ANTERIOR
LA VICTORIA DE FRANCO
SIGUIENTE

La ofensiva franquista contra Cataluña estuvo estancada hasta que el 3 de enero de 1939 los tanques alemanes forzaron una retirada republicana en un sector del Segre. Más al sur el general Yagüe logró que sus marroquíes cruzaran el Ebro y establecieran varias cabezas de puente.

El 4 de enero los nacionales atacaban Borjas Blancas y los republicanos se dieron a la fuga. La localidad cayó el 5 de enero junto con Artesa de Segre, lo que dejó un gran sector del frente sin defensas.

La alianza entre los nacionalistas y los comunistas chinos fue un serio revés para las aspiraciones del primer ministro japonés, Fumimaro Konoe, hasta el punto de que el 5 de enero presentó su dimisión y fue sucedido por Hiranuma Kiichirō, cuyo mayor dilema fue si Japón debía reforzar su alianza con Alemania para combatir el comunismo en China o si ello sería contraproducente en caso de que estallara una guerra entre Alemania y las potencias occidentales, lo que podría llevar a que éstas apoyaran a China.

Mientras tanto los republicanos, dirigidos por el general Antonio Escobar, trataron de reducir la presión en Cataluña iniciando un ataque contra Hinojosa del Duque, en Córdoba. El 6 de enero ocuparon Fuente Obejuna, pero los franquistas los detuvieron en el camino hacia Peñarroya. El 7 de enero los republicanos tomaron Los Blázquez y Paraleda del Zaucejo. En pocos días los republicanos habían ocupado casi 500 km2 en Andalucía, y Queipo de Llano advertía de que no contaba con recursos para detener la ofensiva, pero el 8 de enero una tormenta hizo que los camiones y tanques republicanos quedaran estancados en el fango. Mientras tanto los nacionales reanudaran la ofensiva sobre Cataluña.

Las leyes soviéticas que castigaban las irregularidades en el trabajo no se estaban cumpliendo apenas. Los gerentes necesitaban mano de obra y no querían perder trabajadores, así que hacían la vista gorda ante muchas irregularidades. A finales del año anterior, el gobierno había reforzado la legislación creando unas cartillas de trabajo que contendrían el historial de cada trabajador, necesarias para conseguir comida, alojamiento, atención médica, etc. Ahora dejaba claro que llegar tarde al trabajo 20 minutos, o prolongar 20 minutos un descanso, o irse 20 minutos antes bastaba para justificar un despido obligatorio. Una avería en los medios de transporte (algo frecuente) no era excusa válida. Una enfermedad sin certificado médico tampoco, y los médicos demasiado generosos con los certificados podían ser perseguidos y encarcelados.

El 9 de enero la República Española movilizó a los reclutas de 15 y 17 años para la defensa de Cataluña, aunque carecía de material con que equiparlos.

Ese día Hungría reconoció al Estado de Manchuria, que Japón había formado al noreste de China.

El 12 de enero los nacionales tomaron Montblanch, en Tarragona.

Lord Halifax, el secretario británico de Asuntos Exteriores recibió una carta del IRA (el Ejército Republicano Irlandés) en la que conminaba al gobierno británico a abandonar Irlanda del Norte y le daba un plazo de cuatro días para dar una respuesta. En caso de que no hubiera respuesta o de que ésta fuera negativa, el IRA manifestaba su intención de "ir a la guerra".

El año anterior, un cine al borde de la bancarrota en Los Ángeles había presentado una función triple con Frankenstein, Drácula y King Kong, con los que obtuvo un gran éxito de taquilla y ello llevó a varias salas de cine estadounidenses a realizar promociones simialres que reavivaron el interés por el cine de terror. A su vez, esto llevó a la Universal a producir una secuela de Frankenstein, con "la criatura" interpretada nuevamente por Boris Karloff, y en la que Bela Lugosi tuvo también un papel relevante. El 13 de enero se estrenó La sombra de Frankenstein, que fue muy bien recibida, aunque Karloff decidió no volver a interpretar el personaje.

El 14 de enero, en su ascenso por Tarragona, las tropas de Yagüe tomaban Valls y poco después entraban en la propia ciudad de Tarragona.

El primer ministro yugoslavo, Milan Stojadinović, había logrado una serie de acuerdos comerciales con Alemania que permitían exportar el excedente agrícola y comprar productos industriales asequibles. Confiando en que la población premiaría estos resultados, había adelantado las elecciones a finales del año anterior. Sin embargo, a pesar de que el voto no fue secreto, el partido gubernamental obtuvo sólo el 54.1% de los votos, mientras que la oposición consiguió un 44.9%. Además, el 70% de los votos gubernamentales procedían de Servia, mientras que en los territorios con población croata la oposición había logrado el 80% de los votos. Los ministros croatas y eslovenos presentaron su dimisión. Cuando se inauguraron las cortes, el 15 de enero, los diputados de Maček se reunieron en Zagreb sin intención de acudir a Belgrado y amenazando entre líneas con la posibilida de una guerra civil.

Irlanda amaneció llena de carteles en los que el IRA anunciaba una declaración de guerra a Gran Bretaña, ante la ausencia de respuesta a su ultimátum.

El 16 de enero el gobierno republicano ordenó la movilización general de todos los hombres y mujeres de entre 17 y 55 años. A Barcelona estaban afluyendo miles de refugiados que huían ante el avance franquista.

El IRA hizo estallar cuatro bombas ese día, dos en Londres, otra en Coleshill y otra en Alnwick. No causaron daños personales.

A partir del 17 de enero Barcelona sufrió bombardeos diarios. La aviación nacional también empezó a operar en el frente de Andalucía, donde los republicanos habían logrado algunos éxitos en los últimos días.

Una bomba del IRA dañó unos conductos de gas en Londres. Otra en Coleshill dañó una central eléctrica, otra en Great Barr trató de derribar un poste eléctrico, aunque no lo logró, y una cuarta bomba falló en Barton-upon-Irwell.

El 18 de enero el consejo de ministros republicano acordó declarar el estado de guerra y asignó al ejército la autoridad civil en la retaguardia, pero el ejército estaba demasiado ocupado tratando de contener la ofensiva franquista como para hacerse cargo de la autoridad civil.

La policía británica arrestó a 14 sospechosos de los atentados terroristas de los días precedentes y se incautó de un arsenal de explosivos.

El 19 de enero estalló una bomba en el patio de un hotel. Sin embargo, el IRA negó estar implicado en el suceso.

Antes que permitir que miles de refugiados cruzaran la frontera francesa, el 20 de enero el gobierno francés prefirió autorizar la entrada en España de material bélico que tenía retenido. Sin embargo, esto no sirvió de nada a la república. Los reclutas y la población en general daban la guerra por perdida y no tenían ningún interés en prolongarla más.

En un poste eléctrico en Lancashire se encontró una bomba y un detonador averiado.

Viendo lo que se le venía encima, el 21 de enero el gobierno francés creó un "centro especial" para acoger refugiados en Rieucros. No obstante, de momento la frontera con España permanecía cerrada.

El 22 de enero el general Vicente Rojo informaba a Juan Negrín de que los nacionales habían roto el frente nuevamente entre Manresa y Sitges, apenas a 20 km de Barcelona, por lo que las tropas republicanas estaban retrocediendo para atrincherarse en la propia Barcelona. Como consecuencia, Negrín decretó el traslado del gobierno a Gerona, más cerca de la frontera francesa. Entre tanto los nacionales empezaban a recuperar en Andalucía el terreno que habían perdido. Ese día entraban en Peraleda del Zaucejo.

El 23 de enero, cuando se supo que el gobierno iba a abandonar Barcelona, miles de simpatizantes republicanos emprendieron una huida desordenada de la capital catalana hacia la frontera francesa, previo asalto de los almacenes de alimentos. Las carreteras se colapsaron. El ejército franquista atacaba Sabadell, Tarrasa y Badalona, y cruzaba el río Llobregat.

Dos mujeres fueron arrestadas en Manchester por posesión de explosivos.

El 24 de enero se produjo el traslado del gobierno republicano hasta Gerona.

Ese día un terremoto devastó la ciuda de Chillán, en Chile, a causa del cual murieron unas 30.000 personas.

El 25 de enero los nacionales recuperaban Fuente Obejuna. En Barcelona algunos comunistas levantaban barricadas y repartían proclamas tratando de movilizar a la población civil, pero con escaso éxito. El gobierno francés pidió que se estableciera una zona neutral en territorio español donde pudieran concentrarse los refugiados republicanos bajo supervisión internacional, pero Franco rechazó la propuesta.

El 26 de enero los nacionales entraban en una Barcelona casi desierta sin encontrar resistencia. Por el contrario, las tropas franquistas fueron bien recibidas por un amplio sector de la burguesía catalana (para la que la dictadura franquista era un mal menor frente a la dictadura del proletariado que venía a sustituir), católicos (que por fin podían profesar su religión abiertamente) y gentes de orden en general, a quienes les dabal igual si quienes llegaban a librarlos de los comunistas eran fascistas o morloks.

El 27 de enero Gran Bretaña y Francia acordaron conceder un préstamo de 8 millones de libras a Checoslovaquia, así como a hacer un donativo de 4 millones, con el propósito de salvar al país de la desestabilización tras las pérdidas territoriales que había sufrido el año anterior. Una parte del dinero se empleó en recolocar a los checos y eslovacos que habían huido de los territorios incorporados a Alemania.

Ese día se estrenó la película Jesse James, dirigida por Henry King, con Tyrone Power como protagonista y Henry Fonda como su hermano Frank James. Fue la cuarta película más taquillera del año, lo cual es mucho decir, porque fue uno de los años más fructíferos del cine estadounidense.

También fue el día del estreno de Placer de tontos, la única película en la que se ve cantar y bailar a Clark Gable y una de las pocas películas que Gable rodó para la Metro que fue un fracaso de taquilla. La coprotagonista era Norma Shearer.

Esa noche Francia abrió la frontera con España y el 28 de enero unos 15.000 refugiados cruzaron a Francia. En los días siguientes las cifras fueron mayores. Los campamentos de refugiados se multiplicaron. Eran lugares cercados por alambradas y vigilados por la gendarmería. Esa noche la localidad de La Garriga, donde se concentraban varios miles de refugiados que habían huido de Barcelona, fue bombardeada por la aviación nacional, y al amanecer del 29 de enero se produjo un nuevo bombardeo. En total hubo 13 muertos, entre ellos ocho niños. Ese día Francisco Largo Caballero cruzaba la frontera francesa, pero no tuvo que permanecer en un campo de refugiados, sino que pudo instalarse en París.

La caída de Barcelona supuso un duro golpe para los defensores de Madrid. El 30 de enero la "quinta columna" (es decir, los Franquistas que operaban clandestinamente en Madrid) entregaron al coronel Segismundo Casado las condiciones que ponía Franco para la rendición del ejército republicano. En ellas se decía:

[...] Para los jefes y oficiales que depongan voluntariamente las armas, sin ser culpables de la muerte de sus compañeros, ni responsables de otros crímenes, aparte de la gracia de la vida, la benevolencia será tanto mayor cuanto más significados y eficientes sean los servicios que en estos últimos momentos prestan a la causa de España o haya sido menor su intervención y malicia en la guerra. Los que rindan las armas evitando sacrificios estériles y no sean reos de asesinatos y otros crímenes graves podrán obtener un salvoconducto que les pongan fuera de nuestro territorio, gozando entre tanto de plena seguridad personal [...] Ni el mero servicio en el campo rojo, ni el haber militado simplemente como afiliado en campos políticos extraños al Movimiento Nacional serán motivos de responsabilidad criminal.

Mientras crecía la tensión entre Francia e Italia por las exigencias que Mussolini había planteado el año anterior, Hitler pronunció un discurso en el que prometió el apoyo militar a Italia en caso de que fuera atacada sin provocación.

El 1 de febrero las Cortes republicanas se reunieron en Figueras, y Negrin redujo los "trece puntos" que había presentado el año anterior a tres condiciones que su gobierno presentaba a las potencias europeas como condiciones de paz: la independencia de España, que el pueblo español pudiera decidir su forma de gobierno y que no hubiera represalias políticas al terminar la guerra. Los nacionales entraron en La Garriga, donde no eran muy populares a causa de los recientes bombardeos. Fueron recibidos con las calles desiertas.

El 2 de febrero el coronel Segismundo Casado se entrevistó con José Miaja y otros generales republicanos a los que planteó un proyecto de rebelión contra el gobierno de Negrín, que sería sustituido por un Consejo Nacional de Defensa, integrado por militares y por todos los partidos políticos menos el Partido Comunista de España, cuyo propósito sería negociar la paz con los nacionales, en contra de la absurda política de resistencia que seguía defendiendo Negrín. Casado señaló que el propio gobierno de Negrín había entregado la autoridad civil a los militares, y en la zona centro la máxima autoridad militar era Miaja.

John Ford había dirigido películas de casi todos los géneros, pero no había dirigido un western desde la época del cine mudo. Recientemente había concebido un gran proyecto que fue rechazado por diversas productoras de Hollywood, pues los westerns se consideraban pasados de moda y sólo se producían en serie B, sin grandes presupuestos. No ayudaba en nada que Ford considerara innegociable que el protagonista fuera su amigo John Wayne, que sólo había participado en un western de serie A, La gran jornada, hacía ya nueve años, y desde entonces sólo había protagonizado películas de bajo presupuesto. Sin embargo, finalmente llegó a un acuerdo con un productor independiente, aunque con un presupuesto apenas superior a la mitad de lo que había pretendido. El resultado fue La diligencia, que inmediatamente fue un gran éxito de taquilla y de crítica que supuso el salto a la fama para John Wayne. Hoy está considerado como un clásico del cine del Oeste.

El 3 de febrero Casado se reunió con Julián Besteiro, el mayor adversario político de Negrín dentro del PSOE, al que ofreció la presidencia de su proyectado Consejo Nacional de Defensa. Besteiro no aceptó presidir el Consejo, pero sí integrarse en él.

El 4 de febrero los nacionales tomaban Gerona mientras el gobierno republicano seguía en Figueras. Para entonces los nacionales habían contrarrestado completamente la última ofensiva republicana en Andalucía. A los republicanos les había costado unos 6.000 muertos, frente a unos 2.000 en el bando nacional.

En un discurso ante el Gran Consejo Fascista, Mussolini afirmó que Italia estaba siendo aprisionada por Gran Bretaña y Francia, y que Italia necesitaba más territorio para liberarse. Además, señaló a Grecia como un "enemigo vital de Italia y su expansión".

Dos bombas explotaron en el metro de Londres. Dos viajeros resultaron heridos. Dos comercios ardieron a causa de dispositivos incendiarios. La prensa afirmó que se habían encontrado documentos en Belfast con un plan para volar el palacio de Buckingham.

El año anterior se habían realizado celebraciones en Sudáfrica para conmemorar el centenario la gran migración que llevó a un grupo de bóers a desplazarse hacia el interior para fundar nuevas colonias libres de la dominación británica (que finalmente se integraron en la República Sudáfricana). Esto dio pie a que algunos "herederos" de aquellos bóers revivieran la aversión hacia Gran Bretaña y se declararan admiradores de la Alemania Nazi. Ahora fundaban el Ossewabranduwag, que significa algo así como el centinela del carro de bueyes, en referencia a los bóers que emigraron en carros. Su líder era un abogado llamado Johannes Van Rensburg, que unos años atrás había sido Secretario de Justicia y ello le había dado ocasión de viajar a Alemania y tratar con Hitler, y Göring, que le habían causado muy buena impresión. La organización no tardó en formar su rama paramilitar, cuyos miembros prestaban el juramento: "Si me retiro, matadme, si muero, vengadme, si avanzo, seguidme."

El 5 de febrero, el teniente coronel José Centaño de la Paz, ayudande del coronel Casado, se reveló como agente franquista y le entregó una nueva versión de las condiciones de rendición que exigía el Caudillo, aunque ahora eran más intimidatorias que en su primera redacción. Empezaban diciendo: Tenéis la guerra totalmente perdida. Es criminal toda prolongación de la resistencia. La ESPAÑA NACIONAL exige la rendición.

Manuel Azaña cruzó la frontera francesa junto con Lluís Companys y Antonio Aguirre. Negrín logró convencer a Azaña para que se alojara en la embajada española en París, con lo que técnicamente seguía en territorio español y no estaba en el exilio. Hasta ese día el gobierno francés no había permitido cruzar la frontera a soldados republicanos, pero finalmente eliminó esta restricción, con el requisito de que los soldados entregaran sus armas a la gendarmería.

En Conventry estallaron aparatos incendiarios en cuatro grandes almacenes. En Bristol apareció una nota en un depósito de petróleo en la que decía: Cuidado, estos tanques son los próximos que estallarán. La policía realizó varias detenciones y se incautó de bastante material explosivo. Varios edificios recibieron amenazas anónimas de que serían volados.

El regente yugoslavo, el príncipe Pablo, se había reunido en secreto una vez más con Maček y, como éste se negaba a dialogar con el primer ministro Stojadinović, el 6 de febrero el regente lo sustituyó por el ministro de Sanidad: Dragiša Cvetković.

El 7 de febrero se inició en Londres una Conferencia sobre el conflicto entre árabes y judíos en Palestina, pero la delegación palestina se negó a compartir habitación con la judía, así que las negociaciones se romperían un mes más tarde sin éxito alguno.

