ANTERIOR
LA SEGUNDA GUERRA SINOJAPONESA
SIGUIENTE

Alemania seguía inaugurando campos de concentración. El 1 de agosto de 1937 empezó a funcionar el de Buchenwald, bajo el mando del coronel Karl-Otto Koch, que no tardaría en hacerse conocer por toda clase de excesos. Incluso su esposa era conocida como La bruja de Buchenwald (o La bruja del bosque de las hayas), pues se encargaba personalmente de aplicar técnicas de castigo y tortura. En la puerta principal del campo estaba grabada la inscripción "A cada uno lo suyo".

El 3 de agosto la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje presentó su dictamen sobre el conflicto entre las petroleras mexicanas y los sindicatos. Los empresarios se negaron a acatarlo y el presidente Lázaro Cárdenas convocó a ambas partes a una reunión presidida por él mismo.

El 4 de agosto se publicaron los estatutos del partido único franquista, en los que se establecía que el Caudillo sólo sería responsable "ante Dios y ante la Historia".

El 6 de agosto el general Mariano Gamir fue nombrado presidente de la Junta Delegada del Gobierno en el Norte, que debía coordinar las acciones bélicas de vascos, cántabros y asturianos, pero nunca pudo lograrse que éstos actuaran coordinadamente.

El 7 de agosto aviones soviéticos bombardearon el aeródromo de Palma de Mallorca y mataron a un soldado. Ese día el gobierno republicano legalizó el culto religioso en privado. No obstante, continuó prohibido en público.

El 8 de agosto los japoneses ocuparon Běipíng.

El ejército japonés que ocupaba la Mongolia Interior, bajo el mando del general Hideki Tōjō, y en colaboración con las fuerzas del príncipe Demchugdongrub (que unos meses antes había proclamado la independencia de la Mongolia Interior), atacó a un ejército chino en Nankou.

El 9 de agosto el gobierno republicano organizó el Servicio de Información Militar, con la misión de controlar a los anarquistas, a los colaboradores con el enemigo y a otros "desestabilizadores", en definitiva, una policía política. En parte ocupó el vacío que habían dejado las disueltas patrullas de control anarquistas.

Ese día se estrenó Almas en el mar, dirigida por Henry Hathaway, la única película que protagonizó Gary Cooper ese año y que fue un rotundo fracaso de crítica y taquilla.

El lugarteniente Isao Ōyama de la marina japonesa se dirigía en coche a toda velocidad al aeropuerto de Shanghái cuando un guardia chino lo obligó a detenerse. El lugarteniente intentó continuar su camino y, cuando el guardia trató de impedirlo, sacó una pistola y lo mató. Inmediatamente otros guardias lo mataron a él. El 10 de agosto, al tiempo que la diplomacia japonesa protestaba enérgicamente por el incidente, empezaron a llegar tropas a la ciudad, tanto chinas como japonesas. En Shanghái había muchos europeos, y las grandes potencias no querían disturbios en la zona que perjudicaran sus actividades económicas, así que trataron de mediar entre chinos y japoneses para evitar que la guerra que se estaba librando ya en el norte se extendiera al centro de China.

Franco trasladó su cuartel general de Salamanca a Burgos.

El ejército disolvió el Consejo Regional de Defensa de Aragón, la última organización anarquista de relevancia en la España republicana. Su presidente, Joaquín Ascaso y otras autoridades anarquistas (valga la contradicción) fueron arrestadas. Varios centenares de anarquistas más fueron detenidos bajo acusaciones diversas. Ascaso permaneció unos días en la cárcel y luego marchó a Francia, desde donde marchó a Uruguay, para establecerse finalmente en Venezuela. En sustitución del consejo, el gobierno nombró gobernador general de Aragón a José Ignacio Mantecón. Esto suponía el fin de la llamada Revolución Social Española, que intentó imponer el anarquismo en diversas zonas de la España republicana.

La revuelta anarquista en Cataluña había minado profundamente la moral de los combatientes republicanos. Para tratar de elevarla de nuevo, Dolores Ibárruri, recién llegada de Madrid, dio un discurso en Valencia en el que, entre otras cosas, previno a sus "camaradas" contra el trotstkismo con un estilo que en poco se diferenciaba del que Hitler empleaba unos años atrás al prevenir a sus compatriotas contra las conjuras de los judíos (hasta usó la imagen de la puñalada por la espalda que tan bien había cuajado entre los nazis):

Cuando señalamos la necesidad de luchar contra el trotskismo, nos encontramos con un extraño fenómeno, pues se alzan voces en su defensa en las filas de ciertas organizaciones y en ciertos círculos de ciertos partidos. Esas voces pertenecen a la gente saturada de esta ideología contrarrevolucionaria. Los trotskistas se han transformado hace tiempo en agentes del fascismo, en agentes de la Gestapo alemana. Pudimos verlo en la práctica durante el golpe de mayo en Cataluña; lo vimos claramente en las revueltas en otras localidades. Y todo el mundo lo verá cuando empiecen los juicios contra los dirigentes del POUM que fueron capturados en sus actividades de espionaje. Y veremos la mano del fascismo en todas sus acciones, dirigidas a desmoralizar nuestra retaguardia, a minar la autoridad de la república, Por ello es esencial destruir el trotskismo con mano firme, pues el trotskismo ya no es una tendencia política en la clase trabajadora, sino un arma de la contrarrevolución. El trotskismo debe ser erradicado de las filas proletarias de nuestro partido como se erradican las plantas venenosas. Los trotskistas deben ser erradicados y destruidos como bestias salvajes, pues, si no, en cada momento decisivo cuando nuestros hombres preparen una ofensiva, seremos incapaces de iniciarla a causa de los desórdenes provocados por los trotskistas en la retaguardia. Hay que acabar de una vez por todas con esos traidores, para que nuestros hombres en el frente puedan luchar si el temor de ser apuñalados por la espalda.

El 11 de agosto terminó la batalla de Albarracín. Los nacionales habían ganado algo de territorio antes de que el frente se estabilizara de nuevo.

Ese día Yezhov firmó la orden de actuación contra los polacos residentes en la Unión Soviética, que resultaron ser conspiradores mucho más peligrosos aún que los alemanes. Unos días más tarde presentó una nueva orden que extendía los arrestos a los familiares de los arrestados por la primera orden.

Los japoneses no habían tenido éxito en Nankou, pero ahora emprendieron un segundo ataque con el apoyo de tanques y aviones.

El iraquí Bakr Sidqi había sido invitado a una reunión por el gobierno turco, y en su viaje hizo escala en Mosul. Cuando se encontraba en los jardines de una base aérea, un soldado llamado Muhammad Ali Talla'fari disparó sobre él y un acompañante, y ambos murieron en el acto. Los móviles del asesinato nunca llegaron a aclararse.

El Salvador se retiró de la Sociedad de Naciones.

El 12 de agosto los chinos, bajo el mando del general Tang Enbo, lograron rodear a los japoneses que atacaban Nankou.

El 13 de agosto se produjeron los primeros tiroteos entre fuerzas chinas y japonesas en las calles del Shanghái. Fueron seguidos por disparos de mortero por parte de los chinos, y a su vez por disparos de la flota japonesa situada en los ríos Yangtze y Huangpu.

Las reformas sociales que estaba impulsando el presidente paraguayo Rafael Franco le habían creado muchos enemigos. Éstos aprovecharon que Bolivia y Paraguay seguían negociando un acuerdo de paz definitivo para la Guerra del Chaco. Franco estaba dispuesto a hacer ciertas concesiones territoriales a Bolivia a pesar de que Paraguay había ganado claramente la guerra. Esto no gustó a los militares y ese día, las tropas del coronel Ramón Paredes entraron en Asunción y lo derrocaron. En su lugar Félix Paiva ocupó la presidencia provisionalmente. Franco tuvo que exiliarse en Uruguay.

El 14 de agosto la aviación china bombardeó posiciones japonesas en Shanghái, causando la muerte a más de 3.000 civiles, y a continuación intervino la infantería. Se iniciaba así la primera batalla de grandes dimensiones entre los dos países.

Desaparecida la amenaza republicana en Brunete, los nacionales reanudaron las operaciones en el norte en dos frentes, uno que avanzaba desde Vizcaya por el este y otro que avanzaba desde Burgos, por el sur. Tras un intenso bombardeo y varios combates, los italianos rompieron el frente en Soncillo (Burgos) y avanzaron hasta el puerto de montaña de El Escudo.

El 15 de agosto el ejército nacional realizó un avance en su camino a Santander. El principal foco de resistencia que encontró estuvo en Portillo de Suano.

En esos días se divulgó una Carta colectiva de los obispos españoles con motivo de la guerra en España, fechada unas semanas atrás y firmada por 43 obispos y 5 vicarios capitulares, redactada por el cardenal primado de Toledo, Isidro Gomá, a instancias del propio Franco, que unos meses antes le había pedido (en palabras del propio cardenal):
que, toda vez que el Episcopado español está en su totalidad y sin reservas al lado del general [Franco] y a favor del Movimiento, publique un escrito que, dirigido al episcopado de todo el mundo, con ruego de que procure su reproducción en la prensa católica, pueda llegar a poner la verdad en su punto, haciendo a un mismo tiempo obra patriótica y depuración histórica, que podría redundar en gran bien para la causa católica de todo el mundo.

Puede ser interesante leerla. El Vaticano recibió una copia antes de su publicación y ni siquiera acusó recibo. También guardó silencio después de su publicación. Hubo cinco obispos que no firmaron la carta. Uno era el obispo de Menorca, que tenía 92 años, estaba medio ciego y enfermo y aislado del exterior en su dicesis, así que su ausencia no es significativa. Otro era el cardenal Pedro Segura, que se encontraba exiliado en Roma y al que probablemente no se le pidió que firmara, porque sin duda habría firmado con gusto. Otros dos no firmaron por sus simpatías con el nacionalismo vasco (en el País Vasco muchos sacerdotes habían defendido la causa republicana), y la negativa más señalada fue la del arzobispo de Tarragona, Francesc Vidal i Barraquer, que se había salvado de ser asesinado por un comité anarquista gracias a la intervención del presidente de la Generalidad, Lluís Companys, quien lo ayudó a huir de España, pero luego no había querido regresar a la zona nacional. Entre las razones con las que justificó su negativa estaban que era un documento de propaganda, poco adecuado a la condición y carácter de quienes quieren suscribirlo, porque "se le dará una interpretación política por su contenido y por algunos datos en él consignados", porque su publicación podría empeorar la situación de los eclesiásticos que vivían en la zona republicana y también debido a que el documento había surgido de una petición de Franco, pues el arzobisco consideraba peligroso "aceptar sugerencias de personas extrañas a la jerarquía en asuntos de su incumbencia". También afirmó que "en aquella guerra fraticida la Iglesia no debái identificarse con ninguno de los dos bandos, sino más bien hacer obra de pacificación". El obispo de Urgel, amigo de Vidal i Barraquer, exiliado en Italia, se resistió a firmar la carta, pero finalmente cedió a las presiones de Gomá para que lo hiciera.

