

El 2 de enero los rusos proclamaron en Smolensk una República Socialista Soviética de Bielorrusia, que rivalizaba con la República Popular Bielorrusa. Mientras tanto, el Consejo de Lituania se retiraba de Vilna a Kaunas, ante el avance ruso. La República Popular contaba todavía con la protección de tropas alemanas, que todavía no se habían retirado del territorio, pero los rusos seguían avanzando.

Algunos de los soldados alemanes que regresaban del frente se habían encontrado con una tasa de paro que les hacía prácticamente imposible encontrar un trabajo, o bien simplemente añoraban la "simplicidad" de la vida militar, y el caso es que por unas razones u otras empezaron a proliferar en el país pequeñas unidades paramilitares conocidas como Freikorps (cuerpos libres, o independientes) que se dedicaban a combatir por su cuenta huelgas o revueltas diversas.

A finales del año anterior, el diplomático británico Sir Mark Sykes había preparado un encuentro entre el emir Faisal ibn Husseyn, que proyectaba erigirse en monarca de un reino árabe independiente que abarcara desde el oeste de Mesopotamia hasta el mar Mediterráneo, y Jaim Weizmann, miembro de la Organización Sionista Mundial. Sykes había escrito a Faisal: Sé que los árabes desprecian, condenan y odian a los judíos [pero] digo la verdad cuando aseguro que esta raza, despreciada y débil, es universal, todopoderosa y no puede ser derribada. Sykes sugirió a Faisal que viera a los judíos como un poderoso aliado, y el emir siguió su consejo porque, en alusión a la conferencia de paz que estaba a punto de inaugurarse en París, había declarado:

Las dos ramas principales de la familia semítica, árabes y judíos, se entienden mutuamente, y espero que como resultado del intercambio de ideas en la Conferencia de Paz, que se guiará por los ideales de autodeterminación y nacionalidad, cada nación realizará claros progresos hacia la realización de sus aspiraciones. Los árabes no recelan de los judíos sionistas y están dispuestos a jugar limpio con los judíos sionistas, que a su vez han asegurado a los nacionalistas árabes su intención de jugar limpio igualmente en sus áreas respectivas. Las intrigas turcas en Palestina han provocado recelos entre los colonos judíos y los campesinos locales, pero la comprensión mutual de los objetivos de árabes y judíos limpiará definitivamente el último resto de la anterior acritud que, de hecho, había desaparecido prácticamente antes de que hubiera terminado la guerra gracias a la labor del Comité Revolucionario Secreto Árabe, que en Siria y en todas partes ha servido de soporte a los éxitos militares árabes de los últimos dos años.

(El comité secreto al que hacía referencia era Al Fatat, una organización nacionalista árabe fundada en París ocho años atrás, y que había conseguido numerosos seguidores en Siria.) El encuentro tuvo lugar en Londres el 3 de enero y fue todo un éxito. Se firmó el acuerdo Faisal-Weizmann, por el que el emir se comprometía a reconocer un Estado judío en Palestina con todas las garantías, aunque dejó explícito que si las demandas árabes sobre la formación de un reino árabe independiente no eran satisfechas o se producía en ellas la menor modificación, entonces el acuerdo con Weizmann sería considerado nulo por su parte.

Weizmann quedó encantado con Faisal, a quien atribuyó simpatía por la causa sionista. Sin embargo, las declaraciones de Faisal en otros contextos. Hay quien piensan que el entendimiento fue debido en gran parte a las traducciones distorsionadas que realizó deliberadamente el intérprete entre ambos, que no fue sino T. E. Lawrence.

El 5 de enero se organizó en Berlín una manifestación de protesta por la destitución del jefe de la policía de Berlín, que era miembro del Partido Socialdemócrata Independiente, porque se había negado a cargar contra unos obreros en los disturbios de las pasadas navidades. Cientos de miles de personas se dirigieron hacia el centro de Berlín, muchas de ellas armadas. Los convocantes de la manifestación no habían esperado tal concurrencia, y los acontecimientos se les escaparon de las manos. En realidad la convocatoria había sido una mera excusa para que los trabajadores alemanes volvieran a plantear las reivindicaciones que ya habían presentado en noviembre del año anterior, ya que las promesas del gobierno que habían puesto fin a las huelgas no se estaban cumpliendo. Los manifestantes ocuparon las estaciones de trenes y la redacción del Vörwarts, el periódico del Partido Socialdemócrata Alemán. Los disturbios llegaron a tal nivel que los comunistas pensaron que era la ocasión que necesitaban para derrocar al gobierno de Ebert y se adhirieron a la revuelta tratando de controlarla. Se aliaron con el Partido Socialdemócrata Independiente y formaron un Comité Revolucionario, que convocó una huelga general para dos días más tarde. Varios edificios del gobierno fueron ocupados.

El ejército ruso entraba en Minsk, la capital bielorrusa y a la vez en Vilna, la capital lituana.

Ese mismo día un cerrajero ferroviario llamado Anton Drexler fundaba en Munich el Partido Obrero Alemán, uno de tantos pequeños partidos que se formaban por esa época y que se reunían en las cervecerías para resolver en sus asambleas todos los problemas del país. Sin embargo, algo que lo distinguía del resto es que Drexler pertenecía a una sociedad secreta fundada el año anterior, la Sociedad Thule, que contaba con unos 250 seguidores en Munich y unos 1500 en toda Baviera, de la cual recibió apoyo. Entre las fijaciones principales de la sociedad estaba el antisemitismo y el anticomunismo.

El 6 de enero unos 5.000 polacos penetraron en la República Popular de Ucrania Occidental, pero fueron rechazados al cabo de unos días en Nava-Ruska, cerca de Leópolis.

Ese día murió tranquilamente en su cama el ex presidente estadounidense Theodore Roosevelt. El vicepresidente Marshall dijo: "la muerte tenía que coger a Roosevelt durmiendo, porque si hubiera estado despierto habría habido una pelea".

El ejército estonio que había crecido hasta los 13.000 hombres, logró contener el avance ruso y el 7 de enero inició un contraataque.

Ese día se inició la huelga general convocada en Alemania y el 8 de enero los representantes del Partido Socialdemócrata Independiente en el comité revolucionario invitaron al canciller Friedrich Ebert a una negociación. Inmediatamente los representantes del Partido Comunista abandonaron el comité revolucionario. Pero los trabajadores que habían ocupado el Vörwarts encontraron panfletos destinados a incitar a los Freikorps a combatir a los huelguistas a cambio de dinero que les proporcionaría el gobierno, y cuando el comité revolucionario fue informado cortó las negociaciones con Ebert. Para entonces Ebert había debilitado en parte la insurrección asegurando a los trabajadores que los Estados Unidos iban a aportar ayuda financiera para evitar la anarquía en Alemania, con lo que podrían pagarse todos los salarios atrasados. Esto contentó a una parte de los insurrectos, y contra el resto, una vez rotas las negociaciones, lanzó al ejército el 9 de enero.

Mientras tanto los estonios retomaban Narva a los rusos.

En Buenos Aires el ejército rompió una huelga general con un saldo de 700 muertos, 4.000 heridos y unos 55.000 trabajadores arrestados.

Finalmente, el 10 de enero el general otomano Fahreddin Bajá se vio obligado a rendir la ciudad de Medina, ante la falta de alimentos.

El 11 de enero Mihály Karolyi fue reconcido por el Consejo Nacional como presidente de Hungría y cedió el cargo de primer ministro al socialdemócrata Dénes Berinkey.

Los polacos trataron de romper el asedio a Leópolis, mientras los ucranianos lanzaban un nuevo ataque general sobre la ciudad sitiada, pero ambos intentos fracasaron.

El 12 de enero los estonios liberaron Rakvere de la ocupación rusa.

El 13 de enero entró en Medina Abd Allah ibn Husayn.

La gran duquesa María Adelaida de Luxemburgo había mantenido buenas relaciones con los invasores alemanes, y la derrota de Alemania la ponía ahora en aprietos. Algunos parlamentarios pidieron su abdicación y finalmente el 14 de enero cedió el trono a su hermana Carlota y se retiró a un convento.

Tras una semana de combates por las calles, el 15 de enero el levantamiento en Berlín había sido sofocado. Los Freikorps fueron más "eficientes" que el ejército. Ese mismo día capturaron a Karl Liebknecht y a Rosa Luxemburg, los dirigentes principales del partido comunista, los llevaron a un hotel y los torturaron e interrogaron durante horas. Luxemburg recibió varios culatazos hasta que le pegaron un tiro. Liebknecht fue conducido en automóvil hasta un punto donde lo dejaron salir para luego dispararle por la espalda "mientras intentaba escapar". Muchos otros comunistas habían seguido una suerte parecida, y algunos cientos más fueron ejecutados a lo largo de las semanas siguientes. La noticia de estos asesinatos provocó numerosos disturbios por toda Alemania, que fueron también sofocados y dejaron unos 5.000 muertos.

En cambio, la revuelta de la Gran Polonia resultaba imparable. Para esa fecha los rebeldes polacos controlaban todo el territorio. Sin embargo, el ejército alemán siguió contraatacando.

El ejército ruso entró en Šiauliai, una ciudad lituana próxima a Vilnius, en la cual a principios de año los comunistas locales habían tomado ya el poder mediante una revuelta.

El 16 de enero la República Popular de Ucrania declaró oficialmente la guerra a Rusia, mientras que el gobierno ruso negaba haber invadido Ucrania. En efecto, recientemente había reconocido una República Socialista Soviética de Ucrania que aseguraba que era completamente independiente de Rusia.

Ese día los Estados de Carolina del Norte, Utah, Nebraska, Missuri y Wyoming ratificaron la decimoctava enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, por la que se prohibía la elaboración, distribución y venta de bebidas alcohólicas en todo el país. Con ellos eran ya 38 los Estados que la habían ratificado, y bastaban 36 para que la enmienda entrara en vigor. Solamente Connecticut y Rhode Island habían votado en contra. Se estableció que la prohibición entraría en vigor justo un año después.

El Comité Nacional Catalán no tuvo ningún éxito en París. Cuando pretendió organizar un homenaje a los voluntarios catalanes que habían participado en la guerra, el gobierno francés no permitió que se desplegara la bandera independentista catalana (la estelada, que había sido diseñada el año anterior por Francesc Macià), ni que se hiciera propaganda a favor de la independencia de Cataluña. El acto tuvo que presentarse como un homenaje a los voluntarios españoles. Mientras tanto, en Barcelona, la Mancomunidad de Cataluña (una agrupación de las administraciones locales de las cuatro provincias catalanas) estaba elaborando un proyecto de estatuto autonómico para Cataluña más moderado que el que había sido rechazado por las cortes españolas a finales del año anterior. Al mismo tiempo en las calles de la ciudad se producían intentos de manifestación de grupos nacionalistas catalanes al grito de "Visca Catalunya Lliure", que eran rápidamente reprimidos por la policía. Por otra parte actuaban nacionalistas españoles, organizados en la Liga Patriótica Española, que agredían a los manifestantes o a quienes llevaban banderas catalanas. Cuando se producían incidentes entre ambos bandos, la policía detenía únicamente a los catalanistas. Paralelamente, el parlamento español había nombrado una comisión para elaborar por su cuenta otro proyecto de estatuto para Cataluña, persidida por Antonio Maura y en la que no participaba ningún parlamentario catalán, ya que todos ellos habían abandonado el parlamento a finales del año anterior.

El 17 de enero varios miembros de la Liga Patriótica irrumpió en un teatro de Barcelona en el que unos nacionalistas catalanes estaban cantando su himno, Els Segadors, y empezaron a disparar. No hubo muertos, pero sí varios heridos. El gobierno censuró la prensa para que no informaran de la violencia anticatalanista ni de la actuación de la policía.

El papa Benedicto XV anuló definitivamente el non expedit por el que diversos papas e instituciones religiosas habían recomendado a los católicos italianos que no participaran en la política. Ese día el sacerdote Luigi Sturzo fundó el Partido Popular Italiano, respaldado por el papa, y que se definía como un "partido aconfesional, inspirado en la idealidad cristiana, pero que no toma la religión como elemento de diferenciación política". Su principal rival político era el Partido Socialista Italiano.

Un ejército de 1.000 soldados fineses y estonios desembarcó en Utria, en la retaguardia del ejército ruso, que se vio obligado a retroceder y así los estonios liberaron Narva.

Ese día los aliados levantaron parcialmente el bloqueo a Alemania, al permitir la importación de alimentos bajo su supervisión. Sin embargo, el gobierno alemán se negó a enviar barcos mercantes a puertos aliados por el temor a que, si no se llegaba a un acuerdo definitivo en París, los barcos terminaran siendo requisados.

El 18 de enero se iniciaron en París las negociaciones entre los aliados para presentar unas condiciones de paz a los Imperios Centrales, que de momento seguían bajo un bloqueo. Inicialmente hubo 70 delegados de 27 naciones, sin representantes de Alemania, Austria-Hungría ni de Rusia, por haber negociado una paz por separado. Se formó un comité de diez miembros: dos británicos, dos franceses, dos estadounidenses, dos italianos y dos japoneses, que poco después se redujo a cuatro: los jefes de gobierno David Lloyd George, Georges Clemenceau, Woodrow Wilson y Vittorio Emanuele Orlando, que mantuvieron 145 reuniones (Japón renunció a estar presente en el comité de los cuatro porque no le interesaban las polémicas entre las potencias occidentales). Los demás países participaron en sesiones plenarias semanales que proponían recomendaciones, pero no tenían poder de decisión.

Francia, Gran Bretaña, los Estados Unidos e Italia estaban de acuerdo en exigir el cobro de grandes indemnizaciones por los daños sufridos durante la guerra. A partir de ahí venían las divergencias: Francia quería además la devolución de Alsacia y Lorena y la anexión de Renania, pero Gran Bretaña se oponía a esto último, pues deseaba un equilibrio de fuerzas en Europa entre Francia y Alemania en lugar de una Francia poderosa que se convirtiera en un rival peligroso. Por ello Francia terminó rebajando su petición a que Renania se convirtiera en un Estado independiente que sirviera de escudo ante un posible ataque en el futuro por parte de Alemania. Por su parte Gran Bretaña aspiraba a que la flota alemana fuera completamente destruida.

El presidente Wilson aspiraba a la creación de una Sociedad de Naciones que pudiera resolver pacíficamente cualquier otro conflicto y a la reorganización de las fronteras europeas atendiendo a las etnias de cada región  y, en general, a la aplicación de los catorce puntos que había propuesto el año anterior.

Italia, por su parte, reclamaba lo que se le había prometido en el tratado de Londres: la anexión del Trentino, el Alto Adigio, Trieste y la región de Dalmacia, en la orilla oriental del Adriático.

Japón reclamaba únicamente las colonias alemanas en China y en las islas del Pacífico al norte del ecuador. Al margen de esto, insistía en que la carta fundacional de la Sociedad de Naciones contuviera una declaración de igualdad de todas las razas y nacionalidades. En realidad lo único que les interesaba a los japoneses era que las potencias occidentales reconocieran explícitamente que los japoneses eran iguales a los blancos a todos los efectos, pero el planteamiento universal de su propuesta originó toda clase de objeciones. Por ejemplo, Wilson sabía que el Congreso Estadounidense no aprobaría ningún acuerdo que contuviera una declaración semejante, y no precisamente por ningún problema con la raza amarilla.

El asesinado del dictador Sidonio Pais había dado alas a a los monárquicos, y así el 19 de enero unos mil militares dirigidos por Paiva Couceiro proclamaban en el norte del país la restauración de Manuel II como rey de Portugal. Se estableció un gobierno provisional en Oporto, pero en contra de lo que esperaba Couceiro, el resto del país no secundó el levantamiento. Los republicanos eran fuertes en Lisboa y no tuvieron dificultades en sofocar un intento de revuelta en la capital. Irónicamente, João do Canto e Castro era monárquico, pero combatió la insurrección por considerarlo su deber como presidente de la república.