En la ciudad de Derry, en Irlanda del Norte, simpatizantes del IRA quemaron octavillas en las que se instaba a la población a alistarse en el Servicio Nacional de Voluntarios.

La isla de Menorca seguía en poder de los republicanos. Ese día un crucero británico apareció ante las costas menorquinas y organizó un encuentro entre el vicealmirante Luis González de Ubieta, el comandante militar de la isla, y Fernando Satorius, el jefe de la aviación nacional en Mallorca. Sartorius afirmó que la situación republicana era desesperada y que la guarnición de Menorca no podía esperar ninguna ayuda si los nacionales la atacaban, y dio de plazo hasta las 10 de la mañana del día siguiente para la rendición de la isla. Después se iniciaría un ataque. Sartorius intentó sin éxito consultar con Negrín o con el general Miaja. Mientras tanto, el 8 de febrero un grupo de militares partidarios de franco dirigidos por el teniente Juan Thomás, animados por la presencia británica, se apoderaron de Ciudadela, en el otro extremo de la isla, y pidieron ayuda a Sartorius. Por otra parte, González de Ubieta estaba negociando ya la rendición y algunos militares republicanos trataban de buscar medios de huir de Menorca por su cuenta.

La intervención británica se debía principalmente a la preocupación por que los italianos pudieran instalarse definitivamente en Menorca. Ese mismo día aviones italianos bombardearon Mahón, pero el gobierno de Franco, complacido con que Menorca se rindiera a los británicos y no a los italianos, aseguró que los aviones italianos no habían sido llamados ni autorizados por Franco.

Los nacionales tomaron Figueras, que durante los últimos días había estado sometida a fuertes bombardeos. Juan Negrín cruzó la frontera francesa junto con su gobierno.

El parlamento irlandés promulgó una ley por la que se castigaba con la pena de muerte a quienes cometieran actos de traición, tanto si los cometían dentro o fuera del territorio irlandés. La medida estaba encaminada a combatir al IRA, que normalmente atentaba en territorio británico. Una segunda ley aumentaba las atribuciones de la policía para realizar registros, detenciones y encarcelar sospechosos. También se consideraba sedición cualquier declaración que insinuara que el gobierno irlandés no era el gobierno legítimo de Irlanda. Éamon de Valera afirmó que el IRA no tenía derecho a considerarse el Gobierno Republicano Irlandés.

El 9 de febrero el crucero británico en el que se había negociado la rendición de Menorca abandonó la isla llevando a 452 refugiados, entre ellos González de Ubieta. Otro barco zarpó poco después con otros 75 refugiados con destino a Argel. Muchos de los soldados que habían sido enviados a reprimir la rebelión de Ciudadela habían desertado para correr a Mahón, pero no llegaron a tiempo para embarcar y no tuvieron más remedio que rendirse a los nacionales. Por la tarde llegaron tropas marroquíes desde Tarragona, y por la noche desembarcaron más tropas procedentes de Mallorca. La isla fue ocupada sin la participación de fuerzas alemanas o italianas, tal y como las autoridades franquistas habían asegurado a los británicos.

Para entonces la mayor parte brigadistas internacionales rezagados que aún permanecían en territorio español pasaron a Francia.

Dos bombas estallaron en una estación de Londres. El Museo de Historia Nacional recibió amenazas.

El año anterior el marchante Paul Rosenberg había organizado una exposición itinerante con obras de Picasso y otros artistas cuya atracción principal era el Guernica. A finales de año el cuadro fue llevado a Londres para participar en una exposición de recaudación de fondos para el Comité de Ayuda a los Refugiados Españoles. De Londres fue llevado a otras ciudades británicas y ahora Picasso dispuso emplazarla definitivamente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Ese día el gobierno de Franco promulgó la Ley de Responsabilidades Políticas, pensada para servir de fundamento a una depuración de responsabilidades al término de la guerra. En su artículo primero afirmaba:

Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas, que desde el 1 de octubre de 1934 y antes del 18 de julio de 1936, contribuyeron a crear o a agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima a España y de aquellas otras que, a partir de la segunda de dichas fechas, se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave.

El artículo segundo ilegalizaba todos los partidos políticos que habían formado parte del Frente Popular y los que habían impulsado el separatismo vasco o catalán. En suma, se trataba de legitimar las represalias contra quienes hubieran participado en la rebelión de octubre del 34 o en los actos de violencia callejera de los años siguientes y contra quienes se hubieran opuesto al alzamiento del 36. Aunque algunos de los delitos señalados eran ya delitos en el momento en que fueron cometidos, muchos otros no lo eran, con lo que el principio jurídico de no retroactividad no quedaba muy bien parado.

El 10 de febrero las tropas franquistas ya controlaban toda Cataluña. Unos 400.000 refugiados habían pasado a Francia, lo que incluía a unos 220.000 soldados, 60.000 varones no combatientes, 10.000 heridos y 17.000 mujeres y niños. En estas condiciones la República no tenía ninguna posibilidad de éxito, pero eso no entraba en la cabeza de Juan Negrín, que ese mismo día voló de Toulouse hasta Alicante acompañado por algunos de sus ministros, que no se atrevieron a negarse a acompañarlo. El que sí se negó a regresar a España fue Manuel Azaña, pese a que Negrín le insistió a ello. Azaña le dijo abiertamente que consideraba la guerra perdida. Desde Alicante, Negrín se dirigió a Valencia, donde se entrevistó con el general Miaja.

Ese día murió el papa Pío XI.

Mickey Rooney protagonizó Las aventuras de Huckleberry Finn, aunque la crítica consideró mediocre la adaptación de la novela de Twain.

Otto Hahn y Fritz Strassmann habían publicado a principios de año sus resultados sobre la obtención de bario a partir de uranio, y el 11 de febrero Lise Meitner publicaba un artículo en la revista Nature en el que interpretaba dicho experimento como que se había producido una fisión de los núcleos de uranio en núcleos de bario y de kriptón. Fue su sobrino, Otto Frisch, quien acuñó el término fisión nuclear. Ambos observaron que el proceso conllevaba una pérdida de masa que se traducía en una emisión considerable de energía, en virtud de la conocida fórmula de Einstein E = mc2. Unas semanas antes, Niels Bohr había informado de esta teoría en un congreso de física teórica celebrado en Washington.

El 12 de febrero Juan Negrín se trasladó a Madrid y llamó a su presencia al coronel Casado para que le informara de la situación militar en la que volvía a ser la capital republicana de España. Casado le explicó que sería imposible resistir el previsible ataque que Franco no tardaría en lanzar sobre Madrid a lo que, según testimonio del propio Casado, Negrín le respondió —siguiendo su manual del buen fanático—: "Estoy de acuerdo con su criterio, pero yo no puedo renunciar a la consigna de resistir".  Ese mismo día Negrín recibió desde París un telegrama del general Vicente Rojo, que renunciaba a su cargo como Jefe del Estado Mayor, a la vez que le reprochaba que continuara con su política de resistencia. Negrín consultó de nuevo su manual y no tuvo otra ocurrencia que ordenar a Rojo que regresara inmediatamente a España, orden que el militar se negó a cumplir.

Mientras tanto, los nacionales habian vuelto la vista de nuevo hacia Valencia, y el pueblo cercano de Játiva sufrió un duro bombardeo en el que perdieron la vida 129 personas y más de 200 resultaron heridas, muchas víctimas eran militares, pues el objetivo principal del bombardeo fue la estación de ferrocarril, en la que estaba entrando un tren militar en ese momento.

El 13 de febrero la Cámara de los Comunes debatió sobre el papel que había desempeñado la flota británica en la conquista de Menorca por los nacionales españoles. La oposición laborista acusó al gobierno de Neville Chamberlain de haber decantado a Gran Bretaña en favor del bando franquista, si bien los informes sobre la evacuación de refugiados calmaron las protestas.

El primer ministro húngaro, Béla Imrédy, había tratado en vano de oponerse a la influencia alemana en su país, y al constatar que todo esfuerzo en esa línea era inútil, se había pasado al extremo opuesto, congraciándose con Alemania y con la extrema derecha húngara, haciendo gala de un discurso profascista y antisemita. Pero esto disgustó a una parte de quienes le habían dado su apoyo anteriormente, que decidieron atacarlo con sus propias armas y presntaron pruebas al regente Miklós Horty de que Imrédy era bisnieto de un judío. Al destaparse semejante crimen, no tuvo más remedio que dimitir. Fue sucedido por Pál Teleki.

Antoine de Saint Exupéry publicó su novela autobiográfica Tierra de hombres, en la que relata un accidente de aviación en el Sahara en el que estuvo a punto de morir de sed. La obra obtuvo el Gran premio de novela de la Academia francesa.

Jean-Paul Sartre publicó una colección de novelas cortas titulada El muro.

Graham Greene publicó una novela de viajes titualda Los caminos sin ley y otra de intriga, titulada El agente confidencial.

Henry Miller publicó en Francia Trópico de Capricornio, que fue prohibida en los Estados Unidos por obscena, y tuvo que ser introducida de contrabando en el país.

John Dos Passos publicó Aventuras de un joven.

William Faulkner publicó Las palmeras salvajes, una novela compuesa por dos historias entrelazadas.

Ese año apareció El sueño eterno, la primera novela del escritor estadounidense Raymond Chandler. Está protagonizada y narrada por el detective Philip Marlowe, pero no es una novela de detectives, sino una novela negra especialmente cruda. Está considerada una de las mejores novelas del género.

H. G. Wells publicó El gran dictador, una novela cuyo protagonista es una mezcla de Stalin, Mussolini y Hitler, en la que se analiza la psicología de tales monstruos y de las ideologías que los sustentan.

El 15 de febrero el coronel Casado recibió un plan de capitulación de manos de la quinta columna franquista. Casado aseguró que "todo estaba dispuesto para el asalto a los reductos comunistas al grito de ¡Viva España y muera Rusia!" Poco después Casado recibió una orden de Negrín para que acudiera al día siguiente a una reunión de los altos mandos militares.

El 16 de febrero Negrín se reunió con diversos oficiales en la base de Los Llanos (Albacete). Entre los asistentes estaban el general Miaja, el coronel Casado, el general Escobar y el almirante Miguel Buiza, el Jefe de la Flota Republicana. Todos los presentes confirmaron lo que Casado le había comunicado unos días antes: que no había posibilidades de resistir un ataque por parte de los nacionales. El almirante Buiza le advirtió incluso del peligro de que toda la flota republicana desertara si no se ponía fin a la política de resistencia. Negrín, sin embargo, insistió en que no se daban las condiciones para la negociación porque el general Franco sólo aceptaba la rendición incondicional, por lo que la única salida continuaba siendo la resistencia. Al parecer, la idea de que Franco no aceptaba negociar porque no lo necesitaba no le entraba en la cabeza.

El 17 de febrero se estrenó Gunga Din, ambientada en la India y basada en un poema de Rudyard Kipling. Dirigida por George Stevens, estaba protagonizada por Cary Grant y Douglas Fairbanks Jr. Es uno de los clásicos del cine de aventuras.

El 18 de febrero Negrín escribió a Azaña una larga carta en la que lo conminaba a regresar a España. Azaña se mordió la lengua y no le respondió. Mientras tanto, el senador francés Léon Bérard se reunía en Burgos con Francisco Gómez-Jordana para tantear la posibilidad de que Francia estableciera relaciones diplomáticas oficiales con el gobierno franquista a cambio de garantías de que España no se uniría ni apoyaría al Eje Roma-Berlín en caso de un conflicto en Europa. En una reunión previa Gómez-Jordana, ya había indicado que el reconocimiento diplomático tenía que ir acompañado de un reconocimiento oficial del gobierno franquista como gobierno legítimo de España, entendiendo que esto a su vez deslegitimaba al gobierno republicano. Ahora añadía además la exigencia de que Francia entregara a España todos los bienes que la República había trasladado a aquel país (oro y divisas del Banco de España, colecciones artísticas del Museo del Prado, así como armamento adquirido por la República), así como la entrega de todos los buques o aviones republicanos que llegaran a territorios bajo control francés. Francia trató de que Gómez-Jordana aceptara que la manutención de los refugiados españoles se costeara con el dinero que la República tenía depositado en Francia, pero éste se negó rotundamente. Bérard sólo logró que Gómez-Jordana aceptara una declaración por la que ambos gobiernos debían obligarse a impedir las actividades de grupos armados que perturben la seguridad del país vecino. Francia entendía que esto excluía la presencia de bases alemanas o italianas en territorio español, pero los franquistas nunca pusieron nada concreto por escrito a este respecto.

El dictador peruano Óscar Raimundo Benavides se las había arreglado para anular las últimas elecciones tras las que debía haber dejado el poder. Raúl Haya de la Torre, el líder del APRA, partido ilegalizado, recurrió a una curiosa estrategia para derrocar a Benavides. Su ministro de gobernación y hombre de confianza, el general Antonio Rodríguez Ramírez, creía en la astrología y en el espiritismo, y Haya de la Torre se las arregló para infiltrar un médium en las sesiones de espiritismo a las que acudía que lo convenció de que el espíritu de Luis Miguel Sánchez Cerro, el predecesor de Benavides, que fue asesinado seis años atrás, le hablaba desde el otro mundo para encargarle la noble misión de acabar con la dictadura de Benavides y devolver la democracia al país. También se cuidó de advertirle que para ello necesitaría la colaboración del APRA. Finalmente, el 19 de febrero, aprovechando que era domingo de carnaval y que Benavides había salido de excursión, su ministro de gobierno y hombre de confianza, Antonio Rodríguez Ramírez, dirigió un golpe de Estado y ocupó el palacio de gobierno sin oposición. Inmediatamente se proclamó jefe interino de la república, anunció una amnistía general y la convocatoria de una asamblea constituyente. Sin embargo, el mayor Luis Rizo Patrón, jefe de la Guardia de Asalto, se presentó en palacio, exigió la rendición de Rodríguez, y cuando éste se acercó hacia él lanzó una ráfaga de ametralladora que acabó con su vida y con la de dos de sus acompañantes. Poco después Benavides regresaba precipitadamente a Lima y retomaba el poder.

En El Salvador, Maximiliano Hernández Martínez logró que un parlamento bajo su control lo ratificara en el cargo por otra legislatura sin necesidad del molesto trámite de pasar por unas elecciones. Lo mismo hizo Tiburcio Carías Andino en Honduras.

El 21 de febrero el ministro de Estado republicano envió un telegrama desde París a Juan Negrín, firmado también por el embajador español, en el que advertían de que Gran Bretaña y Francia estaban planteándose entablar relaciones diplomáticas con el gobierno de Franco, y que para evitarlo era imprescindible que, como mínimo, el presidente Azaña regresara a España.

El 22 de febrero Jozef Tiso, con motivo de la presentación en la Asamblea Eslovaca del nuevo gobierno, propuso la creación de un Estado Eslovaco independiente. Unos días antes Tiso se había entrevistado con Hitler.

Ese día murió en la cárcel el comandante Aleksandr Yegórov, uno de los generales que habían formado parte del jurado que había condenado a Mijaíl Tujachevski (o así constaba en los papeles, aunque hay quien duda de que hubiera habído juicio alguno). Cuatro años antes se había crado el rango de Mariscal de la Unión Soviética y Yegórov había sido uno de los cinco designados, pero dos años después había sido degradado a comandante y arrestado al año siguiente.

Antonio Machado había salido de Barcelona poco antes de la entrada de los nacionales. Tras una accidentada huida a Francia, murió en el pueblo de Colliure.

El 23 de febrero fue fusilado Israel Pliner, el que estuviera por unos meses al frente de la GULAG.

El Parlamento Británico debatió sobre los disturbios en Palestina, y el Secretario de Estado para las Colonias anunció la intención del gobierno de disolver el mandato británico sobre Palestina que había sido establecido a raíz del Tratado de Versalles y organizar en su lugar un Estado independiente que respetara los derechos tanto de judíos como de árabes. En general, la población árabe recibió con entusiasmo el proyecto, entusiasmo que se tradujo en una serie de disturbios contra los judíos.

Ese día tuvo lugar la ceremonia de entrega de los que por primera vez fueron llamados oficialmente Óscars. Los óscar a la mejor película y al mejor director fueron para Vive como quieras, de Frank Capra. El mejor actor fue Spencer Tracy por La ciudad de los muchachos, y la mejor actriz Bette Davis, por Jezebel. Por primera vez, entre los nominados al óscar a la mejor película había figurado una película extranjera, La gran ilusión, del director francés Jean Renoir (hijo del pintor).

El 24 de febrero Juan Negrín abandonó Madrid para instalar su gobierno en una finca cercana a la localidad alicantina de Elda, cuyo nombre en clave era Posición de Yuste (en alusión al retiro de Carlos I al monastario de Yuste). La dirección del Partido Comunista de España se instaló también en las proximidades de la Posición de Yuste. El motivo de este traslado era difícil de entenderse, pues alejaba a Negrín de los mandos militares, y fue achacado a una forma de asegurarse la huida en caso de necesidad.

Hungría firmó el Pacto Antikomitern.