La carta tuvo pleno éxito internacional. Hubo 580 mensajes episcopales de respuesta, individuales o colectivos. La opinión católica mundial simpatizó de forma prácticamente unánime con la causa nacional a partir de ese momento. En cambio, en la españa republicana la opinión pública se indignó porque la Iglesia apoyara una rebelión contra un régimen que había establecido como deportes la quema de Iglesias o el asesinato de religiosos.

El 16 de agosto los nacionales vencieron la resistencia en Portillo de Suano y avanzaron hasta Reinosa.

Los chinos en Shanghái se dieron cuenta de que su artillería no era lo suficientemente potente como para dañar los muros de cemento de los cuarteles japoneses en la ciudad, así que optaron por rodearlos tomando las calles y levantando barricadas. La estrategia funcionó hasta que aparecieron en las calles los tanques japoneses. En los días siguientes los chinos usaron también sus tanques, pero la falta de entrenamiento de sus tropas hizo que fallara la coordinación con la infantería, y los japoneses lograron neutralizarlos con lanzallamas y un fuego intenso de ametralladora.

En Nankou los japoneses recibieron refuerzos e iniciaron un ataque sobre Hunaglaoyuan. Mientras tanto, más al norte, los chinos ocuparon Shangtu, Nanhaochan, Shanyi y Huateh a las fuerzas mongolas del príncipe Demchugdongrub.

El 17 de agosto los italianos se apoderaron del puerto de montaña de El Escudo y convergieron con las fuerzas que avanzaban desde el este. En un ataque en tenaza, los nacionales lograron aniquilar 22 batallones republicanos.

Matvei Berman fue cesado de su puesto al frente de la GULAG y fue nombrado comisario del pueblo de correos y telecomunicaciones. La GULAG pasó a manos de Israel Pliner.

El asesinato de Bakr Sidqi llevó a la dimisión del primer ministro iraquí Hikmat Sulayman. El rey Ghazi I encargó formar un nuevo gobierno a Jamil al-Midfai.

El 18 de agosto todo el sistema defensivo planeado por el general Gamir en Santander estaba roto. Los nacionales rebasaban todas las posiciones. Mientras los navarros tomaban Santiurde, los italianos llegaban a San Pedro del Romeral y San Miguel de Lluena.

Los japoneses contraatacaron en el norte de China desde Changpei, y tomaron Shenweitako en la Gran Muralla. Las dispersas tropas chinas apenas podían hacer nada para detener su avance.

Mientras tanto el general Masakazu Kawabe entraba en Běipíng en medio de un gran desfile militar y se presentó como el nuevo gobernador militar de la ciudad.

Nicolás Franco había viajado a Roma para pedir a Mussolini en nombre de su hermano que torpedeara a los mercantes españoles y soviéticos que abastecían a la República de material bélico desde el Mar Negro. El 19 de agosto el mercante Armuru fue torpedeado en aguas turcas, y en las dos semanas siguientes hubo al menos veinte ataques más, siempre por submarinos desconocidos. Gran Bretaña sabía que eran italianos, porque había descifrado la clave que usaba la marina italiana, pero Italia no negaba y Gran Bretaña no quería descubrir que conocía sus claves secretas, así que oficialmente se hablaba de "submarinos fantasmas".

El 20 de agosto se reunió el XX Congreso Sionista, en el que se debatió el informe de la Comisión Peel. Hubo práctica unanimidad en que el Estado Judío debía abarcar toda Palestina, y no sólo una parte, pero hubo división de opiniones sobre si convenía rechazar de lleno el informe, si convenía tomarlo como base para futuras negociaciones o si convenía aceptarlo y esperar futuros acontecimientos para modificar las fronteras propuestas. Los principales líderes sionistas del momento eran David Ben-Gurión, que representaba el "sionismo de izquierda", Zeev Jabotinsky, representante del "sionismo revisionista", de derecha, radicalmente nacionalista y partidario de reconstruir a toda costa el antiguo Estado de Israel (Jabotinsky no podía ser de izquierdas, pues había nacido y vivido en Rusia) y entre ambos extremos estaba Jaim Weizmann, que encabezaba el llamado "sionismo sintético", que propugnaba la colaboración con Gran Bretaña y el uso de la diplomacia. Finalmente se impuso el criterio de Ben-Gurión, quien había abogado por aceptar en principio la propuesta británica, pero más bien como medio oportuno para conseguir el objetivo final de que toda Palestina fuera judía.

Jabotinsky se había hecho con el control de la Irgún, que recientemente había sufrido una escisión, cuando más o menos la mitad de sus miembros (los militantes de izquierdas) había optado por integrarse en la Haganá. Los restantes se radicalizaron, ahora bajo el mando de Moshe Rozenberg. Tres meses atrás el Irgún ya había matado a dos árabes en una playa. A partir de ese momento sus atentados se incrementarían. Por otra parte, los miembros del Irgún empezaron a colaborar en la recepción y distribución de inmigrantes judíos clandestinos que llegaban hacinados en barcos.

Arthur Stashevski, uno de los principales artífices de que las reservas de oro de España fueran llevadas a Moscú, había sido llamado de vuelta a la capital soviética el mes anterior, y el 21 de agosto fue fusilado tras la adecuada condena por los típicos cargos de traición, espionaje, etc. En total, ese año fueron ejecutados en la Unión Soviética más de 350.000 "traidores". La mayoría de los ejecutados o enviados a los gulags eran ciudadanos comunes: trabajadores, campesinos, maestros, sacerdotes, músicos, soldados, mendigos, etc., y también muchos extranjeros, incluso estadounidenses que habían emigrado a la Unión Soviética en busca de trabajo a causa de la crisis económica.

Los japoneses rompieron por Henglingcheng y Chenbiancheng el frente chino que pretendía contenerlos en la Gran Muralla. El general Tang Enbo, a pesar de haber perdido la mitad de sus tropas, logró retener Huailai, y otras posiciones.

Para evitar que los coreanos que residían en el Lejano Oriente ruso pudieran pasar a China a combatir contra los japoneses y crear un conflicto con rusia, el gobierno soviético emitió ese día una orden por la que todos los coreanos debían ser deportados a Kazajistán y Uzbekistán antes de final de año.

El 22 de agosto la Junta Delegada del Gobierno se reunió para estudiar dos alternativas: o bien ordenaba la retirada del ejército hacia Asturias abandonando Santander a los nacionales, o bien se replegaba hacia Santander para resistir a la espera de que el gobierno republicano realizara una maniobra de distracción prometida por Indalecio Prieto para dos días más tarde en el frente de Aragón. Finalmente se optó por lo segundo.

Por esta época Enrique Jardiel Poncela logró salir de España hasta Francia, desde donde viajó a Argentina y allí trabajó para el cine y la radio.

El 23 de agosto empezaron a producirse desembarcos de topas japonesas en oleadas en las costas cercanas a Shanghái, que obligaron a los chinos a reorganizar sus posiciones. Los desembarcos eran precedidos por fuertes bombardeos navales y aéreos. Durante las semanas siguientes se libraron cruentos combates en los alrededores de las ciudades costeras. Paulatinamente, los japoneses llegaron a reunir 300.000 hombres, 500 aviones, 300 tanques y 130 barcos. Por su parte, los chinos contaron con 700.000 soldados, 180 aviones y 17 tanques, pero su superioridad numérica apenas servía para cubrir rápidamente el gran número de bajas que sufría su ejército.

Desde antes de la caída de Bilbao, algunos miembros del Partido Nacionalista Vasco habían entablado negociaciones con los nacionales, a espaldas del gobierno republicano y con la mediación del Vaticano, para la rendición del País Vasco. Era previsible, pues el nacionalismo vasco, de carácter conservador, no tenía nada en común con el comunismo radical que dominaba la España republicana. El lendakari Aguirre estaba enterado, pues el gobierno republicano interceptó un telegrama dirigido a él desde el Vaticano en el que se le informaba de las condiciones que exigían Franco y Mola. No obstante, Largo Caballero mantuvo el asunto en secreto y apenas trascendieron meros rumores. Finalmente, el 24 de agosto los vascos firmaron con los italianos el Pacto de Santoña, por el que el ejército vasco se rendiría y entregaría sus armas a los italianos a cambio de que los soldados fueran reconocidos como prisioneros de guerra bajo custodia italiana y se permitiera la evacuación en barcos británicos de los dirigentes políticos. Inmediatamente los italianos entraron en Santoña y se hicieron cargo de la administración civil.

Por su parte, las autoridades asturianas decidieron constituir el Consejo Soberano de Asturias y León, al que presentaron como un gobierno independiente de la República Española, bajo la presidencia del socialista Belarmino Tomás.

Mientras tanto el ejército republicano atacaba al nacional por ocho puntos distintos en dirección a Zaragoza. Las localidades de Quinto y Codo, mal defendidas, no tardaron en caer.

El 25 de agosto el lendakari Aguirre salió en avión hacia Francia, mientras que el general Gamir embarcó hacia Gijón con intención de organizar la defensa de Asturias.

El 26 de agosto llegaron a Santoña dos mercantes británicos escoltados por un destructor, y empezaron a embarcar refugiados con pasaporte vasco. Cuando el general Dávila se enteró ordenó la suspensión de la operación, y únicamente uno de los mercantes pudo zarpar con 533 heridos. Por su parte, Franco se puso furioso cuando se enteró del pacto de Santoña, del que no había sido informado. Presionó a los italianos para que le entregaran a los prisioneros vascos, que fueron encarcelados en la prisión de El Dueso.

Mientras tanto las tropas nacionales entraban en Santander aclamadas por la población, aunque no por toda, pues en poco tiempo arrestaron a unos 17.000 prisioneros, muchos de los cuales fueron fusilados inmediatamente.

Varios miles de combatientes nacionales se habían concentrado en la localidad de Belchite, cerca de Zaragoza, y dos divisiones republicanas se detuvieron para ocuparse de ellos. Ese día rodearon completamente la ciudad.

El Ejército Rojo había entrado en Xinjiang a petición de Sheng Shicai, y derrotó a Kichik Akhund cerca de Aksu. Akhund vio cómo el grueso de sus tropas era aniquilado por la aviación soviética y tuvo que huir a Kashgar con apenas 200 hombres. Unos días más tarde los soviéticos tenían ya dominada la provincia y los líderes rebeldes habían huido a la India. Chiang Kai-shek tuvo que presentar los rumores de que los soviéticos habían penetrado en Xinjiang como mentiras inventadas por los japoneses, para no enturbiar las buenas relaciones que había establecido recientemente con la Unión Soviética.