Ese día se celebraron las elecciones parlamentarias en Alemania. El partido más votado fue el Partido Socialdemócrata Alemán, que recibió el 37.4% de los votos y 164 diputados, seguido del Partido Centrista, que obtuvo 91 diputados. El Partido Socialdemócrata Independiente sólo obtuvo 22 diputados.

El presidente polaco Józef Piłsudski nombró primer ministro de Polonia al compositor y pianista Ignacy Jan Paderewski y le encomendó representar a su país en la conferencia de París.

Los bolcheviques iniciaron un bombardeo contra las posiciones de los blancos, estadounidenses y británicos en Shenkursk, a unos 300 km al sur de Arcángel.

El 20 de enero el ejército ruso tomó Poltava, en Ucrania, mientras los ucranianos se retiraban a Kremenchuk.

A finales del año anterior había habido elecciones parlamentarias en Gran Bretaña, y el Sinn Féin había ganado 73 de los 105 escaños que correspondían a Irlanda. Sus candidatos habían prometido que no acudirían al Parlamento Británico y el 21 de enero 27 de ellos se reunieron en Dublín y formaron un parlamento irlandés presidido por Cathal Brugha (los restantes estaban en la carcel o retenidos de un modo u otro). Su primer acuerdo fue proclamar la independencia de Irlanda. Mientras tanto, miembros del cuerpo de Voluntarios Irlandeses mataban a dos policías que custodiaban el transporte de una carga de gelignita.

Ese día murió el emperador Gojong de Corea, que había abdicado doce años atrás forzado por los japoneses. Su muerte fue repentina, y ello dio pie a especulaciones sobre si había sido envenenado por los oficiales japoneses que lo custodiaban en su palacio en Seúl. Su entierro congregó a un gran número de coreanos entre los que se propagó la hostilidad contra la ocupación japonesa.

El 22 de enero la República Popular de Ucrania Occidental (la que había sido austro-húngara) se unió a la República Popular Ucraniana (la que había sido rusa). Sin embargo, la unión fue más bien superficial: aunque la primera pasaba a ser una provincia de la segunda, lo cierto es que cada estado conservó su propio ejército, y mientras el primero consideraba prioritaria su guerra contra los polacos, el segundo daba prioridad a la suya contra Rusia. El presidente Petrushévich pasó a formar parte oficialmente del Directorio ucraniano. El territorio ucraniano estaba sumido en la anarquía, y por el se paseaban ejércitos bolcheviques, blancos, aliados, polacos e incluso grupos anarquistas, como el dirigido por Néstor Majnó, que por donde pasaba liberaba a los presos, derruía las cárceles y combatía cualquier forma de gobierno que pretendiera abarcar un gran territorio. Contaba con la complicidad de los campesinos, que lo ocultaban pese a todas las represalias que ello conllevaba. Sus guerrilleros constituían el Ejército Negro. Llegó a reunir más de 25.000 ucranianos, todos voluntarios, sin reclutamientos forzosos. Además los soldados elegían a sus oficiales, y las normas de disciplina eran acordadas democráticamente, si bien una vez aprobadas tenían que ser respetadas rigurosamente. Hasta hacía poco Majnó había colaborado con los bolcheviques para detener a Denikin, pero Trotski había afirmado que prefería que Denikin se apoderara de Ucrania antes que permitir la expansión de los anarquistas y la "contaminación" de las masas, por lo que no quiso entregar armas al ejército negro.

Polonia y Checoslovaquia mantenían ciertas disputas fronterizas (Polonia, de hecho, tenía disputas fronterizas con todos sus vecinos) y los aliados habían fijado una frontera provisional a la espera de las resoluciones que se tomaran en París. El acuerdo general que habían impuesto los aliados es que ningún país ejerciera su soberanía sobre las zonas disputadas, pero Polonia estaba organizando unas elecciones y el gobierno checoslovaco le pidió que no lo hiciera. Ante su negativa, el 23 de enero una delegación aliada entregó un ultimátum a Polonia para evacuar el área disputada en un plazo de dos horas. Transcurrido el plazo, el ejército checoslovaco inició su avance.

Los cosacos eran los rusos más reacios a acatar la dictadura comunista, por lo que el 24 de enero el Comité Central del Partido Comunista decidió en una reunión secreta poner en práctica una política terrorista masiva contra los cosacos ricos, que debían ser exterminados y físicamente liquidados hasta el último de ellos. A lo largo del año ciudades enteras fueron quemadas y los supervivientes fueron deportados. Se crearon tribunales especiales para la "descosaquización", que condenaron a muerte a miles de cosacos.

En Brasil un grupo de soldados monárquicos se rindió en Río de Janeiro.

Superados en número, el 25 de enero los aliados tuvieron que retirarse de Shenkursk. Los bolcheviques siguieron bombardeando la ciudad sin saber que había sido evacuada.

En Ucrania los rusos continuaban su avance, y el 26 de enero tomaban Katerynoslav.

Ese día se estrenó No cambies a tu marido, una comedia dirigida por Cecil B. DeMille que lanzó a la fama a una actriz neoyorquina llamada Gloria May Josephine Swanson, conocida como Gloria Swanson. También fue una de las primeras películas que dieron fama a DeMille como director.

El 27 de enero los aliados llegaban a Vystavka desde Shenkursk, donde tuvieron que resistir varios ataques del ejército rojo durante las semanas siguientes. Mientras tanto tropas griegas, francesas y británicas desembarcaban en Odesa dispuestas a cooperar con los blancos.

La República Socialista Soviética de Bielorrusia y la República Socialista Soviética de Lituania se unieron en una República Socialista Soviética Lituano-bielorrusa. Los partidos comunistas de ambos países se unieron también en un mismo partido. No obstante, una buena parte del territorio bielorruso fue anexionado a Rusia.

Para entonces el ejército checoslovaco había ocupado ya toda la zona disputada con Polonia sin apenas oposición.

Armenia aceptó finalmente la mediación aliada que puso fin a la guerra con Georgia, pero Armenia aprovechó el fin del conflicto para reclamar la región de Karabaj a Azerbaiyán, pues contaba con una mayoría de población armenia. En un intento de tomar Şuşa un ejército armenio destruyó nueve ciudades azeríes, pero finalmente tuvo que retirarse. Por otra parte, a finales del año anterior los británicos habían propuesto unas fronteras entre Georgia, Armenia y Azerbaiyán que asignaban a Armenia la región de Najicheván, cuyos habitantes, como respuesta, organizaron una República de Aras, que en la práctica actuó como una provincia de Azerbaiyán.

José Maria Mascarenhas Relvas fue nombrado presidente del consejo de ministros de Portugal.

Los parlamentarios catalanes volvieron al parlamento español para apoyar el Estatuto de la Mancomunidad. El 28 de enero lo presentó Francesc Cambó en el Congreso.

El 30 de enero el ejército checoslovaco cruzó el Vístula y avanzó un poco más sobre territorio polaco para tomar el control de una línea ferroviaria, y se disponía a atacar un punto débil de las defensas polacas, pero el 31 de enero los aliados obligaron a Checoslovaquia a suspender las hostilidades y abandonar el territorio ocupado el día anterior.

Terminada la guerra, Francia estuvo en condiciones de consolidar su presencia en Marruecos. Para ello contó con la ayuda de Thami El Glaoui, un jefe tribal que se había enriquecido gracias a que los franceses le consintieron toda clase de fraudes y corrupciones a cambio de su apoyo. El Glaoui había organizado un ejército de 10.000 hombres, la mayor fuerza de marroquíes nunca vista, con los que sometió a todas las tribus antifrancesas

El ejército estonio derrotó al ejército ruso en la batalla de Paju. Los soviéticos vieron cortada su línea ferroviaria de suministros y el 1 de febrero tuvieron que abandonar Valga.

El 2 de febrero el directorio ucraniano tuvo que trasladarse de Kiev a Vinnytsia ante el avance del Ejército Rojo.

El 3 de febrero la Organización Sionista Mundial presentó sus propuestas a la conferencia de paz de París, que básicamente consistían en que se reconociera el derecho histórico de los judíos sobre el territorio de Palestina.

En París se firmó un tratado provisional entre Checoslovaquia y Polonia que puso fin a la pequeña guerra entre ambos países. El territorio disputado quedó bajo control internacional a la espera de una partición definitiva.

Éamos de Valera, el presidente del Sinn Féin, había sido arrestado a mediados del año anterior, por lo que no había podido acudir a la creación del parlamento irlandés, pero ese día se fugó de la cárcel.

El 5 de febrero los bolcheviques tomaban Kiev.

Ese día Mary Pickford, Charlie Chaplin, Douglas Faribanks y D.W. Griffith, junto con el abogado William Gibbs McAdoo, fundaron su propia productora cinematográfica, que recibió el nombre de United Artitsts.

Hacía unas semanas que unos 35.000 trabajadores de un astillero de Seattle, en el Estado de Washington, habían iniciado una huelga para pedir un aumento salarial. Paulatinamente fueron recibiendo el apoyo de hasta un centenar de sindicatos locales y el 6 de febrero se inició una huelga general en la que unos 60.000 huelguistas paralizaron la ciudad, si bien se respetaron los servicios esenciales, como la recogida de basuras o el suministro de leche. Unos días antes de que se iniciara la huelga, la prensa empezó a pedir a los sindicatos que reconsideraran su actitud. El lenguaje de algunos partidarios de la huelga había sido extremadamente radical, y la sociedad estadounidense siempre ha detestado cualquier clase de radicalismo. La actitud de los sindicalistas parecía importada de Rusia y los contrarios a la huelga empezaron a temer una insurrección bolchevique. Las ventas de alimentos se dispararon y las armerías se quedaron sin suministros. El alcalde, Ole Hanson, había anunciado que 1.500 policías y otros tantos soldados federales se encargarían de evitar disturbios. "Ha llegado el momento"—dijo—"de que la gente de Seattle muestre su americanismo. Los anarquistas de esta comunidad no van a gobernarla".

Ese día se reunió el nuevo parlamento alemán, y lo hizo en Weimar, en lugar de en Berlín, para huir de los constantes disturbios que sacudían la capital. Friedrich Ebert fue investido como presidente interino de la república.

En el parlamento español empezó a debatirse la propuesta de estatuto catalán redactado por la comisión del propio parlamento. El 7 de febrero Cambó intervino para oponerse y pedir que se debatiera el redactado por la Mancomunidad.

Ese día tropas italianas desembarcaron en Constantinopla. El 8 de febrero entró en la ciudad Franchet d'Esperey, montado en un caballo blanco a imitación de Mehmed II, cuando entró en la ciudad tras la caída del Imperio Bizantino.

Apenas tras dos días de huelga, los sindicatos de Seattle empezaron a pedir a los trabajadores que volvieran al trabajo, pues el clima de amenaza con que la huelga estaba siendo percibida por la sociedad estadounidense no beneficiaba en nada sus objetivos. La huelga general terminó a los pocos días, aunque la huelga original de los astilleros continuó sin llamar mucho la atención. La prensa elogió al alcalde Hanson por haber terminado con la huelga en cinco días.

Los rusos controlaban ya las dos terceras partes del territorio lituano, pero los lituanos, con ayuda alemana, lograron frenar el avance del ejército rojo. El 10 de febrero recuperaron Šėta y los rusos tuvieron que retroceder. Esto elevó la moral de los soldados lituanos, que ese mismo día atacaron Jieznas. Los rusos habían entrado en dicha ciudad el día anterior y no habían tenido tiempo de consolidar su posición. Sin embargo, el oficial al mando del ejército lituano que atacó Jieznas era ruso y en un acto de traición hizo fracasar el ataque. Como resultado, 18 lituanos murieron y otros 33 fueron hechos prisioneros.

Ese día el Senado estadounidense volvió a votar la propuesta de enmienda a la Constitución para dar el voto a las mujeres, pero nuevamente fue rechazada, esta vez por un voto.

Británicos, Franceses e Italianos dividieron Constantinopla en tres zonas para ejercer separadamente el control policial.

El 11 de febrero Ebert fue ratificado como presidente de Alemania y el cargo de canciller que ostentaba hasta entonces pasó al socialdemócrata Philipp Scheidemann.

Como consecuencia de la caída de Kiev en manos de los bolcheviques, Volodímir Vinnichenko dimitió como presidente del directorio ucraniano, al frente del cual quedó Simon Petliura.

El 12 de febrero los rusos ocuparon Alytus en Lituania, cerca de Kaunas, donde los alemanes se retiraron sin ofrecer batalla y los lituanos, solos, poco pudieron hacer. El 13 de febrero los lituanos, tras haber recibido refuerzos, ocuparon Jieznas.

Tras el fracaso de la revuelta monárquica en el centro y en el sur de Portugal, finalmente se rindió Paiva Couceiro en Oporto. Los monárquicos que no pudieron huir fueron detenidos y condenados a fuertes penas de prisión.

El 14 de febrero los ucranianos lanzaron un nuevo ataque sobre Leópolis y lograron cortar el ferrocarril que unía la ciudad con Przmysl, lo que dejaba a Leópolis completamente incomunicada y a punto de caer.

Esa noche un ejército alemán apoyado por lituanos regresó a Alytus y retomó la ciudad a los bolcheviques rusos. El ejército ruso en Lituania recibió órdenes de suspender el avance y mantener posiciones defensivas.

Ese día se produjo el primer conflicto fronterizo entre Polonia y Rusia. Sucedió en Bereza Kartuska, en Bielorrusia, donde más de medio centenar de soldados polacos entraron en la ciudad y apresaron a 80 soldados del ejército rojo. La frontera entre ambos países no estaba delimitada. De hecho, Rusia no reconocía ninguna frontera, pues seguía reclamando la soberanía de la parte de Polonia que había formado parte del Imperio Ruso, al igual que la de todos los territorios en sus mismas circunstancias, que ahora aspiraban a su independencia. Las fuerzas soviéticas se retiraron sin realizar un solo disparo y lentamente se fue delimitando una frontera de hecho entre ambos países.

El 15 de febrero se firmó la prórroga del armisticio entre Alemania y los aliados, que incluía un alto el fuego en la rebelión de la Gran Polonia.

El 19 de febrero el anarquista Émile Cottin disparó varias veces contra el primer ministro francés Georges Clemenceau, pero sólo le alcanzó una bala, que se alojó demasiado cerca del corazón como para que la cirujía fuera recomendable, así que no le fue extraída, pero no causó ningún perjuicio a su salud posterior. Clemenceau bromeó diciendo: "Acabamos de ganar la guerra más terrible de la historia y todavía hay un francés que falla seis o siete veces disparando a quemarropa". Cottin se libró a duras penas de ser linchado por la multitud, y fue condenado a muerte, aunque finalmente le fue conmutada la pena por diez años de cárcel. En el juicio se declaró bolchevique.

Al mismo tiempo se inauguraba en París el Primer Congreso Panafricano, organizado por W.E.B. Du Bois y por Ida Gibbs Hunt, esposa del cónsul estadounidense en la capital francesa. Participaron 57 delegados en representación de 15 países, muchos menos de los esperados, debido en gran parte a que los gobiernos británico y estadounidense no facilitaron pasaportes a los delegados de sus países que pretendían asistir. Su propósito era pedir a la Conferencia de Paz de París que los aliados se hicieran cargo del gobierno de sus colonias africanas en nombre de sus habitantes impulsando los factores necesarios para que un día pudieran hacerse cargo de su propio gobierno. Du Bois tuvo ocasión de entrevistar a numerosos soldados negros que habían formado parte del ejército estadounidense que había combatido en Francia. Se encontró con que la mayor parte de ellos habían sido destinados a labores secundarias. Muy pocos habían recibido armas y muchos menos habían entrado en combate. Los altos mandos desalentaban a los negros sobre enrolarse en el ejército, menospreciaban sus logros y promovían actitudes racistas.

El cosaco Piotr Krasnov renunció a su cargo como atamán de la República del Don y marchó a Alemania, debido a fricciones con los generales del ejército blanco. Fue sucedido por Afrikán Bogayevski.

