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EL FIN DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA
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El 5 de enero de 1936 murió Ramón María del Valle-Inclán.

El dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo cambió modestamente el nombre de Santo Domingo por el de Ciudad Trujillo.

Jawaharlal_Nehru fue elegido presidente del Congreso Nacional Indio, y esto supuso la vuelta a la política de Mahatma Gandhi, que insistió en que el objetivo prioritario debía ser la independencia de la India, y no especular sobre la forma de gobierno que adoptaría una India independiente, si bien aceptó que el Congreso marcara como objetivo instaurar el socialismo en el país.

El 11 de enero el Bloque Nacional, un partido nacionalista sirio, se reunió en homenaje a uno de sus líderes, que había fallecido unos meses atrás. En el acto se pronunciaron diversos discursos contra la ocupación francesa del país. Poco después, las autoridades francesas cerraron la sede del Bloque Nacional en Damasco y arrestaron a dos de sus líderes.

El ras Desta Damtew había organizado un ejército etíope que avanzaba hacia las posiciones ocupadas por el general Rodolfo Graziani. Éste había recibido órdenes de mantenerse a la defensiva, pero se había puesto en contacto directamente con Mussolini para pedirle permiso para organizar un ataque. Mussolini le había respondido que le autorizaba a emprender un ataque moderado si era estrictamente necesario, lo que Graziani interpretó como un simple "sí". El 12 de enero hizo que su aviación lanzara dos toneladas de gas mostaza sobre el ejército etíope que avanzaba hacia él.

José María Gil Robles había formado un Frente Nacional Contrarrevolucionario que agrupó a la CEDA con otros partidos de derechas para las próximas elecciones generales en España. El 14 de enero se entrevistó con José Antonio Primo de Rivera para negociar la incorporación de la Falange Española a la coalición y en principio llegaron a un acuerdo por el que la Falange tenía garantizadas tres actas de diputado y otras tres posibles en función de los resultados que se obtuvieran en las urnas. Sin embargo, el 15 de enero Primo de Rivera comunicó a Gil Robles que la dirección de la Falange no había aceptado el acuerdo, y conversaciones posteriores tampoco llegaron a nada, con lo que finalmente se quedó en que la Falange concurriría a las elecciones de forma independiente.

Por el contrario, ese mismo día se firmaba la coalición entre los principales partidos de izquierda, principalmente el PSOE, que firmó también en nombre del Partido Comunista de España y otras formaciones, y la Izquierda Republicana de Manuel Azaña. La coalición fue conocida extraoficialmente como Frente Popular, por analogía con la coalición que se había establecido en Francia y que había recibido el beneplácito de la Internacional Comunista (hasta entonces, los comunistas españoles habían considerado a los socialistas como enemigos de la revolución). Sin embargo, resulta difícil creer que los comunistas aceptaran realmente los términos del programa electoral de la coalición, que era esencialmente el del partido de Azaña, pues en él se negaban explícitamente las principales aspiraciones del programa comunista: no a la nacionalización de la tierra y su entrega gratuita a los campesinos, no a la nacionalización de la banca, no a la supremacía política de la clase obrera... En su lugar, el programa insistía en impulsar un gobierno democrático en libertad que promoviera el interés público y el progreso social, lo que exigía una serie de reformas fundamentales en la agricultura, la industria, el sistema bancario, etc.

En Etiopía, los ataques aéreos combinados con el cansancio de una larga marcha por el desierto, junto con brotes de malaria y disentería, hicieron que, cuando el ras Desta encontró finalmente a las tropas del general Graziani que avanzaban hacia él, sus tropas no estuvieran en condiciones de combatir. Pese a todo, trataron de resistir en la zona donde los ríos Ganale Dorya y Dawa confluyen para formar el río Juba. Por ello los italianos llamaron al encuentro "la batalla de los tres ríos".  Los etíopes no tardaron en huir, pero fueron perseguidos por los italianos, que además bloquearon los pozos de agua de las inmediaciones.

El 18 de enero murió el escritor británico Rudyard Kipling.

Mussolini había ordenado al mariscal Pietro Badoglio, el máximo responsable del ejército italiano en Etiopía, que suspendiera temporalmente el uso de armas químicas debido a que se iba a celebrar una reunión de la Sociedad de Naciones. Badoglio no hizo caso, y el 19 de enero Mussolini volvió a autorizar su uso en un telegrama que decía: Autorizo a Vuestra Excelencia a emplear todos los medios de guerra, digo todos, tanto aéreos como terrestres. Máxima decisión. No obstante, el uso de tales medios se mantuvo en secreto, y los pocos medios que lo denunciaron en Italia fueron tratados de "antiitalianos" por el gobierno fascista.

El 20 de enero Badoglio lanzó un ataque con 70.000 hombres en la provincia etíope de Tembien al que se opusieron otros tantos etíopes comandados por el ras Kassa Haile Darge y el ras Seyoum Mengesha.

Ese día, tras varios de convalecencia, murió el rey Jorge V de Gran Bretaña. El jefe del gabinete de médicos que lo atendía era Lord Dawson de Penn, quien anotó en su diario personal que había administrado al monarca una inyección letal de cocaína y morfina, para preservar la dignidad del rey para evitar la tensión en la familia y para que su muerte pudiera ser anunciada en la edición matutina de The Times, en lugar de en otras publicaciones vespertinas menos apropiadas. Fue sucedido por su hijo Eduardo VIII. Tenía entonces 42 años, pero, a juicio de su secretario privado, "por alguna razón hereditaria o fisiológica, su desarrollo mental normal se detuvo en seco al llegar a la adolescencia". En una ocasión Jorge V había declarado: Después de mi muerte, el chico se arruinará en 12 meses. Era mujeriego, y en los últimos años había mantenido relaciones con varias mujeres casadas. Su amante por aquel entonces era la estadounidense Bessie Wallis Warfield, que se había casado con un piloto de la armada de los Estados Unidos, del cual se había divorciado para casarse con Ernest Aldrich Simpson, un estadounidense nacionalizado británico que tenía un alto cargo en una empresa naviera. Por ello su nombre actual era Wallis Simpson y al parecer tenía completamente dominado al nuevo monarca.

En respuesta a las represalias francesas, el Bloque Nacional había convocado una huelga general en Siria que se inició en Damasco, Homs, Hama y Alepo, y en los días siguientes se extendió a todas las grandes ciudades sirias. La desobediencia civil paralizó completamente el país. Las autoridades francesas respondieron apelando al ejército, que arrestó a unas 3.000 personas y envió al exilio a algunos líderes del Bloque Nacional.

Mientras tanto Émile Eddé tomaba posesión como presidente del Líbano.

Ese día se estrenó El rayo invisible, protagonizada por Boris Karloff y Bela Lugosi. Karloff estrenó ese año cinco películas, entre ellas The Walking Dead, dirigida por Michael Curtiz, que no trataba sobre zombies, sino sobre un hombre condenado a muerte por error que es resucitado por un médico y se venga de los que provocaron su condena. En cambio, la carrera profesional de Lugosi no era tan boyante, entre otras cosas porque los productores preferían a Karloff para los papeles que podrían ser adecuados para él. A partir de ese momento trabajaría principalmente en series de cortometrajes.

La crisis provocada por la propuesta del pacto Laval-Hoare provocó finalmente la caída del presidente del Consejo de Ministros francés, Pierre Laval, que el 24 de enero fue sustituido por Albert Sarraut.

Tras cuatro días de intensos combates, el ejército etíope se retiró de la batalla de Tembien con relativamente pocas bajas, unos 8.000 hombres. El ejército italiano tampoco había sufrido graves daños, pero el mariscal Badoglio no había conseguido su propósito de infligir una grave derrota a su enemigo. Mientras tanto en el sur, el general Graziani no quería ser menos que Badoglio y, a pesar de que el ejército del ras Desta ya estaba completamente desmantelado, ese día dio la orden al máximo responsable de su fuerza aérea de "quemar y destruir todo lo inflamable y destructible [...] bombardee los bosques vecinos con gas y materiales incendiarios".  El ras logró huir en mula hasta Adis Abeba.

El 26 de enero se celebraron elecciones generales en Grecia, y el partido liberal de Eleftherios Venizelos consiguió 126 de los 300 escaños. El parlamento quedaba dividido en dos grandes bloques, con 142 escaños para los republicanos (que incluían los 126 del Partido Liberal) y 143 de partidos monárquicos, liderados por Panagis Tsaldaris, lo que convertía en decisivos los 15 escaños que había conseguido el Partido Comunista, que no estaba dispuesto a colaborar con ninguno de los dos bloques, de modo que la política griega se paralizó. Como no se podía formar gobierno, Konstantinos Demertzis continuó como primer ministro en funciones.

Ese día se encontró en Cleveland el cuerpo desmembrado de quien fue identificada como Florence Polillo. Su cabeza nunca fue encontrada.

Dimitri Shostakóvich fue invitado a una representación en el teatro Boshói de su ópera Lady Macbeth de Mtsensk, a la cual asistió el propio Stalin, pero se marchó del teatro antes de que acabara. Dos días después, el 28 de enero, el Pravda publicaba un editorial titulado: Confusión en vez de música: sobre la ópera Lady Macbeth de Mtsensk, que calificaba a la obra como basta, primitiva y vulgar, una cacofonía de música nerviosa, convulsiva y espasmódica y, lo que aún era peor, la trataba de "innovación pequeño-burguesa". El hecho de que hubiera recibido buenas críticas en el extranjero era una prueba de su carácter antisoviético que agradaba al gusto pervertido de los burgueses. El compositor no tenía conciencia de clase. Era un artista introspectivo que desatendía las demandas de la cultura soviética y no se preocupaba por sus audiencias. Además el artículo contenía una velada amenaza: El poder que tiene la buena música de calar en las masas ha sido sacrificado a un intento formalista pequeño-burgués de crear originalidad a través de payasadas baratas. Es un juego de puro ingenio que puede terminar muy mal. Inmediatamente, las representaciones de la ópera en la Unión Soviética se hicieron cada vez más infrecuentes hasta que terminó siendo prohibida. Quienes la habían elogiado no tardaron en descubrir lo tontamente confundidos que habían estado, y Shostakóvich dejó de recibir encargos.

El 30 de enero se estrenó la comedia romántica La próxima vez que amemos, protagonizada por Margaret Sullavan, quien insistió en que su coprotagonista fuera el aún principiante James Stewart, con quien ensayó incansablemente potenciando su estilo personal y consiguió aumentar su propia autoestima como actor.

La "proeza" del minero Stajánov había suscitado una competición entre los trabajadores soviéticos que las autoridades se preocuparon de potenciar y que fue conocida como "movimiento estajanovista". Así, el 1 de febrero se informó de que le minero Nikita Izotov había elevado la marca establecida por Stajánov (102 toneladas de carbon extraídas en un turno) a 607 toneladas. Existen serias sospechas de que ambos resultados fueron fraudulentos (al parecer, a Stajánov le habían ayudado otros cinco mineros), pero los esfuerzos extraordinarios de los infelices que trataron de imitarlos fueron reales.

Ese día terminaba el mandato de Tiburcio Carías Andino como presidente de Honduras, y la constitución no permitía una reelección, pero previendo esto había convocado una asamblea constituyente que le elaborara la típica constitución a medida, en la que se había suprimido la limitación de mandatos, éstos se ampliaban de cuatro a seis años y, ya de paso, por si pudiera hacer falta, se restauraba la pena de muerte. Durante los meses siguientes hubo varios intentos de rebelarse contra el dictador, pero todos fueron cruentamente sofocados. Muchos oponentes políticos de Carías fueron encarcelados y torturados. Otros fueron obligados a trabajar encadenados en las calles de Tegucigalpa.

Ese día se estrenó el musical Rose Marie, basado en un famoso musical de Broadway, bajo la dirección de W.S. Van Dyke y protagonizado por Jeanette MacDonald, con un papel secundario para David Niven.

El 2 de febrero la Falange Española celebró un mitin en Madrid en el que presentó su himno, compuesto un par de meses atrás por el músico Juan Tellería. La letra había sido ideada por la que llamaron "escuadra de poetas", con José Antonio Primo de Rivera a la cabeza. Decía así:

Cara al Sol con la camisa nueva,
qué tú bordaste en rojo ayer,
me hallará la muerte si me lleva
y no te vuelvo a ver.
Volverán banderas victoriosas
al paso alegre de la paz
y traerán prendidas cinco rosas
las flechas de mi haz.
Formaré junto a mis compañeros
que hacen guardia sobre los luceros,
impasible el ademán,
y están presentes en nuestro afán.
Volverá a reír la primavera
que por cielo, tierra y mar se espera.
¡Arriba, escuadras, a vencer,
que en España empieza a amanecer!
Si te dicen que caí,
me fui al puesto que tengo allí.