El 25 de febrero, ante las presiones cada vez mayores, Manuel Azaña contestó a los requerimientos de Negrín reafirmándose en su negativa a regresar a España. Respecto del hecho de que Gran Bretaña y Francia se disponían a entablar relaciones diplomáticas con el gobierno franquista, le explicó que ello no se debía a que él estuviera en Francia, sino a que "hemos perdido la guerra", palabras que Negrín debió de tomar por algo así como una cita de Confucio en versión original.

El 26 de febrero Azaña abandonó la embajada española en París para trasladarse a una casa que su cuñado tenía en Collonges-sous-Salève.

El 27 de febrero se hizo público el Acuerdo Bérard-Jordana, por el que el gobierno francés reconocía a Franco como gobernante de España. El mismo día Gran Bretaña hacía el mismo reconocimiento. El gobierno británico ni siquiera se había molestado en tratar de obtener contrapartidas. Daba por hecho que Franco iba a necesitar la ayuda de las potencias occidentales para reconstruir la economía española, por lo que no era necesario presionarlo de momento a que se desvinculara de Alemania e Italia, cosa que le iba a resultar difícil mientras España siguiera en guerra.

El gobierno eslovaco pidió al gobierno central checoslovaco que retirara los soldados checos del territorio eslovaco y que permitiera al Estado autónomo eslovaco nombrar embajadores y cónsules.

Ese día el Irgún respondió a los disturbios que habían protagonizado los árabes en los días precedentes. Una bomba en un mercado árabe en Haifa mató a 24 árabes, otra en Jerusalén a 4 más, y en otros atentados murieron otros 5 árabes más. Jabotinsky escribió una carta a David Ratziel, el jefe del Irgún, en la que le decía: Vuestra respuesta a las manifestaciones de victoria de los enemigos del Estado Judío ha producido un efecto enorme y positivo.

El 28 de febrero Azaña renunciaba a su cargo de Presidente de la República Española. En su carta decía que "En condiciones tales, me es imposible conservar ni siguiera nominalmente mi cargo al que no renuncié el mismo día que salí de España porque esperaba ver aprovechado este lapso de tiempo en bien de la paz." (dando a entender que Negrín podría haber aprovechado ese lapso para negociar la paz y no lo había hecho). Según la constitución republicana, Azaña debía ser sustituido interinamente por el presidente de las Cortes, Diego Martínez Barrio, que también estaba en Francia.

Ese día zarpaba del puerto de El Havre el Vita, un barco en el que Juan Negrín había dispuesto que se embarcaran joyas, metales preciosos y objetos de valor que habían sido incautados por el gobierno republicano durante la guerra, con instrucciones de trasladarlos a México.

El 1 de marzo el parlamento eslovaco debatió sobre la posibilidad de proclamar la independencia de Eslovaquia, si bien las dos opciones tuvieron sus defensores y no se llegó a ningún acuerdo.

El 2 de marzo Edouard Daladier designó al mariscal Philippe Pétain como embajador francés ante el gobierno franquista.

Tras dos días de cónclave resultó elegido papa el cardenal Eugenio Pacelli, que adoptó el nombre de Pío XII en honor a su antecesor. Antes de su coronación firmó ante notario su renuncia en caso de que fuera apresado por los nazis, para evitar que sucediera algo similara a cuando Napoleón apresó a Pío VII.

Dos bombas estallaron en respectivos acueductos, uno en Londres y otro en Wednesbury. No causaron daños graves.

Negrín llamó a la "posición de Yuste" al coronel Casado y al general Manuel Matallana, a los que comunicó que iban a ser relevados de sus cargos para ser sustituidos por militares comunistas.  Tras la entrevista, ambos marcharon inmediatamente a Valencia para entrevistarse con Miaja y elaborar un plan de acción, mientras el almirante Buiza convocaba en Cartagena a varios subalternos para informarles de la próxima constitución del Consejo Nacional de Defensa. Negrín tenía indicios de la conspiración contra él y ese mismo día nombró al comunista Francisco Galán nuevo jefe de la base naval de Cartagena. El 3 de marzo el ministro de Gobernación, Paulino Gómez, fue a Cartagena para informar del nombramiento en persona y convencer a los marinos de que la resistencia todavía era posible y de que Franco era una ilusión óptica, pero tuvo que volverse a "la posición" antes de lo previsto dada la hostilidad con la que fue recibido.

Un empleado ferroviario impidió que miembros del IRA volaran un puente durante la noche.

En París se había reunido la Diputación Permanente de las Cortes españolas para confirmar a Martínez Barrio como nuevo Presidente de la República. Antes de aceptar el cargo, Martínez Barrio envió un radiograma a Negrín en el que le pedía la confirmación de que el gobierno republicano aceptaría la política de la Diputación Permantente, partidaria de negociar la paz lo más rápidamente posible. Negrín respondió con un "sí, pero no" (es decir, "sí, siempre y cuando Franco se comprometa a no tomar represalias contra los vencidos"), pero el mensaje no llegó nunca a su destino, probablemente interceptado por personal leal a Casado. El resultado fue que Martínez Barrio, que se había mostrado dispuesto incluso a regresar a España acompañado del general Rojo, no llegó a aceptar la presidencia y el viaje no tuvo lugar.

Mientras tanto el coronel Casado informaba de sus intenciones al general Ignacio Hidalgo de Cisneros, a pesar de que era comunista. Le aseguró que podía conseguir de Franco mejores condiciones que Negrín, e incluso confiaba en que los nacionales respetarían la graduación. Hidalgo de Cisneros informó inmediatamente a Negrín de la conjuración y éste adoptó una medida infalible para contener una sublevación: el 4 de marzo envió un avión a Madrid para que recogiera a Casado y lo llevara a su presencia. Para su consternación, Casado se negó a tomar el avión. Ante esta posibilidad, el presidente del Consejo de Ministros había trazado un plan B: telefoneó a Casado y le ordenó tomar el avión, pero algo debió de fallar, porque la medida no tuvo el efecto previsto.

Por otra parte, Negrín había enviado a Francisco Galán a Cartagena acompañado de una brigada comunista que le asistiera en caso de que tuviera dificultades para tomar el mando. Sin embargo, Galán consideró oportuno ordenar a la brigada que permaneciera en el pueblo de Los Dolores, a las afueras de Cartagena, a la espera de instrucciones, y el resultado fue que cuando se personó en la base fue arrestado por un grupo de militares profranquistas que, bajo la dirección del capitán de navío Fernando Oliva, inició una rebelión esa misma noche. Inmediatamente la base se declaró "a las órdenes del generalísimo". Cuando el gobieno de Burgos supo que la rebelión era profranquista, ya el 5 de marzo, envió a la aviación que bombardeó a la flota republicana de Cartagena. Mientras tanto, los sublevados amenazaron a la flota republicana con cañonearla con las baterías costeras si no salía del puerto en un plazo de unas horas. El almirante Buiza se reunió con otros oficiales, entre ellos Francisco Galán, y acordaron abandonar la base con unos 700 refugiados, entre civiles y militares. Por la tarde las tropas comunistas entraron en Cartagena y acorralaron a los franquistas en unos pocos reductos.

Ese día Negrín volvió a emplear su técnica revolucionaria de llamar a su presencia a los generales Miaja y Matallana, pero de nuevo algo debió de torcerse, porque Miaja se las arregló para negarse a acudir. Matallana fue arrestado, pero fue liberado poco después. Por la tarde Segismundo Casado puso en marcha su golpe de Estado en Madrid. En colaboración con el sector antinegrinista del partido socialista y con los anarquistas, sus partidarios ocuparon los puestos estratégicos de la ciudad y arrestaron a varios comunistas. Inmediatamente se constituyó el Consejo Nacional de Defensa, presidido por el general José Miaja y que contaba con otros ocho consejeros, entre ellos el propio Casado como consejero de Defensa, Julián Besteiro como consejero de Estado y el también socialista Wenceslao Carrillo (el padre del comunista Santiago Carrillo) como consejero de Gobernación. Los restantes eran republicanos y sindicalistas (socialistas y anarquistas). A medianoche Casado y Besteiro se dirigieron por radio a la "España antifascista" para justificar el golpe contra el gobierno de Negrín, al que presentaron como ilegítimo desde la renuncia de Azaña. Luego Casado telefoneó a Matallana, que estaba cenando con Juan Negrín y el general Antonio Cordón, y le comunicó el éxito del golpe de Estado. Matallana informó a Negrín y éste empleó una vez más su arma secreta: se puso al teléfono y le dijo a Casado: ¡Queda usted destituido!,  pero Casado supo muy bien cómo esquivar el golpe y le contestó: Mire usted, Negrín, eso ya no importa. Ustedes ya no son gobierno, ni tienen fuerza ni prestigio para sostenerse y menos para detenernos... La suerte está echada y ya no retrocedo. Negrín encargó entonces al general Cordón que se pusiera en contacto con los principales oficiales del ejército, y se encontró con que sólo se declararon leales: el general Escobar, en extremadura, y otro más. Entonces trató de ganar tiempo ofreciéndose a traspasar ordenadamente el poder a Casado, pero este no aceptó, pues consideraba que Negrín no tenía ninguna legitimidad para traspasar nada. El 6 de marzo, después de esperar respuesta en vano a una última propuesta de entendimiento, Negrín y su gobierno volaron hacia Francia.

Mientras tanto los comunistas se reunían en Madrid y encargaban a Guillermo Ascanio la dirección de las operaciones contra los casadistas. Comunistas y casadistas se enfrentaron en las calles madrileñas y las tropas de Ascanio llegaron a entrar en el cuartel general de los golpistas, donde apresaron a tres coroneles ayudantes de Casado y los ejecutaron inmediatamente al más puro estilo comunista. Sin embargo, no encontraron a Casado. Al recibir la noticia de que las tropas de Alicante se habían unido a Casado y se dirigían a la sede del Partido Comunista de España, los dirigentes comunistas huyeron en avión a Francia y a Argelia. Los pocos que se quedaron con la misión de organizar un partido comunista clandestino fueron arrestados y trasladados a Albacete.

El primer ministro mongol, Anandyn Amar, gozó de una gran popularidad hasta que Stalin ordenó lanzar una campaña de desprestigio contra él, que culminó cuando fue acusado ante el Comité Central de haber apoyado a quienes confabulaban contra el gobierno, de haberse opuesto a que fueran arrestados y de haber descuidado la defensa de las fronteras. En cuanto Choibalsan respaldó las acusaciones todo el Comité Central se puso en contra de Amar. Éste se levantó y dijo:

Aunque creo en la religión, en lo que creo incluso más firmemente es en que Mongolia debería ponerse en pie con firmeza para convertirse en un país independiente. Amo a mi país. Lo he demostrado con mi trabajo. He estado entre los primeros en dedicarme a la causa del desarrollo de mi país, y se me rompe el corazón al verme llamado traidor y sujeto a castigo.

Ese día, durante una visita a Francia, murió de una neumonía el patriarca Miron Cristea, que había sido nombrado primer ministro de Rumanía (tenía 70 años). El rey Carlos II nombró en su lugar a Armand Călinescu, que había participado como ministro en varios gobiernos anteriores y era miembro fundador del partido único, el Frente de Renacimiento Nacional. Durante su etapa como ministro de Interior la policía había actuado enérgicamente contra la Guardia de Hierro, con detenciones masivas, torturas y asesinatos. Se le atribuye la organización del asesinato de Codreanu siguéndo las órdenes del rey. Carlos II se estaba esforzando por mantener su país fuera de la esfera de influencia alemana al amparo de Gran Bretaña (Alemania estaba interesada principalmente en el petróleo rumano) y Călinescu tenía un carácter fuerte capaz de mantener a raya a la Guardia de Hierro, pronazi.

Una flota franquista había llegado a Cartagena con la intención de desembarcar, pero se encontró con que una de las baterías costeras le disparaba mientras otra disparaba contra la primera. En efecto, los comunistas estaban ganando terreno a los sublevados, 66 de los cuales terminaron huyendo en un submarino. Otros hacían llamamientos desesperados por radio pidiendo ayuda a los franquistas. La flota franquista permaneció a la expectativa y, al comprobar que los comunistas se hacían con el control de la base naval, el 7 de marzo se retiró. La única excepción fue el Castillo de Olite, un barco mercante que transportaba tropas franquistas embarcadas en Castellón con instrucciones de desembarcar en Cartagena. Una avería en la radio le impidió enterarse de que la ciudad había terminado en manos de los republicanos, cosa que descubrió en el último momento al ver ondear banderas republicanas en varios edificios, pero era demasiado tarde. Las baterías costeras abrieron fuego y uno de los disparos impactó en la santabárbara del buque. La explosión provocó su hundimiento. De los 2112 hombres que viajaban a bordo, murieron 1476, otros 342 resultaron heridos y 294 fueron hechos prisioneros.

El día anterior el almirante Buiza había recibido órdenes del gobierno de Negrín de volver a la base a colaborar con las tropas que combatían a los nacionales sublevados. Al parecer su primera intención fue obedecer la orden, pero se dejó convencer por los partidarios de la deserción y, ahora que la flota podía volver tranquilamente a Cartagena, prefirió llevarla a Túnez, donde las autoridades francesas, en cumplimiento del acuerdo Bérard-Jordana, la requisaron y la entregaron al gobierno nacional.

Los comunistas madrileños recibieron un considerable respaldo con la adhesión del coronel Luis Barceló, que se autonombró jefe del Ejército del Centro (el cargo que detentaba Casado) y atacó Madrid. Las luchas entre casadistas y comunistas se habían convertido ya en una pequeña guerra civil. Fuera de la ciudad el ejército republicano se puso mayoritariamente del lado de Casado. La principal excepción fue Ciudad Real, donde los comunistas fueron finalmente derrotados por las tropas del general Escobar, que tras unos días de vacilación se había unido a los casadistas.

Alemania estaba presionando a los nacionalistas eslovacos a declarar la independencia. Éstos empezaron a movilizar milicias fascistas. Entre los principales activistas estaba Vojtech Tuka, que había salido recientemente de prisión, tras haber estado diez años encarcelado acusado de espionaje y traición.

Ese día fue fusilado Matvei Berman, el precedesor de Pliner al frente de la GULAG.

En un juicio de un día, Anandyn Amar fue declarado culpable de cualquier cosa y depuesto como primer ministro. El cargo pasó finalmente a Khorloogiin Choibalsan, que era también ministro de Asuntos Internos, Ministro de la Guerra y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. De este modo, su autoridad no tenía ya discusión posible, y Mongolia quedó definitivamente bajo el control soviético. Amar y 28 de sus colaboradores más cercanos fueron encarcelados. Para entonces las purgas comunistas habían asesinado a unos 670.000 mongoles, alrededor del 65% de la población. Más de 2.000 templos fueron arrasados y más de 71 toneladas de estatuas de metal fueron enviadas a la Unión Soviética.

El 8 de marzo los comunistas dominaban casi toda la ciudad de Madrid, y al anochecer diversas unidades avanzaban hacia el ministerio de Hacienda, en cuyos sótanos se encontraba el coronel Casado. Sin embargo, la situación cambió en la madrugada del 9 de marzo, en parte por la llegada de tropas anarquistas del frente de Guadalajara, en parte porque los comunistas se desanimaron al enterarse de que en el resto de España el golpe había triunfado, que las autoridades comunistas habían abandonado el país y que las instrucciones que habían dejado eran las de abandonar la lucha y preparar el paso a la clandestinidad. Además las tropas franquistas que rodeaban la ciudad permitieron movierse libremente a las tropas casadistas y, en cambio, atacaron las zonas defendidas por comunistas, por lo que buena parte de sus efectivos tuvieron que dejar de combatir a los casadistas para combatir a los franquistas. Esto permitió a Casado organizar una contraofensiva.

Ante el aumento de disturbios por parte de los independentistas, un ejército checo entró en Eslovaquia y destituyó al presidente Tiso.

El 10 de marzo se estrenó Sueño de hadas, la primera película en technicolor protagonizada por Shirley Temple. Tuvo un gran éxito, al igual que Susana, pero el hecho de que Temple rodara sólo dos películas ese año en lugar de tres o cuatro, como era habitual, hizo que pasara de ser la actriz más taquillera del año a ocupar la quinta posición.

El 11 de marzo fuerzas anarquistas obligaron a los anarquistas a retirarse de las posiciones que habían ocupado en Madrid. Sólo quedaron unos pocos reductos de combatientes atrincherados.

El 12 de marzo el Consejo Nacional de Defensa condenó a muerte al coronel Barceló por el asesinato de los tres ayudantes de Casado a manos de los comunistas (en los que probablemente el acusado no había tenido nada que ver. Por otra parte, dictó medidas para eliminar la "influencia comunista" en el ejército: abolió los comisarios políticos, suprimió la estrella roja en el uniforme militar y el puño cerrado como saludo militar, etc. Al anochecer los casadistas eran definitivamente dueños de Madrid, y Casado llegó a un acuerdo con los comunistas en los que se ponía fin a la lucha a cambio de que no hubiera represalias y se intercambiaran prisioneros. Sin embargo, la condena a muerte de Barceló no fue anulada.

La noche del 13 de marzo Jozef Tiso se reunió con Hitler y otros políticos y militares alemanes. Hitler dejó claro que Eslovaquia debía proclamar inmediatamente su independencia para ponerse bajo la protección de Alemania. En caso contrario, corría el riesgo de ser absorbida por Hungría. El ministro de asuntos exteriores Joachim von Ribbentrop, informó de que Hungría estaba concentrando fuerzas en la frontera eslovaca. En realidad no era así. Hungría conocía las intenciones de Alemania y no pensaba cuestionarlas. Donde concentraba tropas era en la frontera con Rutenia, la región de Checoslovaquia al este de Eslovaquia, que recientemente había quedado en manos de nacionalistas ucranianos y por ello había sido rebautizada como Ucrania Carpática.