El Partido Comunista Húngaro estaba creciendo vertiginosamente, y en unos meses había pasado de ser un partido más que modesto a contar con más de 30.000 afiliados, tal vez 50.000. El mes anterior había tenido lugar una revuelta de mineros que había sido reprimida duramente por el gobierno. Se habían formado "consejos", al estilo de los soviets rusos en los que los comunistas iban arrebatando el control poco a poco a los socialdemócratas. Éstos empezaron a radicalizarse para no perder terreno ante los comunistas. El 20 de febrero los comunistas húngaros se manifestaron ante un diario socialista y se produjeron varios muertos y heridos. Los dirigentes del partido comunista, entre ellos el propio Béla Kun, fueron arrestados, los periódicos comunistas fueron cerrados, pero la prensa comunista siguió activa desde la clandestinidad. En Rusia varios miembros de la Cruz Roja húngara, que eran socialdemócratas, fueron tomados como rehenes en represalia por la represión contra los comunistas húngaros.

Una nueva asamblea constituyente polaca elegida el mes anterior nombró oficialmente a Józef Piłsudski Jefe de Estado de la República Polaca.

Esa noche el emir Habibullah Khan de Afganistán fue asesinado en una cacería por unos desconocidos. Fue sucedido por su hermano Nasrullah Khan, que había sido designado heredero por Habibullah.

En Baviera seguía en activo la república que había proclamado Kurt Eisner. Unos días antes se habían celebrado elecciones en las que su partido había sido derrotado y el 21 de febrero Eisner se dirigía al Parlamento, donde se iba a inaugurar la nueva legislatura y él iba a presentar su renuncia, pero no pudo hacerlo porque por el camino recibió dos tiros por la espalda. El asesino era Anton von Arco auf Valley, un joven oficial austríaco de familia aristocrática que había regresado frustrado del frente y que había sido rechazado recientemente de la Sociedad Thule por tener ascendencia judía. Su reacción para demostrar que era tan antisemita como el que más fue matar a Eisner, que al pecado de ser judío sumaba el de ser —a juicio de Arco— republicano y bolchevique. Los acompañantes de Eisler iban armados y dispararon contra Arco, que resultó gravemente herido, pero no murió. Tras ser curado en un hospital fue encarcelado a la espera de juicio.

El asesinato provocó a su vez otros disturbios: un Socialdemócrata Independiente llamado Alois Lindner creyó que el ministro del interior bávaro Erhard Auer había planeado el asesinato de Eisner, así que entró en el Parlamento y disparó contra Auer, que resultó gravemente herido, pero tampoco murió. Sin embargo, en su huida mató a un militar que trató de detenerle, y en el tiroteo un parlamentario resultó muerto también. El rey Luis III de Baviera, temiendo que pudiera ser víctima de alguna clase de represalia, se marchó a Austria con su familia, desde donde posteriormente pasó a Suiza.

Hacía unos días se había iniciado una huelga en una compañía eléctrica de Barcelona conocida como La Canadiense, porque su accionista principal era un banco canadiense. El motivo había sido el despido de unos trabajadores por estar afiliados a un sindicato no reconocido por la gerencia de la compañía. Ese día los huelguistas iniciaron una serie de cortes en el suministro eléctrico que paralizaron gran parte de la ciudad, aunque existía otra compañía eléctrica (Energía Eléctrica de Cataluña) que seguía prestando servicio.

El 22 de febrero llegó a Leópolis una delegación francesa que exigió a los ucranianos el fin de las hostilidades bajo amenaza de romper las relaciones diplomáticas con el gobierno ucraniano.

El 23 de febrero los trabajadores de la compañía Energía Eléctrica de Cataluña se unieron a la huelga de La Canadiense, con lo que Barcelona quedó sin suministro eléctrico.

Estonia fue el primer vecino de Rusia que logró expulsar a los rusos de su territorio. El 24 de febrero la celebración de esta victoria se unió a la conmemoración de la independencia del país en su primer aniversario. Sin embargo, los rusos habían preparado un nuevo ejército rojo estonio con el que llevar adelante una contraofensiva. Constaba de unos 80.000 hombres, mientras que los estonios mantenían en el frente unos 19.000. La Comuna de los Trabajadores de Estonia mantuvo durante unos meses un gobierno en el exilio en Rusia.

El 25 de febrero los militares ucranianos suspendieron los ataques.

El 26 de febrero los trabajadores de las compañías de agua y de gas de Barcelona se unieron a la huelga de las compañías eléctricas.

El avance ruso hacia el Oeste preocupó a Alemania, que envió a Letonia y Lituania a un cuerpo de voluntarios bajo el mando de Rüdiger von der Goltz que el 27 de febrero, respaldado por partisanos locales, derrotó a los rusos en Luoké.

Ese día debía debatirse en el parlamento español una propuesta de Cambó de celebrar un referéndum en Cataluña sobre el estatuto de autonomía, pero Romanones cerró las cortes aduciendo como excusa la huelga de La Canadiense, que estaba teniendo lugar en Barcelona.

Cuatro anarquistas murieron en una planta textil de Massachusetts mientras manipulaban una bomba. El día anterior habían escuchado un discurso de Luigi Galleani, que animaba a provocar atentados con bombas.

En cuanto las noticias de la muerte del emir Habibullah llegaron a Kabul, uno de sus hijos, Amanullah Khan, se había hecho con el control del tesoro del Estado y había organizado un golpe de Estado contra su tío Nasrullah. Ahora dominaba la capital, había encarcelado a los partidarios de Nasrullah y el 28 de febrero se proclamaba emir.

El 1 de marzo 33 activistas coreanos se reunieron en un restaurante de Seúl y leyeron una declaración de independencia de Corea, la firmaron y enviaron una copia al gobernador general japonés. También presentaron una lista de quejas, entre ellas:

Eran reclamaciones especialmente interesantes si tenemos en cuenta que los japoneses estaban pidiendo en París que se reconociera la igualdad de las razas. Las manifestaciones de apoyo a los independentistas se multiplicaron por todo el país. Cerca de dos millones de coreanos participaron en más de 1.500 manifestaciones. Los oficiales japoneses se asustaron y llamaron al ejército, que durante los días siguientes se dedicó a reprimir a sangre y fuego la revuelta. Se calcula que unos 7.000 coreanos fueron asesinados y muchos más fueron arrestados.

Baltasar Brum fue elegido presidente de Uruguay y Jorge Meléndez sucedió en El Salvador a su cuñado Alfonso Quiñónez.

Los campesinos rusos se veían obligados a entregar sus cosechas o incluso a alistarse en el ejército de los primeros que llegaban a sus tierras, fueran rojos o blancos, y ocasionalmente surgían revueltas, hasta entonces de pequeña envergadura y que eran fácilmente sofocadas en ambos bandos de la guerra civil rusa, pero el 3 de marzo se produjo la primera revuelta campesina a gran escala, a orillas del Volga. Los campesinos de la aldea de Novodeviche se reunieron y se enfrentaron a un escuadrón de requisición de alimentos, dirigidos por Alexéi Vasílevich Dolinin, un veterano de la Primera Guerra Mundial, que reunió un ejército de unos 30.000 campesinos, el primero de los llamados ejércitos verdes, que amenazó a los soviéticos de Samara y Simbirsk. Entre sus reivindicaciones estaba el fin de las requisiciones, la libertad de comercio y elecciones libres a los soviets.

Ese mismo día se inauguró en Petrogrado el I Congreso Mundial de la Internacional Comunista (o Tercera Internacional), por iniciativa de Lenin y del Partido Comunista de Rusia, al que asistieron representantes de los partidos comunistas de Rusia, Alemania, Austria, Hungría, Polonia, Finlandia, Ucrania, Letonia, Lituania, Bielorrusia, Estonia, Armenia, así como del Partido Socialdemócrata de Izquierda de Suecia, de grupos comunistas checos, búlgaros, yugoslavos, británicos, franceses y suizos, socialdemócratas de los Países Bajos, el Partido Socialista de América (un partido marxista estadounidense), la Liga de Propaganda Socialista de los Estados Unidos, el Partido Socialista de los Trabajadores de China, la Unión de Trabajadores de Corea, y el Partido Laborista Noruego. El bolchevique ruso Grigori Zinóviev fue elegido presidente del Comité Ejecutivo. Este primer congreso estableció la ruptura definitiva entre los comunistas y los socialistas y otros reformistas que "habían traicionado a la clase trabajadora", por ejemplo al aceptar los principios democráticos burgueses. Los miembros de la Tercera Internacional se comprometían a luchar por la supresión del sistema capitalista y el establecimiento de la dictadura del proletariado y de la república internacional de los soviets, la abolición de las clases y la realización del socialismo como primer paso hacia la sociedad comunista. Los medios para tales fines serían los empleados en Rusia: agitación de las masas del proletariado y el ejército hasta provocar un alzamiento armado. En el congreso Lenin anunció que la versión rusa de "La Internacional" pasaba a ser el himno oficial de la República Soviética de Rusia.

Los soldados de Amanullah Khan apresaron a Nasrullah, con lo que el primero fue definitivamente reconocido como emir de Afganistán.

Los aliados propusieron un acuerdo entre polacos y ucranianos consistente en una frontera que dejaba del lado polaco a Leópolis, lo que incluía un territorio con importantes pozos petrolíferos, pero a cambio Polonia debía entregar a Ucrania la mitad de la producción. Los polacos aceptaron, pero los ucranianos no, y el 4 de marzo reanudaron las hostilidades.

Alemania aceptó finalmente las condiciones aliadas y envió barcos mercantes para importar alimentos.

Aleksandr Kolchak lanzó desde Siberia una nueva campaña de primavera por tres frentes contra los bolcheviques. Contaba con más de 100.000 hombres, aunque muchos de ellos eran campesinos sin instrucción militar.

El 5 de marzo el capitán general de Cataluña, Joaquín Milans del Bosch, dictó un bando por el que todos los hombres entre 21 y 38 años que trabajaban en el ramo de la electricidad en Barcelona eran llamados a filas. Muchos de ellos no acataron la orden y fueron encarcelados.

El 6 de marzo el Directorio ucraniano tuvo que trasladarse a Proskurov ante el avance ruso. Al mismo tiempo los polacos cruzaban el río Niemen en una gran ofensiva y tomaban Pinsk.

El 7 de marzo los alemanes tomaban a los rusos Kuršėnai, en Lituania.  El ejército rojo también tuvo que retroceder en Siberia ante el avance de Kolchak, que ocupó Ojansk. El 8 de marzo los blancos tomaron también Osa y el 10 de marzo Birks.

El 11 de marzo, en su avance por Lituania, los alemanes tomaban Šiauliai y el 12 de marzo Radviliškis.

Ese día se inició una de las mayores carnicerías cometidas por los bolcheviques hasta el momento: Entre 2.000 y 4.000 huelguistas y soldados que les apoyaron en la ciudad de Astracán fueron fusilados o arrojados vivos al Volga con piedras atadas al cuello.

La Asamblea Nacional austriaca declaró a Austria una parte de la República Alemana, algo que los aliados no estaban dispuestos a aceptar.

El 14 de marzo guerrilleros Lituanos con apoyo alemán capturaban Šeduva. Los ejércitos de Kolchak recuperaron Ufá.

Ese día terminó la huelga de La Canadiense en Barcelona, después de que en una negociación fueran aceptadas las reivindicaciones de los huelguistas.

El 15 de marzo unos 13.000 soldados del ejército rojo sofocaron la revuelta de Novodeviche. Mientras tanto el gobierno de la República Socialista Soviética de Ucrania se instalaba en Kiev.

En Estonia el ejército rojo había bombardeado Narva, lo que provocó que unas 2.000 personas se quedaran sin vivienda, pero la ciudad resistió el ataque. En cambio, lograron capturar Alūksne, Setomaa, Vastseliina y Räpina.

Desde la rendición de Imperio Otomano, en Egipto se había desencadenado un movimiento nacionalista que reclamaba el fin del protectorado británico. Entre sus principales dirigentes estaba Saad Zaghlul, al que los británicos habían terminado por enviar exiliado a Malta. Esto motivó nuevas protestas y disturbios.

El 16 de marzo todas las unidades de la Cheka fueron combinadas en un único cuerpo, las Tropas para la Defensa Interna de la República, que se encargaron de organizar campos de trabajos forzados para prisioneros (tanto delincuentes como presos políticos), requisar alimentos a los campesinos, sofocar rebeliones de campesinos, huelgas de trabajadores y motines en el ejército rojo, en el que las deserciones iban en aumento. Ese año fueron capturados unos 500.000 desertores. Miles de ellos fueron asesinados. Lenin dio instrucciones al respecto:

Cuando pase el plazo de siete días para que los desertores vuelvan voluntariamente, el castigo debe incrementarse para esos incorregibles traidores a la causa del pueblo. Sus familiares y cualquiera que les ayude de cualquier forma deben ser considerados rehenes y serán tratados consecuentemente.

Ese mismo día la Cheka asaltó la fábrica Putilov, donde más de 900 trabajadores que se habían declarado en huelga fueron arrestados y más de 200 fueron fusilados sin juicio en los días siguientes. Las demandas de los trabajadores eran raciones alimentarias iguales a las de los soldados del ejército rojo, la eliminación de los privilegios para los bolcheviques, la libertad de prensa y elecciones libres. En suma, no eran más que unos proletarios burgueses. El número de policías secretos había crecido espectacularmente. A mediados del año anterior la Cheka contaba con unos 1.000 agentes, a primeros de año eran ya 37.000, y el número seguía creciendo.

El 19 de marzo miembros del cuerpo de Voluntarios Irlandeses asaltaron un aeropuerto militar en las afueras de Dublín y se hicieron con 75 rifles y una gran cantidad de munición.

La presión de los comunistas húngaros sobre los socialdemócratas en el gobierno era cada vez mayor, hasta el punto de que éste apenas tenía autoridad práctica. La gota que colmó el vaso se vertió el 20 de marzo, cuando el representante de Francia en Bucarest, Ferdinand Vix, comunicó a Mihály Károlyi que el ejército húngaro debía retroceder 72 km de la frontera con Rumanía para que el ejército rumano realizara un avance. La intención última de este cambio de fronteras era dejar una importante línea ferroviaria bajo control aliado. El ministerio de asuntos exteriores francés había tomado esta decisión sin consultar a los aliados, y a Károlyi se le daba un plazo de 30 horas para aceptar esta nueva condición, que era una nueva violación entre otras muchas del acuerdo de Belgrado que Hungría había firmado con los aliados. Károlyi rechazó inmediatamente el ultimátum, y sus asesores militares le recomendaron buscar la protección de Rusia. Entonces los socialdemócratas se aliaron con los comunitas, liderados por Béla Kun, que acababa de ser excarcelado, y exigieron la dimisión de Károlyi.

Desde principios de año se habían empezado a formar en Italia agrupaciones de veteranos de la guerra de carácter ultranacionalista. Las más destacadas fueron las fundadas por los poetas Mario Carli en Roma y Filippo Tommaso Marinetti en Milán. Pocas semanas después estas agrupaciones formaron una confederación a nivel nacional. Mussolini y su periódico, Il Popolo d'Italia, organizaron un encuentro en Milán para el 21 de marzo, al que acudieron unos sesenta representantes. Por esa época Mussolini era el líder de los "intervencionistas de izquierda", es decir, de los socialistas que habían sido expulsados del Partido Socialista Italiano o del sindicato Unión Italiana del Trabajo por defender en minoría la intervención de Italia en la Primera Guerra Mundial, agrupados en los Fasci d'Azione Rivoluzionaria. En dicha reunión se fraguó un proyecto para promover un Estado italiano fuerte, capaz de sacar el máximo partido de la victoria en la guerra, ya fuera mediante la negociación con los aliados o por otros medios.

Ese día Károlyi anunciaba oficialmente a Vix el rechazo húngaro de la nueva frontera, así como su dimisión y la formación de un nuevo gobierno de coalición entre socialdemócratas y comunistas. El parlamento proclamó la República Soviética Húngara y eligió como presidente al socialdemócrata Sándor Garbai, si bien la máxima autoridad la detentó en la práctica Kun, desde su cargo de ministro de relaciones exteriores.