Hacía unos meses que Thomas Edmund Dewey había sido nombrado fiscal del Estado de Nueva York, y ahora iniciaba una redada policial contra 200 burdeles de Brooklyn y Manhattan. Diez hombres y cien mujeres fueron arrestados, pero al contrario que en otras ocasiones, los detenidos no fueron puestos en libertad al poco tiempo, sino que fueron llevados a los tribunales donde los jueces impusieron fianzas muy por encima de las posibilidades de las prostitutas.

El economista John Maynard Keynes publicó su obra cumbre: La teoría general del empleo, el interés y el dinero. En ella contradecía los principios de la economía clásica (liberal) según la cual la economía de un país alcanza espontáneamente su equilibrio óptimo, de modo que todo intento de inflir en ella mediante legislación artificial (imponiendo aranceles, fijando precios, etc.) termina siendo contraproducente. Por el contrario, Keynes afirmaba que la acción del Estado puede ser decisiva, especialmente en situaciones de crisis, para promover la creación de empleo, el incremento del consumo y, en general, el crecimiento de la economía, a través de políticas adecuadas de impuestos, de inversión pública etc. Keynes argumentaba que incluso puede ser conveniente que el Estado aumente el déficit público para alcanzar ciertos objetivos económicos. Con ello iba más allá de los asesores económicos del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt, pues los diseñadores del New Deal insistían en cuadrar los presupuestos para no incurrir en déficit. Naturalmente, Keynes llevaba ya algunos años defendiendo este punto de vista. Dos años atrás había visitado la Casa Blanca para convencer a Roosevelt de la conveniencia de incrementar el déficit público, pero Roosevelt, después de la entrevista, confesó que no había entendido nada. La obra de Keynes sentó las bases de la macroeconomía moderna. Keynes realizó un gran esfuerzo en los años siguientes y gradualmente sus puntos de vista fueron ganando partidarios, hasta el punto de que se habla de una revolución keynesiana.

El 5 de febrero se estrenó Tiempos modernos, dirigida, producida, escrita y protagonizada por Charlie Chaplin. Había tardado más de un año en rodarla (un tiempo mucho mayor del habitual en esa época), y en un principio había planeado que fuera su primera película sonora, pero pronto rehízo sus bocetos y finalmente la película fue muda con música y efectos de sonido. Las críticas fueron buenas, la taquilla en los Estados Unidos no tanto, pero su éxito fuera del país hizo que fuera rentable. La película es una crítica al capitalismo y denuncia la penosa situación de muchos obreros durante la gran depresión. Fue la primera película de Chaplin con claro contenido político y social, si bien el actor y director quiso quitarle importancia a este hecho.

Laurel y Hardy estrenaron dos largometrajes ese año: La chica bohemia y Nuestros parientes. Buster Keaton seguía rodando cortos para Educational Pictures. Ese año estrenó cinco, tres de ellos bajo su propia dirección.

Tras la conclusión de la Guerra del Chaco, el presidente paraguayo Eusebio Ayala había licenciado muchos soldados debido a la crisis económica. Muchos quedaron en paro y sin ninguna clase de ayuda del gobierno. El mandato de Ayala estaba a punto de concluir y el general José Félix Estigarribia se perfilaba como su posible sucesor. El coronel Rafael Franco se puso al frente de una campaña contra él, apoyado por muchos veteranos y oficiales del ejército. Ayala fue acusado de pretender prolongar su mandato con la ayuda de Estigarribia, y a éste, por su parte, se le imputaron diversas negligencias durante la conducción de la guerra. Finalmente, el 6 de febrero Franco fue arrestado y exiliado a Buenos Aires acusado de conspirar contra el gobierno.

Pravda publicó un editorial titulado Falsedad en ballet, en el que arremetía contra La limpia corriente, el ballet de Shostakóvich que hasta el momento había tenido buena aceptación tanto en Lenigrado como en Moscú. El compositor fue calificado de charlatán, vendedor de formalismo estético.

Ese día se estrenó El bosque petrificado, una película de cine negro protagonizada por Bette Davis, y que fue el primer gran éxito de Humphrey Bogart. Davis no estaba satisfecha con las películas que le asignaba la Warner Bros., que consideraba mediocres, y aceptó un contrato con una productora británica, lo que suponía violar el contrato que tenía firmado con la Warner, razón por la cual se trasladó a Canadá. Fue llevada a juicio y en él calificó su contrato como "esclavitud". El abogado de la productora replicó que si alguien quería ponerlo en servidumbre perpetua por 1.350 dólares a la semana, estaba dispuesto a considerarlo. La prensa presentó a Davis como ingrata. La actriz perdió el juicio y tuvo que regresar a Hollywood arruinada. En cuanto a Bogart, tampoco estaba satisfecho con los papeles de "serie B" que le asignaba la Warner, pero se quejaba menos. Ese año apareció en otras cuatro películas, a menudo interpretando papeles de gangster.

El 7 de febrero se estrenó La vía láctea, una comedia en la que Harold Lloyd interpreta a un tímido lechero que noquea accidentalmente a un boxeador profesional y al que convencen para que abandone su empleo y se dedique al boxeo.

El 10 de febrero el mariscal Badoglio atacó a los 80.000 etíopes del ras Mulugeta Yeggazu en Amba Aradam, que constituían el principal obstáculo para llegar a la capital Adis Abeba. Las fuerzas italianas eran ligeramente inferiores en número, pero contaban con 5.000 ametralladoras, 280 piezas de artillería y 170 aviones, frente a las 400 ametralladoras de los etíopes, 18 viejos cañones y unos pocos cañones antiaéreos.

El 12 de febrero terminó en Francia el juicio contra Mijo Kralj y los otros dos arrestados por los asesinatos de Marsella cometidos dos años atrás, Zvonimir Pospišil y Milan Rajić. Los tres fueron condenados a cadena perpetua con trabajos forzados. Pavelić y otros dos inculpados que Italia no había querido extraditar fueron condenados a muerte in absentia. Las autoridades francesas habían presionado a la reina María, la viuda de Alejandro I, para que no testificara, y el fiscal se limitó a presentar pruebas contra Hungría sin referencia alguna al papel que había representado Italia en la preparación de los asesinatos y en el apoyo posterior a los terroristas.

Gracias a la información que le proporcionó la aviación, el mariscal Badoglio pudo maniobrar para encerrar completamente a las fuerzas del ras Mulugeta sin que éstas se dieran cuenta hasta el amanecer del 15 de febrero, cuando el cerco ya se había cerrado a su alrededor. Los etíopes respondieron con un furioso ataque, pero la artillería y la aviación italianas se impusieron sin dificultad. Finalmente los etíopes lograron romper el cerco por un punto y huyeron perseguidos por la aviación italiana, que lanzó toneladas de gas mostaza sobre ellos en los cuatro días siguientes.

Ante la posibilidad de que la izquierda ganara las elecciones generales en España, diversos sectores de la derecha trataron de incitar a las máximas autoridades militares a que dieran un golpe de Estado antes de que se celebraran. Uno de los más solicitados fue el Jefe del Estado Mayor, el general Francisco Franco, pero éste se mostró evasivo en todo momento. José Antonio Primo de Rivera, tras una entrevista con el general en la que éste respondió a las insinuaciones de colaborar en un golpe con poco más que anécdotas militares, salió exasperado, y dijo: "Mi padre, con todos sus defectos, con su desorientación política, era otra cosa. Tenía humanidad, decisión y nobleza. Pero estas gentes..." Al parecer, con José Calvo Sotelo, Franco fue más explícito, y cuando éste le pidió directamente que organizara un golpe de Estado respondió: "Yo lo que creo es que, en resumidas cuentas, el Ejército debe soportar lo que salga de las urnas". Franco nunca daría explicaciones sobre qué pensaba realmente en esos momentos. Sus palabras pueden reflejar que todavía confiaba en el sistema republicano o, más bien, que no quería arriesgarse en un golpe de Estado que pudiera arruinar su brillante carrera militar, como le había sucedido a Sanjurjo y a otros generales.

Las elecciones tuvieron lugar finalmente en la fecha prevista, el 16 de febrero. Los resultados eran provisionales, pues el sistema electoral exigía realizar una segunda vuelta en algunas circunscripciones donde no hubiera mayorías claras. La participación fue del 76% del censo (la más alta desde el establecimiento de la república). El sistema de listas abiertas hace difícil determinar cuántos candidatos votaron preferentemente a un partido u otro y las estimaciones varían un poco según la fuente, pero aproximadamente un 48% de los votantes se decantó por los partidos de izquierda, un 6% por los de centro y un 46% por los de derechas. No obstante, en el reparto de escaños la izquierda se vio ampliamente favorecida: sobre un total de 473 escaños, el Frente Popular obtuvo 262, de los cuales 88 correspondían al Partido Socialista, 79 a la Izquierda Republicana (de Azaña), 34 a la Unión Republicana (coalición liderada por Diego Martínez Barrio) y 14 al Partido Comunista. Por su parte, la derecha obtuvo 133 escaños, de los cuales 101 correspondían a la CEDA. La caída más espectacular había sido la del Partido Republicano Radical, de Alejandro Lerroux, que había pasado de tener 102 diputados a sólo 6. Por su parte, la Falange Española, que representaba al fascismo, no había obtenido más que el 0.5% de los votos, y no obtuvo representación parlamentaria.

Esa noche un grupo de militares paraguayos dirigidos por los lugartenientes Federico Wenman y Camildo Recalde tomaron Asunción y tras horas de combate contra la policía el presidente Ayala se rindió ante Recalde. El general Estigarribia voló hasta Asunción desde su cuartel general en el Chaco, pero fue arrestado a su llegada en el mismo aeropuerto.

En la madrugada del 17 de febrero, apenas se conocieron los resultados electorales, José María Gil Robles instó al presidente de gobierno en funciones, Manuel Portela Valladares, a que declarase el estado de guerra y anulase los comicios (lo mismo que había intentado Azaña tras el triunfo de la derecha en las elecciones anteriores), y el propio general Franco presionó al ministro de Guerra para que implantara la ley marcial. Horas más tarde se reunía el gobierno en funciones, que se limitó a declarar el estado de alarma durante ocho días, ante la posibilidad de que se produjeran disturbios. Por su parte Franco envió órdenes a los distintos gobernadores militares de España y varias regiones declararon el estado de guerra. Esto podía interpretarse como un conato de golpe de Estado que finalmente fracasó, principalmente por la negativa a colaborar del general Sebastián Pozas, el director de la Guardia Civil, y del general Miguel Núñez de Prado, el jefe de la policía. Sin embargo, Franco había actuado con la ambigüedad suficiente para no verse implicado. Cuando por la tarde fue recibido por Portela Valladares le indicó que le ofrecía su apoyo y el del ejército ante los peligros que constituía un posible gobierno del Frente Popular.

La noche misma de las elecciones españolas se habían producido algunos disturbios en la celebración de la victoria del Frente Popular, y sobre todo en las cárceles, pues el programa electoral del Frente Popular incluía la liberación de los presos políticos. Ese mismo día se presentó en la cárcel de Oviedo Dolóres Ibárruri, recién elegida diputada por el Partido Comunista de España. Era conocida por el sobrenombre de La Pasionaria, que era el pseudónimo que había empleado en una serie de artículos periodísticos. Según sus propias palabras, se dirigió "al despacho del Director, que había huido presa del pánico, porque se había comportado como un auténtico criminal ante los presos internados tras la revolución de Octubre de 1934, y allí encontré al administrador, al que le dije: déme las llaves, porque los presos debes ser puestos en libertad hoy mismo. El respondió: no he recibido orden alguna. Y lo contesté: Soy miembro del parlamento de la república, y le exijo que me entregue las llaves inmediatamente para liberar a los presos. Me las dio y le aseguro que fue el día más emocionante de mi vida de activista. Abría las celdas gritando: ¡Camaradas, todo el mundo fuera! Verdaderamente emocionante. No esperé a ocupar mi escaño o a que se promulgara la orden de excarcelación. Razoné: Hemos concurrido con la promesa de liberar a los presos de la revolución de 1934, hemos ganado, luego hoy los presos salen libres." Sin embargo, en muchas cárceles los presos comunes fueron liberados conjuntamente con los presos políticos, lo que causó una considerable alarma social.

King Fetures Syndicate era una agencia de prensa creada hacía más de dos décadas por William Randolph Hearst que distribuía tiras cómicas en numerosos periódicos estadounidenses. Ese día publicó la primera tira de un nuevo personaje: El Fantasma, con guión de Lee Falk y dibujos de varios artistas, entre ellos Ray Moore. Se trata de un misterioso hombre enmascarado que vestía un traje ceñido, que inauguró la estética de muchos futuros superhéroes.