El 14 de marzo se reunió el parlamento eslovaco y, ante los informes de Tiso sobre su reunión con Hitler, aunque con ciertas dudas iniciales, se terminó aprobando la proclamación de independencia, con Tiso como presidente. Pasada la medianoche, ya el 15 de marzo, Tiso envió un telegrama a Berlín pidiendo la protección alemana (un telegrama que había sido redactado en Berlín dos días antes). Hitler había convocado en Berlín al presidente checoslovaco Emil Hácha. Después de tenerlo esperando durante horas mientras él veía una película, lo recibió a la 1:30 y le informó de que mientras hablaban el ejército alemán estaba preparándose para invadir Checoslovaquia. Tras la anexión de los Sudetes, todas las defensas checoslovacas estaban en poder de Alemania, por lo que no había resistencia posible. Hácha tenía que elegir entre colaborar con Alemania, en cuyo caso Checoslovaquia mantendría un cierto grado de independencia y autonomía bajo tutela alemana, o bien oponer resistencia, en cuyo caso Alemania emplearía todos sus medios contra ella. Sobre las cuatro de la mañana Göring amenazó a Hácha con bombardear Praga, y el efecto fue que el primer ministro sufrió un ataque al corazón y tuvo que ser medicado. Después telefoneó a Praga y dio órdenes para que no se opusiera resistencia a la invasión alemana. Sobre las cinco de la mañana Hitler declaró que la inestabilidad de Checoslovaquia era una amenaza para la seguridad alemana, por lo que ordenó invadir Bohemia y Moravia y, de acuerdo con lo acordado, la wehrmacht no encontró oposición.

Para sorpresa de los eslovacos (que pensaban que necesitarían la ayuda alemana para protegerse de Hungría) el gobierno húngaro reconoció ese mismo día la independencia de Eslovaquia. Inmediatamente la Ucrania Carpática se autoproclamó como la República de Cárpato-Ucrania, con el reverendo Avgustin Voloshin como presidente. Los cárpato-ucranianos se tomaron la molestia de promulgar una constitución, elegir una bandera, un escudo nacional y un himno, pero todo esto no valió más que unas horas, porque ese mismo día la nueva república fue invadida por Hungría con el beneplácito alemán.

Ese día fue fusilado el coronel Barceló.

También fue el día en que se casaron Mohammad Reza Pahlaví, el heredero del sah de Irán, y la princesa Fawcia de Egipto, hermana del rey Faruq.

El 16 de marzo llegó a España el mariscal Pétain como embajador de Francia y se instaló en San Sebastián.

Ese día una discusión en la Asamblea Nacional francesa llegó a tales extremos que la sesión tuvo que ser suspendida. El motivo fue la denuncia de la brutalidad que el comunista André Marty (el Carnicero de Albacete) había exhibido durante la guerra civil española. Marty no tardó en instalarse en Moscú.

Hitler se trasladó a Praga y allí proclamó el Protectorado de Bohemia y Moravia. El presidente Hácha fue mantenido como máxima autoridad, aunque ahora no era más que un títere de Hitler. Para lo que era habitual en la Alemania nazi, la intervención fue moderada. No obstante, Hácha tuvo que firmar las leyes antisemitas que ya estaban en vigor en Alemania.

Mientras las tropas húngaras seguían avanzando por la Ucrania Carpática, el gobierno húngaro proclamó la anexión del territorio. El 17 de marzo las últimas tropas checoslovacas abandonaron la región y el presidente Voloshin huyó a Rumanía. Ese mismo día Hungría completó la ocupación al llegar hasta la frontera polaca. Los milicianos que se habían opuesto a la invasión y que no lograron huir fueron ejecutados. Algunos eran atados con alambre de púas en grupos de cuatro y arrojados al río Tisza.

Aunque Hungría había reconocido la independencia de Eslovaquia, al mismo tiempo que invadía la Ucrania Carpática (que ahora volvía a ser Rutenia), había penetrado en la región de Eslovaquia al norte de Uzhhorod. Los eslovacos lograron repeler el ataque, aunque afirmaron haber sufrido 13 muertes. Eslovaquia apeló a la protección alemana de la que supuestamente se había hecho acreedora, pero el ministro de Asuntos Exteriores húngaro comunicó al gobierno alemán que Hungría estaba dispuesta a negociar con Eslovaquia la frontera en el punto disputado y, tras aportar "pruebas" de que la frontera vigente era "incorrecta", el 18 de marzo, los dirigentes eslovacos, mientras firmaban en Viena el Tratado de Protección con Alemania, tuvieron que aceptar que la frontera con Hungría se desplazara unos 10 km más al norte en la zona disputada.

En Hungría el ilegalizado Partido de la Voluntad Nacional estaba ganando cada vez más partidarios, y se había reorganizado con el nombre de Partido de la Cruz Flechada (ultranacionalista y afín al nazismo), pero su líder, Ferenc Szálasi, seguía en la cárcel. Un día, un grupo de sus seguidores interrumpió una ópera cantando "Justicia para Szálasi" para que les oyera el regente Horthy. Se produjo entonces una pelea y el embajador estadounidense se dirigió a donde estaba el regente, y se encontró con dos o tres hombres derribados en el suelo mientras Horthy sujetaba por la garganta a otro al tiempo que lo abofeteaba y le decía "¿Así que traicionarías a tu patria?". Aunque tenía ya casi 72 años, no había necesitado ayuda para enfrentarse a quienes habían tratado de intimidarlo.

El año anterior Hungría había aprobado una ley que restringía a un 20% el porcentaje de judíos que podían ejercer cada profesión, y ahora lo reducía al 5%. Unos 250.000 judíos húngaros perdieron su trabajo por estas leyes.

El desmembramiento de Checoslovaquia convenció definitivamente a Neville Chamberlain de que la política de apaciguamiento seguida hasta entonces con Alemania había sido un fracaso, y emepezó a preparar al ejército británico para una eventual guerra. Francia hizo lo mismo. Por su parte, Hitler se apropió de armamento suficiente en Checoslovaquia como para armar a la mitad del ejército alemán de la época.

Julián Besteiro se dirigió por radio a los madrileños y, entre otras cosas, les leyó el comunicado que el Consejo Nacional de Defensa acababa de enviar al "gobierno nacionalista", que así era como los casadistas llamaban al gobierno de Franco:

Ha llegado el momento de que este Consejo Nacional de Defensa se dedique por completo a su misión fundamental y, en consecuencia, se dirige a ese Gobierno para hacerle presente que estamos dispuestos a llevar a efecto negociaciones que nos aseguren una paz honrosa y que al mismo tiempo puedan evitar estériles efusiones de sangre. Esperamos su decisión.

El 19 de marzo llegó la respuesta de Franco, en la que decía que no estaba dispuesto a que acudieran a Burgos los mandos superiores enemigos (no estaba dispuesto a tratarlos de igual a igual) e insistía en que sólo aceptaría una rendición sin condiciones. Casado respondió a su vez rebajando sus pretensiones: aceptaba no ser él mismo, sino dos subordinados suyos, quienes viajaran a Burgos, y no para negociar nada, sino sólo para aclarar algunos puntos de las condiciones que le habían sido entregadas en enero. A eso Franco dio su visto bueno.

Resuelta la cuestión checoslovaca, Hitler puso sus ojos en Lituania: el 20 de marzo Joachim von Ribbentrop mantuvo una entrevista de 40 minutos con el ministro de Asuntos Exteriores lituano en la que le informó de las consecuencias que tendría que Lituania no entregara a Alemania la región de Klaipéda. La región, anteriormente parte del Imperio Alemán, había sido asignada a Lituana por el Tratado de Versalles, así que el gobierno lituano expuso el caso a las potencias firmantes. Italia y Japón consideraron razonable la actitud alemana, mientras que Gran Bretaña y Francia, aunque no lo veían igual, no quisieron comprometerse a dar ninguna clase de apoyo al pequeño país báltico. La Unión Soviética adoptó la misma actitud.

Tras la captura de Wuhan, el año anterior, los japoneses habían quedado en una situación de debilidad, pero ahora habían recibido refuerzos y contaban con 120.000 hombres y 130 tanques. Tras un bombardeo de grandes proporciones que incluyó el uso de gas venenoso y que se prolongó durante varios días, el 21 de marzo iniciaron un avance hacia Nanchang.

Konstantin von Neurath fue nombrado "protector" de Bohemia y Moravia, es decir, el representante de Hitler en estos territorios. Apenas llegó a Praga, estableció una fuerte censura y prohibió los partidos políticos y los sindicatos.

El cónsul británico en Valencia informaba a Londres de que el coronel Casado se mostraba muy pesimista sobre las negociaciones con los nacionales, por lo que instaba a su gobierno a que presionara a Franco. Sin embargo, la respuesta que recibió es que el gobierno británico no pensaba intervenir en el asunto.

El 22 de marzo los anarquistas empezaron a cuestionarse la política de negociación de Casado y se plantearon la conveniencia de continuar la guerra para tener tiempo de organizar una evacuación masiva.

El 23 de marzo Hungría decidió apurar al máximo sus cartas. Aprovechando que Alemania todavía no había ratificado el Tratado de Protección con Eslovaquia, el ejército húngaro recibió orden de invadir Eslovaquia desde Rutenia y avanzar hacia el oeste tanto como fuera posible. No hubo declaración de guerra, y el ejército eslovaco fue tomado por sorpresa. De hecho, por esas fechas muchos soldados checos estaban abandonado sus unidades para salir de Eslovaquia, mientras soldados eslovacos que habían estado destinados en otras regiones de Checoslovaquia todavía no habían llegado a sus nuevos destinos. Muchos soldados checos optaron por no abandonar sus puestos según lo previsto y quedarse a defender sus posiciones.

Ante la falta de todo apoyo internacional, Lituania firmó un tratado por el que cedía "voluntariamente" a Alemania la región de Klaipéda, con lo que perdía su acceso al mar. Soldados alemanes habían entrado en el territorio antes incluso de la firma del acuerdo. Una flota alemana en la que viajaba el propio Hitler se presentó ante las costas de Klaipéda y procedió a la ocupación.

Rumanía también firmó un tratado económico con Alemania, pero gracias a la presión británica Alemania había rebajado sus exigencias y el texto final fue bastante genérico.

Los japoneses devastaron Wucheng, con la ayuda de la marina y la aviación.

El ejército británico mató en Sanur a Abd al-Rahim al-Hajj Muhammad, que acababa de ser reconocido como comandante general de la revuelta árabe en Palestina.

Cuatro bombas estallaron en Conventry.

Ese día llegaron a Burgos los emisarios del coronel Casado (el teniento coronel Antonio Garijo y el comandante Leopoldo Ortega), a quienes los cuatro militares enviados por Franco (encabezados por el coronel Luis Gonzalo Victoria) les entregaron unas "Normas para la entrega del Ejército Rojo y ocupación total del territorio", ante las cuales Garijo pretendió poner sobre la mesa un documento titulado "temas a tratar", que incluía propuestas sobre evacuación y una entrega escalonada del ejército. Entonces Gonzalo le recordó que venía en representación de un ejército vencido, y que lo que tenía que hacer era cumplir las normas que les acababan de entregar. Garijo presentó entonces el documento "Concesiones del Generalísimo" que le habían entregado a Casado hacía ya dos meses, pero Gonzalo les dijo que sólo estaba autorizado a entregarles las Normas ya entregadas. Después de una comida en la que probablemente Gonzalo se había puesto en contacto con Franco, se aseguró a los casadistas que todo sería "favorable en sentido de clemencia". Los emisarios regresaron a Madrid e informaron a la Junta Nacional de Defensa del curso de la reunión. Las "Normas" establecían que cuatro días más tarde se decretaría un alto el fuego en todos los frentes para que las tropas nacionales avanzaran y las republicanas entregaran sus armas.

El 24 de marzo los eslovacos empezaban a presentar una resistencia organizada a la invasión húngara, que continuaba su rápido avance.

Ese día se estrenó Cumbres borrascosas, dirigida por William Wyler y protagonizada por el británico Laurence Olivier. Fue otra de las grandes películas del año. David Niven también tenía un papel señalado, aunque seguía sin recibir papeles protagonistas. Pese a ello, era considerado ya parte del Raj de Hollywood, es decir, de un grupo de actores británicos que estaban triunfando en los Estados Unidos, junto a Boris Karloff, Stan Laurel o Leslie Howard, entre otros.

El 25 de marzo Italia presentó un ultimátum a Albania exigiendo su consentimiento para la ocupación del país. El rey Zog I recibió una oferta de que apoyara el proyecto italiano a cambio de dinero, pero la rechazó. El gobierno albanés trató de mantener el ultimátum en secreto, pero la noticia terminó trascendiendo.

El alistamiento en las Juventudes Hitlerianas se volvió obligatorio para todos los niños a partir de los 10 años.

Ese día tuvo lugar una nueva reunión en Burgos entre representantes de los gobiernos nacional y republicano. Garijo insistió en la necesidad de que las "Concesiones del generalísimo" recibieran carácter oficial mediante un documento firmado por Franco, así como que la entrega del ejército republicano se hiciera lentamente. Por ejemplo, la entrega de la aviación que, según las "Normas" que habían recibido debía haberse realizado ese mismo día, se posponía hasta tres días más tarde. El coronel Gonzalo telefoneó al cuartel general franquista y recibió instrucciones de poner fin a la reunión, al considerar que lo único que pretendían los emisarios republicanos era prolongar las conversaciones.

El 26 de marzo el Consejo Nacional de Defensa se apresuró para cumplir las condiciones impuestas por Franco, pero ya era demasiado tarde. El Generalísimo había dado orden de iniciar la Ofensiva final en todos los frentes. El primero en moverse fue Yagüe en Córdoba, al frente de las tropas marroquíes, que apenas encontró resistencia. El mapa muestra las líneas de avance de los nacionales. Mayoritariamente se encontraron con trincheras vacías y banderas blancas en los pueblos.

Los japoneses llegaban a las puertas de Nanchang, la rodearon y el 27 de marzo entraron en ella.

En España los nacionales habían capturado a unos 30.000 prisioneros. Melchor Rodríguez García fue nombrado alcalde de Madrid con la misión de rendir la ciudad a los nacionales, lo cual sucedió el 28 de marzo. Por la mañana empezaron a aparecer banderas nacionales y mucha gente salió a la calle con entusiasmo a recibir a las tropas franquistas. A los miembros del Consejo Nacional de Defensa se les permitió escapar en avión hacia Valencia, excepto Julián Besteiro, que prefirió quedarse en Madrid.

El avance hacia Valencia fue el que más resistencia encontró, sobre todo porque en la ciudad se concentraban las tropas que protegían a los refugiados que pretendían salir del país por mar. Entre ellos estaba el propio coronel Casado, que veía dificultado el acceso al buque británico que lo esperaba en el puerto de Gandía. Entonces se convenció a los refugiados de la conveniencia de trasladarse a Alicante, donde encontrarían mercantes británicos en los que embarcar. Esta maniobra permitió enbarcar a Casado junto con otros 143 hombres, 19 mujeres y 2 niños. Un barco franquista vigiló en embarque, pero no intervino. Al mismo tiempo Miaja salía en avión desde Valencia hacia Orán.

Ese día llegaba el Vita a Veracruz, con el tesoro que Negrín había enviado desde Francia. El capitán Enrique Puente tenía instrucciones de entregarlo al delegado oficial de Negrín en México, pero no estaba presente, así que telegrafió al embajador español, que no era sino Indalecio Prieto. Éste se puso en contacto con el presidente mexicano, Lázaro Cárdenas, y lo convenció de que, como embajador, le correspondía hacerse cargo del tesoro, que fue desembarcado en Tampico y trasladado a la Ciudad de México bajo el control de la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles, presidida por Prieto.

Lituania había cedido a un ultimátum de Alemania pocos meses después de haber cedido ante otro de Polonia. La reputación del presidente Smetona estaba muy tocada, pero pudo sortear el revés mediante un cambio de gobierno. El primer ministro Vladas Mironas fue sustituido por el general Jonas Černius. Por primera vez desde el golpe de Estado de Smetona el gobierno contaba con miembros de la oposición (en calidad de independientes, pues los partidos políticos estaban prohibidos).

En vista de que su carrera cinematográfica no prosperaba, Katharine Hepburn decidió abandonarla, aunque fuera temporalmente, para dedicarse al teatro. El escritor Philip Barry había creado una comedia pensando específicamente en ella, y la había titulado Historias de Filadelfia. La obra se estrenó el 28 de marzo en Broadway y fue un éxito inmediato. Howard Hughes, que por aquel entonces era pareja sentimental de la actriz, había comprado los derechos cinematográficos de la obra antes incluso de su estreno, y se los ofreció como regalo.

Jane Alice Peters había empezado a trabajar en el cine a los 16 años con el nombre de Carlol Peters, pero cuando consiguió su primer contrato en la Fox le instaron a buscar un nombre más atractivo, y eligió el de Carole Lombard. Tras compartir reparto con William Powell en dos películas se había casado con él, aunque se divorciaron al cabo de poco más de dos años. Ahora se casaba con Clark Gable, que acababa de divorciarse de su primera esposa.