El ministro de Interior de Mongolia, Khorloogiin Choibalsan, había enviado varias cartas a Nikolái Yezhov informándole de los juicios celebrados el año anterior contra los lamas budistas y de algunos más que estaba preparando. Todos ellos se habían celebrado "siguiendo los consejos del camarada Stalin". En una de las cartas se informaba de que los detenidos habían revelado que el ex primer ministro Peljidiin Genden (que llevaba casi un año en la Unión Soviética recibiendo tratamiento médico en una residencia de reposo) era un espía japonés. No tardó en ser arrestado, y un adecuado interrogatorio hizo que confesara su implicación en las conjuras por las que había sido ejecutado el mariscal Tujachevski. El 27 de agosto tropas soviéticas entraron en Mongolia y Choibalsan recibió una copia de la confesión de Genden junto con una lista de 115 conspiradores. Stalin había dispuesto que 30.000 soldados soviéticos estuvieran en Mongolia para prevenir un posible ataque por parte de los japoneses, que se estaban apoderando de la Mongolia Interior china. Ese mismo día los japoneses tomaban Kalgan, donde poco después el príncipe mongol Demchugdongrub, cuyas fuerzas habían colaborado con los japoneses, proclamó la independencia respecto a China de la región de Chahar.

Las brigadas internacionales, bajo el mando del general Kléber, llegaron a 6 km de Zaragoza, pero pronto se vió la imposibilidad de tomar la ciudad, por lo que el 28 de agosto los republicanos se concentraron en tomar Belchite, donde lograron cortar el suministro de agua a los asediados.

El 29 de agosto el Consejo Soberano de Asturias y León destituyó al general Gamir y entregó el mando del ejército al general Adolfo Prada. Asturias era ahora el último reducto republicano en el norte. Contaba con dos destructures y tres submarinos para evitar el bloqueo por parte de la flota nacional, pero ese mismo día uno de los submarinos huyó a Francia bajo pretexto de haber sufrido una avería.

El 30 de agosto los nacionales lanzaron una contraofensiva desde Zaragoza con la intención de socorrer a Belchite, pero fue detenida por la división del general Kléber.

El 31 de agosto el José Luis Díez, uno de los destructores encargados de la defensa de Asturias, huyó a Gran Bretaña debido a que "la brújula no funcionaba". El 1 de septiembre era otro de los submarinos republicanos el que acababa en un puerto francés. De este modo, en la defensa de Asturias sólo quedaban el destructor Císcar y un submarino, que no huyó porque su capitán era soviético. Tras un breve descanso, los nacionales habían retomado la ofensiva en el norte y cruzaban la frontera de la provincia de Asturias.

Desde Chahar, el ejército japonés se lanzó a la invasión de la provincia de Shanxi, importante por sus recursos naturales.

Un "submarino fantasma" italiano disparó torpedos por error contra un destructor británico, aunque no lo alcanzó, y al día siguiente, el 2 de septiembre, un petrolero británico fue hundido por otro "submarino fantasma" frente a las costas de Castellón. El gobierno británico amenazó con tomar medidas frente a los "submarinos fantasma", y recibió el apoyo de Francia. Entonces Italia dio órdenes a sus submarinos de que regresaran a sus bases, órdenes que interceptaron los británicos.

Ese día murió en Ginebra el barón Pierre de Coubertin, el fundador de los Juegos Olímpicos modernos.

La decepción por la propuesta británica sobre el conflicto en Palestina reavivó la revuelta árabe. El 3 de septiembre el rabino Eliezer Gerstein fue asesinado mientras se dirigía a rezar ante el Muro de las Lamentaciones.

Los republicanos entraron en Belchite e iniciaron un combate casa por casa hque se prolongó hasta el 4 de septiembre. La aviación nacional incendió depósitos de combustible en Tarragona, que estuvieron ardiendo durante cinco días, y supusieron una grave pérdida para el ejército republicano.

El 5 de septiembre las fuerzas nacionales que avanzaban por Asturias se encontraron con una fuerte resistencia en el paso de montaña de El Mazuco, a cargo de unos 6.000 soldados republicanos dirigidos por el coronel de la Guardia Civial Juan Ibarrola Orueta. El ejército nacional, dirigido por el general José Solchaga, contaba con unos 33.000 hombres, pero lo escarpado del terreno hacía difícil aprovecharlos. Incluso la aviación resultaba poco efectiva en esas condiciones.

Tras el asesinato de un rabino, un comando del Irgún arrojó explosivos sobre un autobús, lo que dejó heridos a dos árabes y a un policía británico.

En la madrugada del 6 de septiembre los pocos nacionales que resistían en Belchite intentaron una huida a la desesperada. Unos trescientos lograron cruzar las líneas republicanas, y de ellos unos ochenta pudieron llegar hasta Zaragoza. El pueblo había quedado completamente destrozado y habían muerto unas 5.000 personas en dos semanas. El frente aragonés se estabilizó de nuevo. Los republicanos habían ganado algo de terreno, pero sin ningún valor estratégico.

El 6 de septiembre se inauguró en Nuremberg el noveno congreso del partido nazi, que fue llamado "Congreso del Trabajo", porque celebraba la reducción del desempleo en Alemania desde la llegada de Hitler al poder. Se había pasado de unos seis millones de parados a menos de un millón, aunque había truco, porque se debía en gran medida a la retirada de las mujeres y de los judíos del mercado laboral. Las mujeres también se retiraron en gran medida de la educación secundaria y universitaria. En educación secundaria se había pasado en 10 años de 437.000 a 205.000, y el número de mujeres matriculadas en universidades o centros de formación posteriores a la enseñanza secundaria había pasado de 128.000 a 51.000.

Los japoneses entraron en Baoshan, una de las posiciones estratégicas más importantes en la costa al norte de Shanghái. Tras una lucha cada por casa, sólo quedó un superviviente del batallón chino que la defendía.

El 7 de septiembre el crucero nacional Canarias se enfrentó cerca de Cherchel, en la costa argelina, con la flota republicana, que escoltaba a tres mercantes rumbo a Cartagena. El resultado fue un empate, pues el Canarias resultó dañado, pero los barcos tuvieron que refugiarse en Cherchel, donde uno embarrancó y los otros fueron retenidos por las autoridades francesas. El comandante de la flota republicana fue destituido, mientras que el comandante del Canarias, Manuel de Vierna, fue ascendido a contraalmirante.

El 8 de septiembre se celebró en Bludán (Siria) la llamada Conferencia de Bludán, convocada por el Álto Comité Árabe para debatir el informe de la Comisión Peel y su propuesta de partición de Palestina. Acudieron cientos de delegados de diversos países, que coincidieron en rechazar todo plan de creación de un Estado judío en Palestina. Por lo contrario, se afirmó que Palestina era parte integrante del mundo árabe y se crearon varios comités para buscar medios de oponerse a cualquier intento de partición. La principal nota discordante fue la del emir Abdullah de Transjordania, que apoyó la propuesta británica.

El gobierno turco había enviado unos 25.000 soldados a Dersim para combatir la rebelión kurda. El 10 de septiembre Seyit Riza acudió al gobierno provincial para negociar la paz y fue arrestado.

Esa noche fueron arrestados en Mongolia 65 intelectuales y funcionarios de alto rango, que no tardaron en confesar toda clase de horrendos crímenes. Fueron los primeros de una larga serie de detenciones masivas.

Tras la caída de Baoshan, desde el 11 de septiembre la defensa de Shanghái se centró en Luodian, donde los chinos habían concentrado 300.000 soldados y los japoneses más de 100.000. Cada día, los japoneses iniciaban su ataque con bombardeos, luego lanzaban globos de observación para detectar dónde quedaban tropas chinas y luego la infantería avanzaba protegida por tanques y cortinas de humo. Los chinos minaban las carreteras durante las noches, y durante el día procuraban defender sus puestos más avanzados con el mínimo número de soldados para reducir las bajas.

El 12 de septiembre China denunció ante la Sociedad de Naciones la invasión japonesa.

Gran Bretaña y Francia convocaron la conferencia de Nyon para tratar sobre la piratería en el Mediterráneo. Asistieron representantes de estos dos países, Bulgaria, Egipto, Grecia, Rumanía, Turquía, la Unión Soviética y Yugoslavia. Alemania e Italia estaban convocadas, pero rehusaron asistir. España, por el contrario, no había sido convocada. La Unión Soviética acusó abiertamente a Italia de haber hundido dos de sus barcos. El 14 de septiembre firmaron un acuerdo por el que destructores y aviones británicos y franceses patrullarían una serie de rutas comerciales, de modo que todo submarino en inmersión que atacara a un barco neutral sin advertencia o que se encontrara cerca del lugar de un ataque sería hundido, y también serían atacados los aviones o barcos no españoles que atacaran a barcos neutrales.

El 15 de septiembre fueron bombardeados la estación y el puerto de Valencia.

Tras haber recibido la orden de regresar a España, 68 miembros de la tripulación del José Luis Díez desertaron y fueron detenidos por las autoridades británicas. Unas semanas más tarde el destructor zarpó de Falmouth, pero acabó recalando en Francia con nuevas averías.

El 17 de septiembre el crucero Canarias ahuyentó a cuatro destructores republicanos y capturó dos transportes que llevaban material de guerra a Barcelona.

Ese día, coincidiendo con el aniversario de la firma de la Constitución de los Estados Unidos, se inauguró la escultura de Abraham Lincoln en el monte Rushmore

El 18 de septiembre los defensores de El Mazuco se quedaron sin municiones y empezaron a retroceder masivamente, lo que permitió el avance de las fuerzas nacionales. Mientras tanto, el avance desde el oeste continuó con la toma de Ribadesella.

El 20 de septiembre los nacionales controlaban El Mazuco.

Un grupo de intelectuales estadounidenses había organizado el Comité Americano para la Defensa de León Trotski, más conocido como la Comisión Dewey, por el nombre de su presidente, el filósofo John Dewey. La comisión organizó un "juicio" no oficial con el fin de determinar lo que pudiera haber de cierto en las acusaciones que contra Trotski se formulaban desde Moscú. Una subcomisión viajó a México para interrogar al propio Trotski. El 21 de septiembre publicó sus conclusiones en un libro de 422 páginas titulado "Inocente", según las cuales los ya conocidos como "Juicios de Moscú" no eran más que un montaje.