El presidente del gobierno en funciones, Manuel Portela Valladares debía permanecer en su puesto hasta la celebración de la segunda vuelta de las elecciones, pero se encontró con que si movilizaba al ejército para contener los disturbios que se estaban produciendo en las calles podría dar a los golpistas la oportunidad que estaban esperando, y la alternativa era permanecer impasible ante las alteraciones del orden público. Por ello resolvió presentar su dimisión anticipadamente, y el 19 de febrero Manuel Azaña tuvo que formar gobierno antes de que se hubieran constituido las Cortes.

El coronel Rafael Franco regresó a Paraguay de su corto exilio en Argentina y los golpistas lo reconocieron como nuevo presidente del gobierno.

El 20 de febrero se estrenó Sigamos la flota, protagonizada por Fred Astaire y Ginger Rogers. Fue un gran éxito de taquilla, aunque Astaire no encajaba muy bien en su papel de marinero.

Entre las primeras medidas que adoptó el nuevo gobierno de Azaña estuvo la liberación de los presos, que fue aprobada por la diputación permanente de las cortes el 21 de febrero. El decreto supuso la excarcelación de unos 30.000 presos, entre políticos y comunes. Entre ellos fueron liberados Lluís Companys y los demás miembros del gobierno de la Generalidad de Cataluña que habían sido arrestados el año anterior. Por esas fechas, unos 80.000 campesinos convocados por el sindicato socialista Federación Nacional de los Trabajadores de la Tierra (FNTT) se lanzaron a ocupar las fincas de las que habían sido desalojados por el gobierno anterior, sin el amparo de ninguna legislación.

Azaña también ordenó la reposición de los alcaldes y concejales de izquierdas que habían sido suspendidos por el gobierno anterior y sustituidos por comisiones gestoras. Por otra parte, alejó a los generales que pudieran suponer una amenaza para la seguridad de la república: Franco fue destituido como jefe del Estado Mayor y destinado a las Canarias, medida que él consideró como un humillante destierro; el general Emilio Mola fue destinado a Pamplona y otros muchos generales pasaron a la reserva.

Pedro Albizu Campos había organizado una organización paramilitar en Puerto Rico conocida como El ejército de Liberación de Puerto Rico, cuyos miembros eran conocidos también como Cadetes de la República. El 23 de febrero dos de sus miembros, Hiram Rosado y Elías Beauchamp, asesinaron cuando salía de la iglesia al coronel Elisha Francis Riggs, que era la máxima autoridad a la que respondía la policía puertorriqueña, como venganza por la muerte de cuatro estudiantes nacionalistas ocurrida unos meses atrás. Los asesinos fueron arrestados y llevados a una comisaría, donde fueron asesinados a su vez sin más protocolo. Al parecer, el jefe de la comisaría informó a un coronel del ejército de lo sucedido, éste preguntó si los asesinos seguían vivos, y la pregunta fue interpretada como una orden de ejecución.

El 26 de febrero se rebeló una facción del ejército japonés, convencida de que el Emperador estaba rodeado de traidores que coartaban su autoridad en detrimento del país.  Los golpistas se dividieron en varios grupos que tenían como objetivo asesinar a distintas personalidades de la política japonesa. La rebelión estaba dirigida por el capitán Kiyosada Koda. Un grupo se dirigió a la residencia del primer ministro, Keisuke Okada, y los guardias fueron obligados a abrir la puerta. Ya dentro del edificio, cuatro policías dispararon a los intrusos e hirieron a seis de ellos antes de ser abatidos, pero los disparos alertaron al primer ministro. Su cuñado lo convenció para que se escondiera, y poco después fue asesinado debido a su parecido con Okada. Los golpistas quedaron convencidos de que habían cumplido su misión.

Otro grupo tomó el control del Ministerio de la Guerra y unos representantes se presentaron ante el ministro, pero no para asesinarlo, sino para leerle un manifiesto y entregarle una lista de peticiones, entre ellas la destitución de algunos oficiales y el arresto de otros.

La mayor parte de los intentos de asesinato fracasaron por unas causas u otras, pero el ministro de Finanzas Korekiyo Takahashi fue degollado con una espada, el almirante Makoto Saitō y el Inspector General de Educación Militar, Jotaro Watanabe, fueron asesinados en sus casas. El Gran Chambelán, el barón Kantarō Suzuki, recibió varios disparos, pero sobrevivió.

Creyendo muerto al primer ministro, el ministro del interior, Fumio Goto, se nombró a sí mismo primer ministro de forma excepcional y declaró la ley marcial. Por la tarde el ejército envió un comunicado a los rebeldes que resultó bastante confuso, pues decía:

  1. El propósito de vuestras acciones ha sido comunicado a Su Majestad.
  2. Reconocemos que vuestros motivos están basados en un deseo sincero de mejorar el país.
  3. Lamentamos profundamente la situación actual del país, incluyendo su corrupción.
  4. Todos los Consejeros Supremos de la Guerra han acordado actuar conjuntamente de acuerdo con los principios anteriores.
  5. Por encima de esto, todo depende de la voluntad de Su Majestad.

El capitán Koda quedó convencido de que el ejército lo apoyaba y se negó a rendirse si no se satisfacían sus exigencias.

Los italianos habían sobornado a una tribu etíope local para que atacara a los etíopes que huían de Amba Aradam. Una partida de esta tribu mató en combate al hijo del ras Mulugeta, cuyo cuerpo fue mutilado posteriormente. Cuando el ras se enteró de este hecho abandonó su huida y retrocedió para vengar a su hijo, pero el 27 de febrero murió ametrallado por un avión italiano. Ese día el ras Seyoum, atacó con 40.000 hombres las posiciones italianas del mariscal Badoglio en Tembien. Desde las 8 de la mañana hassta las 4 de la tarde, la artillería italiana rechazó una oleada tras otra de guerreros armados casi exclusivamente con espadas y bastones. Cuando la frecuencia de los ataques disminuyó, los italianos contraatacaron con bombarderos mientras la infantería intentó rodear a los etíopes, que terminaron huyendo y dejaron más de un millar de cadáveres en el campo de batalla. El total de bajas llegó a los 8.000 hombres, frente a unos 600 en el bando italiano.

Después de que el primer ministro japonés Keisuke Okada fuera hallado con vida y de que el Emperador amenazara con ocuparse directamente de los rebeldes, el ejército accedió a ordenar drásticamente la rendición de los rebeldes, ya en la madrugada del 28 de febrero. Okada se reunió con el emperador y un gran número de tropas leales fueron llevadas a Tokio, donde tomaron posiciones.

El gobierno de Manuel Azaña decretó que las empresas estaban obligadas a readmitir a los trabajadores que habían despedido el año anterior por motivos políticos y sindicales, así como a indemnizarlos por los sueldos no percibidos.

El ras Kassa no había participado en la segunda batalla de Tembien, pese a encontrarse cerca del lugar. Las maniobras de persecución de las tropas del ras Seyoum que huían de la batalla permitieron a los italianos rodear a ambos ejércitos. El cerco se completó el 29 de febrero y, aunque numerosos etíopes lograron escapar de él, lo hicieron totalmente desmoralizados. El ras Kassa y el ras Seyoun lograron reunirse con el emperador Haile Sellassie I en su cuartel general en Quorom, sin más compañía que sus respectivas guardias personales. Ese mismo día Badoglio lanzó un ataque en Shire contra el ras Imru Haile Selassie, primo del emperador, que contaba con unos 23.500 soldados y que, en vista de los resultados de las batallas precedentes, ya había iniciado la retirada. Se inició una persecución por un terreno muy inhóspito en la que se produjeron algunos encuentros esporádicos.

Lluís Companys recuperó la presidencia de la Generalidad de Cataluña.

Unas horas antes de que venciera el ultimátum dado a los rebeldes japoneses, unos bombarderos sobrevolaron sus posiciones arrojando panfletos en los que urgían a la rendición. Los mensajes tuvieron éxito, y al mediodía sólo la casa del primer ministro y un hotel seguían bajo el control de los golpistas. A éstos se les dio la oportunidad de suicidarse según la tradición japonesa, pero sólo uno de los rebeldes la aceptó. Los demás prefirieron entregarse.

Los franceses no conseguían apaciguar Siria. En algunas ocasiones, el ejército había llegado a disparar contra muchedumbres, causando decenas de muertos. Los disturbios habían generado a su vez manifestaciones solidarias en Iraq, el Líbano, Palestina y Jordania. Incluso en la propia Francia el Frente Popular exigía un cambio drástico en la política del gobierno. Finalmente el 2 de marzo las autoridades francesas se avinieron a negociar con el Bloque Nacional.

El ejército italiano entró en contacto con la retaguardia del ras Imru, pero cuando la artillería y la aviación estuvieron dispuestas para atacar los etíopes ya habían huido. No obstante, el 3 de marzo la aviación italiana empezó a lanzar bombas explosivas e incenciarias sobre el ejército del ras Imru mientras cruzaba el río Tekezé. Cuando logró cruzarlo, los etíopes se encontraron con una lluvia de gas mostaza. El resultado fue un gran número de bajas, que incluían unos 4.000 muertos. La mayor parte del ejército se desbandó y el ras Imry quedó con apenas 10.000 hombres, aunque la mayoría desertaron en cuanto tuvieron ocasión y sus fuerzas pronto se redujeron a unos 300 hombres. Destruidos los ejércitos de Imru, Mulugeta y Kassa, Badoglio pudo centrarse finalmente en el avance sobre Adis Abeba.

El 5 de marzo Frank Capra presentó la gala de entrega de los premios de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas. El premio a la mejor película fue para Rebelión a Bordo, el premio al mejor director lo recibió John Ford por El delator, el premio al mejor actor fue para Victor McLaglen, también por su papel en El delator, y el premio a la mejor actriz fue para Bette Davis por Peligroso.

Los franceses habían llegado a un acuerdo finalmente con los nacionalistas sirios. Liberaron a los detenidos durante los disturbios y garantizaron la amnistía para los exiliados, y el 6 de marzo la huelga general fue desconvocada.

El primer ministro yugoslavo Milan Stojadinović salió ileso de un intento de asesinato en el Parlamento.

El sábado 7 de marzo, sin previo aviso, tropas alemanas ocuparon las instalaciones militares abandonadas de Renania, lo que suponía una nueva violación del tratado de Versalles, que había declarado a Renania zona desmilitarizada. Esta acción ponía el Rin bajo control alemán, lo que suponía una importante ventaja estratégica en caso de una invasión de Francia por parte de Alemania o viceversa. Cuando las tropas alemanas entraron en Colonia, se formaron grandes multitudes que vitorearon a los soldados y algunos lanzaron flores a su paso. El cardenal Karl Joseph Schulte ofició una misa en la catedral de Colonia para celebrar que Hitler hubiera traído de vuelta al ejército.

Inmediatamente, Checoslovaquia y Polonia comunicaban a Francia por vías diplomáticas y militares que apoyarían cualquier respuesta francesa. En realidad las tropas alemanas eran escasas (unos 30.000 hombres) y tenían orden de retirarse si eran atacadas por las fuerzas fronterizas francesas. Muchos analistas (incluso militares alemanes de la época) consideran que si Francia hubiera intervenido y las tropas alemanas se hubieran retirado (como no podía haber sido de otro modo) Hitler habría quedado desacreditado ante el ejército —muchos oficiales consideraron insensata la ocupación de Renania— y la opinión pública alemana, y su gobierno habría caído casi con total seguridad. Pero Francia no hizo nada. El ministro de defensa francés aseguró que 300.000 soldados alemanes habían entrado en Renania, y que el alto mando requería 1.200.000 soldados para expulsarlos, además de las tropas de defensa de las fortificaciones y la preparación de una movilización general. En realidad, el gobierno consideraba que Francia no estaba económicamente preparada para mantener una guerra contra Alemania. En el gobierno austriaco cundió el pánico, pues todo apuntaba a que Austria sería el próximo objetivo del Führer.

Ese mismo día Hitler comunicó al Reichstag la remilitarización de Renania y anunció que ofrecería el regreso de Alemania a la Sociedad de Naciones, la firma de un pacto para prohibir los bombardeos aéreos como medio de guerra y la firma de un pacto de no agresión entre Francia y Alemania si las demás potencias aceptaban la remilitarización. Presentó la acción como una necesidad defensiva que en ningún modo debía verse como una amenaza para nadie.