En la reunión organizada por Mussolini en Milán se acordó convocar otra de mayores dimensiones para el 23 de marzo. Además de los nacionalistas radicales y los "intervencionistas de izquierdas", el programa revolucionario que proponían atrajo a elementos anarcosindicalistas, y de la fusión de estas tendencias surgió la Liga Italiana de Combate (Fasci Italiani di Combattimento), donde el término fasci (fascio, liga) evocaba los fascios revolucionarios de izquierda organizados en Sicilia a finales del siglo precedente.

Ese día el emperador Carlos I de Austria marchó a Suiza escoltado por un destacamento británico. Tan pronto como el tren en que viajaba cruzó la frontera, escribió una proclama en la que afirmaba que no reconocía ninguna resolución de la Asamblea de la República de Austria en relación con sus derechos dinásticos, pero no la hizo pública, sino que la transmitió únicamente al rey Alfonso XIII de España y al papa Benedicto XV. Los políticos austriacos mostraron su irritación por el hecho de que Carlos I abandonara el país sin una abdicación explícita.

Todavía quedaban cinco obreros presos a causa de la huelga de La Canadiense, y en vista de que todas las peticiones de libertad habían sido desoídas, la Confederación Nacional del Trabajo, el sindicato que había convocado y organizado la huelga, convocó otra. El 24 de marzo el ejército tomó Barcelona y empezó a registrar a los trabajadores, a los que rompía los carnets de la CNT que les encontraba.

Mussolini publicó en Il Pololo d'Italia una exposición del programa de San Sepolcro, llamado así por la plaza en el que había sido proclamado el día anterior por los fundadores de los Fascios Italianos de Combate. Entre otras cosas decía:

La reunión del 23 de marzo se opone al imperialismo de los otros pueblos en detrimento de Italia y el eventual imperialismo italiano en detrimento de los otros pueblos; él acepta el postulado supremo de la Sociedad de Naciones y presupone la integración de cada uno de entrar en ella, integración en la que se refiere a Italia debido a su realización sobre los Alpes y sobre el mar Adriático con la reivindicación y la anexión del Fiume y de Dalmacia.
La reunión del 23 de marzo obliga a los fascistas a sabotear por todos los medios las candidaturas de los neutralistas de todos los partidos.

El Fiume y Dalmacia eran territorios de Eslovenia y de Croacia, respectivamente, en los que había población italiana. Mussolini afirmaba que los fascios no eran un partido político, sino un anti-partido que debía apartar del poder "por todos los medios" a los partidos políticos, tanto de izquierdas como de derechas.

El 26 de marzo la delegación aliada se vio obligada a abandonar Budapest.

Mientras tanto, tropas lituanas entraban en Panevėžys, que había sido abandonada por los rusos unos días antes. El ejército ucraniano liberó las ciudades de Sarny, Zhytomyr y Korosten, y amenazaba con recuperar Kiev.

Se calcula que al menos 800 egipcios habían muerto en la revuelta independentista contra los británicos. Los rebeldes habían provocado saqueos, incendios y destrozos, pero en las ciudades pasaron a emplear técnicas no violentas: las manifestaciones, huelgas de estudiantes, funcionarios, comerciantes, religiosos, tanto musulmanes como cristianos, se sucedían en todo momento y en las grandes ciudades, hasta paralizar la vida normal del país. En el campo continuó la violencia.

El 27 de marzo los trabajadores catalanes estaban dispuestos a poner fin a la huelga, pero entonces se creó la Federación Patronal Española, cuyo primer acuerdo consistió en que para que un trabajador en huelga fuera readmitido tenía que entregar su carnet de la CNT y renegociar su salario individualmente. Los obreros se negaron a aceptar esto y la huelga continuó.

El 29 de marzo los voluntarios irlandeses mataron a un juez británico que había encarcelado a varios miembros de la organización por asociación ilegal.

Tras dos largos meses de gobierno, el 30 de marzo José Relvas fue sucedido por Domingos Leite Pereira como presidente del consejo de ministros de Portugal.

El 31 de marzo unos 7.000 soldados del Ejército Rojo lanzaron un ataque contra unos 2.000 blancos, británicos y estadounidenses en Bolshie Ozerki. El propio general Ironside tomó el mando de las operaciones, pero las tropas aliadas estaban muy desmoralizadas, combatiendo a 20 grados bajo cero con escasez de recursos. El 1 de abril algunos soldados aliados decidieron rendirse, y otros se negaron a combatir. El 2 de abril ambos bandos lograron frenar las acometidas del adversario, y ambas partes terminaron retirándose. Los bolcheviques habían pedido más de 2.000 hombres, y las bajas aliadas fueron superiores.

El parlamento irlandés se había reunido por segunda vez y Éamon de Valera fue elegido presidente. De Valera afirmó que la única autoridad legal en Irlanda en aquel momento era el gobierno electo de la República Irlandesa.

El 3 de abril el parlamento austriaco aprobó una ley que prohibía al emperador Carlos I y a otros miembros de la familia real regresar a Austria. Otra ley abolió todos los títulos nobiliarios.

En Berlín se estrenó Halbblut (la mestiza) la primera película de Fritz Lang, que hasta entonces había trabajado como guionista para la productora Decla, de Erich Pommer. La había rodado en cinco días. Lang declararía más adelante: Mientras en Berlín estallaba la revuelta espartaquista, yo estaba rodando mi primera película, Halbblut. El primer día de rodaje, camino de los estudios, grupos de sublevados armados paraban bruscamente mi coche, pero hubiera hecho falta mucho más que una revolución para impedirme rodar mi primera película. Ese mismo año estrenó también El maestro del amor, que obtuvo muy buenas críticas, Las arañas, 1ª parte: El lago de oro, una película de aventuras, y Harakiri, basada en el argumento de Madama Butterfly.

Béla Kun solicitó un representante aliado para negociar los desacuerdos territoriales, y el 4 de abril llegó a Budapest el sudafricano Jan Smuts, pero no se llegó a ningún acuerdo.

Los bolcheviques entraron en Riga, la capital letona, a la vez que recuperaban Panevėžys en Lituania. Por otra parte, el ejército lituano había iniciado una ofensiva dirigida hacia Vilna.

En Lituania se adoptó una nueva constitución provisional y Antanas Smetona se convirtió en el primer presidente del país.

El asesinato de Eisler había tensado la política bávara. Se había formado un gobierno socialdemócrata de coalición presidido por el Socialdemócrata Johannes Hoffmann, pero resultó ser débil y finalmente el 6 de abril unos pocos dirigentes radicales del Partido Socialdemócrata Independiente proclamaron la República Soviética de Baviera, presidida por Ernst Toller, un dramaturgo que definió la revolución bávara como "La revolución bávara del amor". En su gabinete incluyó varios anarquistas. Su ministro de asuntos exteriores, Franz Lipp, había sido paciente varias veces de un hospital psiquiátrico, y declaró la guerra a Suiza por haberse negado a alquilar 60 locomotoras a la República Soviética.

Nikífor Grigóriev era un coronel ucraniano que, descontento con las alianzas que su gobierno había establecido con los rusos blancos, se pasó al bando bolchevique, donde fue nombrado comandante en jefe de una división, y con ella atacó a los aliados que habían desembarcado en Odesa hasta que éstos terminaron por evacuar el puerto. Después Grigóriev entró en la ciudad.

Los voluntarios irlandeses trataron de liberar a Robert Byrne, un preso que se encontraba en un hospital recuperándose de los efectos de una huelga de hambre en la ciudad de Limerick. Se produjo un tiroteo en el que murieron Byrne y dos policías.

Seis años atrás emigrantes de la India habían fundado en los Estados Unidos el partido Ghadar, (el partido de la revuelta) cuyo propósito era liberar la India del dominio británico. Aprovechando que durante la guerra el número de fuerzas británicas en la India había disminuido notablemente (incluso muchos soldados indios habían sido trasladados para luchar fuera de la India) muchos miembros del partido Ghadar regresaron a la India para organizar varias revueltas con apoyo alemán, aunque no tuvieron mucho éxito debido entre otras cosas a que Ghandi había instado a no participar en revueltas durante la guerra. Los británicos, a veces con la ayuda de sus aliados, habían logrado sofocarlas para después tomar duras represalias. Ahora que la guerra había terminado, las autoridades británicas en la India seguían temiendo a los independentistas y el Parlamento Británico aprobó una ley que permitía el arresto durante dos años sin necesidad de juicio de cualquier persona que viviera en la India y fuera considerada sospechosa de terrorismo, autorizaba el control de la prensa, juicios sin jurado en los que el acusado no podía saber quién le acusaba ni conocer las pruebas en las que se basaba la acusación, etc. Ghandi condenó la nueva legislación y convocó para ese día una huelga general que debía ser no violenta, pero se produjeron numerosos actos violentos que llevaron a Ghandi a suspender la oposición.

El gobierno comunista de Hungría había empezado a reclutar un ejército rojo que empezó a nutrirse no tanto de simpatizantes con el comunismo como de húngaros deseosos de defender la integridad territorial de su país. Ese mismo día los húngaros ocuparon Užhorod, la capital de Rutenia, que formaba parte del territorio que los aliados habían asignado a Checoslovaquia en el acuerdo de Belgrado. El 7 de abril el ministro de defensa checoslovaco ordenó atacar Hungría, pero el mariscal francés Foch dio contraorden al día siguiente.

El 8 de abril los rusos lograron detener el avance lituano hacia su capital.

El 9 de abril se iniciaron oficialmente unas negociaciones entre el presidente chino Xu Shichang en Pekín y el presidente chino Sun Yat-Sen en Cantón.

Un militar mexicano llamado Jesús Guajardo se había puesto en contacto con Emiliano Zapata para decirle que estaba descontento con el gobierno de Venustiano Carranza y que quería unirse a él Zapata le pidió pruebas, y Guajardo fusiló a unos 50 soldados federales. Luego ofreció armamento a Zapata y éste accedió a reunirse con él el 10 de abril en Chinameca. Zapata acampó su ejército en las proximidades y acudió al punto de encuentro con una escolta de cien hombres. Entonces tiradores escondidos en las azoteas dispararon contra él hasta que cayó muerto. Al parecer, Guajardo había fusilado a los soldados carrancistas con el consentimiento de Carranza para atraer a Zapata. Como recompensa fue ascendido a general.

Ese día se produjo una protesta en la ciudad de Amritsar, en la India, por la detención de dos nacionalistas indios, partidarios de la oposición no violenta propugnada por Ghandi, de los que las autoridades británicas no comunicaban su paradero. Un grupo de soldados disparó contra la multitud, lo que a su vez provocó varias respuestas violentas. Unas horas más tarde varios bancos y edificios oficiales fueron atacados e incendiados. Las protestas se cobraron la vida de al menos cinco europeos (y muchos más indios, naturalmente).

El Parlamento Irlandés se reunió por tercera vez y lanzó un llamamiento al pueblo irlandés para que excluyeran de todo trato social a los policías británicos.

El ejército de Kolchak tomó Sarapul y Bugulma a los bolcheviques. Su avance estaba siendo mayor que el previsto. En el Sur los cosacos tomaron Aktiúbinsk el 11 de abril y aislaron a los soviéticos de Asia Central. En menos de dos meses Kolchak había avanzado el frente unos 300 km, había aumentado la población bajo su gobierno en unos cinco millones de personas y había tomado miles de prisioneros del ejército rojo. En las ciudades de Simbirsk, Kazán, Viatka y Samara se produjeron revueltas antibolcheviques.

Ese día se celebró la sesión final en París sobre la propuesta japonesa de igualdad racial. La comisión encargada del caso constaba de 19 delegados, de los cuales 11 votaron a favor: los dos japoneses, los dos franceses, los dos italianos, el brasileño, el chino, el griego, el servio y el checoslovaco. Los dos representantes británicos y los dos estadounidenses se abstuvieron, al igual que el portugués y el rumano. Los dos representantes belgas estaban ausentes. La comisión estaba presidida por Wilson, quien objetó que, aunque la propuesta había sido aprobada por mayoría, en una cuestión de esa naturaleza, sería necesario un voto unánime. Uno de los delegados franceses sentenció inmediatamente: "La mayoría ha votado a favor de la enmienda", y la delegación japonesa pidió copia del acta. El delegado británico escribió en su diario: Es curioso cómo todos los extranjeros continuamente insisten en principios, derechos y otras abstracciones, mientras que los estadounidenses, y aún más los británicos, sólo tienen en cuenta lo que dará a la Sociedad de Naciones las mayores oportunidades de funcionar adecuadamente. 

Ese día el gobierno de Alexander Kolchak estableció una legislación "sobre los peligros de orden público debidos a lazos con la revuelta bolchevique", que establecía cinco años de cárcel para los "individuos considerados una amenaza para el orden público por sus lazos de cualquier género con la revuelta bolchevique". También se contemplaba en ciertos casos la pena de muerte, o trabajos forzados. En su persecución contra los bolcheviques en los territorios que controlaba unos 25.000 acusados fueron ejecutados o torturados hasta la muerte. El mes anterior Kolchak había puesto como ejemplo de "buen hacer" a los japoneses, que en la región de Amur habían exterminado a la población local. En los últimos meses los ejércitos de Kolchak habían avanzado sin que el Ejército Rojo pudiera detenerlo y había llegado a controlar unos 300.000 km2 de territorio, pero ya había extendido al máximo sus líneas de aprovisionamiento y sus soldados estaban extenuados.

Marcella Sherwood era una misionera británica en Amritsar que dirigía una escuela en la que unos 600 niños indios recibían educación. Temiendo que pudiera ser atacada, se dirigía en bicicleta hacia ella para cerrarla y enviar a los niños a sus casas, cuando varios indios la cogieron del pelo, la tiraron a tierra y la apalearon hasta darla por muerta. El padre de uno de sus alumnos, junto con otras personas, la levantaron y la llevaron a escondidas hasta un fuerte británico. El general Reginald Dyer, tras visitarla, ordenó que todos los indios que pasaran por la calle en la que fue atacada lo hicieran caminando a gatas. Más tarde explicó que "algunos indios se ponen a cuatro patas ante sus dioses, y yo quise que supieran que una mujer británica es tan sagrada como una diosa hindú, por lo que tenían que ponerse a cuatro patas también ante ella. Dyer tambén autorizó flagelaciones públicas indiscriminadas. Miss Sherwood calificó a Dyer como "el salvador del Punjab".

La policía francesa detuvo a Henri Désiré Landru, un psicópata que al inicio de la guerra había puesto anuncios en varios periódicos en los que se presentaba como "viudo, con dos hijos, cuarenta y tres años, solvente, afectuoso, serio y en ascenso social", que deseaba conocer a una viuda con deseos matrimoniales. La guerra estaba creando muchas viudas, y le llovieron respuestas. Landru las investigaba, respondía a las más ricas, las asesinaba, quemaba sus cuerpos y se quedaba con todo su dinero. Y todo ello sin que se enterara su esposa. Se calcula que el número de sus víctimas estuvo entre 117 y 300.

El gobierno de Toller en Baviera no parecía tener los pies en la tierra. El ministro Lipp había enviado un telegrama a Lenin para informarle de que el anterior presidente, Hoffmann, había huido llevándose la llave de los aseos del ministerio. Finalmente el 12 de abril los comunistas, dirigidos por Eugene Leviné, se hicieron con el poder mediante un golpe de Estado no violento. Leviné había nacido en Rusia en una rica familia judía, pero había sido educado en Alemania. Había regresado a Rusia para participar en una revuelta contra el zar y había terminado exiliado en Siberia, desde donde pudo escapar y regresar a Alemania. Apenas llegó al poder inició una serie de reformas: expropió edificios de lujo y los entregó a personas sin hogar, expropió fábricas y las entregó a los trabajadores en propiedad, creo una guardia roja que empezó a hostigar a los "hostiles al régimen" y, siguiendo el consejo de Lenin, tomó entre éstos algunos rehenes.

La implantación del régimen comunista en Hungría estaba multiplicando el número de exiliados húngaros, que se concentraban en Viena y en la zona de Hungría ocupada por los franceses, alrededor de Szeged. Los exiliados pertenecían a todas las clases sociales y a todas las ideologías políticas distintas del comunismo, y todos trataban de convencer a la Entente de que derrocara al gobierno húngaro. En Austria habría unos cien mil refugiados. Un grupo de aristócratas húngaros fundó en Viena el Comité Antibolchevique Húngaro, presidido por el conde transilvano István Bethlen.