La comisión tuvo sus detractores, en especial uno de sus miembros, el periodista Mauritz Alfred Hallgren, que presentó su dimisión a la vez que acusaba al Comité de ser una mera plataforma de promoción de Trotski. Hallgren alegaba que le parecía imposible que todos los acusados en los juicios de Moscú hubieran aceptado hacer declaraciones inculpatorias sabiendo que los iban a matar en cualquier caso. Al parecer, nadie lo había amenazado nunca con matar a todos sus familiares si no confesaba ser el asesino de los torsos de Cleveland, y su imaginación no le alcanzaba a concebir que los comunistas pudieran ser tan depravados como para aplicar sistemáticamente tales técnicas. Después de Hallgren dimitieron a su vez otros tres miembros de la comisión, y el Partido Comunista estadounidense usó sus cartas de dimisión como panfletos de propaganda para desprestigiar las conclusiones de la Comisión Dewey. Por aquel entonces ya pocos parecían acordarse de las crueles técnicas de represión que Trotski había aplicado cuando estaba al frente del Ejército Rojo y, aunque a sus 58 años estuviera en camino de convertirse en un anciano de gesto afable, seguía defendiendo la implantación de dictaduras comunistas en el mundo, pero de dictaduras en las que no se matara a quienes Stalin considerara oportuno, sino a quienes decidiera él.

Ese día se publicó El hobbit, una novela fantástica escrita por un profesor de filología de la universidad de Oxford llamado John Ronald Reuel Tolkien. En principio la había escrito para entretener a sus hijos, pero había distribuido copias entre algunos de sus amigos y uno de ellos, su colega Clive Staples Lewis, lo convenció para que publicara su trabajo, y para su sorpresa, no sólo tuvo un gran éxito entre el público infantil, sino también entre los adultos.

El 22 de septiembre los nacionales tomaron las últimas cumbres cercanas a El Mazuco que todavía estaban en poder de los republicanos, lo que despejó ya el avance sobre el resto de Asturias desde el este. Mientras tanto el ejército republicano intentaba una tercera maniobra de distracción en el frente de Aragón, esta vez por tres puntos, amenazando Sabiñánigo y Jaca, al norte de Huesca. Los nacionales fueron tomados completamente por sorpresa, pero entablaron una dura resistencia, especialmente en Gavín, donde el alférez Miguel Blasco Vilatela resistió al frente de 140 hombres durante más de 24 horas, hasta que se quedó sin municiones y fue capturado y ejecutado; o en Yebra, donde 300 nacionales resistieron con éxito la acometida republicana. No obstante, los republicanos lograron tomar numerosas localidades de la zona, si bien no llegaron a cercar Sabiñánigo.

Yevgueni Miller era un antiguo general del ejército zarista que a la sazón encabezaba desde Francia la lucha contra el comunismo. Ese día fue secuestrado por agentes soviéticos que se hicieron pasar por alemanes. Fue drogado y embarcado en un buque soviético y al poco tiempo ya estaba siendo debidamente torturado en Moscú. Miller había dejado una nota para el caso en que no regresara de su entrevista con los que él creía agentes alemanes, en la que denunciaba como posible traidor a uno de sus colaboradores, Nikolái Skoblin. La policía francesa investigó y Skoblin se refugió en la embajada soviética en París, desde donde huyó a Barcelona, y las autoridades republicanas negaron su extradición porque todo comunista sabe que el secuestro es bueno o malo en función de la ideología del secuestrado. Lo que no sabían todos los comunistas (y mucho menos los novatos, como Skoblin) era que la mayor amenaza para un comunista era otro comunista. Existen diversas versiones sobre la muerte de Skoblin, que debió de suceder ese mismo año o el siguiente, y en casi todas muere a manos de un agente soviético (por ejemplo, Aleksándr Orlov).

El 25 de septiembre los comunistas chinos tendieron una emboscada a un ejército japonés que circulaba por el desfiladero de Pingxingguan, en Shanxi, y capturaron armas, ropa y comida. No fue algo espectacular, pero la propaganda comunista lo presentó como si lo hubiera sido.

El 26 de septiembre cuatro enmascarados dispararon en Nazaret contra Lewis Yelland Andrews, el gobernador británico de Galilea, que murió al instante, mientras que su guardaespaldas murió unas horas más tarde en un hospital. Los asesinos pertenecían a la Mano Negra, la organización terrorista dirigida por Izzedin al-Qassam. Poco después los británicos ilegalizaron en Alto Comité Árabe y emitieron una orden de busca y captura contra su presidente, el gran mufti de Jerusalén, Amin al-Husseini, como "responsable moral" del asesinato, ya que no existía ninguna prueba que lo vinculara directamente con el crimen. al-Husseini logró burlar a las autoridades británicas y escapó al Líbano disfrazado de beduino. Otros líderes del Alto Comité fueron capturados y deportados a las Seychelles.

El dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo ordenó al ejército el exterminio de la población haitiana que vivía en las zonas fronterizas con el país vecino. El 28 de septiembre se produjo la primera de las matanzas, que continuaron durante algo más de una semana. Fueron conocidas como la "masacre del perejil", porque los soldados usaban un método científico para identificar a los haitianos, consistentes en hacerles pronunciar la palabra "perejil". En teoría los haitianos no sabían pronunciar el sonido "ere" y pronunciaban la palabra con la erre uvular francesa, lo cual los delataba.

El dictador brasileño Getúlio Vargas debía abandonar el poder al año siguiente, de acuerdo con su propia Constitución, pero el 29 de septiembre el general Eurico Gaspar Dutra, colaborador de Vargas, desveló al país que se estaba fraguando una conspiración comunista conocida como "Plan Cohen" de la que el país tenía que ser salvado, y pidió al gobierno que declarara el estado de sitio.

El 30 de septiembre el exausto ejército chino tuvo que retirarse de Luodian.

El 1 de octubre los nacionales tomaron Covadonga, en Asturias. Barcelona sufrió uno de los bombardeos más intensos, que dejó 55 muertos.

En su avance hacia Taiyuan, la capital de Shanxi, el 2 de octubre atacaron Gouxian.

Rafael Leónidas Trujillo, en un baile celebrado en su honor, pronunció un discurso en el que acusó a los haitianos de robar ganado y cosechas, a la vez que anunciaba que "remediaría el problema", cosa que ya estaba haciendo. Las cifras sobre el número de haitianos muertos en las matanzas que había ordenado son muy dispares según las fuentes, algunas de las cuales llegan hasta los 35.000, si bien otras son mucho más moderadas.

Ese día se estrenó Love is on the Air, una película de detectives de serie B que no destacaba en gran cosa salvo porque fue la primera protatonizada por un joven actor de 26 años llamado Ronald Reagan.

Los nacionales enviaron al frente de Aragón más legionarios y artillería, con lo que se dispusieron a organizar un contraataque en Sabiñánigo, que se inició el 3 de octubre. Mientras tanto Valencia sufría un nuevo bombardeo que dejó 50 muertos, 78 heridos y 160 casas destruidas.

El 4 de octubre la Sociedad de Naciones, con su contundencia característica, resolvió la cuestión de la guerra sino-japonesa dando a China su "apoyo espiritual".

Ese día tuvo lugar en Mongolia un juicio contra figuras eminentes del clero budista. De 23 acusados, 19 fueron condenados a muerte.

El 7 de octubre los nacionales recuperaron la loma de Punta Güe, donde un batallón republicano había resistido hasta haber perdido la mitad de sus hombres. Gijón fue bombardeada y, como represalia, varias decenas de presos derechistas fueron fusilados. Por su parte, los republicanos bombardearon el aeródromo de Palma de Mallorca.

El primer ministro yugoslavo, Milan Stojadinović, estaba tratando de reforzar el partido gubernamental confiriéndole tintes fascistas (con organizaciones juveniles, desfiles, saludos, etc.), si bien no tenía demasiado éxito. Para contrarrestarlo, el año anterior el croata Vladko Maček había puesto en funcionamiento unas milicias ilegales, la Defensa Campesina Croata y la Defensa Civil Croata, en el campo y en las ciudades, respectivamente. El 8 de octubre varios partidos de la oposición firmaron un acuerdo de cooperación contra el régimen en el que exigían una nueva ley electoral, nuevas elecciones libres y la formación de una asamblea constituyente.

Ese día se estrenó Damas del teatro, una película protagonizada por Katherine Hepburn, en la que interpreta una joven aspirante a actriz que llega a una pensión en la que se hospedan otras tantas con idéntica aspiración, entre ellas Ginger Rogers, que tuvo ocasión de mostrar sus grandes dotes dramáticas. Las cuatro últimas películas de Katherine Hepburn habían sido poco rentables, y con ésta consiguió finalmente buenas críticas, aunque la recaudación no fue tan buena como la RKO esperaba. No obstante, el estudio siguió apostando por la actriz.

El 9 de octubre Franco aprobó un decreto-ley que declaraba nulas todas las concesiones hechas por cualquier autoridad. Esto se prestaba a diversas intepretaciones. La Junta Técnica explicó a los alemanes que se trataba de negar validez a las concesiones realizadas por el gobierno de Valencia, pero luego fue empleado para impedir que Alemania obtuviera 73 concesiones mineras que reclamaba como pago a la deuda de guerra. Los alemanes pidieron que Alemania fuera equiparada a España a efectos de dicho decreto-ley, pero los españoles no lo aceptaron y recomendaron a los alemanes que esperaran a la formación de un gobierno nacional (la Junta Técnica era sólo una administración provisional).

Gouxian cayó en manos de los japoneses, desde donde pasaron a atacar Yuanping.

El duque de Windsor, antes rey Eduardo VIII de Gran Bretaña, realizó una visita a Alemania con su esposa en contra de la voluntad del gobierno británico. Se entrevistó con Hitler, el cual declaró, al parecer: Estoy seguro de que a través de él se podrían haber logrado relaciones permanentes de amistad. Si se hubiera quedado, todo habría sido diferente. Su abdicación fue una grave pérdida para nosotros.

El 10 de octubre dos cañoneros nacionales avistaron en la costa argelina un mercante armado que se dirigía sin escolta hacia Valencia cargado con material de guerra soviético. El mercante, tras recibir algunos impactos, tuvo que dirigirse hacia la costa y encalló.

Para entonces, los nacionales dominaban ya las dos orillas del río Sella, en Asturias, y el 11 de octubre tomaron Cangas de Onís.

El 12 de octubre los japoneses tomaban Yuanping. El objetivo siguiente era Xinkou, que era donde Chiang Kai-shek había dispuesto la principal línea de defensa.

Ese día fue ejecutado el escritor y explorador soviético Maximilian Kravkov, acusado de espiar para los japoneses.

El 13 de octubre 50.000 japoneses bajo el mando del general Itakagi Seishiro atacaron Xinkou.

El 15 de octubre el único submarino republicano en la costa norte sufrió un impacto y fue hundido para evitar que cayera en poder de los nacionales. Mientras tanto la aviación republicana realizaba un exitoso bombardeo sobre el aeródromo de Zaragoza.

Ese día se estrenó Doble boda, una comedia protagonizada por William Powell y Myrna Loy. Powell estaba prometido a Jean Harlow, y había tenido que terminar el rodaje a pesar del golpe que le había producido su muerte. Poco después le diagnosticaron un cáncer. Ese año había estrenado otras dos películas: la comedia El final de la señora Cheyney (junto a Joan Crawford) y Los candelabros del zar, una película de espionaje en la Rusia imperial.