El 29 de marzo el general Aranda entraba en Sagunto mientras el general Escobar rindió sus tropas ante Yagüe en Ciudad Real. Era el único general republicano que todavía permanecía en España, y Yagüe le dio la oportunidad de huir a Portugal en una avioneta, pero Escobar la rechazó. Ese día cayeron también Cuenca y Jaén. Los italianos entraron también en Albacete donde el coronel Manuel Cascón permaneció en su puesto para entregar a los nacionales la aviación republicana de acuerdo con lo dispuesto. Confiando en las promesas franquistas de que no habría represalias contra los militares profesionales que no habían militado en ningún partido político y se habían limitado a cumplir órdenes, mantuvo a todos sus subordinados en sus puestos. De los italianos recibió un buen trato, pero luego llegó el comandante Gerardo Fernández, que, después de humillar al coronel Cascón, reunió a todos los jefes y oficiales de la aviación republicana que se encontraban en la base y les dijo:

¿Qué se han creído Vds.? ¿Que han perdido unas elecciones? ¡Nada de eso! ¡Han perdido una guerra con todas sus consecuencias! Y no piensen en la cárcel, pues luego vienen los indultos. ¡Piensen que serán condenados a muerte y fusilados!

Julián Besteiro fue arrestado en los sótanos del Ministerio de Hacienda, donde vivía desde principios de mes. Ese mismo día se inició un proceso judicial contra él.

Dos bombas estallaron en un puente londinense. El 30 de marzo estallaron otras bombas en Birmingham, Liverpool y Coventry.

El general Martín Alonso era recibido en Valencia entre aclamaciones. Al mismo tiempo los italianos entraban en Alicante, que, como Valencia, ya estaba en poder de la quinta columna. Muchos de los 15.000 refugiados que habían tratado de embarcar en algún buque británico fueron capturados, y algunos ejecutados allí mismo.

El 31 de marzo terminó la corta guerra eslovaco-húngara y se iniciaron las negociacioes de paz. Mientras tanto Gran Bretaña y Francia abandonaron por primera vez su política de apaciguamiento al asegurar a Polonia que emprenderían las acciones que fueran necesarias ante cualquier hecho que amenazara la independencia del país. Hitler, en un discurso que pronunció ese día, calificó la medida como una política de acorralamiento contra Alemania.

En Londres estallaron siete bombas.

En España los refugiados empezaron a ser trasladados al campo de concentración de Los Almendros, en Alicante. Durante una semana no se les proporcionó alimento alguno, y sólo había una fuente de agua. Algunos soldados italianos introducían algunas raciones por las alambradas, pero eran cantidades insignificantes para los miles de presos que llenaban el campo. Cada noche llegaban falangistas y se llevaban a algunos prisioneros para ejecutarlos. Este campo improvisado sólo estuvo en funcionamiento unas semanas. Los presos fueron llevados a otros con mejores instalaciones (en cuanto a seguridad, se entiende). Durante los años siguientes llegó a haber más de 180 campos de concentración. También Francia había habilitado varios campos de concentración para españoles, como el de Angelès-sul-Mer, que llegaría a albergar a unos 100.000 refugiados, o el de Rivesaltes, con otros 15.000.

Entre tanto caían Murcia y Cartagena, con lo que se completaba la conquista de todo el territorio español. El 1 de abril Franco dictó el último parte de guerra: En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. El papa Pío XII envió un telegrama de felicitación:

Levantando nuestro corazón al Señor, agradecemos sinceramente, con Vuestra Excelencia, deseada victoria católica España. Hacemos votos porque este queridísimo país, alcanzada la paz, emprenda con nuevo vigor sus antiguas tradiciones, que tan grande lo hicieron. Con estos sentimientos, efusivamente enviamos a Vuestra Excelencia y a todo el pueblo español nuestra apostólica bendición.

La respuesta de Franco fue:

Inmensa emoción me ha producido telegrama de vuestra Santidad con motivo victoria total de nuestras armas, que en heroica cruzada han luchado contra enemigos de la Religión y de la Patria y de la civilización cristiana. El pueblo español, que tanto ha sufrido, eleva también con vuestra Santidad su corazón al Señor, que le dispensó su gracia, y le pide protección para su gran obra del porvenir.

Otra de las felicitaciones a Franco provino de Juan de Borbón, que le decía:

Uno mi voz nuevamente a la de tantos españoles para felicitar entusiasta y emocionadamente a V. E. por la liberación de la capital de España. La sangre generosa derramada por su mejor juventud será prenda segura del glorioso porvenir de España, Una, Grande y Libre. ¡Arriba España! Juan de Borbón.

Se calcula que, para entonces, unos 400.000 españoles habían salido hacia el exilio. Los que no acabaron en campos de concentración franceses emigraron a países latinoamericanos, especialmente a México, y también a los Estados Unidos. Algunos miles prefirieron la Unión Soviética, como el general Enrique Líster, o Dolores Ibárruri, que se pasaron el resto de su vida despotricando de la dictadura franquista a pesar de que Franco era una hermanita de la caridad en comparación con Stalin, bajo cuya dictadura se sentían como pez en el agua. También se encontraba en la Unión Soviética el secretario general del Partido Comunista de España, José Díaz Ramos, que había sido trasladado a finales del año anterior para ser operado de un cáncer de estómagot

Ese día se estrenó otro clásico del cine del Oeste: Dodge City, dirigida por Michael Curtiz y protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland. Flynn tenía sus dudas sobre la aceptación que tendría una película de este género, pero fue un éxito de taquilla que lo animó a aceptar más papeles en westerns.

Una vez consumada la desintegración de Checoslovaquia, el 3 de abril Hitler ordenó preparar un plan de invasión de Polonia a la vez que insistía en sus demandas sobre la ciudad de Danzig y sobre la conexión entre Prusia Oriental y el resto de Alemania.

Bertold Brecht no se sentía suficientemente lejos de Hitler en Copenhague, y se mudó a Estocolmo. Algo parecido hizo Thomas Mann, que había emigrado de Suiza a los Estados Unidos para ocupar una plaza en la universidad de Princeton.

El 4 de abril se firmó un tratado en Budapest por el que Eslovaquia cedía a Hungría una franja de terreno de unos 1.700 km2

Ese día murió el rey Ghazi de Iraq, en un accidente mientras conducía un deportivo. Fue sucedido por su hijo de cuatro años Faisal II, bajo la regencia de su tío, el príncipe Abd al-Ilah. Muchos iraquíes pensaban que el accidente había sido provocado por orden del primer ministro Nuri al-Said.

El 5 de abril nació un hijo del rey Zog I y en su honor se dispararon cañones. Los habitantes de Tirana salieron a las calles alarmados, pero al enterarse de que sólo era un príncipe que había nacido se calmaron. Incluso se animaron a organizar una manifestación antiitaliana.

Albert Lebrun fue reelegido como presidente de la República Francesa.

En Liverpool estalló una bomba en una estación ferroviaria y otra en edificios municipales. Otra bomba estalló en Coventry.

El 6 de abril hubo manifestaciones antiitalianas en las principales ciudades de Albania. Por la tarde un centenar de aviones italianos sobrevolaron Tirana y otras ciudades albanesas arrojando octavillas en las que se instaba a la población a aceptar la ocupación italiana. La gente se enfureció y pidió al gobierno que resistiera las amenazas italianas con gritos de ¡Dadnos armas! ¡Estamos siendo vendidos! ¡Estamos siendo traicionados! El rey Zog I afirmó por radio que se opondría a la invasión italiana.

Mussolini había planeado inicialmente invadir Albania con 50.000 hombres apoyados por 137 buques y 400 aviones, pero el 7 de abril empezó la invasión bajo la dirección del general Alfredo Guzzoni con 100.000 hombres y 600 aviones, que atacaron simultáneamente todos los puertos albaneses. Por su parte, el ejército albanés contaba con unos 15.000 hombres pobremente armados. Además, el ejército albanés había sido entrenado por militares italianos, y ahora se descubrió que, al tiempo que los entrenaban, se habían dedicado al sabotaje. Muchas piezas de artillería habían sido inutilizadas y para otras faltaba munición. En Durrës, unos 360 albaneses, principalmente policías y civiles, trataron de detener el avance italiano. Lograron tenerlos a raya unas horas, hasta que desembarcaron los tanques. Poco después del mediodía todos los puertos albaneses estaban ya en manos italianas. Poco después el rey Zog I huía a Grecia con su familia y parte de las reservas de oro del país. Cuando los albaneses se enteraron, una muchedumbre liberó presos de las cárceles y saqueó el palacio real. El rey Zog I terminó estableciéndose en Londres.

Teóricamente, de entre las muchas tensiones que se daban entre los Estados europeos, una de las más explosivas debía de ser la que se daba entre Alemania y la Unión Soviética. Para Hitler el comunismo había sido el mayor de los males de la humanidad (junto con el judaísmo, que para él era casi lo mismo) y Stalin había asesinado a incontables infelices bajo la acusación de ser simpatizantes o espías de los nazis. Ahora bien, Hitler y Stalin podían encarnar la perversión y la depravación que se conocen habitualmente como nazismo (o fascismo) y comunismo, respectivamente, pero, aunque sus "típicos" seguidores de base eran sin duda fanáticos descerebrados, ellos no sólo no eran fanáticos, sino que no tenían un pelo de tontos. Hitler sabía que era muy probable que a Gran Bretaña y Francia se les acabara la paciencia tarde o temprano y le declararan la guerra. En tal caso, si Alemania era sometida a un bloqueo como el que había sufrido durante la Primera Guerra Mundial, la escasez de materias primas podría volverse acuciante, como ya sucedió entonces, por lo que una alianza con la Unión Soviética podría ser fundamental (la cual, a su vez, le evitaría tener que luchar en dos frentes, como le sucedió también a Alemania en la Primera Guerra Mundial). Por su parte, la Unión Soviética necesitaba de tecnología extranjera, y Stalin dudaba entre una alianza con Alemania o con las potencias occidentales. En los últimos años, la diplomacia soviética, dirigida por el comisario de asuntos exteriores, Maksim Litvínov, había tratado de consolidar pactos con Gran Bretaña y Francia formar un frente común contra el fascismo y el nazismo, pero la política de apaciguamiento de Chamberlain y Daladier estaba exasperando a Stalin, que sospechaba que las potencias occidentales querían provocar una guerra entre Alemania y la Unión Soviética con la esperanza de que se aniquilaran mutuamente.

Tras los acuerdos de Munich, que suponían el abandono de Checoslovaquia a las ambiciones de Hitler (y a los que la Unión Soviética no había sido invitada) la NKVD hizo una redada en la Comisaría de Asuntos Exteriores. Litvínov se salvó de la caza y sopesó presentar su dimisión, pero al final consideró más seguro no hacerlo. Pero para entonces ya se podía decir que había caído en desgracia, pues Stalin consideraba que Litvínov había dejado a la Unión Soviética en una peligrosa situación de aislamiento internacional. Por ello Hitler había estado lanzando mensajes entre líneas a la diplomacia soviética de que habría posibilidades de llegar a un acuerdo (lo cual era bastante sensato, pues el nazismo y el comunismo eran más o menos lo mismo en la práctica, por mucho que pudieran diferir en su doctrina puesta sobre el papel, y costaba distinguir a un nazi de un comunista a no ser que fueran de uniforme o se los pillara saludando). Ese día un diplomático soviético visitó al ministro Joachim von Ribbentrop y afirmó que no había razón para que sus dos países mantuvieran la pugna ideológica que mantenían, y que podían desarrollar una política conjunta.

A las 9:30 del 8 de abril las tropas italianas entraban en Tirana y ocupaban rápidamente todos los edificios gubernamentales. Desde allí se dirigieron a las ciudades más importantes, algunas de las cuales ofrecieron una breve resistencia, pero al final del día la ocupación se había consumado.

Ese día Perú se retiró de la Sociedad de Naciones.

El 9 de abril nacionalistas chinos pusieron una bomba en un teatro de Tianjin que mató a Cheng Hsi-keng, el director del Banco de la Reserva Federal del Norte de China, controlado por los japoneses, junto con varios de los espectadores que estaban sentados cerca de él. Tianjin estaba bajo control japonés, pero existía una concesión británica que los japoneses habían respetado al ocupar la ciudad. La policía japonesa acusó a seis chinos que vivían en dicha concesión. La policía británica arrestó a cuatro de los seis acusados y los entregó a los japoneses para ser interrogados, bajo la promesa de que no serían torturados y de que serían devueltos al cabo de cinco días. Naturalmente, los japoneses torturaron a los cuatro detenidos y dos de ellos confesaron su participación en el crimen. Después fueron devueltos a los británicos. Las autoridades británicas tenían otras evidencias de que, en efecto, los dos autoacusados habían participado realmente en el crimen, pero el gobierno de Londres, al ser informado de que los detenidos habían sido torturados, ordenó que no fueran devueltos a los japoneses.

La contralto estadoundense Marian Anderson era una de las cantantes más famosas de la época, y había intervenido en recitales con las más famosas orquestas y directores. Sin embargo, en numerosas ocasiones había tenido problemas para alojarse en ciertos hoteles o comer en ciertos restaurantes debido a que era negra. Dos años atrás, al negársele la estancia en un hotel cuando iba a dar un recital en la Universidad de Princeton, fue acogida por Albert Einstein en su casa, hecho que se repetiría en otras ocasiones. Ahora la asociación de Hijas de la Revolución Americana le había denegado el permiso para actuar en el Constitution Hall, hecho que provocó que la primera dama Eleanor Roosevelt abandonara la asociación, junto con otras miles de socias. El presidente Roosevelt influyó para que se organizara ese día un concierto al aire libre, en la plaza del Monumento a Lincoln, al que asistieron unos 75.000 espectadores, blancos y negros.

El 10 de abril fue arrestado Nikolái Yezhov, el principal ejecutor de las purgas estalinistas. Los cargos contra él, eran, naturalmente, espionaje en favor de Alemania, Gran Bretaña, Polonia y Japón, dirigir una conspiración en el NKVD, preparar el típico golpe de Estado y los típicos asesinatos y, como propina, sodomía. Debidamente torturado, admitió todas las acusaciones.

El IRA anunció que los atentados que estaba llevando a cabo en Gran Bretaña se realizaban expresamente evitando daños personales, pero que esto cambiaría si el gobierno británico recurriera a medidas extremas. El organizador de la cadena de atentados era Seán Russell, que a la sazón se encontraba en los Estados Unidos para promocionar la causa irlandesa. El FBI lo arrestó a petición de Scotland Yard, lo que provocó la protesta de 76 congresistas descendientes de irlandeses, que pidieron explicaciones al presidente Roosevelt. Por esas fechas el rey Jorge VI de Gran Bretaña y su esposa Isabel estaban de visita en los Estados Unidos, y los congresistas no acudieron a la recepción que había organizado el Congreso. Russell fue puesto en libertad poco después.

El 11 de abril se inauguró el campo de concentración de Albatera, en Alicante. Los presos apenas recibían comida y agua y sufrían todo tipo de humillaciones y torturas. De tanto en tanto llegaban de visita grupos de falangistas procedentes de todas las partes de España que buscaban conocidos y, si encontraban a alguien con quien tenían cuentas pendientes, se lo llevaban y lo fusilaban por los alrededores. Por otra parte, los prisioneros se organizaron secretamente según sus afiliaciones, y algunas de estas organizaciones contaban con su propio comité de fugas. Comunistas y anarquistas contaron con sistemas de fugas bastante eficientes que funcionaron durante algunos meses, hasta que la policía los desarticuló.

Ese día Hungría se retiró de la Sociedad de Naciones.

El 12 de abril el parlamento albanés aprobó la deposición del rey Zog I y ofrecieron la corona albanesa el rey Víctor Manuel III de Italia. Como nuevo primer ministro fue elegido Shefqet bej Vërlaci, el mayor terrateniente del país. Había sido suegro de Zog I, pero éste se había divorciado apenas hubo conseguido la corona, y desde entonces Vërlaci había conservado un odio a muerte hacia el monarca.

El 13 de abril, como consecuencia de la ocupación de Albania por Italia, Gran Bretaña y Francia hicieron extensivo a Grecia y Rumanía su acuerdo de proteger la integridad territorial de Polonia.

Once bombas estallaron en Londres y Birmingham.

El 14 de abril se publicó Las uvas de la ira, una novela de John Steinbeck en la que narra el drama de una familia de pequeños agricultores de Oklahoma que tiene que emigrar a California a causa de la Gran Depresión. Está considerada como una de sus mejores obras y fue el libro más vendido del año. Sin embargo, en un condado de Oklahoma fue vetado de escuelas y bibliotecas públicas por considerar que la crítica social de la novela era falsa y difamatoria. También algunos banqueros y terratenientes se pronunciaron contra el libro.

El 15 de abril Albania se retiró de la Sociedad de Naciones.

El 17 de abril el comisario de Asuntos Exteriores soviético, Maksim Litvínov, en un último intento de presentar algún resultado positivo de su política de acercamiento a las potencias occidentales, esbozó un plan tripartito de asistencia mutua entre Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética, pero ese mismo día el embajador soviético entregaba una nota al ayudante del ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joachim von Ribbentrop, en la que le proponía actualizar los contratos militares de la Unión Soviética había establecido con Checoslovaquia antes de su desintegración. Era una forma de tantear indirectamente si Alemania estaría dispuesta a establecer algun género de cooperación con la Unión Soviética.