Finalmente terminó la huelga de Barcelona, pero las tensiones sociales seguían presentes y esto hizo que las reivindicaciones autonomistas pasaran a un segundo plano.

Por esa época el Departamento de Estado estadounidense dio instrucciones al embajador en Japón para que se asegurara de que el consulado en Seúl tuviera mucho cuidado de no infundir ninguna expectativa entre los coreanos de que los Estados Unidos ayudarían a los nacionalistas, y de no hacer nada que pudiera hacer pensar a las autoridades japonesas que los estadounidenses simpatizaban con el movimiento nacionalista coreano. Sólo China dio algo de apoyo a los coreanos. El 13 de abril se organizó en Shangai un Gobierno Provisional de la República de Corea. Los representantes chinos en la conferencia de paz de París lograron introducir un representante del Gobierno Provisional Coreano, que viajó con pasaporte chino, pero no fue admitido en las negociaciones dado que Corea era a todos los efectos una colonia japonesa.

Un coronel del ejército afgano fue declarado culpable de la muerte del emir Habibullah de Afganistán y fue condenado a muerte. El juicio estableció que Nasrullah había sido cómplice del asesinato, y fue condenado a cadena perpetua. El año siguiente sería asesinado en la cárcel. El nuevo emir, Amamullah Khan, envió un emisario a Moscú, y fue calurosamente recibido por Lenin, quien envió un representante soviético a Kabul para asesorar al gobierno de Amanullah, así Rusia volvió a disputar a Gran Bretaña su influencia sobre Afganistán.

En Amritsar se celebraba una fiesta tradicional que reunió a miles de sijs, musulmanes e hindúes en un gran jardín rodeado de edificios, con accesos estrechos. Ese mismo día, las autoridades británicas habían decidido poner la mayor parte del Punjab bajo la ley marcial, lo cual prohibía en particular las reuniones de más de cuatro personas. El general Dyer llegó con un grupo de soldados, ordenó bloquear las salidas y, sin ninguna advertencia a los congregados, que estaban desarmados, ordenó disparar desde la entrada principal contra las zonas en las que había más gente, y los disparos se mantuvieron durante unos diez minutos, hasta que empezó a escasear la munición. Muchos de los que no murieron por las balas murieron aplastados por las estampidas que generó el fuego británico. Además Dyer ordenó un toque de queda, de modo que los heridos que quedaron en tierra murieron durante la noche sin posibilidad de recibir ayuda. Las fuentes difieren en cuanto al número de víctimas, que probablemente superó el millar. En el jardín había un pozo del que se sacaron 120 cadáveres. Dyer informó de que "se había enfrentado a un ejército revolucionario".

El año anterior Eugene Debs, el que había sido cuatro veces candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Socialista, había sido condenado a diez años de cárcel por oponerse al alistamiento obligatorio. Había recurrido la sentencia ante el Tribunal Supremo, pero éste terminó confirmándola, y el 13 de abril entró en prisión.

Tanto Rusia como Polonia estaban dispuestos a convertir en una guerra a gran escala los pequeños conflictos fronterizos que habían surgido hasta entonces. Lenin estaba interesado en tener acceso a Alemania para estar en condiciones de apoyar una eventual revolución comunista en el país, mientras que Polonia, en su aspiración de recuperar sus antiguas fronteras anteriores a la partición, reclamaba al igual que Rusia la soberanía sobre Lituania. El 15 de abril Piłsudski llegó con refuerzos a las proximidades de Lida con el propósito de abrirse paso hacia Vilna.

Como respuesta al incidente que había acabado con la muerte de dos policías, la policía de Limerick habían impuesto un estado de emergencia, de modo que era necesario identificarse para entrar y salir de la ciudad. Como respuesta, ese día varios sindicatos del condado y el Partido Laborista de Irlanda organizaron el soviet de Limerick y convocaron una huelga general. El soviet decretó precios fijos para los artículos de primera necesidad e imprimió su propia moneda.

En Gujranwala se produjeron manifestaciones en protesta por la matanza de Amritsar, que fueron reprimidas por la policía con la ayuda de aviones que lanzaron bombas contra los manifestantes. Hubo 12 muertos y 27 heridos. La actuación de Dyer en Amritsar fue cuestionada en Londres, donde obtuvo el apoyo de la Cámara de los Lores (cuyos miembros tenían vínculos más directos con la India) y la condena de la Cámara de los Comunes, así como de la prensa, pero finalmente se convino en que, aunque Dyers había actuado de forma insensible y brutal, cualquier condena militar o legal era imposible por razones políticas.

La crisis autonomista catalana, junto con las grandes huelgas que habían tenido lugar en Barcelona, terminaron provocando la caída del conde de Romanones, que fue sucedido como presidente del consejo de ministros por Antonio Maura.

Tras provocar una serie de ataques de diversión, para disimular su propósito real, al ataque polaco hacia Lida se inició al amanecer del 16 de abril. Los polacos atacaron la ciudad por tres flancos.

El ejército de voluntarios alemanes en Letonia estaba siendo menos amistoso de lo que se esperaba. Teóricamente, su misión era proteger a los alemanes que vivían en los Estados bálticos de los bolcheviques rusos y de los nacionalistas locales. Sin embargo, ese día el general von der Goltz depuso al primer ministro letón, Kārlis Ulmanis, y organizó un gobierno títere presidido por el escritor y pastor luterano Andrievs Niedra. Ulmanis tuvo que refugiarse en un barco aliado. Se veía así que von der Goltz aspiraba a restablecer la soberanía alemana al menos en Letonia, y probablemente en los demás países del Báltico.

Rumanía estaba preparándose para ocupar la franja de terreno que la Entente le había concedido recientemente, pero Hungría estaba al tanto de sus planes, así que se anticipó y ese día inició un ataque preventivo por sorpresa en la frontera rumana. Los rumanos lograron mantener sus posiciones y el 17 de abril lanzaron un contraataque.

Ese día llegó a Arcángel la orden del presidente Wilson de retirada de todas las tropas estadounidenses de la región. La decisión había sido tomada a principios de año, pero se había aguardado a la llegada del buen tiempo para ponerla en práctica.

Kaarlo Castrén fue nombrado primer ministro de Finlandia.

Mientras tanto los polacos tomaban Lida, donde se hicieron con un tren blindado ruso, armas, municiones y unos 350 prisioneros. El 18 de abril ocuparon Nowogródek. Luego el coronel Wladyslaw Belina-Prazmowski avanzó con la caballería sin esperar a la infantería, rebasó Vilna y al anochecer atacó la ciudad por la retaguardia, tomó una estación de ferrocarriles y se hizo con varios trenes, suministros y unos 400 prisioneros. Mientras tanto los polacos tomaban Lipówka, cerca de Vilna.

Para entonces los rumanos ya habían roto el frente húngaro. El 19 de abril ocuparon Carei.

Los polacos entraron en Vilna y, tras luchar por las calles, se apoderaron de una parte de la ciudad, pero los bolcheviques resistían firmemente en la otra parte. Belina pidió refuerzos y más tarde llegó un tren cargado de soldados de infantería, a los que se sumaron muchos milicianos polacos que habitaban en la ciudad.

El 20 de abril los rumanos tomaron Oradea y Salonta, en Hungría.

El 21 de abril el avance rumano sobre Hungría se detuvo, lo que hizo creer a los húngaros que no rebasarían la frontera fijada por Francia, pero era sólo una interrupción del avance para reorganizarse. Los rumanos no tardaron en continuar su avance, ahora sin el consentimiento de París. Esto pilló por sorpresa a los húngaros, y sus planes de contraataque se vieron desbaratados.

Con la llegada de nuevos refuerzos, los polacos pudieron cruzar el río Neris, que cruza la ciudad de Vilna, y tomar varios de sus puentes a los rusos. Tras largos combates por las calles, finalmente se apoderaron de toda la ciudad. Para celebrar su victoria, los polacos mataron algo más de medio centenar de judíos, aunque esta vez eran acusados de algo nuevo: de ser comunistas. Lenin consideraba a Vilna de importancia capital y ordenó que el ejército rojo hiciera lo necesario para recuperarla lo antes posible.

El 22 de abril Piłsudski emitió una proclama en polaco y lituano en la que prometía a los lituanos un referéndum "basado en el voto directo, secreto y universal, sin distinción de sexos" que supondría "una oportunidad para resolver vuestros problemas de nacionalidad y asuntos religiosos como vosotros mismos determinéis, sin ninguna clase de fuerza o presión por parte de Polonia". Esta declaración dio muy buena imagen internacional a Polonia, que liberaba estados vecinos de sangrientas dictaduras para establecer la democracia y la autodeterminación. Sin embargo, los lituanos no lo tenían tan claro, y entre los polacos generó tensiones, pues había partidos que consideraban que Lituania tenía que ser incorporada a Polonia, y Piłsudski no había consultado con el parlamento sus decisiones al respecto.

El 23 de abril los rumanos ocuparon Debrecen, en Hungría.

Ese año se publicó Demian: Historia de la juventud de Emil Sinclair, una novela firmada por Emil Sinclair. Tuvo un gran éxito, Thomas Mann la calificó de "pequeña obra maestra" y fue propuesta para el premio Fontane para autores principiantes. Sin embargo, el autor no podía recibirlo, porque se trataba de Hemann Hesse y no era un principiante. Tenía ya 42 años, y acababa de separarse de su esposa, que había superado una psicosis, pero Hesse no consideró viable seguir conviviendo con ella y se marchó a Suiza.

H.G. Wells publicó ese año The Undying Fire, Bernard Shaw publicó Heartbreak House y Marcel Proust publicó A la sombra de las muchachas en flor, la segunda parte de Por el camino de Swann, que le hizo merecedor del premio Goncourt, el primer reconocimiento que tuvo por su obra literaria.

El 26 de abril se produjeron cerca de Vievis los primeros choques entre soldados polacos y lituanos por la presencia de aquéllos en Lituania, si bien no eran más que pequeños conflictos locales.

Un ejército rumano hostigaba a una división húngara en retirada cuando ésta decidió detener su huida y presentar batalla alrededor de la ciudad de Nyíregyháza, pero fueron dispersados por los rumanos, que seguidamente ocuparon la ciudad. Tras un día de lucha, también ocuparon Békéscsaba.

El 27 de abril los checoslovacos iniciaron un ataque contra los húngaros para ocupar Rutenia.

Las autoridades británicas negociaron con el soviet de Limerick y, con la mediación de la Iglesia Católica, se acordó el fin de la huelga. Poco después la policía levantó el estado de excepción.

Desde la ocupación aliada de Constantinopla, el máximo representante aliado en la capital otomana era Sir Somerset Arthur Gough-Calthorpe, que apenas asumió el control de la ciudad hizo arrestar a casi doscientos miembros del gobierno y el ejército otomano acusados de crímenes de guerra. Unos cuarenta fueron enviados a Malta a la espera de juicio. El gobierno local colaboró con las exigencias británicas y organizó un juicio que empezó el 28 de abril. Los turcos pensaban que si ofrecían a los aliados suficientes chivos expiatorios el tratado de paz que se redactara en París sería más suave. Francia discrepaba de la política que Gran Bretaña estaba siguiendo en Constantinopla. Aducía que habría motivos similares para procesar por crímenes de guerra a alemanes, austriacos, búlgaros, etc., pero que a ninguno se le estaba importunando con juicios, salvo a los otomanos. Por otra parte, los otomanos habían sido advertidos cuatro años atrás de que esto iba a ocurrir a raíz del exterminio de la población armenia.

El Comité Ejecutivo Central de los bolcheviques había concedido prioridad a la lucha contra Kolchak. El ejército rojo fue considerablemente reforzado en el frente oriental y ese mismo día inició un contraataque.

Ole Hanson, el alcalde de Seattle, recibió un paquete por correo que fue abierto por uno de los empleados del ayuntamiento. El paquete tenía una cara en la que se leía "abrir por aquí", pero el empleado lo abrió por otro lado. Eso hizo que fallara el mecanismo detonador de la bomba que contenía. El 29 de abril un senador de Georgia recibió un paquete similar, pero lo abrió su ama de llaves, que perdió sus manos, y su esposa recibió quemaduras en la cara y otras heridas.

Ese día llegó a Versalles la delegación alemana, encabezada por el ministro de asuntos exteriores, el conde Ulrich von Brockdorff-Rantzau.

Los ejércitos húngaros que se habían salvado de las derrotas sucesivas frente a los rumanos habían sido reunidos en dos nuevas líneas de defensa concéntricas junto al río Tisza, las cuales empezaban a sufrir ahora la acometida rumana.

La actuación del gobierno comunista de Baviera había alarmado al gobierno alemán, que envió unos 9.000 soldados alemanes junto con unos 30.000 freikorps, los cuales no tardaron en controlar todas las ciudades Bávaras a excepción de Munich. El 30 de abril Leviné ordenó ejecutar a ocho rehenes en una medida desesperada por intimidar a sus adversarios.

Entre los asuntos que los aliados debatían en París estaba la partición del Imperio Otomano. Buena parte de él había sido repartido ya antes del fin de la guerra entre las grandes potencias, y las no tan grandes reclamaban las migajas. Grecia quería la costa de Anatolia, y en ello rivalizaba con Italia. Cuando Grecia izó una bandera griega en Esmirna, Italia abandonó la comisión que trataba este punto y envió un buque de guerra a dicho puerto. Además, desembarcó un gran número de soldados en Antalya.

Las últimas elecciones presidenciales en Honduras las acababa de ganar Nazario Soriano, lo cual resultaba sorprendente porque casi nadie lo conocía, pero quien sí que lo conocía era el presidente Francisco Bertrand Barahona, porque era su cuñado. La población no lo conocía porque había pasado los últimos años ejerciendo de cónsul en Nueva Orleans. La oposición no aceptó los resultados electorales y Bertrand se mantuvo en la presidencia a pesar de que había terminado su mandato.

La policía estadounidense había alertado a las compañías de correos sobre los paquetes bomba que estaban siendo enviados, y un empleado de Nueva York informó que había apartado 16 paquetes similares debido a que no tenían sellos suficientes. Otras 12 bombas más fueron interceptadas antes de que llegaran a sus destinatarios. Entre ellos había políticos, funcionarios, jueces, empresarios, periodistas, etc. El más famoso era John D. Rockefeller, el fundador de la Standard Oil. La policía vinculó los envíos a los anarquistas seguidores de Luigi Galleani.

El 1 de mayo los socialistas estadounidenses organizaron una manifestación en Cleveland (Ohio) para protestar por el encarcelamiento de Eugene Debs. Se dividieron en cuatro grupos que recorrieron las calles, cada uno encabezado por una bandera roja y otra estadounidense. Uno de los grupos se encontró con unos activistas dedicados a la venta de bonos de guerra (y los socialistas eran contrarios a la guerra). Se inició entonces una pelea que terminó disuelta por la policía montada. Hubo dos muertos, cuarenta heridos y 116 detenidos. La prensa no tardó en señalar que sólo ocho de los arrestados tenía la nacionalidad estadounidense. Las autoridades no tardaron en promulgar leyes que restringían las manifestaciones y el empleo de banderas rojas.

El gobierno bolchevique de Rusia nunca había aceptado la anexión de Besarabia (o Moldavia) a Rumanía, y así Rumanía recibió un ultimátum desde Moscú en el que se les exigía evacuar la región. En la frontera opuesta, para entonces los rumanos controlaban la ribera oriental del Tisza, donde el 2 de mayo los húngaros pudieron finalmente contenerlos. Béla Kun pidió la paz admitiendo todas las reclamaciones territoriales rumanas y pidiendo únicamente la no intervención en los asuntos internos húngaros. Los rumanos sólo ofrecieron un armisticio y eso bajo presión de los aliados.