Shirley Temple protagonizó Heidi. La actriz fue la más taquillera del año, seguida de Clark Gable.

El 16 de octubre los chinos lanzaron un contraataque en Xinkou. El general Hao Mengling se convirtió en el primer general chino que moría en combate durante la segunda guerra sino-japonesa. Las guerrillas comunistas realizaron varios ataques sobre la retaguardia japonesa en los días siguientes. En general, los comunistas actuaban sin prácticamente coordinación alguna con las fuerzas nacionalistas.

Ese día se estrenó en París Los fusiles de la señora Carrar, escrita por Bertolt Brecht y ambientada en la guerra civil española.

En Shanghái, Chiang Kai-shek había reunido todos los efectivos disponibles para defender Dachang. El 17 de octubre, después de recibir refuerzos, los chinos lanzaron una contraofensiva para consolidar sus posiciones y retomar algunas perdidas días antes. Sin embargo, la operación estuvo mal coordinada, y la respuesta japonesa fue tan enérgica que hubo momentos en los que las bajas chinas eran del orden de más de mil soldados por hora.

El 19 de octubre Franco nombró a los primeros 50 miembros del Consejo Nacional del Movimiento, compuesto por falangistas como Sancho Dávila o Pilar Primo de Rivera, carlistas, como Manuel Fal Conde o el conde de Rodezno, monárquicos, como José María Pemán, y militares como Gonzalo Queipo de Llano o Juan Yagüe. Al contrario de lo que sucedía en el bando republicano, con el decreto de unificación, Franco había eliminado todas las disensiones internas entre las distintas facciones que habían apoyado la insurrección.

Un ataque comunista a una base aérea japonesa destruyó 24 aviones. Para entonces los japoneses habían perdido 20.000 hombres sin haber logrado grandes progresos en la toma de Xinkou.

Ese día murió el físico británico Ernest Rutherford.

Gijón fue bombardeado cuatro días seguidos por la aviación nacional (y cada uno de los ataques había sido respondido con un asesinato de presos). El cuarto día, el 20 de octubre, resultó alcanzado el destructor Císcar, que estaba en su puerto, que terminó hundiéndose. Con ello desaparecía toda posibilidad de evacuación tras la caída de Gijón, que se veía inminente. Una oleada de pánico hizo que unos sesenta barcos de todo tipo trataran de burlar desesperadamente el bloqueo nacional para llegar a Francia.

Ese día terminó en Ulán Bator un juicio público contra 14 antiguos miembros del gobierno, de los cuales 13 acabaron fusilados. El primer ministro Anandyn Amar lloró abiertamente al ver cómo algunos de sus amigos eran condenados a muerte, pero la máxima autoridad de facto en el país era el ministro Choibalsan, contra el que nada podía hacer. Tal vez empezó a preguntarse quién le había mandado a él afiliarse al Partido Comunista Mongol treinta y cuatro años atrás.

El 21 de octubre las tropas nacionales entraban en Gijón, lo que constituía la desaparición del frente Norte. Ahora los nacionales tenían en su poder las minas asturianas y la industria vasca.

En vista de la dificultad de tomar Xinkou, los japoneses aumentaron su presión sobre Niangziguan, desde donde los chinos habían estado organizando varios contraataques.

Columbia Pictures había descubierto el potencial de Cary Grant como actor de comedia y lo aprovechó en La terrible verdad, bajo la dirección de Leo McCarey, que obtuvo un gran éxito. Aunque no figura en los créditos, en la película aparece el perro Skippy interpretando el papel de Mr. Smith, pero en una escena se oye cómo Cary Grant lo llama Skippy por error.

El 22 de octubre las autoridades francesas dejaron en la frontera los refugiados que habían llegado a sus costas procedentes de Asturias.

El dictador ecuatoriano Federico Páez estaba tratando de atar cabos para asegurarse la típica constitución a medida, pero el ejército decidió derrocarlo y en su lugar proclamó Jefe Supremo al general Alberto Enríquez Gallo, hasta entonces ministro de defensa.

Ese día se estrenó Conquista, en la que Greta Garbo interpreta a la condesa polaca Marie Walewska, que se convirtió en amante de Napoleón para influir en el trato de éste hacia su país. La Metro Goldwyn Mayer invirtió un gran presupuesto en publicidad, pero el resultado fue un fracaso de taquilla.

El 24 de octubre el compositor Cole Porter tuvo un accidente mientras montaba a caballo por el que estuvo a punto de perder ambas piernas. En contra de la opinión médica se negó a que se las amputaran y, en efecto, pudo salvarlas, aunque sufrió fuertes dolores el resto de su vida.

El 25 de octubre Dachang cayó en manos japonesas. A partir de esos momentos todas las tropas chinas que defendían Dachang tuvieron que parapetarse en la propia Shanghái.

Ese día fue fusilado el poeta soviético Nikolái Kliúyev.

El 26 de octubre los japoneses rompieron la línea defensiva china en Niangziguan, y los chinos tuvieron que retirarse a Taiyuan.

En Shanghái, los chinos eran incapaces de contener el ataque japonés en el sector de Zhabei, así que Chiang Kai-shek ordenó la retirada de todos los efectivos a otros sectores, pero indicó que se dejara una división en parte para cubrir la retirada y en parte porque la zona colindaba con la parte de la ciudad ocupada por las concesiones a las grandes potencias, a las cuales se quería dar una muestra de la determinación de China de resistir la invasión japonesa, de cara a lograr apoyos internacionales. Los generales chinos rechazaron la idea de sacrificar una división por razones de imagen, y estaban a punto de desobedecer la orden cuando a uno se le ocurrió que, para tal fin, daba igual dejar una división o unos pocos soldados. Por ello al final se decidió que un regimiento formado por 423 hombres (incluyendo 16 oficiales), bajo el mando del coronel Xie Jinyuan, se parapetara en los almacenes de Sihang, separados por el río Suzhou de las concesiones internacionales. El 27 de octubre, antes del amanecer, se instalaron en los almacenes y empezaron a organizar su defensa.

Una exploradora china de 22 años llamada Yang Huimin (miembro de una rama femenina de los Boy Scouts) observó cómo un soldado británico que estaba de guardia en la orilla norte del Suzhou, la opuesta a las concesiones, arrojaba un paquete de cigarrillos a través de una ventana de los almacenes. Le preguntó por qué lo hacía y el soldado le respondió que había soldados chinos dentro. Entonces ella escribió un mensaje y le pidió al soldado que lo metiera dentro de otro paquete y que lo arrojara también. Poco después desde el almacén lanzaron un mensaje en el que decían que necesitaban comida, municiones y lubricante para armas. Yang se fue entonces a ver al presidente de la Cámara de Comercio de Shanghái, que no creyó su historia.

Sobre las una de la tarde llegaban los japoneses hasta los almacenes y, cogidos por sorpresa, los defensores mataron a una decena de ellos. Pronto se organizó un ataque y varios japoneses se situaron en un punto al que no llegaban los tiradores del almacén, pero algunos soldados subieron al tejado y lanzaron granadas de mano, causando unos 20 heridos. Mientras tanto, los japoneses saqueaban y quemaban el distrito de Zhabei.

Ese día fue fusilado el lingüista soviético Nikolái Durnovo. Había creado una clasificación de los dialectos rusos. No es probable que lo fusilaran por eso, pero todo podría ser.

El 28 de octubre Xie Jinyuan contactó con el presidente de la Cámara de Comercio de Shanghái, cuyo número de teléfono le había facilitado Yang Huimin. La situación de los almacenes era muy ventajosa por su proximidad a las concesiones internacionales, que hacía que los japoneses no se atrevieran a bombardearlos (ante el temor de que una bomba pudiera alcanzar por error a las concesiones y provocar un conflicto internacional) ni tampoco a usar gas mostaza, algo que era habitual en ellos, pero no a la vista de las grandes potencias. Un ataque japonés resultó frustrado, pero logró cortar el suministro de agua y electricidad a los almacenes.

El presidente de la Cámara de Comercio difundió por radio lo que estaba sucediendo en los almacenes y una multitud de chinos se agolpó en la orilla sur del Suzhou para vitorear a los defensores. Varios camiones fueron llenados con material donado por los habitantes de Shanghái, y por la noche fueron llevados a los almacenes. Yang Huimin llevó una bandera de la República de China, que fue recogida personalmente por Xie Jinyuan. Yang le preguntó por sus planes, y la respuesta fue "resistir hasta la muerte". Luego le pidió los nombres de los soldados presentes, para difundirlos por radio. Xie no consideró oportuno revelar a los japoneses a cuántos hombres se enfrentaban, así que dio orden a uno de sus soldados que escribiera en un papel una lista de 800 nombres de soldados de su división, así que los defensores fueron conocidos como los 800 héroes.

Marlene Dietrich había estado en Londres rodando Caballero sin armadura, para una productora británica, que había sido un gran fracaso. Durante su estancia en Gran Bretaña funcionarios de la Alemania nazi se habían puesto en contacto con ella para ofrecerle una suculenta oferta de trabajo como estrella cinematográfica del Tercer Reich. La respuesta de la actriz fue regresar a los Estados Unidos y solicitar la nacionalidad estadounidense. Allí rodó Ángel, una comedia romántica, bajo la dirección de Ernst Lubitsch (que el año anterior había obtenido también la nacionalidad estadounidense). La película se estrenó el 29 de octubre y también obtuvo malos resultados de taquilla. Poco después se iría a pasar a unas largas vacaciones en Europa con su familia.

Los habitantes de Shanghái pudieron ver la bandera de cuatro metros de ancho ondeando sobre los almacenes de Sihang. En la orilla sur del río se concentró una multitud que gritaba "larga vida a la República de China". Los japoneses trataron de derribarla desde el aire, pero las precauciones para no bombardear las concesiones internacionales les hicieron fracasar en el intento.

Al mediodía los japoneses trataron de asaltar los almacenes con tanquetas y cañones. Los disparos abrieron boquetes en la pared oeste, que carecía de ventanas, lo cual benefició a los defensores. Un grupo de soldados trató de acceder al segundo piso mediante escalas, pero fueron rechazados por el propio Xie. Un soldado, alterado por el combate, se arrojó del edificio con un cinturón de granadas de mano, con lo que se suicidó matando a unos 20 japoneses. Los ciudadanos de Shanghái informaban a los defensores de los movimientos enemigos escribiendo grandes carteles o incluso llamando por teléfono.

El 30 de octubre fue fusilado Vladímir Miliutin, apenas un día después de haber sido condenado a muerte.

Boris Karloff estrenó la película Al oeste de Shanghái, en la que interpreta a un señor de la guerra chino. Bela Lugosi estaba interpretando a un científico loco en un serial.