El 21 de abril los nacionalistas chinos iniciaron un avance hacia Nanchang con 200.000 hombres.

El físico alemán Wilhelm Hanle había dirigido un coloquio sobre la posibilidad de construir una "máquina de uranio" que aprovechara la fisión del uranio para producir energía. Entre los asistentes se encontraba el físico Georg Joos, que habló con Hanle y el 22 de abril ambos acudieron al Ministerio de Educación para advertir sobre las posibles aplicaciones militares de la energía nuclear.

Ese día se estrenó Amarga victoria, protagonizada por Bette Davis, con Humphery Bogart y Ronald Reagan en papeles secundarios. Fue uno más de los numerosos éxitos cinematográficos del año.

Turquía veía una amenaza tanto en Italia, ya que Mussolini hablaba en sus discursos de convertir al Mediterráneo de nuevo en un Mare Nostrum, como de Alemania, que amenazaba con expandirse por los Balcanes, así que el 23 de abril propuso a Gran Bretaña una alianza entre Gran Bretaña, Francia, la Unión Soviética y Turquía. En caso de que se estableciera, Turquía estaría dispuesta a permitir la presencia en suelo turco de soldados soviéticos. Además solicitaba a Francia un programa a gran escala para modernicar el ejército turco.

Paul Harteck, el director del departamento de química física de la Universidad de Hamburgo, había observado también que, según la teoría de fisión nuclear desarrollada por Meitner, cada vez que un núcleo de uranio se descomponía al ser bombardeado por un neutrón, emitía a su vez varios neutrones, por lo que podría plantearse una reacción en cadena que liberara una gran cantidad de energía. El 24 de abril, acompañado de su ayudante Wilhelm Groth, se puso el contacto con el Ministerio de Guerra alemán para alertar de las posibles aplicaciones militares de este hecho, como Joos y Hanle habían hecho independientemente dos días antes. Joos y Hanle, junto con su colega Reinhold Mannkopff, organizaron un grupo de investigación sobre la energía nuclear conocido informalmente como el Uranverein (el Club del Uranio) , aunque el gobierno no les prestó especial atención.

El 27 de abril los japoneses iniciaron un contraataque para frenar el avance chino hacia Nanchang.

Desde el día anterior se conmemoraba en Omaha (Nebraska) la unión de la red ferroviaria de la compañía Union Pacific con la de Central Pacific Railroads, que dio lugar al primer ferrocarril transcontinental estadounidense. La ciudad recibió unos 250.000 visitantes para unos actos que duraron cuatro días, y el 28 de abril se estrenó, como parte de las celebraciones, el tercer gran western del año: Union Pacific, dirigida por Cecil B. DeMille y protagonizada por Barbara Stanwyck y John McCrea. DeMille, Stanwyck y McCrea habían viajado durante tres días en un tren especial desde Hollywood hasta Omaha haciendo diversas paradas durante el trayecto que atrajeron a gran cantidad de público.

En un discurso ante el parlamento alemán, Hitler declaró nulos el Pacto de no agresión germano-polaco, firmado hacía cínco años y el Acuerdo naval anglo-alemán, firmado al año siguiente.

Ese día se estrenó La historia de Vernon e Irene Castle, protagonizada por Fred Astaire y Ginger Rogers. Estaba basada en la historia real de un matrimonio de bailarines y es la única película en la que el personaje de Astaire muere. La recaudación fue buena, pero los costes de producción habían sido muy altos y en global ocasionó pérdidas a la RKO. Astaire empezaba a ser clasificado como poco rentable y no tardó en abandonar la productora.

El 30 de abril se inauguró la Exposición Internacional de Nueva York, con la presencia de más de 200.000 visitantes. Ese día se conmemoraba además el centésimo quincuagésimo aniversario de la investidura de George Washnington como primer presidente de los Estados Unidos. La exposición ocupaba 486 hectáreas y en ella participaban 33 países. El presidente Roosevelt pronunció un discurso que fue retransmitido, no sólo por radio, como era habitual, sino también por televisión. Unas mil personas pudieron ver las imágenes en alrededor de 200 receptores distribuidos por la ciudad. Uno de ellos tenía una carcasa transparente, para que se pudiera comprobar que no era ningún truco. En uno de los pabellones los visitantes podían verse a sí mismos en televisión. Entre las novedades presentadas en la exposición estaban los tubos fluorescentes. Albert Einstein pronunció una conferencia que trató sobre los rayos cósmicos. La exposición fue empleada por el gobierno estadounidense para potenciar la "Política de buena vecindad" del presidente Roosevelt, es decir, las buenas relaciones con los países latinoamericanos. Varios pabellones estaban encargados de mejorar la imagen ante los estadounidenses (y el mundo en general) de diversos países americanos.

El 1 de mayo se disolvió el gobierno de Austria y el territorio quedó definitivamente anexionado al Tercer Reich.

Los japoneses iniciaron una gran ofensiva hacia Zaoyang.

La colección Detective Comics publicó una historia titulada El caso del sindicato químico, protagonizada por un personaje misterioso, desconocido hasta entonces, y que fue llamado Batman.

Las negociaciones de Litvínov con Gran Bretaña y Francia no estaban prosperando, y al mismo tiempo su presencia al frente del Comisariado de Asuntos Exteriores entorpecía las relaciones con Alemania, dado que Litvínov era judío. Así pues, la noche del 3 de mayo fuerzas de la NKVD rodearon las oficinas de la comisaría, cortaron la línea telefónica con la residencia del comisario y en la mañana del 4 de mayo el mismísimo Lavrenti Beria acudió a la comisaría acompañado de Vyacheslav Mólotov, para anunciar a Litvínov que aquél ocuparía su puesto a partir de ese momento. Luego Stalin ordenó a Mólotov que purgara de judíos la comisaría. La NKVD arrestó a varios colaboradores y antiguos colaboradores de Litvínov para ver si, debidamente torturados, aportaban alguna información que pudiera incriminar de algo al excomisario.

El dictador nicaragüense Anastasio Somoza viajó a los Estados Unidos con su esposa. Fue nombrado doctor honoris causa en Derecho por la Universidad de Luisiana y el 5 de mayo fue recibido en la estación de ferrocarril de Washington por el presidente Roosevelt, acompañado de un gran número de autoridades, y todos presenciaron un desfile en honor del invitado.

Bombas de gas lacrimógeno estallaron en dos cines de Liverpool, causando 15 heridos. En Londres estallaron dos bombas, y otras cuatro en Coventry.

Ese día un enviado francés, el mariscal Maxime Weygand, se entrevistó con el rey Carlos II de Rumanía y con su primer ministro, Armand Călinescu, para explorar la posibilidad de que Rumanía formara parte de una alianza contra Alemania e Italia. Ambos se mostraros dispuestos, pero evasivos. Afirmaron estar dispuestos a participar de tal alianza, pero que nunca permitirían al Ejército Rojo entrar en territorio rumano, incluso ante el caso de una invasión alemana. Weygand informó a París de que Rumanía pedía apoyo franco-británico, pero sin estar dispuesta a luchar en apoyo de los aliados en caso de guerra.

El 6 de mayo se estrenó la película Confesiones de un espía nazi, protagonizada por Edward G. Robinson y basada en las filtraciones del agente del FBI Leon G. Turrou. Tenía una alta dosis de propaganda y fue un fracaso en la taquilla, aunque la crítica la alabó. Fue la primera película estadounidense que presentaba el nazismo como una amenaza. Fue prohibida en Alemania, en Japón y el varios países más, europeos y americanos.

El 7 de mayo los japoneses tomaron Zaoyang.

El 8 de mayo España abandonó la Sociedad de Naciones, siguiendo la política de Alemania e Italia y sus otros satélites.

Tras un intento infructuoso de retomar Nanchang que había durado varios días, el 9 de mayo los chinos se retiraron dejando más de 50.000 bajas.

El 11 de mayo, sometido previamente a la tortura reglamentaria, fue fusilado el general Yevgueni Miller, que había sido secuestrado en París dos años antes y conducido hasta Moscú.

Mongolia y el Estado de Manchuria discrepaban en la situación de la frontera entre ambos Estados. Los japoneses sostenían que la frontera venía marcada por el río Jalja, mientras que los mongoles (y con ellos, los soviéticos) consideraban que estaba a unos 16 km al este del río. Ese día cuatro unidades de caballería mongola (entre 70 y 90 hombres) entraron en la zona disputada en busca de forraje, pero fueron expulsados por fuerzas del Estado de Manchuria.

Continuando su ofensiva más allá de Zaoyang, el 12 de mayo los japoneses tomaron Tanghe, Nanyang y Xinye. Sin embargo, cada vez tenían que enfrentarse a más tropas chinas, que llegaron a superar los 100.000 hombres.

El 13 de mayo jinetes mongoles volvieron a entrar en la zona fronteriza disputada con el Estado de Manchuria, y esta vez rechazaron los intentos de expulsarlos.

Ese día zarpó de Hamburgo el San Luis, un barco en el que 937 judíos salían de Alemanía con destino a Cuba. El gobierno alemán había facilitado el proyecto con fines propagandísticos, para mostrar que los judíos eran libres de abandonar el país si así lo deseaban. Algunos habían sido liberados de campos de concentración con la condición espresa de embarcar en el San Luis. Pese a todo, no todos los judíos que habían aspirado a embarcar habían podido pagar el elevado precio del billete y del visado cubano.

En general, en los últimos años unos 250.000 judíos habían abandonado Alemania, algo más de la mitad de la población inicial.

Por esas fechas el ingeniero alemán Anton Flettner probaba un prototipo de helicóptero financiado por la marina alemana. La esposa de Flettner era judía, pero el ingeniero era amigo personal de Himmler, quien le proporcionó una escolta para que ella y su familia pudieran pasar discretamente a Suecia mientras durara la guerra.

El 14 de mayo unidades del ejército japonés destacadas en Manchuria trataron de expulsar la incursión de la caballería mongola a la otra orilla del río Jalja, pero fueron rechazadas.

Isaak Bábel era un escritor soviético que había alcanzado cierta fama internacional, aunque no gustaba mucho a las autoridades soviéticas porque el estilo con que plasmaba la historia reciente del país era demasiado realista y carecía del "romanticismo revolucionario". Con la muerte de Máximo Gorki se había quedado sin protección alguna, y a ello había que sumar que había mantenido un romance con la esposa de Nikolái Yezhov (lo malo no era el adulterio, sino que Yezhov había caído en desgracia, y hasta haber mantenido relaciones con la esposa de un conspirador lo convertía a uno en presunto conspirador). Finalmente el 15 de mayo Bábel fue arrestado por la NKVD. Inmediatamente se prohibió toda mención pública de sus obras, que fueron retiradas de la circulación y su nombre fue borrado de todo registro literario. Bábel no tardó en firmar una confesión (en la que había una mancha de sangre sin importancia) según la cual era miembro de una organización trotskista que espiaba para Francia. Por esas fechas fue condenado a quince años de trabajos forzados Manfred Stern, conocido en España como el general Kléber. Fue uno más de los agentes soviéticos en el exterior que fueron llamados a Moscú para ser inmediatamente arrestados y condenados.

Jorge Luis Borges era un escritor argentino de 40 años que hasta el momento había publicado algunas colecciones de poemas y relatos breves con estilos diversos que no habían destacado especialmente. A finales del año anterior se había golpeado con una ventana y había estado a punto de morir. Durante la convalecencia escribió Pierre Menard, autor del Quijote, que se convertiría en uno de sus cuentos más famosos.

Ese día se estrenaron dos películas británicas notables: una era La posada de Jamaica, dirigida por Alfred Hitchcock y protagonizada por Charles Laughton, que también era coproductor y ello lo llevó varias veces a enfrentarse a Hitchcock, que se vio obligado a aumentar la importancia y la longitud de su papel y a concederle ciertas libertades en su forma de representarlo. Además, Laughton impuso como protagonista a una desconocida actriz irlandesa de 19 años llamada Maureen FitzSimons, que hasta entonces sólo había actuado en una película musical de bajo presupuesto (también por la influencia de Laughton) y que ahora cambiaba su nombre artístico por el de Maureen O'Hara, también por imposición de Laughton. La película tuvo un gran éxito de taquilla, aunque la crítica la considera una de las más flojas del director. No obstante, la actuación de O'Hara fue unánimemente alabada.

La posada de Jamaica fue la última película que Hitchcock rodó en Gran Bretaña, pues ya era reconocido como uno de los mejores directores del mundo y hacía unos meses que había aceptado un contrato por siete años con la United Artitsts y ya estaba impresionado por los recursos que Hollywood ponía a su disposición en comparación con los que había tenido en su país.

La segunda película británica estrenada ese día fue Adios, Mr. Chips, dirigida por Sam Wood.

Además, también se estrenó Sólo los ángeles tienen alas, dirigida por Howard Hawks y protagonizada por Cary Grant. En ella tenía un pequeño, pero importante papel una actriz de 21 años llamada Martarita Carmen Cansino. Había nacido en los Estados Unidos, pero su padre era español. Llevaba cuatro años actuando como secundaria en películas de serie B, y hacía dos que había cambiado su nombre artístico de Rita Cansino al de Rita Hayworth, adoptando así el apellido de su madre, a la vez que se aplicaba algunos cambios estéticos, siempre bajo el consejo del director del estudio de Columbia Pictures. La película fue un éxito de taquilla y los estudios empezaron a recibir cartas de admiradores de la actriz. Más tarde Grant estrenaría también con gran éxito la comedia Dos mujeres y un amor, junto a Carole Lombard.

El 16 de mayo la policía británica arrestó a varios miembros del IRA a los que incautó material explosivo y otras armas.

El 17 de mayo el gobierno británico publicó un "libro blanco" en el que marcaba la política que iba a seguir en los próximos años hasta que Palestina pudiera convertirse en un Estado independiente. Esencialmente, establecía un periodo de 10 años para el proceso, que rechazaba la posibilidad de partir el territorio en un Estado árabe y otro judío. Además se proponía limitar la inmigración judía de modo que la población terminara estabilizándose en un tercio de judíos frente a dos tercios de árabes. También establecía restricciones a la transferencia de tierras de árabes a judíos, para evitar el paulatino empobrecimiento de los primeros en beneficio de los segundos.

Las organizaciones sionistas rechazaron inmediatamente el "libro blanco" y convocaron una huelga general para el 18 de mayo. Ze'ev Jabotinsky empezó a organizar un golpe de Estado para expulsar a los británicos de Palestina y tomar el poder. Por su parte el Alto Comité Árabe también se opuso al libro blanco por motivos opuestos: exigía que la inmigración judía fuera prohibida completamente y que se abandonara definitivamente la idea de un "Estado nacional judío".

Ese día murió en combate Tang Juwu, que se había convertido en uno de los principales líderes guerrilleros contra la ocupación japonesa de Manchuria.

Franco había dedicado las últimas semanas a recorrer las principales ciudades de España presenciando desfiles en celebración del fin de la guerra. Finalmente el generalísimo entró triunfalmente en Madrid y el 19 de mayo tuvo lugar el Desfile de la Victoria, que se convirtió en el punto culminante de su gira. Duró unas cinco horas y en él participaron más de 100.000 soldados, incluyendo tropas italianas y alemanas. Previamente el general Varela impuso a Franco la Gran Cruz Laureada de San Fernando, la máxima condecoración militar española, que sólo podía entregar el rey "o quien en su falta ejerciese el poder ejecutivo". El rey Alfonso XIII, desde el exilio, había mostrado su acuerdo en la concesión de la condecoración, a la vez que se ponía a sus órdenes "como siempre, para cooperar en lo que de mí dependa a esta difícil tarea, seguro de que triunfará y llevará a España hasta el final". Después del desfile tuvo lugar un banquete y Franco pronunció un discurso en el que manifestó su disposición de eliminar a los vencidos y de seguir alerta contra "el espíritu judaico que permite la alianza del gran capital con el marxismo".

Ese día murió Kark Radek, uno de los condenados en el Segundo Juicio de Moscú y uno de los acusados que había proporcionado confesiones más sustanciosas, lo cual lo había librado de la pena de muerte, al menos momentáneamente, pues murió en la cárcel en una pelea con otro prisionero que, en realidad, era un agente infiltrado de la NKVD, que tenía órdenes de Béria para matarlo.

Ocho bombas incendiarias explotaron en ocho hoteles británicos.

Los británicos capturaron a David Ratziel, el comandante en jefe del Irgún. Fue sustituido por Hanoch Kalai, que decidió que el Irgún continuara con sus acciones terroristas contra los árabes a la vez que señalaba a los británicos como nuevo objetivo.

El 20 de mayo Mólotov declaró al embajador alemán en Moscú que ya no estaba interesado en discutir únicamente cuestiones económicas, sino que era necesario establecer una "base política".

Un ataque coordinado del ejército chino logró anular todo el avance japonés hasta devolverlo a sus posiciones previas a la captura de Zaoyang.