En España, un grupo de jornaleros de la FNTT se manifestaba pacíficamente el 8 de marzo en Escalona cuando alguien disparó contra ellos desde un bar. Entonces intervino la Guardia Civil, que mató a cuatro manifestantes e hirió a otros tantos. El país estaba viviendo una oleada de huelgas como nunca se había visto en la historia de la Segunda República. Después de que muchos trabajadores hubieran sido readmitidos por obligación legal en sus antiguas empresas, los sindicatos se encontraron en una posición de fuerza y presentaron exigencias laborales que los patronos consideraron desorbitadas. En el curso de las huelgas los sindicatos amenazaban con una "revolución". No hay evidencias de que estuvieran preparando realmente ninguna revolución como las que habían intentado anteriormente, pero muchos españoles empezaron a ver una amenaza en una posible revolución comunista.

Ese mismo día se celebró en Madrid una reunión de varios generales, entre ellos Emilio Mola, Joaquín Fanjul y Francisco Franco, que planearon organizar un alzamiento militar que derribara el gobierno del Frente Popular y "restableciera el orden en el interior y el prestigio internacional de España". El gobierno lo ejercería una junta militar presidida por el general Sanjurjo, que continuaba exiliado en Portugal.

Francia había solicitado el apoyo británico para mostrar una reacción conjunta ante la remilitarización de Renania. El primer ministro británico Stanley Baldwin no consideró que la situación requiriera trabajar en domingo y retrasó hasta el 9 de marzo la reunión con los representantes franceses. Sin embargo, dicha reunión no dio ningún fruto, porque los británicos prefirieron mantener su política de apaciguar a Alemania, y por ello Francia tampoco emprendió ninguna medida. De hecho, la opinión pública británica veía razonable que Alemania ocupara militarmente un territorio que le pertenecía, y consideraba injusto el tratado de Versalles. Algo similar sucedía en los Estados Unidos. El presidente Roosevelt se fue de pesca a Florida durante unos días para que los periodistas no pudieran preguntarle si su gobierno planeaba tomar alguna medida ante la remilitarización de Renania. Representantes de la Sociedad de Naciones se reunieron en Londres y el único que abogó por imponer sanciones a Alemania fue el representante soviético. La mayor parte de los países consideraron que imponer sanciones económicas a Alemania sería desastroso para sus propias economías. Se invitó a Hitler a proponer un nuevo plan para la seguridad de Europa, ya que estaba violando todos los tratados al respecto, y Hitler respondió con una propuesta de un tratado de no agresión con Francia y Gran Bretaña que sería válido durante 25 años, pero cuando el gobierno Británico le pidió que desarrollara esa idea no recibió respuesta. Tras años de trabajo, Francia estaba terminando por esas fechas la Línea Maginot, (aunque André Maginot había muerto hacía cuatro años, sin ver completado su proyecto).

Dadas las simpatías que el intento de golpe de Estado inspiraba en buena parte del ejército japonés, el primer ministro Keisude Okada fue sustituido por Kōki Hirota, que se encargó de contentar a los militares.

Aunque la Falange Española había recibido muy pocos votos en las últimas elecciones, el triunfo del Frente Popular hizo que muchos jóvenes militantes de la CEDA se pasaran a sus filas, descontentas con la moderación del partido de Gil Robles. En las calles de Madrid y de otras capitales españolas aumentaron los enfrentamientos entre falangistas y militantes de partidos de izquierda. El 12 de marzo un falangista atentó contra el catedrático de Derecho y militante socialista Luis Jiménez de Asúa, en el que salió ileso, pero no así su escolta, el policía Jesús Gisbert, que resultó muerto. El 13 de marzo, durante el entierro del policía, se convocó una manifestación contra el fascismo y se produjeron graves disturbios, incluido el típico incendio de dos iglesias.

Ese día se estrenó El camino del pino solitario, dirigida por Henry Hathaway y protagonizada por Henry Fonda. Fue la primera producción que usó en exteriores la última versión de Technicolor. Los resultados fueron impresionantes, pero aun así no se extendió mucho su empleo, entre otras cosas porque requería cámaras mucho más grandes y caras, así como una mayor iluminación, que volvía los rodajes poco menos que insoportables, por el calor de los focos.

El 14 de marzo José Antonio Primo de Rivera fue encarcelado junto con los principales dirigentes de la Falange, por posesión ilícita de armas.

Tas haberse celebrado la segunda vuelta de las elecciones, el 15 de marzo se celebró una sesión preparatoria de las Cortes españolas, presidida provisionalmente por el diputado de más edad, que resultó ser el monárquico Ramón de Carranza. Los diputados del Frente Popular lanzaron gritos de ¡Viva la república!, insultaron a Carranza, y los comunistas y parte de los socialistas cantaron la Internacional. Luego se presentaron una serie de recursos sobre presuntas irregularidades en el proceso electoral, de modo que 269 actas de diputados fueron puestas en cuestión. Se formó entonces una comisión de actas para analizar los recursos presidida por el socialista Indalecio Prieto, de modo que durante las semanas siguientes las Cortes no se ocuparían prácticamente de ningún otro asunto.

El 16 de marzo fue tiroteada en Madrid la casa del líder socialista Francisco Largo Caballero.

El 18 de marzo murió en París Eleftherios Venizelos.

El 19 de marzo fue detenido en Valladolid el falangista Onésimo Redondo.

El emperador etíope Haile Selassie I había concentrado su ejército en Quorom, donde se habían reunido con él Ras Kassa Haile Darge y el Ras Seyum Mangasha. En total contaba con unos 31.000 hombres mejor armados que otros ejércitos etíopes, pues contaba incluso con un regimiento de artillería, aunque su poderío era modesto en comparación con el armamento italiano. El 21 de marzo el emperador envió un mensaje por radio a su esposa, en el que decía:

Puesto que confiamos en nuestro Creador y esperamos Su ayuda, habiendo decidido avanzar y ocupar las fortificaciones y, puesto que Dios es nuestra única ayuda, confía esta decisión en secreto al obispo, a los ministros y a los dignatarios, y ofreced a Dios nuestras fervientes oraciones.

Pero el emperador hubiera hecho mejor en dudar más de si Dios oía sus fervientes oraciones que en dar por hecho que el mariscal Badoglio no las oía, porque la inteligencia italiana interceptaba la mayor parte de las transmisiones por radio etíopes. Así alertado, Badoglio canceló un plan de ataque que estaba preparando para adoptar una estrategia defensiva en Maychew, donde reunió 40.000 hombres, más otros tantos de reserva en las proximidades.

Ese día murió en París el compositor ruso Alexander Glazunov.

El primer ministro de Mongolia, Peljidiin Genden, distaba mucho de guardar a Stalin la debida reverencia con su toque justo de adulación, así que el mariscal Khorloogiin Choibalsan, que estaba al frente del Ministerio del Interior y obedecía órdenes directamente de Moscú, organizó un congreso del Partido Popular Revolucionario de Mongolia en el que altos directivos acusaron a Genden de deteriorar las relaciones con la Unión Soviética. El 22 de marzo lo destituyeron y lo pusieron bajo arresto domiciliario. Fue sucedido por Anandyn Amar, si bien Choibalsan, en calidad de representante de Stalin en Mongolia, era el hombre más poderoso del país. Unos meses más tarde recibiría la autorización para detener políticos de alto rango sin necesidad de la aprobación de ningún superior.

Una delegación del Bloque Nacional Sirio llegó a París encabezada por Hashim al-Atassi, con el objetivo de negociar un tratado de independencia.

Los italianos empezaron a bombardear las ciudades de Harar y Jijiga en Etiopía, hasta que las redujeron a ruinas.

Ese día se estrenó El gran Ziegfeld, un drama musical protagonizado por William Powell y Myrna Loy. Fue la segunda película más taquillera del año. Incluía grandiosos y sofisticados números musicales, en uno de los cuales intervenían hasta 180 intérpretes, entre cantantes, bailarines y músicos, y su rodaje requirió varias semanas.

El 25 de marzo unos pistoleros asesinaron en Oviedo a Alfredo Martínez García-Argüelles, que había sido ministro de Justicia, Trabajo y Sanidad el año anterior.

En España, la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra organizó un movimiento de ocupación de fincas a gran escala en Badajoz, donde, a partir del 26 de marzo, unos 60.000 jornaleros ocuparon y empezaron a trabajar unas dos mil propiedades. El gobierno seguía trabajando en una ley que legalizara esta clase de hechos consumados. Sin embargo, de momento las Cortes estaban muy ocupadas analizando las presuntas irregularidades de las últimas elecciones.

La remilitarización de Renania había llevado la popularidad de Hitler a extremos insospechados. El Führer estaba dispuesto a sacarle partido, así que convocó un referéndum en el que los alemanes sólo tenían que responder sí o no a la pregunta de si aprobaban la medida y, ya de paso, si aprobaban una lista de parlamentarios para el Reichstag, formada exclusivamente por nazis y algún que otro "invitado" nominalmente independiente. El principal acto electoral de la campaña electoral que organizó el gobierno fue un viaje de cuatro días de un nuevo dirigible, el Hindenburg, que recorrió Alemania acompañado del Graf Zeppelin. Su estructura estaba hecha de duraluminio, medía 245 metros de largo y 41 de diámetro, con capacidad para 50 pasajeros y 61 tripulantes. La compañía Zeppelin se había visto obligada a presentar así su nueva aeronave. El comandante del Hindenburg, deseoso de impresionar a los políticos y periodistas que habían acudido a presenciar el despegue en Löwenthal, inició la maniobra en la hora prevista a pesar de que el viento era muy desfavorable, y el resultado fue que la aleta vertical inferior del aparato golpeara el suelo y fuera arrastrada por él, lo que provocó algunos daños que obligaron a que el Graf Zeppelin iniciara la travesía en solitario hasta que el Hindenburg, tras una reparación provisional, pudo unirse a él unas horas más tarde. Durante cuatro días, ambos dirigibles lanzaron octavillas de propaganda nazi y transmitieron música militar, consignas políticas y discursos políticos a través de grandes altavoces.

El 29 de marzo se celebró el referéndum alemán. El Hindenburg y el Graf Zeppelin terminaron su viaje propagandístico sobrevolando Renania y sus pasajeros votaron durante el vuelo. La participación fue del 99% y un 98.8% de los votantes aprobó (sin más intimidación que la imprescindible) la remilitarización de Renania y la nueva composición del Reichstag. De todos modos, intimidaciones aparte, no cabe duda de que una gran parte de los alemanes apoyaba a Hitler en aquel momento.

Unos años atrás, con los beneficios que le había proporcionado la edición de su Mein Kampf, Hitler había comprado el apartamento alpino que hasta entonces había tenido alquilado y ahora acababa de terminar unas obras de ampliación, tras las cuales fue rebautizado como el Berghof (la casa de montaña). Su hermanastra Angela había dejado su empleo de ama de llaves, en parte porque no aprobaba la relación de Hitler con Eva Braun. El entorno de Hitler empezaba a ver a Braun como "intocable".

Las Cortes españolas seguían debatiendo los presuntos fraudes electorales de las últimas elecciones. Se había acordado repetir las elecciones en algunos distritos de Cuenca y el 31 de marzo se acordó repetirlas en toda la provincia de Granada. Se ha discutido mucho sobre la limpieza de las elecciones de febrero, pero los historiadores están de acuerdo en que el triunfo del Frente Popular fue real. Más adelante Niceto Alcalá Zamora acusaría al Frente Popular de haberse apropiado de las actas para alterarlas la misma noche de las elecciones y aseguró que el triunfo de la izquierda fue un fraude espectacular. Sin embargo, no es eso lo que se deduce de la lectura de las actas parlamentarias, en las que la izquierda dio datos minuciosos de cómo la CEDA por una parte, y el gobierno de Portela Valladares por otra, influyeron deshonestamente tanto en la campaña electoral como en las votaciones mismas, a los que la derecha respondió casi en todos los casos con generalidades o formalismos, sin rebatir los hechos. Entre los hechos denunciados se encontraba la compra de votos, amenazas de despedir a jornaleros, obligación de votar con papeletas marcadas, para que se supiera a quién se estaba votando, intimidación por parte de pistoleros, o incluso de la Guardia Civil para alejar a ciertos votantes de las urnas, o incluso a notarios e interventores, se detectaron muchos casos en los que el número de votantes superaba al de los censados si se descontaban los fallecidos, se dieron detalles de secuestro de actas en Galicia que fueron modificadas en beneficio de la derecha, o de actas que llegaron en blanco a los gobernadores provinciales para que las rellenaran a conveniencia, etc. En el caso concreto de Granada se denunció, entre otras cosas, que el gobierno había repartido delegados por toda la provincia para intervenir en los resultados electorales, que en los días previos a las elecciones se concedió una cantidad inusitada de licencias de armas y se repartieron grandes cantidades de ellas, se organizaron bandas de escopeteros encargados de alejar a los votantes de izquierda, se encarceló a muchos de los notarios contratados por la izquierda, etc. Como resultado, en una larga lista de municipios la izquierda obtuvo increíblemente 0 votos. La derecha no respondió nada a tales acusaciones, pues ese día los principales partidos de derechas decidieron ausentarse del parlamento afirmando que la comisión de actas estaba actuando arbitrariamente.