Los japoneses sometieron a los almacenes de Sihang a un intenso y continuado bombardeo de artillería. Mientras tanto, lejos de las concesiones, los japoneses habían cruzado el río Suzhou y amenazaban con rodear a las fuerzas chinas que defendían Shanghái.

Las potencias occidentales no veían con buenos ojos tener la guerra tan cerca, y habían empezado a negociar con ambos bandos la rendición de los almacenes de Sihang "por razones humanitarias". Chiang Kai-shek consideraba que la batalla ya había sido ganada, pues el efecto propagandístico había sido un éxito y como maniobra de distracción también le había permitido redistribuir sus tropas. Los japoneses también accedieron a la retirada de los chinos, pero luego se desdijeron. Por su parte, Xie Jinyuan era partidario de resistir hasta el final. Finalmente, fue convencido y el 1 de noviembre 376 defensores fueron evacuados en pequeños grupos hasta la concesión británica (otros 27 estaban demasiado graves para moverse). Los japoneses dispararon sobre el puente por el que cruzaban el río e hirieron a diez de los soldados. Luego se les incautaron las armas y fueron puestos bajo arresto bajo custodia italiana, porque los japoneses habían amenazado con invadir las concesiones si se les permitía salir de la zona. No obstante, en su reclusión recibían frecuentes visitas de los ciudadanos de Shanghái, que organizaban actuaciones de todo tipo para entretenerlos, y también clases de lenguas extranjeras, de matemáticas y hasta de teología cristiana.

Agatha Christie publicó ese año dos novelas protagonizadas por Hércules Poirot: El testigo mudo y Muerte en el Nilo.

El 2 de noviembre Lérida sufrió uno de los bombardeos más cruentos de toda la guerra civil. Por motivos desconocidos, las sirenas de alarma no sonaron, y la población fue tomada por sorpresa. En un colegio, unos 60 alumnos quedaron sepultados, y un autobús recibió un impacto que no dejó supervivientes. En total se calcula que hubo unos 250 muertos y 750 heridos.

El 3 de noviembre se reunieron en Bruselas a instancias de Chiang Kai-shek representantes de los Estados Unidos, Bélgica, Gran Bretaña, China, Francia, Italia, los Países Bajos y Portugal. Japón y Alemania habían sido invitados, pero habían rechazado su participación. Chiang apelaba a un antiguo tratado firmado por las grandes potencias hacía ya quince años sobre sus relaciones con China, pero que nunca había tenido un contenido claro, y esperaba que las potencias occidentales ayudaran a China a enfrentarse a la invasión japonesa.

Ese día fue fusilado el director de cine y teatro soviético Les Kurbas, tras haber pasado cuatro años en campos de trabajo. En cambio, el escritor Mykola Kulish sólo había pasado tres.

El 6 de noviembre Italia se sumó al pacto antikomitern que habían firmado Alemania y Japón el año anterior.

El 7 de noviembre se estabilizó de nuevo el frente de Aragón después de que los nacionales tomaran la sierra de San Pedro. Nuevamente, los republicanos habían ganado un poco de terreno, pero que no compensaba el esfuerzo bélico realizado.

Por esas fechas los nacionales liberaron a unos 11.000 de los soldados vascos que se habían rendido en Santoña, pero otros 5.400 estaban asignados a "batallones de trabajo", es decir, obligados a realizar trabajos forzados, y otros 5.600 siguieron en prisión. Se había ejecutado a 510 de ellos.

El "rey" Javier I de España entró en el país para declarar expulsados del movimiento carlista a todos los que habían aceptado el decreto de unificación franquista, y para protestar personalmente ante Franco por dicho decreto. Después de haber visitado varias ciudades del norte y de Andalucía, fue conminado a abandonar el país, y entonces marchó a Portugal, para regresar finalmente a Francia.

El 9 de noviembre desembarcó al sur de Shanghái un nuevo ejército japonés, bajo el mando del general Heisuke Yanagawa, frente al cual el agotado ejército chino no tenía ninguna posibilidad de resistir, así que Chiang Kai-shek ordenó la retirada general del frente de Shanghái y dispuso a sus tropas para defender la capital Nankín de un posible ataque japonés. La pérdida de Shanghái fue un duro golpe para China, pues el 85% de los ingresos del gobierno de Chiang Kai-shek provenían de Shanghái, que era la capital económica del país.

Cinco agricultores judíos fueron asesinados en Palestina mientras trabajaban la tierra.

En Brasil, el 10 de noviembre Getúlio Vargas anunció por radio que asumía poderes excepcionales, disovía el Congreso y anulaba las elecciones presidenciales que tenían que celebrarse el año siguiente, en parte por la amenaza comunista, en parte porque él no podía presentarse a ellas. Esa misma noche publicó un documento que sustituía a la Constitución y que concentraba todo el poder en sus manos. El régimen definido por dicho documento se conoce como el Estado Novo. En la práctica Vargas protagonizó un autogolpe sin violencia. Vargas abolió los partidos políticos, impuso la censura a los medios de comunicación y llenó las cárceles de disidentes.

El 11 de noviembre el Irgún mató a dos árabes en unas cocheras de autobuses en Jaffa, e hirió a otros cinco.

Los japoneses tomaron Shouyang, con lo que los chinos tuvieron que abandonar Xinkou y retirarse a Taiyuan para no ser rodeados. La capital cayó poco después, y así los japoneses se hicieron con el control de todo el norte de China.

Ese día fue fusilado el poeta Serguéi Grigórievich Chaváin.

El 12 de noviembre se estrenó El último gangster, con Edward G. Robinson interpretando su típico papel de gangster junto a James Stewart, quien ese año estrenaría también con éxito otras dos películas: El séptimo cielo y Los cadetes del mar. Robinson había estrenado poco antes Kid Galahad, dirigida por Michael Curtiz, junto a Bette Davis y Humphrey Bogart, en la que interpreta al manager de un boxeador, malhumorado pero en el fondo de buen corazón.

El 13 de noviembre los japoneses rebasaron la nueva línea defensiva que los chinos habían establecido frente a Nankín.

El año anterior el director Henry King había dado un papel secundario a un joven actor de 22 años llamado Tyrone Edmund Power III, y los resultados no habían sido malos. Ahora estrenaba La segunda luna de miel, una comedia romántica, la tercera que protagonizaba este año después de Amor y periodismo y Romance sobre hielo, todas ellas con muy buenos resultados.

El 14 de noviembre el Irgún perpetró una serie de atentados casi simultáneos en Jerusalén. A las 7 de la mañana dos peatones árabes fueron tiroteados en una calle, media hora después cayeron otros dos, en ambos casos sobrevivió una de las dos víctimas. Poco después otra unidad del Irgún atacaba un autobús, matando a tres pasajeros y dejando heridos a otros ocho. Ese día fue recordado como "el domingo negro", si bien el Irgún se refería a él como "el día en que se rompió la Havlagah", es decir, la política de contención que hasta entonces había sido autoimpuesta.

Seyid Riza y varios de sus seguidores habían sido juzgados por rebelión. El juicio se desarrolló en turco, lengua que los acusados no entendían, y no se les proporcionó ni un intérprete ni un abogado. Once acusados fueron condenados a muerte, aunque cuatro penas fueron rebajadas luego a 30 años de cárcel. Como Riza tenía casi 78 años, la ley impedía que fuera ejecutado, pero el tribunal resolvió el problema decidiendo que su edad pasara a ser de 54 años. Las sentencias se dictaron precipitadamente, porque estaba prevista una visita de Atatürk y las autoridades locales temían que pudiera indultarlo si era puesto al corriente del caso. Seyid Riza no entendió nada hasta el 15 de noviembre, cuando vio el patíbulo. Entonces dijo: "Vais a ahorcarme". Luego se dirigió al ministro de Asuntos Exteriores turco, que estaba presente, y le preguntó: "¿Has venido desde Ankara para ahorcarme?". Cuando le preguntaron si quería decir unas últimas palabras, dijo: "Tengo cuarenta liras y un reloj. Dádselo a mi hijo". Seguidamente se dirigió a la sala casi vacía como si estuviera llena de gente y dijo: "Somos los hijos de Karbala, somos intachables. ¡Esto es una vergüenza, es cruel, es un crimen!" Luego apartó al verdugo de un empujón, se subió él mismo a la silla, se ajustó la soga, dio una patada a la silla y se ahorcó a sí mismo.

Chiang Kai-shek reunió a su Estado Mayor y propuso defender Nankín a toda costa. Argumentaba que había que ganar tiempo a ver si las grandes potencias terminaban interviniendo a favor de China, o al menos imponiendo sanciones a Japón, y además, aducía que conservar la capital aumentaría su capacidad de negociación en una conferencia de paz. La mayor parte de sus oficiales discrepaban, aduciendo que el ejército chino necesitaba tiempo para recuperarse después del desgaste sufrido en Shanghái, así como que Nankín era indefendible por su topografía. Chiang se puso furioso y llegó a afirmar que defendería él sólo la capital, pero entonces el general Tang Shengzhi le mostró su apoyo y se ofreció a organizar la defensa. Ese mismo día la conferencia de Bruselas emitió un comunicado en el que, en contra de la tesis japonesa de que la guerra sino-japonesa era un asunto particular de ambos países, las potencias consideraban que debía resolverse mediante una negociación en la que participaran todas las naciones que habían participado en la conferencia.

El 19 de noviembre el general Yanagawa rompió la última línea defensiva china que lo separaba de Nankín. Con ello estaba desobedeciendo órdenes de sus superiores, ya que el gobierno japonés había prohibido al ejército alejarse de Shanghái, pues tenía intención de poner fin a la guerra. El general Iwane Matsui, que estaba al mando de las fuerzas japonesas que estaban en Shanghái antes de la llegada de Yanagawa, se opuso nominalmente a su iniciativa, pero al mismo tiempo se ofreció a enviarle refuerzos.

Fred Astaire estrenó Una damisela en apuros, con música del ya fallecido George Gershwin. Astaire había insistido en rodar una película sin Ginger Rogers, simplemente por no encasillarse, y en esta película su pareja fue Joan de Beauvoir de Havilland, la hermana menor de Olivia de Havilland, que había iniciado su carrera hacía dos años, aunque su primer papel protagonista lo había tenido ese mismo año (y ésta era la cuarta película que protagonizaba). Había adoptado el nombre artístico de Joan Fontaine. La película no tuvo éxito (en parte porque Fontaine ni cantaba ni bailaba, cosa extraña en un musical), así que Astaire reconsideró volver a trabajar con Ginger Rogers y la RKO empezó a cuestionarse las posibilidades de su nueva promesa.

Olivia de Havilland, en cambio, protagonizó con éxito tres comedias ese año: Un día de primavera, El gran Garrick y La aventura de medianoche, la tercera de las cuales se estrenaba el 20 de noviembre.