Ese día tuvo lugar una ceremonia religiosa en Madrid, presidida por el cardenal Isidro Gomá, en la que participaron otros veinte obispos. Franco entró en la iglesia bajo palio, privilegio reservado a los reyes y al Santísimo Sacramento. Entre los miembros del cuerpo dipolomático que estaban presentes se encontraba el nuncio vaticano, monseñor Gaetano Cicognani. Durante la ceremonia, Franco se arrodilló ante el cardenal Gomá, para que éste le diera su bendición, en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. El generalísimo salió visiblemente emocionado. El apoyo incondicional de la Iglesia Católica al régimen franquista era la consecuencia última de la feroz polícita anticlerical que había desatado la República desde el mismo día en que fue instaurada.

En los últimos días se habían ido concentrando fuerzas japonesas y soviéticas en las cercanías del río Jalja, en Manchuria. El 22 de mayo los japoneses lanzaron un ataque, que fue repelido.

Mientras tanto Alemania e Italia firmaron en Berlín un Pacto de Amistad y Alianza, conocido coloquialmente como el Pacto de Acero. En principio Alemania se había referido a él como "Pacto de Sangre", en el sentido de "juramento", pero Mussolini consideró que ese nombre podría causar mala impresión y lo cambió por Pacto de Acero, que daba igualmente la idea de solidez, pero sin sugerencias truculentas. El pacto establecía una cooperación militar entre ambos países, así como el compromiso de asistencia mutua en caso de guerra. El propósito de Hitler era disuadir a Gran Bretaña y a Francia de atacar a Alemania cuando diera el próximo paso de su política expansionista, que iba a ser la invasión de Polonia. En principio estaba previsto que Japón también firmara la alianza, pero Japón estaba interesado en la implicación alemana en el caso de que los conflictos que empezaba a tener con los soviéticos en Manchuria (o, más en general, la intervención en China de ambos países) pudiera desembocar en una guerra declarada, pero eso era justo lo que no quería Hitler, mostrar signos de hostilidad contra la Unión Soviética, cuando su propósito era garantizar su neutralidad, o incluso su colaboración en un posible reparto de Europa Oriental. Por ello, finalmente Japón se abstuvo de comprometerse.

El 27 de mayo el San Luis llegaba al puerto de La Habana, y se encontró con que, unos días antes, el gobierno cubano, presidido por Federico Laredo Brú, había modificado las leyes de inmigración declarando inválidos retrospectivamente los visados emitidos anteriormente. Ahora, para ser admitidos en Cuba, los refugiados judíos que viajaban en el barco tenían que pagar una tasa de 500$, además de obtener una autorización especial. El gobierno de los Estados Unidos trató en vano de presionar al gobierno cubano para que permitiera el desembarco de todos los refugiados, pero finalmente sólo 29 de ellos fueron autorizados a desembarcar, a los que se unió otro que intentó suicidarse y fue trasladado a un hospital. El capitán Gustav Schröder puso entonces rumbo a los Estados Unidos.

El 28 de mayo los japoneses iniciaron un nuevo ataque junto al río Jalja con tanques, artillería y aviación, pero las tropas soviético-mongolas eran mucho más numerosas, de modo que el ejército japonés fue rodeado y aniquilado, dejando 8 oficiales y 97 soldados muertos, además de 34 heridos, que en total constituían el 63% de los efectivos japoneses. Sin embargo, el ejército japonés consideró que la zona disputada no valía lo suficiente como para afrontar estos costes, así que los enfrentamientos cesaron.

El 29 de mayo el Irgún hizo estallar una mina en un cine de Jerusalén, que mató a cinco árabes.

Cuatro bombas estallaron en un cine de Birmingham.

El 30 de mayo, temiendo que las negociaciones de la Unión Soviética con Gran Bretaña y Francia pudieran llegar a buen puerto, Alemania maniestó a los soviéticos su intención de llegar a un acuerdo definitivo entre ambos países. No obstante, las discusiones subsiguientes se centraron en asuntos económicos.

En Liverpool y Birmingham estallaron bombas lacrimógenas en varios cines y 25 personas tuvieron que ser hospitalizadas.

Ese día se estrenó El joven Lincoln, una biografía ficticia de Abraham Lincoln dirigida por John Ford y protagonizada por Henry Fonda.

El 31 de mayo Alemania firmó con Dinamarca un pacto de no agresión.

Varios cines de Londres fueron atacados con bombas incendiarias.

La Unión Soviética continuaba negociando con Gran Bretaña y Francia. El 2 de junio insistía en que cualquier pacto de asistencia mutua debía especificar la asistencia militar que los tres países tendrían que proporcionar. La lista de países que recibirían ayuda en caso de agresión directa incluía a Bélgica, Grecia, Turquía, Rumanía, Polonia, Estonia, Letonia y Finlandia.

Ese día otros cinco árabes murieron por la explosión de una bomba en Jerusalén.

El 4 de junio el San Luis recibió un telegrama por el que se le prohibía entrar en los Estados Unidos. El presidente Roosevelt se había mostrado dispuesto a acoger a parte de los refugiados, pero el secretario de Estado, Cordell Hull, respaldado por los demócratas de los Estados Sureños, le amenazó con retirarle su apoyo para las elecciones del año siguiente, y finalmente Roosevelt se retractó. El capitan Schröder proyectó desembarcar ilegalmente a sus pasajeros a lo largo de la costa de Florida, pero los guardacostas estadounidenses frustraron su plan. Tras una solicitud de asilo en Canadá igualmente fallida, el 5 de junio Schröder no vio más opción que regresar a Alemania. Los refugiados estaban al borde del amotinamiento y hubo algunos intentos de suicido. Además empezaba a escasear la comida. Durante el trayecto Schroder continuó negociando con varios países europeos. Incluso se planteó la posibilidad de encallar el barco ante las costas británicas, pero finalmente Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos y Bélgica aceptaron repartirse a los pasajeros.

El 7 de junio Estonia y Letonia firmaron en Berlín sendos pactos de no agresión con Alemania. Por su parte, Suecia, Noruega y Finlandia habían rechazado una propuesta alemana de firmar acuerdos similares. La tesitura de los países situados entre Alemania y la Unión Soviética era que tenían que elegir si querían ser "protegidos" por uno o por otro, lo cual equivalía a decidir quién los invadiría en caso de guerra, y, entre lo malo y lo peor, no era descabellado considerar menos nociva una ocupación nazi que una ocupación soviética.

George Orwell, una vez recuperado de su estancia en España, había pasado un tiempo en Marruecos para evitar el invierno británico, donde había escrito Subir por aire, una novela que publicó poco después de haber regresado a su país.

El 9 de junio veinte cartas bomba explotaron en buzones londinenses.

La gran influencia política que el Ku Klux Klan había llegado a tener se había deteriorado con la Gran Depresión, y su líder nacional, Hiram Wesley Evans, renunció al cargo el 10 de junio, en el que fue sucedido por James Arnold Colescott. Además, Evans se había vuelto impopular al promover un acercamiento del Klan hacia los católicos. Colestott trató de frenar la caída del número de afiliados rebajando la cuota de inscripción de 10 a 6 dólares, y proporcionando disfraces más baratos (por 3.50 dólares en lugar de 6.50), pero no tuvo mucho éxito.

En Londres, Birmingham y Manchester estallaron 30 bombas en buzones y oficinas de correos.

El 12 de junio murió un artificiero británico que trataba de desactivar una bomba puesta por el Irgún cerca de una oficina de correos en Jerusalén.

El 13 de junio llegó a México el Sinaia, un barco que transportaba 1.599 españoles que se habían refugiado en Francia durante la guerra civil y que habían aceptado la invitación del presidente Lázaro Cárdenas. En los meses siguientes les seguirían varios barcos más.

Lluís Companys fue expulsado de París por su radicalismo y por agitar a los refugiados. Se estableció en Baule-les-Pins.

Como represalia por la negativa británica de entregar a los acusados del atentado de Tianjin, el 14 de junio el Ejército Imperial Japonés bloqueó la concesión británica. Todo el que quería entrar o salir era cacheado desnudo en público por los soldados japoneses, que no permitían que se introdujera comida o combustible en la concesión, alrededor de la cual los japoneses levantaron una valla electrificada. Sin embargo, el gobierno japonés afirmó que, llegado este punto, no se conformaría con la entrega de los acusados, sino que exigía que el gobierno británico le entregara todas las reservas de plata pertenecientes al gobierno chino que estuvieran depositadas en bancos británicos, prohibiera todas las transmisiones de radio antijaponesas desde cualquier punto del Imperio Británico y también los libros de texto escolares que el gobierno japonés consideraba ofensivos. La prensa británica informó de cómo los soldados japoneses obligaban a mujeres británicas a desnudarse a punta de bayoneta para ser registradas, cosa que indignó a la sociedad británica y el gobierno empezó a sopesar la posibilidad de declarar la guerra a Japón. A su vez, la prensa japonesa desató también una campaña antibritánica. En realidad el objetivo de Japón era lograr que Gran Bretaña dejara de apoyar económicamente al gobierno de Chiang Kai-shek, como parte de una estrategia general de privar a China de sus apoyos internacionales.

Dos años atrás, Herbert von Karajan había dirigido por primera vez a la Orquesta Filarmónica de Berlín y a la Ópera Estatal de Berlín en una interpretación de Fidelio. Recientemente había sido nombrado director de la filarmónica. Sin embargo, ese año tuvo un tropiezo con Hitler, cuando dirigió Los maestros cantores de Nurenberg en un concierto de gala que el Führer había organizado con ocasión de la visita del príncipe regente Pablo de Yugoslavia. Karajan acostumbraba a dirigir sin partitura, pero en un instante se perdió y los cantantes se detuvieron. Hitler declaró furioso que Karajan no dirigiría en Bayreuth mientras él viviera.

El 16 de junio seis árabes murieron como consecuencia de varios atentados terroristas judíos en Jerusalén.

Ya de vuelta en Madrid, Enrique Jardiel Poncela estrenó la opereta Carlo Monte en Monte Carlo, con música de Jacinto Guerrero.

Maureen O'Sullivan colaboró de nuevo con Johnny Weissmuller en una nueva entrega de Tarzán, titulada El hijo de Tarzán, que fue un éxito de taquilla.

El 17 de junio el San Luis atracaba en Amberes, desde donde los refugiados judíos fueron distribuidos entre Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos y Bélgica.

El 19 de junio el Irgún puso explosivos en un burro y los hizo estallar en un mercado árabe en Haifa, provocando la muerte de 20 árabes.

Vsévolod Emílievich Meyerhold era un director teatral, actor y productor que había adquirido cierto prestigio en la Unión Soviética, aunque su trabajo era lo suficientemente vanguardista como para que las autoridades comunistas lo calificaran de "alienante para el pueblo soviético". Consecuentemente, el 20 de junio fue arrestado. Una semana antes Prokófiev había terminado la partitura en piano de una ópera que estaba preparando y que tenía que producir Meyerhold, así que una vez más se vio en una situación incómoda con las autoridades soviéticas, pese a que la obra era de lo más patriótico. Se titulaba Semyon Kotko, y estaba basada en una novela titulada Yo, hijo del pueblo trabajador, publicada dos años antes por el periodista Valentín Katáyev.

El 21 de junio el primer ministro Ioannis Metaxás disolvió la rama griega de los Boy Scout para eliminar alternativas a la patriótica Organización de la Juventud Nacional. Poco después hizo lo mismo con otras organizaciones juveniles.

Subhar Chandra Bose había sido elegido presidente del Consejo Nacional Indio pese a la oposición de Ghandi, cuyos partidarios lograron maniobrar hasta que Bose se vio obligado a dimitir, tras lo cual abandonó el Congreso y fundó su propio partido nacionalista, el Bloque de Avance de Toda la India, que discrepaba del Congreso en su exigencia de independencia inmediata para la India, y no gradual. Jawaharial Nehru ocupó la presidencia del Congreso.

El ejército japonés en Manchuria no acató las órdenes de Tokio de evitar el enfrentamiento con la Unión Soviética y el 22 de junio la aviación japonesa bombardeó las posiciones soviético-mongoles.

El 24 de junio el hasta entonces gobierno siamés promulgó el primero de los llamados "mandatos culturales", en virtud del cual el nombre del país pasaba de Siam a Tailandia.

Varias bombas estallaron en Londres antes y después de una manifestación de partidarios del IRA que pedían la libertad de los terroristas arrestados en los meses anteriores. La policía realizó arrestos masivos, aunque la mayoría de los detenidos fueron liberados tras un interrogatorio.

El 29 de junio varios ataques con armas de fuego por parte del Irgún mataron a 13 árabes en Jaffa en apenas una hora.

Tras un referéndum, el Estado de Hatay, recientemente independizado de Siria, fue incorporado a Turquía.

El 30 de junio el Irgún mató a tiros a dos árabes en Lifta.

Ese día se estrenó con gran éxito Mamá a la fuerza, una comedia romántica protagonizada por Ginger Rogers y David Niven. Rogers estrenó unos meses más tarde La chica que la Quinta Avenida, una comedia para la que hubo que rodar un segundo final, ya que el primero no gustó a la audiencia, y con la corrección se convirtió también en un éxito de taquilla.

El 2 de julio fue inaugurada la efigie de Theodore Roosevelt en Mount Rushmore, lo que completaba el momumento.

Tras varios bombardeos en los días precedentes, los japoneses lanzaron un ataque contra las fuerzas soviético-mongolas en Manchuria y cruzaron el río Jalja, aunque con pérdidas considerables. El 3 de julio el ataque se estancó y los soviéticos pudieron contraatacar.

Una bomba estalló en una estación ferroviaria de Leicester.

El gobierno tailandés promulgó el segundo de los "mandatos culturales", según el cual los tailandeses no debían entablar negocios con extranjeros sin tener en consideración el beneficio y la seguridad de la nación. Igualmente se tipificaba como delito la revelación de información confidencial, el ejercicio de intérprete de extranjeros o la compra de tierras en nombre de extranjeros en perjuicio de los intereses nacionales o el mero hecho de defender posiciones de otros países en caso de disputas internacionales.

Una bomba del Irgún mató a un árabe en un mercado de Haifa. El 4 de julio dos árabes más fueron asesinados en Jerusalén.

El 5 de julio los japoneses se vieron obligados a cruzar el río Jalja empujados por los soviéticos. Los combates continuaron a lo largo de un frente de unos 4 km.

Ese día murió el rey Malietoa Tanumafili I de Samoa, que fue sucedido por su hijo Malietoa Tanumafili II. No obstante, su autoridad era meramente nominal, pues Samoa era entonces una colonia neozelandesa.

La incorporación de Hatay a Turquía había provocado disturbios en Siria y, unido esto a que los franceses estaban retrasando el proceso de independencia para Siria, el 7 de julio el presidente Hashim al-Atassi dimitió de su cargo. Fue sucedido por Bahij al-Khatib.

El 8 de julio Julián Besteiro fue sometido a un consejo de guerra por el delito de "adhesión a la rebelión militar" (los franquistas trataban ahora de rebeldes a los republicanos). Fue condenado a cadena perpetua, aunque la pena fue pronto conmutada a 30 años de cárcel. Por estas fechas fue también condenado Melchor Rodríguez García, "el Ángel Rojo", que había salvado la vida a muchos derechistas durante los días en que Madrid estuvo secuestrada por los comunistas. El fiscal pedía la pena de muerte, pero cuando terminó el consejo de guerra y se preguntó si alguno de los presentes tenía algo que añadir, se levantó el general Agustín Muñoz Grandes, uno de los muchos a quienes Rodríguez García había salvado la vida, y presentó miles de firmas de personas a las que el acusado había salvado la vida. Con ello tan sólo consiguió que la pena fuera rebajada a 20 años y un día de cárcel.

El 9 de julio los japoneses interceptaron un mensaje cifrado soviético en el que se recomendaba la ocupación de unas colinas al oeste del lago Jasán, situado en la frontera entre Rusia y Corea cerca de Vladivostok, pues se consideraban un punto estratégico para la defensa o para un eventual ataque sobre Corea.

El físico húngaro Leó Szilárd también había llegado a comprender el potencial militar de la fisión nuclear, pero Szilárd vivía en los Estados Unidos. Junto con Enrico Fermi, se propuso construir un reactor nuclear en la Universidad de Columbia de Nueva York. Aunque no consiguieron que su idea prosperara, se preocuparon al darse cuenta de que físicos alemanes también estaban publicando artículos sobre el aprovechamiento de la fisión nuclear, sobre todo porque podría ser incluso más fácil construir una bomba de potencia nunca vista que no un generador de energía que actuara de forma controlada. Al plantear su preocupación al físico húngaro Eugene Wigner, éste consideró que sería buena idea hablar con Albert Einstein, así que el 12 de julio Szilárd y Wigner fueron a visitarlo a su casa en Nueva York. Cuando le explicaron la posibilidad de construir una bomba nuclear, Einstein respondió "no se me había ocurrido". En principio, Szilárd pretendía informar al embajador belga, ya que en Congo Belga se encontraban las minas de uranio más importantes, pero consideraron que era más apropiado escribir primero una carta al Departamento de Estado estadounidense. Luego a Szilárd se le ocurrió que tenía contactos que podrían hacerle llegar la carta al propio presidente Roosevelt.

El 13 de julio las autoridades británicas anunciaron la suspensión total de la inmigración judía a Palestina hasta marzo del año siguiente, alegando que estaba aumentando la llegada de inmigrantes ilegales.