Todos los esfuerzos del Comité Antibolchevique Húngaro formado en Viena para derrocar al gobierno húngaro habían resultado infructuosos. Los aliados recelaban del carácter reaccionario de sus miembros, y se habían negado a financiarlo o siquiera a autorizar que formaran un ejército. Pese a ello, el comité se financiaba mediante préstamos y contrabando, aunque su mayor botín lo obtuvieron ese día atracando un banco al que acababa de llegar una gran suma de dinero que el gobierno de Budapest había enviado a su embajada en Viena. Con ese dinero trataron de formar un ejército con el que invadir su país, pero de los diez mil oficiales y veinte mil soldados que se hallaban exiliados en Viena, sólo 44 hombres se presentaron voluntarios, y fueron arrestados por el ejército austriaco cerca de la frontera húngara.

El 3 de mayo el ejército alemán entró en Munich y, tras duros combates en las calles, derrotó a los comunistas. Unos 1.000 partidarios del gobierno soviético resultaron muertos, y unos 700 hombres y mujeres fueron arrestados y ejecutados sin juicio. Leviné fue encarcelado y el socialdemócrata Hoffmann recuperó su cargo de primer ministro bávaro.

La intervención polaca en Lituania había debilitado a los rusos, lo que permitió a los lituanos, con ayuda alemana, hacer bastantes progresos y así liberaron las ciudades de Ukmergé, Siesikai, Atkočiai, y Deltuva.

Tomando como excusa las revueltas en la India, el ejército afgano cruzó la frontera y tomó la ciudad de Bagh, donde unas semanas antes se habían producido disturbios contra los británicos.

China figuraba teóricamente entre los vencedores de la guerra, pero entre éstos se encontraba también Japón y a la sazón era mucho más poderoso. Así, mientras China esperaba que las concesiones territoriales que en el pasado se había visto obligada a conceder a Alemania fueran canceladas, lo que se había acordado en Versalles era que una buena parte de éstas fueran transferidas a Japón. Las noticias que llegaban de Francia sobre el curso de las negociaciones causaron indignación entre la población, y el 4 de mayo unos 3.000 estudiantes abarrotaron la plaza de Tian'annmen, frente a una de las puertas de la ciudad prohibida. El gobierno disolvió la concentración y arrestó a numerosos estudiantes, lo que a su vez provocaría otras protestas en otras ciudades del país. El presidente Xu Shichang manifestó su apoyo a los representantes chinos en Versalles. Algunos parlamentarios aprovecharon las circunstancias para culpar a Duan Qirui de la posición desventajosa de China en las negociaciones de paz debido a su actitud projaponesa.

Los soviéticos tomaban Chístopol en Siberia.

La delegación alemana en Versalles pasó varios días esperando a ser admitida en las negociaciones de paz, hasta que el 5 de mayo se le comunicó que no habría negociaciones: en breve se le entregarían las condiciones de paz establecidas por los aliados y Alemania tendría 15 días para aceptarlas.

Ante el fracaso del Comité Antibolchevique Húngaro empezó a cobrar importancia el grupo de exiliados húngaros establecidos en Szeged, donde, con la complicidad francesa, se formó un Gobierno Contrarrevolucionario Húngaro, que se estableció en Arad. Los franceses lo protegieron, pero impusieron como condiciones que debía ser un gobierno moderado, anticomunista y de coalición. Los franceses también favorecieron la formación de un ejército.

El 6 de mayo Gran Bretaña declaró la guerra a Afganistán.

Finalmente, el 7 de mayo la delegación alemana se reunió por primera vez con los representantes de los países aliados, que le entregaron las condiciones acordadas, divididas en 440 artículos, que empezaron allí mismo a ser traducidos al alemán. A medida que iban siendo traducidos, los delegados alemanes iban transmitiendo sus quejas, y el artículo que más indignación causó fue el 231, que decía:

Los aliados y los gobiernos asociados afirman, y Alemania acepta, la responsabilidad de Alemania y sus aliados por haber causado todas las pérdidas y daños que los aliados y gobiernos asociados y sus ciudadanos han tenido que sufrir como consecuencia de la guerra impuesta sobre ellos por la agresión de Alemania y sus aliados.

En definitiva, se exigía a Alemania que reconociera ser la única culpable de la guerra, algo bastante próximo a la realidad, pero que el gobierno alemán siempre había tratado de negar a sus propios ciudadanos y que la sociedad alemana no iba a aceptar, pues supondría aceptar que había sido manipulada durante todo el tiempo que duró la guerra. La primera reacción de Brockdorff-Rantzau fue desafiante: no firmaría ningún tratado de paz que contuviera una cláusula semejante.

El general Silvestras Žukauskas, que acababa de recuperarse del tifus, fue nombrado comandante en jefe del ejército lituano, y dedicó las semanas siguientes a reorganizarlo en profundidad.

El ucraniano Nikífor Grigóriev rompió con los bolcheviques después de contemplar cómo robaban "legalmente" a los campesinos para aprovisionarse y cómo torturaban y mataban a los que no colaboraban. A partir de ese momento luchó simultáneamente contra los bolcheviques, contra el gobierno ucraniano y contra los rusos blancos de Denikin.

El conde Gyula Károlyi (primo de Mihály Károlyi) se ofreció a las autoridades francesas para reclutar trescientos hombres que se abrirían paso hasta Budapest si le seguía un ejército francés. El 8 de mayo Károlyi se erigió en presidente del gobierno contrarrevolucionario. Los franceses no lo reconocieron oficialmente, pero toleraron su existencia, pues podría sustituir rápidamente al gobierno comunista húngaro encaso de que éste cayera por una causa u otra.

Tras haberse celebrado unas elecciones, el Partido Laborista Estonio (de centro-izquierda) obtuvo la mayoría y el 9 de mayo Otto Strandman pasó a ser el primer primer ministro de Estonia al frente de un gobierno de coalición con otros dos partidos.

Los aliados estaban cada vez más descontentos con la actuación de los rusos blancos. Eran una mezcla confusa de reaccionarios, anarquistas, socialistas moderados, liberales, etc., de forma que era difícil, si no imposible, distinguir unos de otros. Actuaban sin ninguna coordinación, algunos vendían el armamento y los suministros que recibían en el mercado negro, con lo que no era raro que el material terminara en poder de los bolcheviques. El ejército de Kolchak era el más caro de financiar, debido a la falta de industria en Siberia. Durante el primer semestre del año, el gobierno británico se gastó más de 69 millones de libras en suministros para los blancos de Siberia.

Los británicos atacaron a los afganos en Bagh, pero no lograron tomar la ciudad.

Los estadounidenses ya habían anunciado su próxima retirada de Arcángel, los franceses se habían retirado de Odessa y los británicos también tenían planes de evacuación. Conscientes de que necesitaban dar una imagen de unidad, venciendo no pocas discrepancias internas, el 10 de mayo los blancos lograron reconocer a Kolchak como comandante en jefe de todo el ejército blanco, si bien la aceptación de Denikin era más una interpretación forzada de las instrucciones que había dado a sus representantes en las negociaciones. En cualquier caso la unidad fue puramente formal, ya que los ejércitos blancos estaban físicamente separados, lo cual era la excusa perfecta para seguir actuando sin coordinación alguna.

El 11 de mayo los soviéticos entraron en Odesa.

Un segundo ataque británico logró expulsar a los afganos de Bagh. Tras treinta minutos de bombardeo, atacó la infantería provista de ametralladoras y cubierta por la artillería. Cuando los afganos ya huían, fueron bombardeados desde el aire. Contaron 100 muertos y 300 heridos, mientras que las bajas británicas fueron de 8 muertos y 31 heridos.

Ese día se estrenó Papá piernas largas, con Mary Pickford interpretando un papel de niña.

Aunque Estonia había expulsado a los bolcheviques de su territorio, la amenaza de una contraofensiva seguía en pie, así que el 13 de mayo inició una campaña en Narva para establecer sus líneas de defensa más allá de la frontera rusa, prestando su apoyo a los rusos blancos. Los bolcheviques fueron tomados por sorpresa y perdieron una división completa. La armada británica apoyó la operación desde el golfo de Finlandia. El ejército estonio contaba con un gran número de voluntarios letones y rusos blancos.

Los Voluntarios Irlandeses liberaron a un prisionero que estaba trasladando en tren la policía en el condado de Limerick. Se produjo un tiroteo en el que murieron dos policías.

El ejército británico había perseguido al ejército afgano hasta la frontera, y después se había instalado en Daca. Su posición no era muy buena, y pronto los británicos empezaron a sufrir un bombardeo por parte de la artillería afgana primero, y de la infantería más tarde.

Ese día se estrenó Lirios rotos, un drama dirigido por D.W. Griffith protagonizado por Lilian Gish y Richard Barthelmess, que interpretaba el papel de un inmigrante chino. La película puede considerarse precursora del "cine negro".

El 14 de mayo los polacos iniciaron una gran ofensiva contra Ucrania con 60.000 hombres con experiencia con equipamiento proporcionado por Francia con la condición de que fuera usado exclusivamente contra los bolcheviques, y no contra las fuerzas de la República Popular de Ucrania, pero los polacos no hicieron caso y, ante los telegramas que llegaron de Francia exigiendo que se cumplieran las condiciones pactadas, la respuesta fue que "todos los ucranianos son bolcheviques" (casualmente, lo mismo que pasaba con los judíos).

Tras rechazar el ataque afgano en Daca, los británicos lanzaron un contraataque, si bien sus posiciones continuaban siendo inseguras.

Como Italia había abandonado las negociaciones sobre la partición del Imperio Otomano, Gran Bretaña no tuvo dificultad en persuadir al Francia y a los Estados Unidos para que apoyaran las reivindicaciones griegas sobre la costa de Anatolia. Así, los aliados autorizaron que Grecia desembarcara tropas en Esmirna, cosa que hizo el 15 de mayo. La noche anterior miles de turcos se habían reunido en una colina donde habían encendido hogueras y tocado tambores en señal de protesta por la llegada de los griegos. Las autoridades liberaron esa noche cientos de presos turcos. La población griega, en cambio, salió a recibir con banderas a los soldados. El portaestandarte griego recibió un disparo de un periodista turco llamado Hasan Tahsin, que fue a su vez abatido por los griegos. Un regimiento desembarcó por error a cierta distancia del lugar en el que debía establecerse, por lo que tuvo que marchar por tierra una cierta distancia, y el recorrido pasaba por delante de unos barracones del ejército turco. Desde ellos, alguien disparó contra los griegos, y se inició un tiroteo hasta que la guarnición turca se rindió y fue hecha prisionera. Los griegos llevaron a los turcos a uno de sus barcos, aunque por el camino los golpeaban y les clavaban las bayonetas. A algunos incluso terminaron arrojados al mar.

La población griega de Esmirna también cometió un gran número de excesos: asesinatos, robos y violaciones se sucedieron, con la complicidad de los soldados. Un turco que se negó a gritar "larga vida a Venizelos" fue muerto a bayonetazos. Varios soldados desarmados del cuartel de la ciudad resultaron muertos o heridos por enfrentamientos con los griegos, al igual que varios centenares de civiles. Desde Esmirna, los griegos se extendieron por varias ciudades vecinas. Durante los días siguientes unos 2.500 turcos fueron arrestados de forma arbitraria.

Esa noche un grupo de turcos dirigidos por Yörük Ali Efe, un antiguo soldado que había desertado del ejército turco, voló un puente por el que pasaba una línea ferroviaria que estaban usando los griegos para transportar equipamiento militar. Previamente cogieron por sorpresa y mataron a los soldados fuertemente armados que lo custodiaban.

Los bolcheviques tomaban Belebei a los blancos de Kolchak.

El 16 de mayo los británicos iniciaron un ataque contra un campamento afgano de 3.000 hombres. El ataque tuvo que ser interrumpido durante unas horas por falta de municiones, y cuando se reinició los británicos descubrieron que los afganos habían huido abandonando su artillería y otros materiales de guerra.

Los griegos entraron en la ciudad de Urla, y entonces la población musulmana asaltó el depósito de armas de la ciudad, se hizo con rifles y municiones, y formó una milicia que se opuso a los griegos en colaboración con la pequeña guarnición turca que había en la ciudad. Los griegos sofocaron la revuelta el 17 de mayo, y parte de los milicianos huyeron hacia el interior.

El Parlamento Irlandés envió una carta a la Conferencia de París en la que negaba que Gran Bretaña tuviera autoridad para hablar en nombre de Irlanda.

El ejército lituano realizó su primera misión contra los bolcheviques tras la reorganización llevada a cabo por el general Žukauskas, que se saldó con la captura de Kurkliai.

Finalmente los británicos lograron consolidar sus posiciones en la región de Daca.

El 18 de mayo los lituanos atacaron a los bolcheviques rusos en Panevėžys y el 19 de mayo ocuparon la ciudad.

Ante el aumento de las protestas, el gobierno chino accedió a destituir a los tres delegados de su país en la conferencia de paz de Versalles, si bien mantenía su criterio de que el tratado de paz debía ser firmado.

Los lituanos tomaron Anykščiai, Skiemonys y Alanta. 

El 20 de mayo Hungría atacó las posiciones checoslovacas amparándose en que los checoslovacos habían rebasado la frontera que los aliados les habían reconocido y obtuvo una victoria en Miskolc.

El presidente Wilson continuaba defendiendo el sufragio femenino, y había logrado que buena parte de su partido lo apoyara (aunque los demócratas sureños eran los más reticentes), e hizo ver al Partido Republicano que si se obstinaba en rechazarlo las mujeres tenían suficiente poder de influencia como para predecir el resultado de las elecciones presidenciales del año siguiente. Así, cuando el 21 de mayo Wilson organizó una sesión especial en el Congreso, la propuesta fue aceptada por la Cámara de Representantes con 42 votos más de los requeridos.

Ese día Edward Elgar estrenó con gran éxito, a sus 62 años, dos nuevas piezas de música de cámara: su quinteto para piano en La menor y su cuarteto de cuerdas en Mi menor.

Ese día los bolcheviques rusos arrebataron Panevėžys a los lituanos. El 22 de mayo éstos atacaron  Utena, pero fueron rechazados.

Los ucranianos que asediaban Leópolis corrían el riesgo de verse rodeados como consecuencia de la ofensiva polaca, así que finalmente tuvieron que levantar el asedio y la ciudad quedó definitivamente en manos de los polacos. Fue un asedio bastante atípico, pues ambos bandos se habían puesto de acuerdo en declarar "zonas desmilitarizadas" diversos edificios importantes de la ciudad, para evitar que fueran dañados (hospitales, centrales eléctricas, etc.). Con frecuencia se habían firmado armisticios diarios que soldados de ambos bandos aprovechaban para entablar partidos de fútbol y otras actividades en común. El número de bajas fue relativamente pequeño (unas 400 en cada bando).

Mientras tanto un ejército letón (integrado principalmente por rusos blancos y voluntarios alemanes) tomaba Riga a los bolcheviques. La República Socialista Soviética Letona, reducida a una pequeña región en el sureste del país, tuvo que trasladar su capital hasta Daugavpils, pero el presidente Pēteris Stučka decidió seguir ejerciendo su cargo desde Rusia. Durante su mandato había organizado un régimen de terror que causó estragos entre la población letona, aunque hubo más muertos a causa de la hambruna que generó su política económica.

El 23 de mayo Rumanía atacó a Ucrania al mismo tiempo que Polonia como consecuencia de una reclamación territorial. Los rusos abandonaron Panevėžys sin que mediara combate alguno, y la ciudad fue retomada por los lituanos, que ese mismo día ocuparon Subačius.

El 24 de mayo aviones británicos bombardearon Kabul.

Dos regimientos del ejército comunista estonio cambiaron de bando, lo que permitió al ejército estonio derrotar severamente al ejército rojo y tomar Pskov el 25 de mayo.

El ejército alemán del general von der Goltz estaba cruzando Letonia y había empezado a inquietar al gobierno estonio, el cual seguía considerando a Ulmanis como presidente legítimo de Letonia y dudaba de que los alemanes fueran a detenerse en la frontera. Por ello, un ejército estonio cruzó la frontera estonia en una campaña preventiva y no tardó en ocupar las ciudades de Alūksne y Valmiera.