El ejército chino y equipos de trabajadores reclutados para tal efecto se apresuraron a reforzar las defensas de Nankín, pero el gobierno se trasladó a Chongqing, que a partir de ese momento fue la capital de China. 

El 21 de noviembre se estrenó en Leningrado la quinta sinfonía de Shostakovich. Aunque hubo algunos críticos que quisieron continuar las acusaciones de "formalismo" que habían obligado al compositor a retirar su cuarta sinfonía, lo cierto fue que la obra tuvo un gran éxito popular y las autoridades comunistas admitieron que Shostakovich había enmendado todos los "errores estilísticos" que se le habían reprochado anteriormente. Es posible que eso le librara de seguir el camino de su colaborador Adrian Piotrovsky, que unos días antes había sido arrestado por la NKVD y ese mismo día fue fusilado sin necesidad de pasar por el tedioso trámite de un juicio. Sobre la sinfonía de Shostakovich, se dice que hubo asistentes al estreno que lloraron de emoción, pero es posible que las virtudes que el público encontró en la obra no fueron las mismas que encontró la censura soviética: el tercer movimiento tiene un tono fúnebre capaz de excitar fácilmente recuerdos y emociones en muchos de los desdichados ciudadanos soviéticos que habían perdido recientemente familiares y amigos víctimas de los comunistas.

A Serguéi Prokófiev se le estaba dando peor que a Shostakovich la labor de hacer la pelota a los comunistas. Había compuesto una Cantata por el vigésimo aniversario de la revolución de octubre, pero no pudo estrenarla. En una audición previa ante el Comité de Asuntos de Arte, el crítico Platón Mijáilovich Kerzhentsev le había preguntado: ¿Pero qué crees que estás haciendo, Serguéi Serguéyevich, tomando textos que pertenecen al pueblo y acompañándolos de esa música incomprensible? Y cuando un miembro reputado del Partido Comunista de Toda la Unión te hacía una pregunta así, lo más prudente era hacer lo que hizo el compositor: retirar la obra.

El 24 de noviembre se reunió por última vez la conferencia de Bruselas sin acordar ninguna medida que pudiera detener el avance japonés en China. Mientras tanto el gobierno japonés anulaba la orden de no atacar Nankín "debido a circunstancias fuera de su control".

Ese día fue ejecutado por "escritura subversiva" el dramaturgo soviético Nikolay Oleynikov. La misma suerte corrió el sinólogo Nikolai Nevsky, acusado de espiar para los japoneses. No pudo negar las evidencias concluyentes que pesaban sobre él, como que su esposa fuera japonesa.

El 25 de noviembre se clausuró la Exposición Universal de París. Había contado con más de 31 millones de visitantes.

El 26 de noviembre fue ejecutado en Moscú el ex primer ministro mongol Peljidiin Genden.

Los distintos oficiales japoneses habían iniciado una competición particular para ver quién llegaba antes a Nankín. El 30 de noviembre el ejército de Yanagawa tomaba la ciudad de Guangde tres días antes de lo previsto.

El gobierno republicano español se trasladó de Valencia a Barcelona.

El 2 de diciembre los japoneses tomaron Danyang cinco días antes de lo previsto. Para avanzar a tal velocidad, los japoneses llevaban poco equipaje y se proveían de alimentos mediante saqueos.

Ese día se reunió por primera vez el Consejo Nacional del Movimiento, aunque no tenía un gran papel político. En palabras de José María Pemán, "es un órgano colegiado que se reúne de vez en cuando para escuchar lo que dice el aconsejado".

La Metro Goldwyn Mayer no sabía bien qué hacer con Judy Garland hasta que alguien tuvo la idea de emparejarla con Mickey Rooney en la comedia musical Los caballeros no lloran. Fue un fracaso de taquilla, pero mostró que la pareja encajaba perfectamente y que esto podía ser explotado.

El 5 de diciembre Chiang Kai-shek se presentó personalmente en un campamento cerca de Jurong para animar a los soldados a resistir la acometida japonesa, pero ese mismo día tuvieron que salir huyendo de la artillería enemiga.

El 6 de diciembre Franco decretó el bloqueo de todos los puertos republicanos. La flota nacional se atribuía el derecho de detener barcos fuera de las aguas territoriales en caso de sospecha de que transportaran "contrabando", sin que se especificara qué clase de cargas se considerarían como tal. Los soviéticos empezaron a usar una ruta alternativa de abastecimiento a la república: desde el mar Báltico transportaban las mercancías hasta la costa atlántica de Francia, y el resto del trayecto se hacía por tierra.

Los chinos lograron contener en Chunhuazhen la vanguardia del ejército japonés hasta el 8 de diciembre, cuando llegó el grueso del ejército. A partir de ese momento Nankín quedaba al alcance de la artillería japonesa.

El plazo que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje había dado a las petroleras mexicanas para acatar su laudo había pasado, y los sindicatos convocaron otra huelga para presionar a la Junta a que adoptara una resolución final.

En Portugal se creó la Mocidade Portuguesa femenina, cuyos objetivos eran formar una nueva mujer, buena católica, futura madre y esposa obediente.

El 9 de diciembre el general Matsui ofreció a los chinos la posibilidad de negociar la rendición pacífica de Nankín, pero el general Tang no respondió.

Alemania y Rumanía firmaron un tratado comercial, y al mismo tiempo el rey Carlos II se reunía con el embajador francés para asegurarle que Francia podía seguir considerando a Rumanía como un aliado.

El 10 de diciembre Matsui lanzó un ataque a gran escala contra Nankín.

Ese día se celebró, como cada año, la ceremonia de entrega de los Premios Nobel.

Ernest Lawrence, el constructor del primer ciclotrón, había construido otro mayor y más potente, y ese año recibió la medalla Hughes de la Royal Society de Londres. El año anterior había recibico la visita del físico italiano Emilio Gino Segrè, quien consiguió que le cediera algunas piezas de su ciclotrón que habían sido retiradas porque se habían vuelto radiactivas. Segrè y uno de sus colaboradores, Carlo Perrier, analizaron la pieza y obtuvieron las primeras muestras de un nuevo elemento químico, al que posteriormente llamarían Tecnecio. Se trataba del elemento de número atómico 43, el más bajo de todos los "agujeros" que todavía tenía la tabla periódica, al que Mendeleev había llamado eka-manganeso. Hacía más de medio siglo que los químicos lo estaban buscando infructuosamente, y fue el primero en haberse sintetizado artificialmente (aunque inadvertidamente, con el ciclotrón) antes de ser encontrado en la naturaleza (en la naturaleza es muy escaso, porque es radiactivo y se desintegra en otros elementos).

James Hillier y Albert Prebus, en la universidad de Toronto, construyeron el primer microscopio electrónico, capaz de ampliar 7.000 veces un objeto, basándose en un prototipo diseñado cinco años antes por los alemanes Ernst Ruska y Max Knoll.  Un microscopio óptico usual no puede ampliar más de 2.000 veces.

Ese año la BBC británica retransmitió por televisión la primera obra de Shakespeare (una versión reducida a 30 minutos de Noche de Reyes) y también el primer partido de fútbol.

El 11 de noviembre Chiang Kai-shek telegrafió a Tang para ordenar la evacuación de Nankín. Esto suponía cruzar el río Yangtze, que cortaba la retirada.

Ese día Italia se retiró de la Sociedad de Naciones.

El 12 de diciembre se inició la evacuación de Nankín, que resultó bastante caótica. Algunas unidades lograron cruzar ordenadamente el Yangtze, pero otras cayeron en campos de minas dispuestos por los propios chinos, y miles de soldados y civiles que trataban de llegar al río fueron detenidos por otros soldados que disparaban contra la multitud. Finalmente algunos se abrieron paso hasta saturar embarcaciones que se hundieron por el sobrepeso. Algunos se lanzaron al río usando troncos u otros materiales como flotadores, de los cuales muchos fueron arrastrados por la corriente y murieron ahogados. En un momento dado los japoneses estuvieron en posición de disparar sobre quienes trataban de cruzar el río de un modo u otro, por lo que muchos chinos se resignaron a volver a la ciudad. Los soldados se quitaban sus uniformes y robaban ropas de civiles a quienes podían. Las calles quedaron cubiertas de armas y ropa militar.

Ese día se celebraron en la Unión Soviética elecciones a las dos cámaras que establecía la constitución aprobada el año anterior, el Soviet de la Unión y el Soviet de las Nacionalidades. Teóricamente cualquier partido podía presentarse a ellas, e incluso algunos miembros de la Iglesia Ortodoxa Rusa pretendieron formar un partido religioso, dado que la constitución garantizaba la libertad de religión. Sin embargo, los candidatos que se presentaron como alternativas a los del PCUS fueron arrestados a mitad de año y se pasó a un sistema de candidatos únicos más propio de una democracia comunista (no fuera a parecerse demasiado a las deplorables democracias burguesas). Por si a algunos ciudadanos les pudiera quedar alguna duda de a qué candidatos debían votar libremente, la policía secreta había hecho arrestos masivos unos días antes de las elecciones. Todas las religiones distintas del marxismo-leninismo empezaron a ser perseguidas y presentadas como un instrumento de la sociedad capitalista.

Ese año terminó el segundo plan quinquenal soviético. El resultado conjunto de los dos primeros planes era un crecimiento del 690% de la metalurgia y la siderurgia. En otros sectores industriales el crecimiento también había sido espectacular. En gran parte se debió a la mano de obra esclava de los presos políticos, y también contribuyó significativamente la mano de obra estúpida de los trabajadores estajanovistas, que se esforzaban por batir los objetivos de producción a cambio de una medalla y una mención especial. La propaganda que hizo el gobierno soviético del estajanovismo era capciosa. Por ejemplo, se alardeó de que un obrero llamado Bussigin había fabricado 127 berbiquíes por hora, mientras que en la Ford estadounidense apenas se llegaba a 100. El truco estaba en que los trabajadores estajanovistas obtenían esas marcas haciendo esfuerzos olímpicos un día, pero en los siguientes su productividad se reducía drásticamente por el agotamiento, mientras que las tasas de producción occidentales con las que se comparaba eran sostenidas en el tiempo. Además, el estajanovismo provocaba averías en las máquinas y, como no podía ser de otro modo, descontento entre los trabajadores cuerdos. El régimen soviético trató de ocultar esos hechos, pero se sabe que a un estajanovista de una fábrica de cartón le quemaron cartón bajo sus pies, y también hay datos de otro estajanovista asesinado por sus compañeros.

En el campo la colectivización de tierras había llegado al 99% (al precio de unos cinco millones de muertos de hambre o por persecución). Es interesante señalar que, mientras a los campesinos se les prohibía cualquier clase de propiedad privada, Stalin disfrutaba de varias residencias y casas de campo destribuidas por todo el país, que eran mantenidas y vigiladas con recursos públicos para su uso privado. Y no era el único caso. En el momento de su detención, Guénrij Yagoda tenía dos pisos y una casa de campo en Moscú (en los que tenía abundante material pornográfico). Se había gastado cuatro millones de rublos en su decoración, que incluía un jardín con 2.000 orquídeas y rosas.