Frente a estas acusaciones, Indalecio Prieto defendió la honestidad de la comisión, señaló que ésta había dado por buenos los resultados de varias provincias como Toledo o Zaragoza, donde la derecha había resultado vencedora, teniendo la convicción de que había habido un fraude sustancial, pero careciendo de pruebas para demostrarlo, entre otras cosas porque los partidos de izquierda no tenían dinero suficiente para pagar notarios que estuvieran presentes en cada distrito electoral. En cuanto a la retirada de la derecha, afirmó que habría sido oportuna tras el debate si sus argumentos no hubieran sido atendidos, pero que retirarse del debate inmediatamente después de haber lanzado la acusación de parcialidad sólo podía interpretarse como un intento de alentar una conspiración difundiendo falsos rumores de fraude electoral en su contra.

Ese día, a las seis menos cuarto de la mañana, el ejército etíope atacó las posiciones italianas en Maychew en un ataque que se prolongó ininterrumpidamente durante trece horas. Al principio los etíopes consiguieron cierta ventaja, que fue contrarrestada por la aviación italiana, las bombas y el gas mostaza (que provocó la muerte de unos 11.000 soldados). Al final de la batalla Haile Selassie ordenó un ataque masivo a la desesperada en todos los frentes, y los etíopes fueron rechazados en todos los frentes.

El 1 de abril la Columna rápida del África Oriental (una columna de unos 4.000 camisas negras transportados en camiones bajo la dirección del general Achille Starace) tomó Gondar en Etiopía.

El 3 de abril las Cortes españolas dejaron zanjada la cuestión de la revisión de los resultados electorales, pero la actividad legislativa siguió paralizada porque inmediatamente la izquierda propuso la destitución del presidente, Niceto Alcalá Zamora. Se basaba para ello en el artículo 81 de la constitución, que decía:

El presidente podrá disolver las Cortes hasta dos veces como máximo durante su mandato cuando lo estime necesario [...] En el caso de segunda disolución, el primer acto de las nuevas Cortes será examinar y resolver la necesidad del decreto de disolución de las anteriores. El voto desfavorable de la mayoría absoluta de las Cortes llevará aneja la destitución del presidente.

El debate se centró en primer lugar en si este artículo era aplicable, porque había quien objetaba que la primera disolución no debía contarse, porque era la disolución de las Cortes Constituyentes, que por lo tanto eran anteriores a la Constitución. Ni la izquierda ni la derecha querían a Alcalá Zamora como presidente: la izquierda porque había destituido a Azaña tres años atrás, y la derecha por haber aceptado los últimos resultados electorales y haber entregado el gobierno al Frente Popular.

Pedro Albizu y otros nacionalistas puertorriqueños (entre ellos varios Cadetes de la República) fueron acusados de conspirar contra el Gobierno de los Estados Unidos. Un jurado formado por puertorriqueños los declaró inocentes por 7 votos contra 5, pero el juez ordenó la repetición del juicio con otro jurado, esta vez formado por estadounidenses, y el veredicto fue de culpabilidad. Albizu fue condenado a 11 años de cárcel. En los años siguientes hubo varias críticas al proceso, pero la apelación de la sentencia fue rechazada.

Varias de las prostitutas arrestadas por la redada de Dewey empezaron a denunciar a Lucky Luciano como el organizador de la red de prostitución a la que pertenecían, como medio para salir de la cárcel. En los últimos 20 años Luciano había sido detenido 25 veces, con acusaciones de juego ilegal, amenazas, robos, etc., pero nunca había estado en la cárcel. Hacía una semana había recibido un chivatazo de que la policía iba a arrestarlo, así que huyó del Estado, pero un detective lo reconoció en Hot Springs (Arkansas) y finalmente fue arrestado.

Ese día fue ejecutado en la silla eléctrica Bruno Hauptmann, acusado del secuestro y asesinato del hijo de Charles Lindbergh. Éste se había marchado en secreto con su familia a finales del año anterior, huyendo de la atención mediática.

Achille Starace llegó al lago Tana, en la frontera con el Sudán Británico. El emperador Haile Selassie I ordenó la retirada de su ejército de Maychew. Ésta empezó de forma ordenada, pero al cabo de unas horas empezaron a sufrir ataques de tribus etíopes que colaboraban con los italianos a las que se sumó la aviación italiana. Finalmente llegaron a Quorom, desde donde, ya el 4 de abril, partieron hacia el lago Ashangi. Durante la travesía continuaron los hostigamientos por tierra y por aire. Llegaron al lago y los sedientos soldados bebieron de sus aguas sin saber que habían sido envenenadas por la aviación italiana. Unas horas más tarde, Haile Selassie I contempló cómo una buena parte de sus hombres yacían muertos a orillas del lago.

El fiscal Dewey presentó contra Lucky Luciano 60 cargos de obligación a la prostitución. Los abogados de Luciano empezaron una lucha legal para evitar que fuera extraditado desde Arkansas.

El 7 de abril se produjo el debate sobre la destitución de Niceto Alcalá Zamora. José María Gil Robles reprochó al Frente Popular que trataran de emplear el artículo 81, cuando era evidente que la disolución de las Cortes había sido oportuna, ya que las nuevas elecciones habían cambiado sustancialmente la composición del parlamento, lo que confirmaba que las precedentes no representaban ya la voluntad popular. Por el contrario, Gil Robles afirmaba que la propuesta de destitución debía seguir el artículo 82, que daba potestad a las Cortes para tal acción, si bien el procedimiento requería un plebiscito y podía terminar con una nueva disolución de las Cortes en caso de fracaso, cosa que a la izquierda no le interesaba, naturalmente. Finalmente las Cortes aprobaron la destitución de Alcalá Zamora y el presidente de las Cortes, Diego Martínez Barrio, ocupó la presidencia de forma interina y a su vez fue sucedido como presidente de las Cortes por Luiz Jiménez de Asúa.

Veinte militares y ocho policías se presentaron por la noche en la hacienda de Plutarco Elías Calles, lo sacaron de la cama y le comunicaron que al día siguiente debía tomar un avión a los Estados Unidos. El 10 de abril fue conducido al aeropuerto al igual que algunos de sus partidarios y así fue desterrado para instalarse en San Diego, en el Estado de California.

Ese día se estrenó Nuestro hogar en la Luna, una comedia sobre el matrimonio protagonizada por Henry Fonda y Margaret Sullavan, que curiosamente habían estado casados durante casi tres años, aunque se habían divorciado hacía ya tres. Aunque su ocasional relación laboral los había llevado a plantearse si se casaban de nuevo, al final decidieron no hacerlo y Fonda se volvería a casar unos meses más tarde. La película fue un fracaso.

El presidente de Letonia, Alberts Kviesis encontró un método de elección de su sucesor que ahorraba el molesto proceso electoral: decretó que el primer ministro Kārlis Ulmanis sería el elegido, combinando los dos cargos, decreto que se hizo efectivo el 11 de abril. Ulmanis estableció una dictadura fascista también libre de adornos: no creó un partido único gubernamental, ni un parlamento títere, ni siquiera una ideología a su medida. Simplemente prohibió toda clase de actividad política y organizó un sistema de cámaras profesionales de carácter consultivo. Reprimió con dureza tanto a los partidarios del nazismo como del comunismo. Nacionalizó varias industrias y aplicó una política económica y comercial que resultó bastante exitosa, hasta el punto de que Letonia alcanzó un alto nivel de vida sin rastro de la Gran Depresión que seguía afectando a todos los países de su entorno. Bajo su gobierno se promovió una intensa política educativa que disminuyó drásticamente el analfabetismo, a la vez que se usó para asimilar otras culturas distintas de la letona. No obstante, no empleó ningún tipo de violencia contra las minorías étnicas.

La Paramount había despedido a Josef von Sterberg, lo que supuso el fin de su colaboración con Marlene Dietrich. Ese día se estrenó Deseo, dirigida por Frank Borzage y protagonizada por Dietrich y Gary Cooper. Dietrich dijo que era la única película de la que no tenía que avergonzarse. Unos meses después estrenaría El jardín de Alá, su primera película en color.

El emperador Haile Selassie I se dirigía a Dessie, donde se encontraba su heredero, el príncipe Asfaw Wossen, pero el 12 de abril decidió emplear una nueva táctica de guerra contra los italianos: se separó de su ejército acompañado de un pequeño séquito para pasar tres días rezando en el santuario de Lalibella.

El 13 de abril unos pistoleros falangistas asesinaron al juez Manuel Pedregal, que dos días antes había condenado al asesino del escolta de Luis Jiménez de Asúa.

El primer ministro griego Konstantinos Demertzis murió súbitamente de un infarto de miocardio. Fue sucedido por el general Ioannis Metaxás.

El coronel Ernesto Montagne Markholz, hasta el momento ministro de Educación, asumió provisionalmente la presidencia del gobierno peruano y convocó elecciones presidenciales.

El 14 de abril se celebró un desfile militar en Madrid en conmemoración del quinto aniversario de la República, y durante su transcurso estalló una bomba junto a la tribuna en la que se encontraban el presidente de la república Diego Martínez Barrio y el presidente del gobierno, Manuel Azaña. La bomba no causó daños personales, pero a continuación se produjeron varios disparos que hirieron a varios espectadores y provocaron la muerte de un alférez de la Guardia Civil que asistía vestido de paisano. En otros puntos del recorrido se produjeron también disparos contra la comitiva, que fueron respondidos y terminaron con seis muertos y tres heridos. Uno de los muertos era el estudiante Ángel Saenz de Heredia, primo de José Antonio Primo de Rivera. Izquierdas y derechas se acusaron mutuamente de lo sucedido. Entre los heridos se encontraba el estudiante carlista José Llaguno Acha, que recibió un disparo del teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo Saenz de Tejada (uno de cuyos hombres había matado a Saenz de Heredia), que estuvo a punto de ser linchado, pero los guardias bajo su mando lo pudieron sacar del lugar. Dos años atrás, Castillo había estado al mando de una sección de morteros enviada a Asturias para reprimir la revolución de octubre, y había sido sometido a un consejo de guerra por haberse negado a disparar contra los obreros afirmando "Yo no tiro sobre el pueblo". Fue condenado por ello a un año de cárcel.

En los últimos cinco años, la población judía en Palestina se había duplicado, lo cual generaba cada vez más recelos y fricciones entre la población musulmana. El 15 de abril un convoy de camiones fue asaltado y dos conductores judíos recibieron disparos. Uno murió en el acto y el segundo moriría unos días más tarde.

Haile Selassie I se reunió de nuevo con su ejército y fue informado de que Dessie estaba en poder de los italianos, pues su hijo la había abandonado sin lucha. Entonces decidió dirigirse a Worra Illu, pero pronto recibió noticias de que también estaba en poder de los italianos. Finalmente se encaminó a Fikke.

Ese día presentó Manuel Azaña su programa de gobierno ante las Cortes. La lectura del Diario de Sesiones ilustra muy bien la situación política del momento. He aquí una versión resumida y comentada.

El 16 de abril se estrenó El secreto de vivir, una comedia romántica dirigida por Frank Capra y protagonizada por Gary Cooper. Fue un gran éxito que superó incluso a Sucedió una noche. Cooper interpreta a un aldeano de buen corazón que recibe inesperadamente una gigantesca herencia. Capra continuaba con su reciente estilo de impregnar a sus películas con mensajes de buena voluntad, de que el bien es recompensado, etc.

Ese día dos paramilitares judíos mataron a dos trabajadores árabes mientras dormían en una cabaña cerca de Petah Tikva, como venganza por el ataque a los camioneros sucedido el día anterior. El 17 de abril, en el funeral de uno de los camioneros, los nacionalistas judíos provocaron destrozos y pegaron a algunos niños árabes que encontraron.

Lucky Luciano había sido finalmente extraditado y el 18 de abril llegaba a Nueva York después de un traslado en el que se adoptaron grandes medidas de seguridad. Inmediatamente fue encarcelado sin fianza.

El 19 de abril los árabes de Palestina llamaron a una huelga general. En los días siguientes se produjeron disturbios en Jaffa y Tel Aviv que provocaron la muerte de 16 judíos y 5 árabes.

El 20 de abril el mariscal Badoglio llegó a Dessie e instaló allí su cuartel general que le serviría de base para marchar sobre Adis Abeba, la capital etíope.