Las relaciones entre los bolcheviques rusos y el anarquista Néstor Majnó habían sido tensas desde el primer momento, pero finalmente se rompieron y Majnó pasó a ser considerado un delincuente.

El emir de Riad Abdulaziz ibn Saud se había enfurecido cuando le llegó la noticia de que el jerife Hussein ibn Alí de La Meca se había proclamado "rey de los países árabes", cuando él mismo estaba aspirando a conseguir lentamente la hegemonía en Arabia. El reino de Hussein era conocido como reino de Hejaz, pues ése era el nombre de la región que rodeaba La Meca y que se extendía sobre la orilla oriental del mar Rojo. Los británicos habían dado armas a ibn Saud para enfrentarse a su tradicional enemigo, el emirato de Haíl, que era aliado de los otomanos, e ibn Saud había estado a punto de iniciar una guerra, pero los propios británicos le pidieron que la abortara debido a que el reino de La Meca había llegado a un acuerdo de paz con Haíl, con lo que la paz en Arabia era más ventajosa para facilitar el avance sobre Palestina con la ayuda de los hijos de Hussein. Ibn Saud continuó entonces con su política de aprovechar pequeños conflictos fronterizos como excusa para declarar guerras mayores. Por esta época estaba fomentando escaramuzas tanto en la frontera con Kuwait como con el reino de Hejaz. Tras varios encuentros y advertencias sobre la posesión de un oasis, ibn Saud atacó por sorpresa esa noche al ejército de ibn Alí en su campamento en Turaba, y al cabo de unas horas el ejército de Hejaz fue aniquilado, con cientos de muertos y miles de soldados que huían en desbandada.

Entre el reino de Hejaz y el de Yemen se encontraba el emirato de Sabya, que había sido nominalmente vasallo del Imperio Otomano hasta que se convirtió en protectorado británico durante la reciente revuelta árabe. Su emir era Sayyid Muhammad ibn Ali al-Idrisi. El imán Yahya del Yemen atacó a su vecino para "liberarlo" de los británicos y éstos contraatacaron rápidamente, ocuparon al-Hudaydah y se la entregaron al emirato de Sabya.

Rumanía había rechazado el ultimátum ruso y, tras unas semanas de preparación, los bolcheviques habían iniciado una oleada de ataques contra las posiciones rumanas, que llegó a su máxima intensidad el 27 de mayo, durante un ataque a Tighina. Previamente un avión había lanzado octavillas en las que los rusos invitaban a los soldados franceses presentes en la ciudad a unirse a ellos. Su efecto fue limitado, pues sólo unos 60 soldados siguieron el consejo. Los bolcheviques lograron entrar en la ciudad, pero poco después fueron rechazados.

A principios de año se había declarado una huelga general en Perú por la jornada laboral de 8 horas, que el gobierno había terminado concediendo. Ahora se iniciaba otra como protesta por los altos precios de los artículos de primera necesidad.

El ejército británico tomó la ciudad afgana de Spin Boldak, pero pronto fue puesta bajo asedio por los afganos.

Los polacos seguían ocupando Vilna, lo cual era visto como una ocupación por los lituanos. El 28 de mayo se iniciaron las negociaciones entre Polonia y el gobierno lituano de Kaunas en las que éste pidió la devolución de Vilna.

El 29 de mayo se produjo un eclipse solar que permitió a los astrónomos confirmar que la luz de las estrellas se curvaba a su paso por las proximidades del Sol, como predecía la teoría de la relatividad de Einstein. The Times publicó un gran titular que decía: Revolución en la Ciencia, Nueva teoría del universo, Las ideas de Newton refutadas.

Los checoslovacos no pudieron resistir el ataque húngaro. El 30 de mayo el Ejército Rojo entraba en Lučenec.

Una partida de guerrilleros lituanos atravesó el frente ruso y tomó Rokiškis, en la retaguardia bolchevique. Temiendo verse rodeados, esa noche los rusos abandonaron la ciudad de Kupiškis, que estaba siendo atacada por los lituanos, los cuales la ocuparon el 31 de mayo, a la vez que iniciaban un nuevo ataque sobre Utena, y la tomaron el 1 de junio.

Ese día se interpretó por primera vez el Himno a Roma, con letra de Fausto Salvatori y música de Giacomo Puccini, en conmemoración de las victorias italianas en la Primera Guerra Mundial.

Éamon de Valera marchó a los Estados Unidos con la esperanza de convencer al gobierno estadounidense para que reconociera a la República de Irlanda, así como para captar fondos para el Parlamento Irlandés y para los Voluntarios Irlandeses. En su ausencia, la máxima autoridad revolucionaria en Irlanda pasó a ser Michael Collins, que fue elegido presidente de la Hermandad Republicana Irlandesa.

Refuerzos británicos dirigidos por el general Dyer rescataron la guarnición de Spin Boldak. Los afganos fueron obligados a retirarse hasta Thal.

El 2 de junio los húngaros tomaban Nové Zámky a los checoslovacos y los bolcheviques tomaban Sarapul, en Siberia.

El general Dyer inició un ataque contra Thal, en el curso del cual recibió a un emisario afgano que aseguraba que el emir Amanullah había ordenado el alto el fuego y que el día anterior había enviado una carta al gobierno británico de la India solicitando un armisticio. Dyer no podía saber si esa información era cierta, así que su respuesta fue "mis cañones le darán una respuesta inmediata, pero su carta será transmitida al comandante". El ataque continuó y los afganos tuvieron que retirarse.

Los galleanistas lograron hacer explotar casi simultáneamente ocho bombas en distintas ciudades de los Estados Unidos, enviadas en paquetes dirigidos principalmente a jueces, fiscales, funcionarios de inmigración, etc. Ninguno de los destinatarios resultó muerto, pero una mató a un vigilante nocturno de Nueva York y otra mató a un galeanista al estallar anticipadamente mientras intentaba poner una bomba en la casa del fiscal general de los Estados Unidos, Alexander Mitchell Palmer, cuya casa quedó parcialmente derruida.

 Los paquetes contenían una octavilla y la policía pudo rastrear su origen hasta una imprenta en la que tabajaban dos anarquistas de origen italiano. Uno se suicidó y el otro se ofreció a colaborar con la policía para no ser deportado. Galleani fue deportado a Italia unas semanas más tarde.

El 3 de junio se reunió por primera vez en Damasco el Congreso Sirio, en el que nacionalistas árabes reclamaron un reino árabe independiente del Imperio Otomano con Faisal ibn Hussein como rey. Como presidente del congreso fue elegido el miembro de al Fatat Hashim al-Atassi.

Los británicos capturaron un campamento afgano en Yusef Khel. Las noticias sobre la petición de un armisticio resultaron ser ciertas, y poco después se interrumpieron las hostilidades a la espera de la firma de un tratado de paz.

Ese día el general von der Goltz recibió un ultimátum estonio por el que se le exigía retirarse a una distancia prudencial de Gulbene, que era la posición más avanzada que el ejército estonio había ocupado en Letonia. El 4 de junio el parlamento estonio adoptó una constitución provisional.

Tras una larga discusión, el Senado estadounidense aprobó la enmienda para el sufragio femenino por 56 votos contra 25. A partir de ese momento se abría el proceso de ratificación en los Estados. Los primeros en hacerlo fueron Illinois, Wisconsin y Michigan.

La huelga general el Perú había dado lugar a disturbios, saqueos e incendios, y el gobierno peruano había optado por reprimirla con dureza. El 5 de junio fueron aplastados los últimos focos de resistencia en El Callao. Hubo varios muertos y heridos, y muchos obreros fueron encarcelados.

Ese día murió de un ataque cardíaco el presidente paraguayo Manuel Franco, y fue sucedido por el vicepresidente José Pedro Montero.

Un tren blindado estonio fue atacado sin éxito por las tropas alemanas de von der Goltz. El 6 de junio los alemanes arrebataron la ciudad de Cesis a los estonios.

Las tropas húngaras entraron en Košice aclamadas por la población, y continuaban su avance sobre Checoslovaquia. En poco tiempo, las dos terceras partes del territorio checoslovaco quedaron bajo control húngaro. Se introdujo una nueva moneda que produjo una enorme inflación. Los campesinos se negaban a aceptarla, por lo que el gobierno ordenó requisiciones. Los miembros del partido comunista tenían prioridad a la hora de recibir alimentos racionados, lo cual ayudó a convencer a buena parte de la población de las ventajas del comunismo (o al menos de inscribirse en el partido). Se produjo una expropiación de las tierras cuyos propietarios no eran comunistas y se decretó un precio máximo para muchos productos, lo que llevó a la creación de un gran mercado negro.

El Senado estadounidense aprobó una resolución por la que pedía que una delegación irlandesa fuera escuchada en la Conferencia de Paz de París, al tiempo que expresaba su simpatía con las aspiraciones del pueblo irlandés de elegir su propio gobierno.

Antón Denikin llevó a cabo un ataque por sorpresa que le permitió tomar a los bolcheviques la ciudad de Guliaipolé. El avance de Denikin preocupó al comandante en jefe del ejército rojo, el letón Jukums Vācietis, que ordenó detener la ofensiva contra Kolchak en el Este para concentrar los recursos en el Sur. El frente oriental estaba a cargo del general Serguéi Kaménev, que protestó ante esta decisión e insistió en que era vital tomar Siberia antes del invierno. Sin embargo, Trotsky apoyó a Vācietis. Por esa época los bolcheviques aumentaron también la presión contra los majnovistas tratando de impedir la celebración del Cuarto Congreso de Sóviets Libres, que éstos habían anunciado.

Mussolini publicó una versión pulida y desarrollada del programa de San Sepolcro: 

¡Italianos!
He aquí el programa de un movimiento puramente italiano, revolucionario por ser anti dogmático y anti demagógico; fuertemente innovador por oponerse a todo prejuicio. Nosotros valoramos la guerra revolucionaria por encima de todo y de todos. Los otros problemas: burocracia, de administración, jurídicos, escolares, coloniales, etc., los delinearemos cuando organicemos la clase dirigente.
Por esto: NOSOTROS QUEREMOS:
Para el problema político:
  1. El sufragio universal con escrutinio de listas regionales con una representación proporcional, el derecho de voto y que puedan ser elegidas las mujeres.
  2. La disminución de la edad mínima a 18 años y la de los diputados, a 25 años.
  3. La abolición del Senado.
  4. La convocatoria de una Asamblea nacional por un plazo de tres años, cuya primera tarea será la de establecer la forma constitucional del Estado.
  5. La formación de un Consejo Nacional de trabajadores técnicos, de la industria, del transporte, la higiene social, de las comunicaciones etc., elegido por la colectividad profesional o por ocupación, con poderes legislativos y derecho de elegir un comisario general con poderes de Ministro.
Para el problema social: NOSOTROS QUEREMOS:
  1. La promulgación de una ley de Estado que dé a todos los trabajadores una jornada legal de ocho horas de trabajo.
  2. Salarios mínimos.
  3. La participación de los representantes de los trabajadores en el funcionamiento técnico de las industrias.
  4. La administración de las industrias y servicios públicos por las mismas organizaciones proletarias (cuando éstas sean dignas de ello, moral y técnicamente).
  5. La rápida y completa sistematización de los servicios ferroviarios y todas las compañías del transporte.
  6. Una modificación necesaria del proyecto de ley de seguridad de invalidez y de jubilación, en que se disminuya el límite de edad propuesto de 65 a 55 años.
Para el problema militar: NOSOTROS QUEREMOS:
  1. La creación de una milicia nacional con breves periodos de instrucción con un rol defensivo.
  2. La nacionalización de todas las fábricas de armas o explosivos.
  3. Una política exterior nacional que revalorice, en concordancia con la competencia pacífica de las civilizaciones, la nación italiana en el mundo.
Para el problema financiero: NOSOTROS QUEREMOS:
  1. Un fuerte impuesto extraordinario sobre el capital con carácter progresivo que tenga la forma de una verdadera expropiación de todas las riquezas.
  2. La confiscación de todos los bienes de las congregaciones religiosas y la abolición de todas las bulas episcopales que constituyen una enorme responsabilidad para la Nación y un privilegio para unos pocos.
  3. La revisión de todos los contratos de suministro en la guerra y el secuestro del 85% de las ganancias por la guerra.

Se observa que, por mucho que los fascistas afirmaran no ser de derechas ni de izquierdas, y declaraban su intención de combatir a ambos, su ideario era esencialmente de izquierdas, y bastante radical, aunque no tanto como el comunismo de Lenin. Sin embargo, una característica que diferenciaba a los fascistas de otros socialistas era que habían abandonado el internacionalismo, es decir, la idea de que los trabajadores de todos los países necesitaban unirse y reclamar al unísono sus reivindicaciones para conseguir una fuerza real, y en su lugar habían insertado en su ideario componentes nacionalistas que en principio se expresaban de forma bastante moderada.

El 7 de junio Georges Clemenceau exigió la retirada del ejército húngaro de Checoslovaquia.

Unos 19.000 ucranianos atacaron por sorpresa la ciudad de Chortkiv, de donde el 8 de junio expulsaron a los polacos.

Los estonios trataron sin éxito de recuperar Cesis frente a los alemanes.

Mustafa Kemal era considerado un héroe en el Imperio Otomano por su actuación en la campaña de Galípoli. Durante el mes anterior había estado recorriendo Anatolia, teóricamente en una misión de inspección sobre el estado del ejército encargada por el gobierno, pero en realidad se dedicaba a informar a la población musulmana de la ocupación aliada del país, y en particular de la de los griegos, y a preparar una rebelión. Lo hacía discretamente, pero los aliados conocieron sus actividades y Calthorpe al gobierno otomano que llamara a Kemal a Constantinopla. El gobierno resistió las presiones aliadas todo lo que pudo, pero finalmente Kemal recibió un telegrama en el que se le ordenaba regresar. Kemal adujo que no había barcos con combustible para cumplir la orden, y continuó pronunciando discursos incendiarios contra los aliados. Entonces fue puesto en busca y captura, pero los generales que debían perseguirlo se unieron a él.

Mientras el alto mando soviético discutía sus prioridades, el ejército rojo seguía haciendo progresos en Siberia contra Kolchak. El 9 de junio los bolcheviques tomaban Ufá mientras los blancos huían despavoridos.

La guerra contra Polonia hizo que el parlamento ucraniano nombrara a Yevguñen Petrushévich dictador de la República Popular de Ucrania Occidental.

El 10 de junio la camarilla de militares que dominaba el parlamento chino, temiendo convertirse en el blanco de la ira popular, anunció que seguiría "el sentir popular", lo que significaba que el parlamento no iba a ratificar el tratado. Entonces el presidente Xu Shichang presentó su dimisión, al igual que el resto de su gabinete, pero Duan Qirui, que no quería ponerse al frente del gobierno en medio de semejante crisis política, manifestó su apoyo al presidente y logró que éste permaneciera en el cargo.

Los ucranianos derrotaron a los polacos en Yazlovets.

Ese día se firmó un alto el fuego entre el ejército estonio y el alemán por mediación aliada. Los aliados exigieron a von der Goltz que se retirara hasta la línea indicada en el ultimátum que había recibido por parte de Estonia, pero von der Goltz se negó y exigió a su vez que los estonios se retiraran de Letonia.

Por otra parte el ejército lituano entró en contacto con el letón y empezaron a colaborar contra los bolcheviques. Mientras tanto una parte del ejército alemán que ocupaba Letonia, bajo el mando del general Pavel Bermondt-Avalov, entre cuyos soldados había numerosos prisioneros de guerra rusos, cruzó la frontera lituana con la intención de convertir a Lituania en un Estado títere alemán, similar a Letonia. La primera ciudad que tomaron fue Kuršėnai.

El 11 de junio se rompieron las negociaciones entre Lituania y Polonia ante la negativa de Piłsudski de evacuar Vilna.

Los ucranianos obtuvieron una nueva victoria ante los polacos en Buchach.

Mientras tanto Clemenceau presentaba al gobierno húngaro un ultimátum para que replegara sus soldados al sur de la frontera trazada por los aliados respecto a Checoslovaquia. A cambio prometía el retroceso del ejército rumano.