En otro orden de cosas, la educación básica estaba extendiéndose hasta casi la totalidad de la población soviética. Ahora bien, las llamadas "purgas estalinistas" fueron acompañadas de una revisión de la historia que se enseñaba en las escuelas, en cuyos libros de texto fueron desapareciendo paulatinamente nombres y fotografías de bolcheviques que habían participado en la revolución rusa. Al final daba la impresión de que Lenin y Stalin habían derrotado ellos solos a todos los ejércitos zaristas e implantado el comunismo justo a continuación.

El 13 de diciembre Nankín estaba en manos de los japoneses, y a patir de esa noche los soldados ocupantes iniciaron una oleada de saqueos, matanzas, violaciones y toda clase de excesos que se prolongaron durante varias semanas, de lo que fueron testigos muchos de los occidentales que vivían en la ciudad. Mataban a hombres, mujeres, niños y ancianos. Algunos a punta de bayoneta, otros rociados con gasolina y luego quemados, otros decapitados, muchos eran obligados antes a cavar sus propias fosas. Otros eran enterrados vivos, y a algunos se les dejaba la cabeza a ras de tierra, para después ser pisoteados por caballos o por tanques, o regados con agua hirviendo. Hay testigos que hablan de soldados que lanzaban bebés al aire para recogerlos ensartándolos con sus bayonetas. Las mujeres eran violadas y luego mutiladas hasta morir. Se obligaba a padres a violar a sus hijas, a hijos a violar a sus madres, a monjes a violarse entre ellos... En total se calcula que murieron más de 100.000 chinos.

El 14 de diciembre los japoneses establecieron en Běipíng un gobierno títere llamado Gobierno provisional de la República de China, bajo el cual la ciudad volvió a recuperar su nombre tradicional de Pekín (capital del norte). No tuvo ninguna autoridad real.

Ese día se estrenó Manequin, dirigida por Frank Borzage y protagonizada por Spencer Tracy y Joan Crawford. Dos años de éxitos consecutivos estaban convirtiendo a Spencer Tracy en una de las grandes estrellas de Hollywood.

Tras la conquista de Asturias, Franco se proponía tomar Guadalajara para luego lanzar la ofensiva definitiva contra Madrid. Ya estaba ultimando los preparativos cuando se vio sorprendido por un ataque republicano sobre Teruel. Tras los fallidos intentos de tomar Zaragoza y Huesca, ahora la república ponía su punto de mira sobre la tercera capital aragonesa. En la ciudad los nacionales contaban con más de 3.000 hombres armados bajo el mando del coronel Domingo Rey d'Harcourt. En cuanto se inició el ataque se le sumaron civiles sin entrenamiento militar hasta alcanzar casi los 4.000 hombres. Los republicanos contaban con casi 100.000 hombres bajo el mando del teniente coronel Juan Hernández Saravia. El ataque se inició la tarde del 15 de diciembre con la toma de Concud.

José Robles Pazos era profesor de lengua española en una universidad de Baltimore, donde se había hecho amigo de John Dos Passos, varias de cuyas obras había traducido al español. Solía veranear con su familia en España, su país natal, y allí le había pillado el estallido de la guerra civil. Simpatizante socialista, pidió un permiso a su universidad para permanecer en España y se puso al servicio de la República. Fue asignado como traductor al Ministerio de la Guerra, donde alcanzó el grado de teniente coronel. Sus conocimientos de ruso hizo que lo asignaran como intérprete y colaborador del general soviético Vladimir Gorev, que había quedado cercado en Asturias por las tropas franquistas hasta que finalmente pudo ser evacuado y recientemente había regresado a la Unión Soviética. En su contacto frecuente con los comunistas debió de traslucir que Stalin no le caía muy bien, porque por esas fechas fue arrestado en Valencia por agentes del Partido Comunista de España al servicio de la NKVD. Su mujer logró averiguar su paradero y pudo verlo en un par de ocasiones, en las cuales Robles le aseguró que todo era un error y que en breve sería liberado. Sin embargo, no fue así. Desapareció sin que se volviera a saber de él. Todo apunta a que fue torturado y asesinado por los soviéticos.

Dos Passos se encontraba también en España. Había llegado ese año para colaborar con el cineasta neerlandés Joris Ivens en un documental. Ivens, a su vez, había llegado acompañado del periodista estadounidense Ernest Hemingway. La desaparición de Robles Pazos hizo que Dos Passos rompiera su amistad con Hemingway, pues éste se burló de los lamentos de Dos Passos calificando el asesinato de Robles como "necesario y correcto para la causa". Dos Passos escribiría más tarde:

He llegado a pensar, sobre todo desde mi viaje a España, que las libertades civiles deben protegerse en todo momento. Estoy convencido de que la introducción por parte de los comunistas de los métodos de la GPU [la antigua policía política soviética, antecesora de la NKVD] hizo tanto daño como bien hicieron sus tanques, sus pilotos y sus soldados experimentados. El problema de una policía secreta todopoderosa en manos de fanáticos, o de cualquiera, es que una vez que se pone en marcha no se detiene hasta que no ha corrompido todo el cuerpo político. Me temo que eso es lo que está pasando en Rusia.

Hemingway publicó ese año su novela Tener y no tener.

John Steinbeck publicó De ratones y hombres, considerada una de sus mejores novelas.

El 16 de diciembre el embajador alemán Eberhard von Stohrer se entrevistó con Nicolás Franco para exigirle la venta de las 73 concesiones mineras que Alemania aspiraba a conseguir en España. Franco se negó a aceptar la venta en bloque.

El 17 de diciembre los republicanos ya tenían rodeada Teruel.

Chiang Kai-shek emitió un discurso por radio en el que dijo:

El resultado de esta guerra no se decidirá en Nankín ni en ninguna otra gran ciudad, sino en el campo de nuestro vasto país y por la voluntad inflexible de nuestro pueblo [...] Al final abatiremos al enemigo. En su momento el poder militar del enemigo no importará nada. Puedo aseguraros que la victoria final será nuestra.

El 18 de diciembre la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje hizo firme su dictamen que obligaba a las petroleras mexicanas a aceptar las reivindicaciones de sus trabajadores.

El 19 de diciembre los republicanos entraron en Teruel mientras los nacionales les presentaban una enérgica resistencia en las calles. Los nacionales se parapetaron en la zona sur de la ciudad.

El 20 de diciembre el embajador alemán von Stohrer se entrevistó con el propio Franco para exigir una vez más la venta de las 73 concesiones mineras que ambicionaban los alemanes. La conversación fue agria, pero Franco se mantuvo en su negativa a una venta en bloque, si bien se comprometió a estudiar cada caso por separado.

El 21 de diciembre se estrenó "la locura de Disney", es decir, Blancanieves y los siete enanitos, el primer largometraje de dibujos animados, que fue un rotundo éxito de público y crítica. A mediados de año Disney se había quedado sin dinero, y para obtener el crédito necesario para terminar la película tuvo que mostrar una versión provisional a los directivos del Banco de América. El presupuesto previsto había sido de 250.000 dólares, pero finalmente el coste fue de 1.488.000 dólares. Disney había tenido que hipotecar todas sus propiedades y, si los resultados no hubieran sido buenos, su ruina habría sido completa. Pero la crítica calificó la película como una auténtica obra de arte, recomendable para niños y adultos. Disney había cuidado hasta el último detalle: nuevas técnicas de animación, Technicolor, números musicales, un guión tan cuidado como el de la mejor película con actores reales, personajes con una psicología muy bien definida, etc. Cuando terminó la película el público le dedicó una enorme ovación. Durante los años siguientes se convirtió en la película sonora que más dinero había recaudado en todo el mundo hasta entonces.

El 23 de diciembre Franco ordenó suspender las operaciones previstas en Guadalajara para reforzar Teruel.

En Rumanía se celebraron elecciones parlamentarias, en las que Corneliu Zelea Codreanu había entablado una alianza con Iuliu Maniu, el líder del Partido Campesino Nacional, a la que se adhirieron otros partidos para oponerse a las habituales manipulaciones electorales que permitían al rey y a su gobierno obtener los resultados deseados (la Guardia de Hierro estaba ilegalizada, pero Codreanu se presentó a las elecciones bajo un nuevo partido político llamado Todo por la Patria). El resultado fue que el partido del gobierno obtuvo un 36% de los votos, que no le bastaban para tener la mayoría absoluta. El primer ministro Tătărescu presentó su dimisión, pero el rey podía elegir libremente al primer ministro, así el 28 de diciembre Carlos II entregó el cargo al líder de uno de los partidos menos votados: el poeta Octavian Goga, fundador del Partido Nacional Cristiano, cuya ideología era también nacionalsocialista, pero era monárquico, enemigo de Codreanu y mantenía mejores relaciones con los nazis alemanes y los fascistas italianos. El rey confiaba en que, desde el gobierno, Goga pudiera ganarse con su radicalismo a los votantes de Codreanu. Además, Carlos II escribió en su diario que el patentemente estúpido Goga no duraría mucho como primer ministro, y su caída le permitiría "adoptar medidas más fuertes que me liberarían a mí y a país de la tiranía de los intereses partidistas".

Ese día murió el compositor Maurice Ravel.

El 29 de diciembre empezó el contraataque nacional en Teruel, bajo el mando de los generales José Enrique Varela y Antonio Aranda, que lograron un avance después de un intenso bombardeo. No obstante, el frente republicano resistió la acometida sin romperse.

Las empresas petroleras mexicanas presentaron un recurso de amparo ante el Tribunal Supremo de México frente a las exigencias que le imponía la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje. Al mismo tiempo las empresas empezaron a retirar su capital de los bancos mexicanos para llevarlo a los países de las empresas de las que eran filiales (principalmente los Estados Unidos, Gran Bretaña y los Países Bajos).

En Irlanda entró en vigor la nueva constitución, con lo que Éamon de Valera cambió su cargo de Presidente del Consejo Ejecutivo por su nuevo equivalente, que recibía el nombre de Taoiseach (una palabra irlandesa que significa "jefe").

El 31 de diciembre los nacionales llegaron hasta La Muela, cerca de Teruel los intensos bombardeos de la Legión Cóndor tuvieron que suspenderse durante dos días debido a una ventisca. Desde su posición, la artillería nacional podía bombardear el centro de Teruel, y durante la noche algunos soldados republicanos abandonaron sus posiciones sin que lo notaran los hombres de Rey d'Harcourt, pero al poco tiempo las volvieron a ocupar, con lo que fue como si no hubiera pasado nada.

Las purgas estalinistas
Índice La anexión de Austria