El general Graziani había iniciado un avance en tres columnas hacia las posiciones que defendía el Ras Nasibu Zeamanuel, en Ogaden, la región oriental de Etiopía. El avance se produjo sin encontrar gran resistencia hasta que el 23 de abril llegó a la línea defensiva establecida por los etíopes. Éstos iniciaron un ataque al amanecer del día siguiente, el 24 de abril. El combate se prolongó durante varios días en los que ambas partes avanzaron y retrocedieron varias veces.

El 25 de abril los etíopes empezaron a ceder terreno en la batalla de Ogaden.

En Palestina se creó el Alto Comité Árabe, que pasó a dirigir las protestas de la población palestina contra la presencia judía y británica. Sus reclamaciones principales eran la prohibició de la inmigración judía, la prohibición del traspaso de tierras de árabes a judíos y el establecimiento de un gobierno nacional palestino. Los británicos respondieron imponiendo multas a las ciudades conflictivas. Con la excusa de una renovación urbana se demolieron cientos de casas de habitantes árabes de Jaffa y más de un millar en los pueblos circundantes. Los británicos autorizaron a los judíos a abrir un puerto en Tel Aviv que compitió con el puerto de Jaffa, paralizado por la huelga.

En Mongolia se iniciaron juicios contra sacerdotes budistas acusados de "arruinar el prestigio de la religión" por sus actividades contrarrevolucionarias y de espionaje para los japoneses. En total se celebraron cinco juicios públicos ese año. Muchos de los acusados fueron condenados a muerte, y otros a diversas penas de cárcel.

El 26 de abril el mariscal Badoglio inició la Marcha de la Voluntad de Hierro, desde Dessie hacia Addis Abeba. No había fuerzas enemigas que pudieran oponérsele, así que fue organizada más como un acto de propaganda fascista que como una maniobra militar. Unos 12.000 soldados avanzaron en 1.785 coches y camiones y algunos tanques.

El 28 de abril murió el rey Fuad I de Egipto. Fue sucedido por su hijo Faruq, de 16 años.

Mientras tanto el emperador Haile Selassie I, con quemaduras en un brazo causadas por los gases italianos, se presentó en la embajada francesa en Adis Abeba para informar al embajador de que no estaba en condiciones de defender la capital por más tiempo y que iba a sacar del país a su esposa y a sus hijos. Su destino final sería un monasterio copto en Palestina, pero pidió que fueran acogidos temporalmente en la Somalia francesa y el embajador no puso objeciones. Después se reunió con su Estado Mayor, que le informó de que el único ejército que quedaba estaba luchando en Ogaden contra el general Graziani, pero que no resistiría mucho tiempo. El 30 de abril el Ras Nasibu se retiraba hacia Harar.

Ese día el Frente Popular designó a Manuel Azaña como candidato a la presidencia de la república.

El emperador Haile Selassie I se entrevistó con el embajador británico. Le explicó que Gran Bretaña le había animado con muchas palabras y promesas, pero que le había proporcionado muy pocas armas, todas las cuales habían sido pagadas debidamente. Insistió en que había arriesgado su vida por Etiopía confiando en la Sociedad de Naciones, y le preguntó si Gran Bretaña iba a ayudarle ahora en un momento de tanta necesidad. Poco después abandonaba la embajada decepcionado. Ordenó trasladar el gobierno a Gore y el 2 de mayo salió hacia el exilio. La capital etíope cayó en la anarquía. Una multitud asaltó el palacio imperial y los extranjeros tuvieron que refugiarse en la embajada británica. Se produjeron saqueos, especialmente a las propiedades de los europeos. Algunos funcionarios trataron de defender el oro del emperador con ametralladoras, pero fueron arrollados y les cortaron las manos, ya que no soltaban sus armas.

Repetidas las elecciones impugnadas, en la composición definitiva de las Cortes españolas el Frente Popular pasó de tener 262 a 288 escaños, principalmente a costa de la CEDA, que de 101 diputados se quedó con 88.

Ese día se estrenó en Madrid Morirse es un error, una de las comedias más famosas de Enrique Jardiel Poncela (a la que unos años más tarde le cambiaría el título por el de Cuatro corazones con freno y marcha atrás.)

En el Congreso Confederal del sindicato anarquista CNT, celebrado en Zaragoza, se ofreció a la Unión General de Trabajadores (el sindicato del Partido Socialista) una alianza para "destruir completamente el régimen político y social vigente", pero la UGT no aceptó porque supondría la ruptura del Frente Popular.

Solicitado por las autoridades soviéticas, Serguéi Prokófiev se instaló finalmente en Moscú. Había recibido el encargo de componer una pieza sinfónica para niños. La idea cautivó su interés y la tuvo lista en cuatro días. Se trataba de Pedro y el lobo, un cuento para narrador y orquesta. En el estreno en Moscú no tuvo mucha audiencia. También le habían encargado un ballet y había compuesto Romeo y julieta, pero no conseguía estrenarlo en la Unión Soviética, en parte porque había alterado el final para que fuera feliz y no trágico, cosa que desconcertaba a las autoridades culturales soviéticas, y en parte porque la adaptación del drama de Shakespeare la había realizado Adrian Piotrovsky, que era también el libretista de La limpia corriente, al que Pravda había hecho copartícipe de las críticas a Shostakóvich calificándolo de "modernista degenerado", y ningún director teatral quería arriesgarse a ser enviado a un campo de trabajo por colaborar con degenerados. De momento tuvo que conformarse con estrenar dos suites con fragmentos del ballet.

Al anochecer del 4 de mayo la vanguardia del ejército italiano llegaba a las afueras de Adis Abeba. El 5 de mayo las fuerzas del general Badoglio entraban en la capital en medio de una intensa lluvia y restablecían el orden. Badoglio se dirigió a la embajada italiana, donde se lanzaron vivas al rey Víctor Manuel III y a Mussolini. Cuando las noticias de la toma de Adis Abeba llegaron a Roma cundió la euforia en la ciudad, y Mussolini tuvo que salir diez veces a saludar desde el balcón de su palacio a la muchedumbre que lo vitoreaba.

En apenas unos meses de mandato, el presidente paraguayo Rafael Franco había introducido reformas sustanciales en su país: había fijado la jornada laboral en 8 horas diarias, había convertido al domingo en día de descanso obligatorio, había introducido las vacaciones pagadas, había obligado a que los salarios se pagaran con dinero (y no con vales u otras artimañas de los patrones) y ahora su gobierno aprobaba una reforma agraria por la que se distribuyeron unas 200.000 hectáreas de tierra entre unas 10.000 familias de agricultores.

El 6 de mayo Mussolini anunció el fin de la guerra de Etiopía y el renacimiento del Imperio. Hasta entonces, en las fechas de los documentos oficiales italianos, además del año del calendario en uso, se indicaba también el año "de la era fascista" y a partir de ese momento empezó a contarse también los años a partir de "la fundación del Imperio", así, por ejemplo, 1936 pasaba a indicarse como el "año 1936, XIV de la Era Fascista, I del Imperio".

El 7 de mayo el rey Víctor Manuel III de Italia condecoró a Mussolini con la Gran Cruz de la Orden Militar de Saboya, y destacó que había "organizado, dirigido y vencido en la mayor guerra colonial que recoge la Historia".

El 8 de mayo tomó posesión como presidente de Costa Rica León Cortés Castro.

El 9 de mayo el rey Víctor Manuel III de Italia fue coronado como Emperador de Etiopía.

Tras haberse celebrado las elecciones de compromisarios que establecía la constitución, el 10 de mayo Manuel Azaña fue elegido presidente de la República Española.

Manuel Azaña quiso ceder la presidencia del Consejo de Ministros al socialista Indalecio Prieto, que representaba la opción moderada en su partido, pero se encontró con la oposición frontal de Francisco Largo Caballero, cuya estrategia era esperar el desgaste del gobierno republicano para formar un gobierno exclusivamente socialista. Así pues, el 13 de mayo fue Santiago Casares Quiroga, uno de los más estrechos colaboradores de Azaña, el que fue investido en el cargo, al frente de un gobierno exclusivamente republicano, sin representantes socialistas ni comunistas.

Francisco Largo Caballero tenía el pleno apoyo del sindicato socialista UGT, así como de las Juventudes Socialistas, que se referían a él como el Lenin Español. Éstas estaban cada vez más radicalizadas y recientemente habían confluido con las Juventudes Comunistas para formar las Juventudes Socialistas Unificadas, bajo la dirección del socialista Santiago Carrillo, de 21 años, que recientemente había realizado un viaje a Moscú para negociar la unión de ambas organizaciones juveniles bajo el arbitraje soviético.

El 12 de mayo se organizó el Gobierno Militar Mongol, en la Mongolia Interior china, con el príncipe Demchugdongrub como Jefe de Estado y con el apoyo militar de los japoneses, que desde el Estado de Manchuria aceptaron inmediatamente la invitación de colaborar en la defensa del nuevo Estado ante la amenaza china. En principio el nuevo Estado sólo controlaba la parte más oriental de la Mongolia Interior.

En Polonia se habían producido en las últimas semanas varias huelgas y manifestaciones comunistas que habían sido reprimidas con dureza por el gobierno de Zyndram-Kościałkowski. Esto minó su popularidad hasta que el 15 de mayo el presidente Mościcki lo destituyó y nombró en su lugar al general Felicjan Sławoj Składkowski. No obstante, Zyndram-Kościałkowski ocupó el ministerio de Trabajo en el nuevo gobierno.

La Guerra del Chaco había tenido consecuencias más graves en Bolivia que en Paraguay, donde los militares culpaban a los políticos de la derrota, y finalmente las tensiones estallaron el 16 de mayo, cuando un golpe de Estado dirigido por el mayor Germán Busch Becerra derrocó al presidente José Luis Tejada, que tuvo que marchar exiliado a Chile.

El 17 de mayo murió Panagis Tsaldaris, que hasta entonces había dirigido la oposición en Grecia al gobierno de Ioannis Metaxás. Éste pudo entonces aumentar sensiblemente su radio de influencia.

El 19 de mayo se constituyó en Portugal la Mocidade Portuguesa, una organización juvenil de corte fascista a la que estaban obligados a afiliarse todos los niños varones portugueses desde los siete a los catorce años, en el seno de la cual aprendían a desarrollar el "culto al jefe" y el espíritu militar.

En Cuba se celebraron elecciones presidenciales que dieron la victoria al alcalde de La Habana, Miguel Mariano Gómez, que el 20 de mayo asumió la presidencia.

El 22 de mayo se constituyó en Bolivia una junta cívico-militar presidida por el coronel David Toro.

Emilio Mola se había puesto a la cabeza de la organización del golpe de Estado que la derecha planeaba en España, con el nombre en clave de El Director. El plan seguía siendo transferir el poder a una junta militar presidida por Sanjurjo. El 25 de mayo Mola difundió entre los conjurados la primera de una serie de "instrucciones reservadas", en la que indicaba que tras el golpe se debía desencadenar una represión cruenta que impidiera cualquier intento de oposición:

Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas.

El 26 de mayo Guatemala se retiró de la Sociedad de Naciones.

El 27 de mayo zarpó de Southhampton en su viaje inaugural con destino a Nueva York el Queen Mary, el mayor transatlántico de la época, con 776 camarotes de primera clase, 784 de segunda clase y 579 de tercera clase.

El 28 de mayo se estrenó El rey hace una escapada, una comedia ligera dirigida por Josef von Sternberg que trataba sobre el matrimonio entre el emperador Francisco José I de Austria y la princesa Isabel (Sissí).

En España los disturbios en las áreas rurales eran aún de mayor intensidad que en las urbanas. Mientras el gobierno ultimaba su propuesta de reforma agraria, las huelgas agrarias se sucedían una tras otra y a menudo se producían incidentes sangrientos. Uno de los más graves se produjo en 29 de mayo en Yeste, donde unos campesinos fueron detenidos al tratar de talar unos árboles de una propiedad privada. Murieron un guardia y 17 campesinos, varios de ellos asesinados a sangre fría.

Fritz Lang terminó emigrando a los Estados Unidos, donde había firmado un contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer, y ese día estrenó su primera película rodada en Hollywood, Furia, protagonizada por Spencer Tracy, que representa a un hombre acusado injustamente de un delito al que una multitud intenta linchar, y es dado por muerto, aunque en realidad pudo escapar, y permanece oculto mientras se juzga por (su) asesinato a los responsables del linchamiento.