El 14 de junio se reunió por primera vez el Congreso Nacional Húngaro tras la proclamación de la república soviética, pero sus críticas al gobierno fueron tantas que éste acabó por suprimirlo. También los consejos elegidos democráticamente habían sido vaciados de poder, al haber quedado en manos de delegados gubernamentales. Así, aunque la república soviética húngara había redactado una constitución provisional de carácter democrático, en la práctica se había convertido en una dictadura al más puro estilo comunista.

Los polacos fueron derrotados de nuevo por los ucranianos en Pidhaitsi, Nyzhniv y Ternopil. 

El capitán de la RAF John William Alcock y el teniente Arthur Whitten Brown despegaron en un bombardero en Terranova y el 15 de junio, 16 horas después, aterrizaron en Derrygimla, en Irlanda, lo que les valió el premio de 10.000 libras que había ofrecido el diario londinense Daily Mail a quienes realizaran el primer vuelo transatlántico sin escalas. El rey Jorge V los nombró caballeros.

Gyula Kárloyi estaba teniendo dificultades para organizar un ejército contrarrevolucionario húngaro. Para entonces sólo había logrado reunir una pequeña unidad, formada únicamente por oficiales, bajo el mando del ultraderechista Pál Pronay.

Ese día un grupo de soldados y milicianos turcos expulsaron a la guarnición griega de Bergama. Los griegos aseguraron que habían sido atacados por unos 3.500 hombres, cuando en realidad no llegaban a 500.

Pancho Villa atacó Ciudad Juárez con 4.000 hombres, que entablaron batalla con las fuerzas carrancistas que defendían la ciudad. La ciudad está separada por el río Bravo de la ciudad texana de El Paso, y tropas estadounidenses y algunos civiles curiosos observaban la batalla desde la orilla opuesta. Sin embargo, algunos mexicanos se dedicaron a disparar al otro lado del río y mataron a algunos civiles (un hombre que observaba la batalla desde el tejado de su casa y una mujer sentada en la puerta de la suya) y a algunos soldados. Unos 3.600 estadounidenses cruzaron la frontera, los carrancistas se retiraron y en enfrentamiento continuó entre estadounidenses y villistas, hasta que éstos se retiraron perseguidos por aquéllos, dejando numerosas armas, mulas y otros efectivos, que los estadounidenses se llevaron consigo.

El 16 de junio los aliados dieron un plazo de una semana a Alemania para firmar incondicionalmente el tratado de paz o hacer frente a la reanudación de las hostilidades.

Los húngaros proclamaron la República Soviética Eslovaca en el territorio ocupado a Checoslovaquia. El nuevo gobierno nacionalizó la industria, la banca y los latifundios, pero no pudo afianzar su autoridad sin recurrir a un régimen de terror. Se decretó el reclutamiento forzoso para formar un ejército hostil a la población. Las deserciones eran frecuentes.

Georgia y Azerbaiyán firmaron una alianza defensiva ante la amenaza de invasión por parte del ejército blanco de Denikin.

El 18 de junio los aliados establecieron una primera propuesta de frontera entre Polonia y Lituania que no satisfizo a ninguna de las partes: los lituanos objetaron que dejaba a Vilna en el lado Polaco, cuando era la capital histórica de Lituania, mientras que los polacos argumentaron que sus tropas controlaban un territorio mucho mayor.

El 19 de junio el canciller Scheidemann presentó su dimisión para no tener que firmar el tratado de paz. Le siguieron Brockdorff-Rantzau y otros miembros del gobierno y de la delegación en Versalles. Sheidemann fue sucedido por el también socialdemócrata Gustav Bauer.

El gobierno húngaro aceptó la propuesta de Kun de someterse a las exigencias francesas, a pesar de que los mandos militares querían continuar avanzando.

El ejército alemán, bajo el mando del general Alfred Fletcher, atacó las posiciones estonias en Letonia con el objetivo de capturar Cēsis. En primer lugar tomó Straupe, y prosiguió su avance hacia Limbaži, pero allí los estonios lanzaron un contraataque y rechazaron a los alemanes.

Unos 3.000 griegos se presentaron en Bergama. Unos 56 turcos armados con ametralladoras lograron detener el avance griego el tiempo suficiente para que el resto de turcos pudiera evacuar la ciudad. Temiendo represalias, casi 100.000 turcos huyeron de la región en los días siguientes.

La noche del 20 de junio otra milicia turca atacó a los soldados griegos que custodiaban una estación de trenes en Erbeyli. Éstos recibieron refuerzos y se libró un combate de varias horas en el que alrededor de medio centenar de griegos resultó muerto. Los turcos contaron siete muertos.

El 21 de junio los ucranianos tomaron Berezhany a los polacos.

Los estonios recibieron refuerzos e inmediatamente atacaron a los alemanes. Fletcher tuvo que retroceder, pero atacó de nuevo desde Straupe.

Esa noche unos 40 milicianos turcos lograron expulsar a los griegos de Erikli.

El presidente alemán, Friedrich Ebert, había pedido al general Hindenburg que se pronunciara sobre si creía posible que Alemania podría resistir un ataque aliado en caso de negarse a aceptar las condiciones del Diktat, que es como llamaban los alemanes al tratado de Versalles. Hindenburg contestó que no había posibilidad alguna, así que Ebert y Bauer recomendaron a la Asamblea Nacional que ratificara el tratado, y así se hizo, por una amplia mayoría. Clemenceau fue informado de esta decisión pocos minutos antes de que expirara el plazo concedido por los aliados. El 22 de junio Alemania aceptaba el tratado de Versalles.

Ese día Mustafa Kemal y otras personalidades turcas firmaron la Circular de Amasya, que empezó a ser difundida por toda la península de Anatolia, en la que se afirmaba que la independencia de Turquía estaba en peligro y convocaban un congreso nacional en Sivas.

El 23 de junio los Voluntarios Irlandeses mataron a un policía en Thurles.

Hungría firmó un armisticio con Checoslovaquia.

El primer ministro italiano, Vittorio Emanuele Orlando, presentó su renuncia ante las críticas que había recibido como negociador en la conferencia de París. Fue sucedido por Francesco Saverio Nitti.

Mientras tanto en Lituania los estonios tomaban Cēsis a los alemanes y continuaron su avance hacia Riga.

He aquí un informe típico de los que la Cheka enviaba a Moscú:

Provincia de Yaroslav, 23 de junio de 1919. El alzamiento de los desertores en la comarca Petropavloskaya ha sido sofocado. Las familias de los desertores han sido tomadas como rehenes. Cuando empezamos a disparar a una persona de cada familia, los verdes empezaron a salir de los bosques para rendirse. Matamos a treinta y cuatro de ellos como ejemplo.

Antón Denikin había enviado al general Vladímir Mai-Mayévski hacia el Don, a cuyo ejército se incorporaron numerosos cosacos que luchaban contra el genocidio decretado contra ellos por los bolcheviques. Ese día tomó Bélgorod y el 24 de junio Járkov.

Ese día los socialdemócratas húngaros trataron de dar un golpe de Estado contra el gobierno comunista, pero el intento fracasó y se inició una oleada de terror rojo que minó aún más el apoyo al gobierno de Béla Kun. En Hungría existían grupos paramilitares comunistas, entre los que destacaban los "Chicos de Lenin",  que hasta entonces habían hecho poco más que intimidar a los no comunistas, pero que ahora recibieron carta blanca del gobierno para actuar a mayor escala. Muchos hogares de "sospechosos" fueron saqueados y varios cientos de individuos fueron sentenciados a muerte en juicios rápidos. Por su parte, el gobierno huía hacia adelante y el 25 de junio proclamó la dictadura del proletariado, nacionalizó la industria y otras empresas comerciales, colectivizó las viviendas, los transportes, los servicios sanitarios, las instituciones culturales y las parcelas agrícolas de más de 40.5 hectáreas. Todas ellas fueron medidas impopulares, pues los comunistas en Hungría eran minoritarios, y el apoyo del gobierno se debía fundamentalmente a su promesa de recuperar los territorios que Hungría acababa de perder. El propósito de Kun era lograr el apoyo de Rusia, sin el cual su régimen tenía los días contados. Pero Lenin nunca prestó especial atención a Hungría. El ejército rojo estaba combatiendo ya en muchísimos frentes, tanto en la guerra civil contra los blancos, como en el intento de recuperar los territorios que habían proclamado su independencia de Rusia. Y, puestos a intervenir en Occidente, Lenin tenía la vista puesta en Alemania, donde consideraba que una revuelta comunista era inminente, y cuando se produjera quería estar en condiciones de apoyarla, como primer paso decisivo para extender la dictadura comunista por toda Europa.

Mientras tanto llegaba a Szeged el general d'Esperey, y su llegada marcó un giro radical en la actitud francesa hacia los contrarrevolucionarios húngaros. Prometió a Károlyi que le entregaría armamento y le permitiría fomentar el reclutamiento.

Nikífor Grigóriev firmó una alianza entre Nikífor Grigóriev y el Ejército Negro de Néstor Majnó. Grigóriev fue nombrado comandante en jefe del ejército, aunque esto no significaba gran cosa tratándose de un ejército anarquista.

El ejército griego atacó a unos milicianos turcos cerca de Aydin. Los griegos tuvieron 30 bajas, los turcos huyeron al quedarse sin municiones y dejaron seis muertos. Como represalia, los griegos quemaron tres pueblos de la zona, cuya población había huido y sólo quedaban algunos ancianos y enfermos. Los griegos los mataron, los decapitaron, ensartaron las cabezas en bayonetas y se las presentaron a los habitantes de Aydin como advertencia de las consecuencias de oponerse a la ocupación. El 27 de junio guerrilleros turcos tendieron una emboscada a una patrulla griega cerca de Aydin.

Marcus Mosiah Garvey había nacido en Jamaica, pero a los 23 años había abandonado la isla para irse a vivir con un tío suyo en Costa Rica, donde empezó a trabajar en un periódico. Luego había marchado a Panamá, donde publicó una revista quincenal, y tras una breve estancia en Jamaica, a los 25 años había marchado a Londres, donde estudió derecho y filosofía durante dos años. Luego regresó a Jamaica y fundó la Asociación Universal de Desarrollo Negro. Después viajó a los Estados Unidos para entrevistarse con Brooker T. Washington, que seguía al frente del Instituto Tuskegee para enseñar oficios a los negros, con el propósito de adoptar sus métodos en Jamaica. Sin embargo al año siguiente lo que hizo fue fundar una división de su asociación en los Estados Unidos. Ahora Garvey fundaba la Black Star Line, una empresa naviera que pretendía fomentar el comercio con África.

Ese día Nikífor Grigóriev asistió a un congreso anarquista organizado por el Ejército Negro de Majnó, y allí murió junto con los miembros de su guardia personal. Hay dos versiones sobre por qué los majnovistas decidieron matarlo. La versión soviética afirma que los bolcheviques habían proporcionado información a los majnovistas según la cual Grigóriev mantenía negociaciones secretas con el gobierno ucraniano de Symon Petlura. La versión de los majnovistas es que Grigóriev pronunció un discurso reaccionario al que contestó Majnó y, ante la falta de argumentos para una contrarréplica, Grigóriev desenfundó sus armas y los anarquistas no le dieron tiempo para usarlas. Majnó declararía más tarde que el origen del incidente fue el antisemitismo de Grigóriev. Sus soldados se integraron en principio en el Ejército Negro, pero muchos terminaron pasándose al ejército del gobierno ucraniano de Petlura.

Dicho ejército había realizado notables progresos en la guerra contra Polonia y el frente había avanzado unos 120 km, pero la ofensiva había terminado deteniéndose por falta de armas y municiones (los ucranianos disponían de entre 5 y 10 balas por soldado). Ese mismo día el propio Józef Piłsudski tomó personalmente el mando del ejército polaco y el 28 de junio inició una ofensiva.

Un destacamento griego que había incendiado algunos pueblos cerca de Aydin fue derrotado en Malgaç y tuvo que huir perseguido por guerrilleros turcos hasta las afueras de Aydin.

Ese día, en el quinto aniversario del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, Alemania y los aliados firmaron el tratado de Versalles. Los principales cambios territoriales ratificados por el tratado consistieron en que Francia recuperaba Alsacia y Lorena; Alemania perdía además la parte que le había correspondido en las particiones de Polonia, además de un ``corredor polaco" que se concedió a Polonia para que tuviera salida al mar, y que desconectaba a Prusia del resto de Alemania; el Imperio Austro-húngaro quedaba desmembrado, de forma que Austria quedaba reducida a la región de población germánica (y se le prohibía integrarse en Alemania), mientras que Hungría perdía la mayor parte de sus territorios históricos, que pasaban a formar parte de Checoslovaquia, Polonia y Rumanía, principalmente. Alemania perdió además todas sus colonias: el África del Sudoeste quedó bajo la tutela de la Unión Sudafricana, el África Oriental Alemana pasó mayoritariamente a manos británicas (con el nombre de Tanganika, salvo una pequeña parte que se anexionó al Congo Belga). Las colonias de Togolandia y Camerún se las repartieron Gran Bretaña y Francia. La Nueva Guinea alemana pasó a Australia, las islas polinesias se las repartieron Gran Bretaña y Japón. Los ducados de Schleswig-Holstein pasaron a Dinamarca tras un plebiscito, y Bélgica también recibió algunos territorios como compensación.

Además Alemania tenía que entregar toda su flota y otros materiales militares. No podría fabricar más material bélico y el servicio militar tenía que ser voluntario. El ejército alemán tenía que reducirse a 100.000 hombres y 4.000 oficiales, sin artillería pesada, submarinos ni aviación. Las compensaciones económicas incluían el pago de una indemnización de 123.000 millones de marcos-oro, la entrega de todos los barcos mercantes de más de 1.400 toneladas y la cesión anual de 200.000 toneladas de barcos nuevos para restituir la flota mercante aliada destruida durante la guerra, la entrega anual de 44 millones de toneladas de carbón, 371.000 cabezas de ganado, la mitad de la producción química y farmacéutica, etc. durante cinco años. Además todas las propiedades alemanas en las colonias y otros territorios perdidos quedaban expropiadas Y aparte estaba la cláusula ya explicada en la que Alemania reconocía la responsabilidad de haber provocado la guerra. El tratado también establecía que Renania quedaría bajo ocupación aliada hasta que Alemania hubiera satisfecho todas las obligaciones que asumía.

Las condiciones impuestas a Alemania eran tan duras que el mariscal Foch afirmó: "esto no es un tratado de paz, es un armisticio por veinte años".

Uno de los artículos del Tratado de Versalles establecía que el Kaiser Guillermo II debía ser perseguido "por haber cometido una ofensa suprema en contra de la moralidad internacional y la santidad de los tratados". Pero cuando los aliados solicitaron su extradición a los Países Bajos, la reina Guillermina convocó a los embajadores y les leyó los derechos de asilo.

A pesar de que el presidente chino Xu Shichang había decidido aceptar el tratado de Versalles, los representantes chinos en París no lo firmaron, no se sabe si desobedeciendo las instrucciones recibidas o porque unos manifestantes chinos se lo impidieron.

Ese día los húngaros empezaron a evacuar Eslovaquia, lo que supuso el fin de la República Soviética Eslovaca.

Unos 2.000 guerrilleros turcos iniciaron un ataque contra los cerca de 3.000 soldados griegos que ocupaban Aydin. El 29 de junio se declararon incendios en diversos barrios turcos de Aydin, y cuando sus habitantes trataban de huir del fuego (hombres, mujeres y niños), los griegos los mataron sin motivo aparente. Los soldados griegos evacuaron la ciudad durante la noche, pero no permitieron a la población griega que los siguieran.

Ese día el general Hindenburg presentó su dimisión como jefe del Estado Mayor alemán. Unos días después le seguiría Wilhelm Groener.

El 30 de junio bandas turcas saquearon los barrios griegos de Aydin y luego les prendieron fuego, a la vez que mataban a muchos de sus habitantes.

Tras tres largos meses al frente del gobierno portugués, Domingos Pereira fue sucedido por Alfredo Ernesto de Sá Cardoso.

El fin de la Primera Guerra Mundial
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