Entre los problemas a los que se enfrentaba el general Mola en su preparación del golpe de Estado se encontraba la indecisión del general Franco, al que sus colegas apodaban por eso mismo "Miss Islas Canarias". En cierta ocasión, ante el entusiasmo que trataba de transmitirle otro general, Franco respondió "Estás realmente equivocado, va a ser enormemente difícil y muy sangriento. No contamos con todo el ejército, la intervención de la Guardia Civil se considera dudosa y muchos oficiales se pondrán del lado de la autoridad constitucional, algunos porque es más cómodo; otros, a causa de sus convicciones. No se debe olvidar de que el soldado que se rebela contra la autoridad constitucional nunca puede echarse atrás ni rendirse, porque será fusilado sin pensárselo dos veces". El 30 de mayo fue enviado un emisario a las Canarias para tratar de decantarlo definitivamente. Mola estaba molesto con tanta cautela, pues consideraba que la participación de Franco era indispensable, por el prestigio que tenía ante el Ejército y la derecha española.

Los rumores de golpe de Estado circulaban por España (e incluso por el Parlamento) desde hacía tiempo, pero el gobierno no acababa de darles crédito. Ante las sospechas que recayeron sobre el general Mola, el presidente del Consejo de Ministros, Santiago Casares Quiroga, envió por sorpresa a Pamplona el 3 de junio varios camiones cargados de policías para realizar un minucioso registro bajo el pretexto de investigar el tráfico de armas a través de la frontera francesa, pero Mola fue informado a tiempo y pudo ocultar toda evidencia de la conspiración.

El 1 de junio los territorios africanos de Somalia, Eritrea y Etiopía fueron reorganizados con el nombre de África Oriental Italiana, dividida en seis provincias: Amara, Eritrea, Gala y Sidama, Harar, Shoá y Somalia.

La huelga general seguía en Palestina, acompañada de toda clase de disturbios y acciones de guerrilla contra objetivos británicos y judíos. Las autoridades británicas fueron aumentando las represalias: registros sin autorización judicial, palizas, confiscación de propiedades, deportaciones, latigazos, ... Incluso armaron y entrenaron a unidades judías como policía auxiliar. Además la Haganá, que contaba ya con 10.000 hombres en activo y más de 40.000 reservistas, incrementó sus acciones contra los insurgentes. Sin embargo, nada de esto amedrentaba a los árabes. Se intentó enemistar a los activistas con la población que los amparaba castigando indiscriminadamente a los habitantes de los lugares donde se producían actos violentos o de sabotaje, en los registros en busca de armas se provocaban destrozos, se robaban joyas y se arrancaban páginas del Corán, pero el efecto fue el opuesto: la población se solidarizó con los rebeldes. El 2 de junio los árabes trataron de descarrilar un tren, lo que obligó a vigilar las vías férreas. En los meses siguientes llegaron 20.000 nuevos soldados británicos a Palestina, para reforzar los 14.500 que ya estaban presentes.

Las elecciones generales francesas dieron la mayoría absoluta al Frente Popular, y el 4 de junio el socialista Léon Blum fue nombrado primer ministro. Los comunistas se negaron a participar en el gobierno.

En Etiopía seguía habiendo oposición a la ocupación italiana, y Mussolini fue tajante sobre que debía sofocarse a cualquier precio. En un telegrama fechado el 5 de junio el Duce decía: A su excelencia Graziani. Todos los rebeldes hechos prisioneros deben ser ejecutados. Mussolini.

En un suburbio de Cleveland se encontró otro cadáver decapitado. Esta vez se localizó la cabeza, pero la víctima no pudo ser identificada. Al parecer se trataba de un vagabundo. La autopsia indicó que había sido decapitado estando vivo. La prensa hablaba ya de El Asesino de los Torsos de Cliveland. Elliot Ness había sido pueto al frente de la investigación.

En una de sus "instrucciones reservadas" el general Mola proponía para después del golpe de Estado una dictadura militar republicana, es decir, sin restauración monárquica, a lo cual se oponían radicalmente los carlistas.

El general Mola había logrado implicar en el golpe de Estado a generales republicanos como Gonzalo Queipo de Llano, cuyo cargo en la Inspección General de Carabineros le permitía viajar por toda España sin despertar sospechas. A su vez, éste logró la incorporación a la conspiración del general Miguel Cabanellas, que el 7 de junio se entrevistó con Mola en Zaragoza y acordaron medidas para dominar a "la gran masa sindicalista" tras el golpe.

Desde la victoria electoral del Frente Popular en Francia se habían producido unas 12.000 huelgas. Ante el temor de una revolución comunista, los empresarios no se atrevieron a usar la fuerza y negociaron. Esa noche se firmaron en el Hotel Matignon de París los llamados Acuerdos de Matignon, entre la organización patronal Confederación general de la producción francesa, el sindicato Confederación general del trabajo, y el gobierno de Léon Blum. La patronal aceptaba entre otras cosas contratos colectivos de trabajo, el derecho a la afiliación sindical, el derecho de huelga, subidas salariales y las vacaciones pagadas. La prensa de derechas había desatado una dura campaña contra el Frente Popular y, aprovechando que Léon Blum era judío, la aderezó con una buena dosis de antisemitismo.

El 9 de junio Anastasio Somoza dio un golpe de Estado en Nicaragua. Obligó a dimitir al presidente Sacasa e instaló en el poder a un presidente títere: Carlos Alberto Brenes.

Ese día se inauguró en Cleveland la Convención Nacional Republicana para elegir el candidato del partido a la presidencia de los Estados Unidos. En la primera votación resultó elegido por amplia mayoría el millonario Alfred Landon, gobernador de Kansas. Como candidato a vicepresidente se eligió a Frank Knox.

El 11 de junio se aprobó en España una nueva ley de reforma agraria que esencialmente ponía en vigor de nuevo la que estuvo vigente durante el primer bienio de la República y que había sido abolida tras el triunfo electoral de la derecha. Con esta ley se regularizaban las decenas de miles de asentamientos de campesinos que el gobierno había venido haciendo por decreto desde su constitución tras las últimas elecciones. Sin embargo, los propietarios trataban de sabotear la nueva ley y preferían paralizar las labores agrícolas antes que aceptar los salarios y los términos de los contratos que planteaban el gobierno y los sindicatos agrícolas.

Mussolini ascendió a mariscal a Rodolfo Graziani y lo nombró gobernador del África Oriental Italiana.

El 14 de junio murió el escritor británico G.K. Chesterton.

En represalia por la violencia árabe, el 16 de junio destruyeron con gelignita más de 200 edificios en la ciudad de Jaffa, dejando a unos 6.000 árabes sin hogar. Ésa fue la actuación más radical que llevaron a cabo los británicos durante la revuelta, aunque era frecuente que impusieran castigos colectivos, en forma de multas, confiscación de ganado y destrucción de casas.

El Parlamento español abordó una vez más el problema del orden público y tanto José María Gil Robles como José Calvo Sotelo denunciaron que España se encontraba próxima a la anarquía. Exageraban un tanto, pero su objetivo era predisponer favorablemente a la opinión pública hacia el golpe de Estado que se estaba fraguando (aunque Gil Robles afirmaría más adelante que él no estaba al corriente). El más atrevido fue Calvo Sotelo, que en sus intervenciones ensalzó el fascismo, denunció el mal trato que el Ejército y la Guardia Civil estaban recibiendo por parte del gobierno e incluso llegó a afirmar que todo militar en su sano juicio estaría dispuesto a sublevarse para salvar a España de la anarquía. El presidente del Consejo de Ministros, Santiago Casares Quiroga, le contestó muy indignado, pero Calvo Sotelo supo aprovechar sus dotes oratorias para usar la réplica en su provecho. El lector puede examinar aquí los detalles del debate, que son interesantes. Al terminar la sesión, a los diputados del Frente Popular no les quedaba duda de la inminencia del golpe de Estado, y el miedo empezó a cundir entre algunos de ellos.

El 17 de junio la policía alemana fue reorganizada bajo el mando de Heinrich Himmler, que a su vez respondía directamente ante Hitler. Se dividió en dos grupos: la Ordnungspolizei (policía de orden), que era la policía ordinaria, y la Sicherheitspolizei (policía de seguridad), dividida a su vez en la Geheime Staatspolizei (la policía secreta del Estado, más conocida por el acrónimo Gestapo) y la Kriminalpolizei (la policía criminal, aunque las otras no eran menos criminales).

El 18 de junio murió el escritor soviético Máximo Gorki. Stalin fue uno de los que llevaron a hombros su ataúd en su funeral.

El 23 de junio el general Francisco Franco envió una carta a Santiago Casares Quiroga, Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de la Guerra, cuyo contenido, deliberadamente ambiguo, puede interpretarse de muchas formas, así que conviene leerla para juzgarla. Hay quien la interpreta como un signo de lealtad de Franco hacia la república, y quienes ven un intento de cubrirse las espaldas en caso de que el golpe de Estado fracasara. Por esas fechas Franco no había confirmado a los golpistas que podían contar con él. Casares Quiroga no le respondió.

El 26 de junio se estrenó San Francisco, la que se convertiría en la película más taquillera del año, en la que se recreaba el gran terremoto que sufrió la ciudad treinta años atrás. La dirigieron W.S. Van Dyke y D.W. Griffith, y en el reparto figuraban Clark Gable, Jeanette MacDonald y Spencer Tracy. El papel de Tracy era pequeño, pero, junto con Furia, supuso su lanzamiento a la fama, a pesar de que llevaba años ofreciendo interpretaciones de gran calidad. Gable estrenó otras tres películas ese año: las comedias Su mujer y su secretaria (con Jean Harlow, Myrna Loy y James Stewart) y Caín y Mabel, así como Amor sobre la marcha, con Joan Crawford.

El 27 de junio Nicaragua se retiró de la Sociedad de Naciones.

El anarquista Alexander Berkman vivía con escasos recursos en Niza y estaba enfermo desde hacía unos meses. Finalmente el 28 de junio se suicidó. Intentó dispararse al corazón, pero la bala le atravesó el estómago y un pulmón para alojarse en la columna vertebral, por lo que se quedó paralítico durante unas horas hasta que entró en coma y murió.

Desde la cárcel, José Antonio Primo de Rivera había enviado una circular a todas las juntas territoriales falangistas en las que ordenaba que no se sumaran a proyectos en los que la Falange no fuera considerada "como un cuerpo total de doctrina, ni como una fuerza en camino de asumir por entero la dirección del Estado". No obstante, cinco días más tarde, el 29 de junio, envió otras dos en las que instaba a los falangistas a apoyar sin reparos el golpe de Estado y a ponerse bajo las órdenes de las autoridades militares.

La Sociedad de Naciones se estaba planteando levantar las sanciones económicas que había impuesto a Italia a consecuencia de la invasión de Etiopía. El 30 de junio Haile Selassie I fue recibido en Ginebra en la Asamblea de la Sociedad de Naciones. El presidente lo presentó como Su majestad imperial el emperador de Etiopía, y en ese punto unos periodistas italianos profirieron burlas e insultos contra él, pero el presidente de la asamblea, el rumano Nicolae Titulescu, se puso en pie y gritó: Muestren la salida a los salvajes. Además de denunciar las numerosas violaciones de los tratados internacionales que había cometido Italia, solicitó ayuda económica para expulsar a los italianos de su territorio y, como mínimo, que se mantuvieran las sanciones contra Italia. Su discurso es otro de los varios documentos de interés que ofrece este año, y recibió grandes aplausos en la Asamblea. Eso sí, con los aplausos se agotó todo su reconocimiento, pues para Gran Bretaña y Francia era prioritario no dar motivos a Mussolini para aliarse con Hitler. Desde Ginebra, el emperador se exilió en Gran Bretaña.

Ese día se publicó en los Estados Unidos una novela que pronto batió récords de ventas. Se titulaba Lo que el viento se llevó. Era la primera novela que publicaba la periodista Margaret Mitchell, y había tardado diez años en terminarla (ocupaba más de mil páginas). Antes de fin de año ya se había vendido más de un millón de ejemplares y apenas unos días después de su publicación la Metro-Goldwyn-Mayer ya había comprado los derechos para hacer una película por 50.000 dólares, una cantidad inusitada en la época.

El 1 de julio hubo una nueva sesión tumultuosa en el Parlamento español, en la que José Calvo Sotelo hizo una apología directa del fascismo por la que recibió una amenaza de muerte del socialista Ángel Galarza. He aquí algunos fragmentos de las actas del diario de sesiones. Ese día el general Mola envió la última de sus directrices secretas, en la que hacía constar el apoyo al golpe de los principales partidos políticos de derechas. La fecha del alzamiento estaba fijada en la madrugada del 19 de julio. Franco debía de haber llegado a algún compromiso, pues ese día se presentó ante Mola un plan por el que se alquilaría un avión que trasladaría a Franco desde las Canarias hasta Marruecos. El único cabo suelto era el de los carlistas. En su directriz Mola calificaba sus peticiones de inadmisibles. Los carlistas pretendían que el alzamiento se produjera bajo la bandera bicolor monárquica, mientras que Mola pensaba usar la bandera tricolor republicana, pero las discrepancias relevantes tenían que ver con las exigencias de los carlistas sobre el régimen que se implantaría tras el golpe. El núcleo del plan de Mola consistía en atacar Madrid con las guarniciones de Valencia, Zaragoza, Burgos y Valladolid.

El 4 de julio la Sociedad de Naciones aprobó levantar las sanciones económicas a Italia decretadas a raíz de la invasión de Etiopía.

Las tropas italianas seguían combatiendo la resistencia que encontraban en Etiopía. El 8 de julio Mussolini envió el telegrama siguiente al general Graziani:

A Su Excelencia Graziani. He autorizado una vez más a Su Excelencia a iniciar y dirigir sistemáticamente políticas de terror y de exterminio de los rebeldes y de la población cómplice. Sin la lex talionis no se puede curar la infección a tiempo. Espero confirmación. Mussolini.

El 9 de julio se produjo la ruptura definitiva entre el general Mola y Manuel Fal Conde, que era el líder de los carlistas en España (el pretendiente, Alfonso Carlos I, que tenía ya 87 años, estaba exiliado en Viena).

El 10 de julio Honduras se retiró de la Sociedad de Naciones.

El 11 de julio Austria y Alemania firmaron un tratado de amistad que fue conocido como el "Pacto entre caballeros". Fue propiciado por Mussolini, que había señalado al canciller austriaco, Kurt Schuschnigg, que la guerra contra Etiopía impedía a Italia proteger a Austria frente a una agresión alemana, con lo que sugería mejorar las relaciones entre ambos países. Por el tratado, Alemania reconocía la independencia austriaca, renunciando a incorporarla al Tercer Reich, y cada país se comprometía a no interferir en la política interna del otro. Una parte del acuerdo no se hizo pública, y establecía entre otras cosas que Austria otorgaría la amnistía a los presos nazis. En efecto, unos 17.000 presos fueron liberados y unos 12.000 juicios que estaban en proceso fueron anulados.

Tomás Domínguez Arévalo, el conde de Rodezno, el jefe de los carlistas en Navarra, se había puesto en contacto con el general Mola para sugerirle que, ante la falta de acuerdo con la dirección nacional del carlismo, se pusiera en contacto directamente con los "requetés" navarros (los boinas rojas, los paramilitares carlistas). El 12 de julio éstos comunicaron a Mola que estaban dispuestos a sublevarse. Sin embargo, ese mismo día Franco envió un mensaje cifrado a Mola en el que le comunicó que no participaría en el golpe alegando "geografía poco extensa", es decir, que no había suficientes apoyos. Mola se puso furioso.

Ese día se inauguró el campo de concentración de Sachsenhausen, cerca de Berlín, con sus 50 primeros prisioneros, principalmente presos políticos.

Trece oficiales que habían participado en el intento de golpe de Estado en Japón fueron fusilados tras haber sido juzgados en secreto bajo el amparo de la ley marcial que todavía estaba en vigor.

El teniente José del Castillo se había convertido en blanco de las milicias de extrema derecha. Sus superiores le habían ofrecido trasladarlo fuera de Madrid, pero se había negado. Ya había sufrido dos intentos de asesinato y las milicias de las Juventudes Socialistas lo escoltaban sin que él lo supiera. Ese día una militante socialista le comunicó unos rumores según los cuales iban a intentar asesinarlo esa noche. Él no hizo caso, hizo vida normal y, a las 10 de la noche, cuando se dirigía al cuartel, cuatro pistoleros (falangistas según unas fuentes, carlistas según otras) dispararon sobre él. En la capilla ardiente, instalada en su cuartel, se reunieron varios amigos del difunto, policías, miembros de las juventudes socialistas y el oficial de la Guardia Civil Fernando Condés. Un grupo de policías se quejaron del asesinato al ministro de la Gobiernación, Juan Moles, y le pidieron permiso para arrestar a unos cuantos falangistas. Moles aceptó, pero exigió que sólo se detuviera a personas fichadas y que serían entregadas a "la autoridad competente". Así, ya en la madrugada del 13 de julio, del cuartel de la Guardia de Asalto salieron varias camionetas con listas de falangistas que debían ser detenidos. En una de ellas iba Condés con varios miembros de las milicias socialistas, que se dirigieron al domicilio de un falangista, pero la dirección resultó ser falsa. Entonces uno propuso arrestar a Antonio Goicoechea, el líder de Rrenovación Española, pero no estaba en su domicilio. Otro propuso entonces ir por José María Gil Robles, pero al llegar a su domicilio les dijeron que estaba veraneando en Biarritz. Luego alguien recordó que en la calle por la que estaban pasando vivía José Calvo Sotelo, y decidieron ir por él.

A las 3 de la madrugada, Condés y algunos de sus compañeros entraron en su casa y le pidieron que les acompañase a la sede de la Dirección General de Seguridad. Calvo Sotelo, sorprendido, dijo: ¿Detenido?, ¿pero por qué?, ¿y mi inmunidad parlamentaria?, ¿y la inviolabilidad del domicilio? ¡Soy diputado y me protege la constitución! Condés se identificó como oficial de la Guardia Civil, lo cual tranquilizó a Calvo Sotelo, que finalmente accedió a acompañarlo. Se despidió de su familia y prometió telefonear en cuanto llegara, "a no ser que estos señores se me lleven para darme cuatro tiros". Durante el trayecto, el miliciano socialista Luis Cuenca le disparó dos tiros inesperadamente. Sin saber qué hacer, dejaron su cuerpo en el depósito de cadáveres. A las ocho y media de la mañana Fernando Condés se presentó en la sede del PSOE y pidió hablar con algún dirigente del partido. El primero que encontró fue el diputado Juan Simeón Vidarte, al que le explicó lo que había pasado. Condés, aterrorizado, preguntó si debía entregarse, pero Condés le aconsejó que se escondiera. Luego llegó Indalecio Prieto. Condés afirmó que estaba pensando en suicidarse, pero Prieto le respondió: Suicidarse sería una estupidez. Van a sobrarle ocasiones de sacrificar su vida heroicamente en la lucha que, de modo ineludible, comenzará pronto, dentro de días o dentro de horas. Prieto visitó al presidente del Consejo de Ministros, Santiago Casares Quiroga, y le pidió que distribuyera armas entre los trabajadores, ante la amenaza de un pronunciamiento. Casares se negó.

El 14 de julio Condés, Cuenca y otros que iban en la camioneta cuando fue asesinado Calvo Sotelo fueron detenidos por la policía e interrogados. Al entierro acudieron el vicepresidente y el secretario de las Cortes, que fueron abucheados, e incluso atacados, por los asistentes. Luego algunos de los asistentes marcharon en manifestación hacia el centro de Madrid, y se produjeron disturbios entre falangistas y la policía. Hubo disparos que dejaron cinco muertos y más de treinta heridos. Se sabía que Calvo Sotelo había muerto bajo custodia policial, y la derecha se encargó de difundir el rumor de que el asesinato había sido ordenado por el gobierno. En palabras de un primo y ayudante de Francisco Franco: "Con gran indignación, mi primo afirmó que ya no se podía esperar más y que perdía por completo la esperanza de que el gobierno cambiase de conducta al realizar este crimen de Estado, asesinando alevosamente a un diputado de la nación valiéndose de la fuerza de orden público a su servicio". Ese mismo día Emilio Mola recibía otro mensaje de Franco en el que le comunicaba que se reincorporaba a la conspiración.

Manuel Azaña, a propuesta del presidente de las Cortes y con el consentimiento del gobierno, había promulgado un decreto por el que se suspendían las sesiones parlamentarias durante ocho días, pero como iba a terminar el plazo de vigencia del estado de alarma, la Diputación Permanente de las Cortes fue convocada para el 15 de julio para aprobar su renovación. La policía estaba desplegada por toda la capital española. Un representante de Renovación Española, el partido de Calvo Sotelo, presentó una nota en la que anunciaba que se retiraba del Parlamento. José María Gil Robles pronunció un discurso en el que reveló que unos días antes Calvo Sotelo le había comunicado que le había sido cambiada la escolta, y que la nueva había recibido órdenes de que en caso de atentado contra él no interviniera. Otro diputado corroboró el hecho. Además, recordó las amenazas de muerte que Calvo Sotelo había recibido en el parlamento por parte de la comunista Dolores Ibárruri y del socialista Ángel Galarza. Acusó al gobierno de tener responsabilidad en el asesinato (no a los ministros republicanos, pero sí a posibles subordinados, socialistas o comunistas). Tal vez consciente de que el muerto bien podría haber sido él, su discurso fue subiendo de tono hasta terminar así:

Después de esto, pocas palabras voy a tener que pronunciar en el día de hoy; quizá muy pocas palabras más hayamos de pronunciar en el Parlamento. Todos los días, por parte de los grupos de la mayoría, por parte de los periódicos inspirados por vosotros, hay la excitación, la amenaza, la conminación a que hay que aplastar al adversario, a que hay que realizar con él una política de exterminio. A diario la estáis practicando: muertos, heridos, atropellos, coacciones, multas, violencias... Este periodo vuestro será el periodo máximo de vergüenza de un régimen, de un sistema y de una Nación. Nosotros estamos pensando muy seriamente que no podemos volver a las Cortes a discutir una enmienda, un voto particular, un proyecto más o menos avanzado que presentéis, porque eso en cierto modo es decir a la opinión pública que aquí todo es normal, que aquí la oposición cumple su papel, que éste es el juego corriente de los sistemas políticos. No; el Parlamento está ya a cien leguas de la opinión nacional; hay un abismo entre la farsa que representa el Parlamento y la honda y gravísima tragedia nacional.

Nosotros no estamos dispuestos a que continúe esa farsa. Vosotros podéis continuar; sé que vais a hacer una política de persecución, de exterminio y de violencia de todo lo que signifique derechas. Os engañáis profundamente: cuanto mayor sea la violencia, mayor será la reacción; por cada uno de los muertos, surgirá otro combatiente. Tened la seguridad —esto ha sido la ley constante de todas las colectividades humanas— de que vosotros, que estáis fraguando la violencia, seréis las primeras víctimas de ella. Muy vulgar por muy conocida, pero no menos exacta, es la frase de que las revoluciones son como Saturno, que devoran a sus propios hijos. Ahora estáis muy tranquilos porque veis que cae el adversario. ¡Ya llegará un día en que la misma violencia que habéis desatado se volverá contra vosotros! (Un Sr. Diputado: Ya llegó en octubre.) De lo de octubre hablaremos, que estoy deseando hablar. Lo único que hacéis vosotros con lo de octubre es estar todos los días paliando ante las masas el fracaso de vuestra política: cuando al obrero no le dais pan, lo que hacéis es darle unos cuantos latiguillos sobre octubre. ¡Dadle un poco más de pan y un poco menos de literatura! (Otro Sr. Diputado: ¿Por qué no se lo ha dado el Sr. Gil Robles con dos años que ha estado en el Poder?) Atendimos a los obreros mucho más que vosotros. El paro ha aumentado extraordinariamente en vuestras manos. Y dentro de poco vosotros seréis en España el Gobierno del Frente Popular del hambre y de la miseria, como ahora lo sois de la vergüenza, del fango y de la sangre. Nada más.

El 16 de julio un irlandés llamado Jerome Brannigan sacó un revólver cargado cuando el rey Eduardo VIII de Gran Bretaña cabalgaba cerca del palacio de Buckingham. La policía vio el arma, se abalanzó sobre él y lo detuvo antes de que pudiera disparar.

Mihai Stelescu, el líder de la Cruzada del Rumanismo, se recuperaba en un hospital de una apendicectomía cuando un escuadrón de la Guardia de Hierro, formado por diez estudiantes de teología, entró en el centro y lo acribillaron con unos 200 disparos. Luego los asesinos salieron del hospital sin que nadie les opusiera resistencia y se entregaron a la policía. Aseguraron que su líder, Corneliu Zelea Codreanu, no estaba informado de sus planes, pero no resultó muy creíble. En cualquier caso éste los condecoró durante su encarcelamiento.

Ese día el general Domingo Batet se entrevistó con su amigo y subordinado Emilio Mola en el monasterio de Irache, en Navarra, y le preguntó abiertamente si estaba implicado en la sublevación militar de que todo el mundo hablaba. Mola le dio su palabra de honor de que no tenía nada que ver. Batet le creyó e informó al Gobierno de la lealtad de Mola.

En Venezuela se aprobó una nueva constitución que derribaba el aparato legal construido durante la dictadura de Juan Vicente Gómez.

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