El 15 de julio el embajador japonés en Moscú recibió instrucciones de su gobierno de que procurara negociar una salida amistosa lo antes posible en el conflicto del río Jalja, pero el ejército japones en Manchuria se opuso a todo intento de acuerdo mientras no dispusiera de una situación ventajosa. Al mismo tiempo el agregado militar japonés en la embajada solicitó la retirada de las tropas soviéticas de la zona situada junto al lago Jasán, considerando que el territorio pertenecía a Corea, pero los soviéticos se negaron a aceptar tal pretensión.

Ese día la esposa de Vsévolod Meyerhold, la actriz Zinaida Reich, fue hallada moribunda en su apartamento de Moscú, después de haber recibido una paliza de manos de unos desconocidos.

El general Queipo de Llano había hecho últimamente varias manifestaciones críticas hacia Franco, lo cual fue aprovechado por los enemigos que tenía en el círculo del dictador para hacer que el 19 de julio éste lo destituyera de la jefatura militar de Andalucía. La prensa recibió instrucciones de que no mencionara en ningún caso a Queipo de Llano, y a éste se le prohibió entrar en Sevilla.

El 20 de julio se celebró el consejo de guerra contra el coronel Manuel Cascón, acusado, naturalmente, de rebelión. Fue condenado a muerte ese mismo día y ejecutado unos días más tarde.

Ese día se celebraron negociaciones secretas por las que Eslovaquia aceptaba colaborar con Alemania en una futura invasión de Polonia, a la vez que consentían el uso de su territorio por el ejército alemán.

Varios ataques terroristas por parte del Irgún provocaron la muerte de seis árabes en Tel Aviv. Otros tres murieron en Rehovot y uno más en una estación de Jaffa.

El 23 de julio los japoneses lanzaro otro ataque en el frente del río Jalja. Su artillería consumió la mitad de sus reservas de munición en tan sólo dos días.

Hacía unos cinco meses había nacido cerca de Lepizig Gerhard Kretschmar, ciego, con un solo brazo y una sola pierna. Su padre, un granjero nazi convencido, lo llevó a un pediatra de Leipzig y le pidió que "lo hiciera dormir". El médico le dijo que eso era ilegal, y entonces Richard Kretschmar no tuvo inconveniente alguno en escribir una carta al mismísmo Adolf Hitler, en la que le pedía que cambiara la ley que prohibía matar a "ese monstruo". Hitler ordenó a su médico personal que investigara el caso y que si la situación del niño era la que describía su padre, que él mismo autorizaba su muerte, y que si se producía alguna acción legal, sería paralizada. El 25 de julio el joven Kretschmar murió oficialmente de "debilidad cardiaca".

Los japoneses tuvieron que suspender su ataque debido a las grandes bajas que habían sufrido y a la falta de munición. Habían tenido unas 5.000 bajas. Los soviéticos habían tenido más, pero eran reemplazadas más fácilmente.

El 26 de julio estallaron bombas en dos estaciones ferroviarias londinenses. Un hombre resultó muerto y otros dos gravemente heridos.

El 27 de julio una bomba estalló en un puente de Liverpool, cuyos restos cayeron al canal e interrumpieron el tráfico. Otra bomba estalló en una oficina de correos y una tercera en un parque.

El 29 de julio regresó Anastasio Somoza a Nicaragüa de su viaje a los Estados Unidos. Fue recibido por unas 70.000 personas que llenaron las calles del trayecto desde el aeropuerto hasta la Casa Presidencial. El dictador se había gastado más dinero en preparar su recibimiento que en el propio viaje. Se había respartido gratuitamente comida, refrescos y viajes en tren, y la prensa identificó la oposición a Somoza con la oposición a los beneficios para el país de tener una buena relación con los Estados Unidos. El poder político de Somoza era incontestable.

El 31 de julio los japoneses forzaron la retirada de los soviéticos de la zona del lago Jasán.

Las conversaciones de los soviéticos con los alemanes marchaban mejor que las conversaciones paralelas que mantenían con Gran Bretaña y Francia. El 1 de agosto los soviéticos exigieron a los alemanes que cesaran los ataques contra los soviéticos en los medios de comunicación alemanes, cosa que se cumplió al instante, y el 2 de agosto Mólotov suspendió las negociaciones políticas con Gran Bretaña y Francia porque consideró que no podían continuarse en tanto que no se llegara a acuerdos militares. El problema principal con un posible acuerdo militar era que los soviéticos querían que se admitiera como "agresión indirecta" a la Unión Soviética que los países del Báltico mostraran su adhesión a Alemania, pero esto en la práctica supondría que la Unión Soviética podría usar cualquier pretexto para ocuparlos.

Leó Szilárd había contactado con su amigo el economista Gustav Stolper, que a su vez le recomendó hablar con el banquero y economista Alexander Sachs, que tenía acceso al presidente Roosevelt. Sachs le explicó que ya había hablado con el presidente sobre el uranio, y que habían consultado a Fermi, el cual había respondido que las posibilidades de construir una bomba atómica eran remotas. No obstante, se ofreció a entregarle la carta al presidente. Ese día Einstein dictó a Szilárd una carta en alemán, que éste tradujo después al inglés y se la remitió de nuevo a Einstein por correo para que la firmara y se la remitiera de nuevo. Decía así:

Señor;

Algunos recientes trabajos de E. Fermi y L. Szilárd, que me han sido comunicados mediante manuscritos, me llevan a esperar que el elemento uranio puede convertirse en una nueva e importante fuente de energía en el futuro inmediato. Algunos aspectos de la situación que se ha producido parecen requerir mucha atención y, si fuera necesario, acción inmediata por parte de la Administración. Por ello creo que es mi deber llamar su atención sobre los hechos y recomendaciones siguientes:

En el curso de los últimos cuatro meses se ha hecho probable —a través del trabajo de Joliot en Francia así como también de Fermi y Szilárd en los Estados Unidos— que se podría provocar una reacción nuclear en cadena en una gran masa de uranio, por medio de la cual se generarían enormes cantidades de energía y grandes cantidades de nuevos elementos similares al radio.  Ahora parece casi seguro que esto podría lograrse en un futuro inmediato.

Este nuevo fenómeno podría ser utilizado para la construcción de bombas, y es concebible —aunque no tan seguro— que puedea ser construidas bombas de un nuevo tipo extremadamente poderosas.  Una sola bomba de ese tipo, llevada por un barco y explotada en un puerto, podría muy bien destruir el puerto por completo, junto con parte del territorio circundante.  Sin embargo, tales bombas podrían ser demasiado pesadas para ser transportadas por aire.

Los Estados Unidos tienen muy pocas minas de uranio, con vetas de poco valor y en cantidades moderadas. Hay muy buenas vetas en Canadá y en la antigua Checoslovaquia, mientras que la fuente más importante de uranio está en el Congo Belga.

En vista de esta situación podría plantearse el tener algún tipo de contacto permanente entre la Administración y el grupo de físicos que están trabajando en reacciones en cadena en los Estados Unidos.  Una forma posible de lograrlo podría ser comprometer en esta tarea a una persona de su entera confianza quien podría tal vez servir de manera extraoficial.  Sus funciones serían las siguientes:

a) Estar en contacto con los Departamentos del Gobierno, manteniéndolos informados de los próximos desarrollos, y hacer recomendaciones sobre acciones de Gobierno, poniendo particular atención a los problemas de asegurar el suministro de mineral de uranio a los Estados Unidos.

b) Acelerar el trabajo experimental, que en estos momentos se efectúa con los presupuestos limitados de los laboratorios de las universidades, mediante el suministro de fondos —si esos fondos fueran necesarios— a través de contactos con personas particulares que estuvieran dispuestas a contribuir a esta causa, y tal vez obteniendo la cooperación de laboratorios industriales que tuvieran el equipo necesario.

Tengo entendido que Alemania actualmente ha detenido la venta de uranio de las minas de Checoslovaquia de las que se ha apoderado. Que haya llevado acabo esta acción tan prematura puede entenderse teniendo en cuent que el hijo del Subsecretario de Estado Alemán, von Weizsäcker, está asignado al Instituto Kaiser Wilhelm de Berlín, donde algunos de los trabajos estadounidenses sobre el uranio están siendo replicados.

Muy sinceramente,
Albert Einstein

El "tercer mandato cultural" prohibió referirse a los tailandeses haciendo distinciones entre "tailandeses del norte"; "tailandeses del sur", "tailandedes musulmanes" y otras subdivisiones similares.

El 3 de agosto en el curso de las negociaciones entre Alemania y la Unión Soviética se llegó a la conclusión de que había un elemento en común entre la ideología de Alemania, Italia y la Unión Soviética, la oposición a las democracias capitalistas. Los representantes alemanes aseguraron que "ni nosotros ni Italia tenemos nada en común con el Oeste capitalista", así como que les parecería antinatural que un Estado socialista se alineara con las democracias occidentales. La enemistad entre Alemania y la Unión Soviética había terminado en el momento en que ésta había renunciado a una revolución mundial.

El IRA anunció que continuaría su campaña terrorista durante dos años y medio. El Parlamento Británico había aprobado legislación para deportar rápidamente a cualquier irlandés sospechoso de terrorismo.

El rey de Basutolandia Nathainel Griffith Lerotholi fue sucedido por su hijo Simon Seeiso Griffith.

El 4 de agosto zarpó de Francia el Winnipeg, un carguero que transportaba a más de 2.000 refugiados españoles con destino a Chile, sacados de los campos de concentración franceses. El poeta Pablo Neruda había sido nombrado Cónsul Delegado para la Inmigración Española, y se implicó considerablemente en el proyecto, haciendo gestiones para reunir familias separadas por la guerra civil, y llamando a la solidaridad de Argentina y Uruguay.

El 9 de agosto Franco nombró su segundo gobierno en Burgos (que seguía siendo la capital de España). El ministerio de defensa fue desdoblado en tres, hubo un ministro del Aire (a cargo del general Yagüe, falangista y entusiasta del nazismo), un ministerio del Ejército (a cargo del general Varela, monárquico carlista) y un ministerio de Marina (a cargo del almirante Salvador Moreno). El ministerio de Gobernación continuó en manos del "cuñadísimo", Ramón Serrano Súñer, que controlaba la prensa y la propaganda gubernamental.

Quedaba claro así  lo que ya se veía venir: Si los planes iniciales de Sanjurjo y Mola consistían meramente en derribar la República, sin concretar el régimen político que le sucedería, Franco no tenía la menor intención de abandonar el poder absoluto que las circunstancias habían puesto en sus manos. Así, si Franco había librado a España de la amenaza comunista, ahora no quedaba nadie para librar a España de la amenaza franquista. No obstante, lo cierto era que el comportamiento violento e intolerante que la izquierda había demostrado durante el periodo republicano, y que había llegado a extremos desaforados durante la guerra, había puesto a buena parte de la sociedad española de parte de Franco, desde los más moderados hasta los más radicales, que estaban dispuestos a mantener a los "rojos" sojuzgados de por vida. A la hora de entender a los partidarios de Franco es interesante el testimonio de Enrique Jardiel Poncela, que se había convertido en admirador ferviente del Caudillo, y que unos años más tarde escribiría esta carta en su defensa, que finalmente quedó inacabada.

Para esas fechas los japoneses ya habían expulsado a los soviéticos del territorio dispuado en la zona del lago Jasán. El 10 de agosto el agregado militar japonés en Moscú solicitó el fin de las hostilidades. La Unión Soviética aceptó su derrota, pero alguien tenía que pagar por ello y el candidato ideal era el mariscal Vasili Blücher, que había dirigido al Ejército Rojo con bastante torpeza, así que fue destituido inmediatamente... para empezar.

El 12 de agosto se reanudaron en Moscú las conversaciones con los representantes británicos y franceses sobre un posible acuerdo militar con la Unión Soviética. La delegación necesitó seis días para llegar a Moscú debido a que habían elegido como medio de transporte un lento barco mercante. Esto dio muy mala imagen ante los soviéticos, tanto de la voluntad de negociación como de los medios técnicos de que disponían sus aspirantes a aliados.

El general José Félix Estigarribia fue elegido presidente de Paraguay y asumió el cargo el 15 de agosto.

Ese día Leó Szilárd entregó a Alexander Sachs la carta de Einstein, junto con otra más larga en la que se entraba en detalles, junto con otra firmada por él mismo, para que Sachs se la entregara personalmente al presidente Roosevelt.

También fue el día del estreno de otro clásico del cine: El mago de Oz, una película musical dirigida por Victor Fleming y protagonizada por Judy Garland. En principio se le ofreció el papel a Shirley Temple, pero la Metro consideraba que, a sus 11 años, Temple estaba lista para interpretar papeles de adolescente en vez de niña, así que declinó la oferta. Garland, que tenía entonces 17 años, tuvo que ser maquillada para parecer más joven y se la obligó a seguir un régimen estricto para que no engordara. Incluso se le hizo fumar tabaco para quitarle el apetito. La película tuvo un gran éxito de crítica y de taquilla, pero sus costes fueron de 4 millones de dólares, (unos 70 millones de dólares en 2017), por lo que tardó más de un año en producir beneficios.

El 18 de agosto Queipo de Llano llegó a Génova en una supuesta misión diplomática que no tenía otro objeto que alejarlo de España.

Ese día se estrenó El explorador perdido, con Spencer Tracy interpretando a Stanley en busca de Linvingstone. Parte del rodaje se llevó a cabo en Kenia, Tanzania y Uganda. Tracy se había convertido en uno de los actores preferidos del público.

Los soviéticos pretendían que Gran Bretaña y Francia convencieran a Polonia de que permitiera la entrada en su territorio de tropas soviéticas, algo que Polonia no iba a aceptar en ningún caso (no era fácil deshacerse de un Ejército Rojo cuando se le colaba a uno en casa). Mientras tanto, las negociaciones con Alemania iban mucho más fluidas y el 19 de agosto se llegó a firmar un acuerdo comercial que propiciaba un acuerdo político de mayor envergadura. Hitler envió un telegrama a Stalin instándole a recibir a Ribbentrop en Moscú en un plazo máximo de cuatro días para cerrar un acuerdo (la prisa se debía a que tenía previsto invadir Polonia una semana más tarde).

El 20 de agosto los soviéticos lanzaron un ataque masivo en el río Jalja, con unos 50.000 soldados, artillería y 557 aviones. Tres divisiones y una brigada de tanques cruzaron el río y atacaron a los japoneses por la retaguardia.

Ese día Gran Bretaña y Japón llegaron a un acuerdo que evitó que el incidente de Tianjin desembocara en una guerra, en gran parte gracias a la actuación del emperador Hirohito, que manifestó su oposición a entrar en guerra contra Gran Bretaña cuando la guerra contra China seguía sin resolverse y había riesgos de entrar en guerra contra la Unión Soviética. Gran Bretaña entregó a los cuatro chinos acusados del atentado terrorista de Tianjin (que no tardaron en ser decapitados públicamente) y reconoció la "necesidad" de Japón de "tomar medidas" en China, aunque Japón no logró que Gran Bretaña renunciara a apoyar económicamente a China. El incidente mostró la debilidad de Gran Bretaña en Asia, que no había conseguido el apoyo ni de Francia ni de los Estados Unidos.

Orson Welles había recibido muchas ofertas de parte de varias productoras de Hollywood, pero las había rechazado porque su intención era dedicarse al teatro. No obstante, sus obras Cinco reyes y La diosa verde habían fracasado y andaba mal de dinero, así que pensó en dedicarse al cine temporalmente para recuperarse económicamente. Al mostrar su interés, las ofertas se multiplicaron, y el 21 de agosto firmó un contrato nunca visto con la RKO, según el cual Welles sería actor, director, productor y guionista de dos películas, sobre las que tendría todo el control artístico una vez que la RKO aprobara el proyecto y siempre y cuando el presupuesto no excediera de los 500.000 dólares. La RKO no tendría derecho a ver las partes grabadas hasta que Welles no lo decidiera, ni podrían hacerse cortes sin su aprobación. Welles desarrollaría el guión sin interferencias, elegiría el reparto, y tendría la última palabra sobre la versión definitiva.

Los soviéticos pusieron una excusa para retrasar las conversaciones con los británicos y los franceses, al tiempo que recibían confirmación por parte de la diplomacia alemana de que un eventual acuerdo entre ambos países incluiría una parte secreta que entregaría a la Unión Soviética territorios en Polonia, los Estados bálticos, Finlandia y Rumanía. Esa noche Stalin respondió al telegrama de Hitler afirmando que estaba deseando concluir el acuerdo y que recibiría a Ribbentrop dos dos días más tarde.

El 23 de agosto Ribbentrop desembarcaba en el aeropuerto de Moscú bellamente engalanado con esvásticas para la ocasión. Esa misma noche firmaban en Pacto Ribbentrop-Mólotov, que fue presentado ante el mundo como un mero pacto de no agresión, pero que contenía las siguientes cláusulas secretas:

Artículo I En caso de una reordenación territorial y política en las áreas de los Estados Bálticos (Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania) la frontera septentrional de Lituania representará la frontera de las esferas de influencia de Alemania y la URSS. A este sentido, ambas partes reconocen el interés de Lituania sobre el área de Vilna.

Artículo II En caso de una reordenación territorial y política de las áreas pertenecientes al Estado Polaco, las esferas de influencia de Alemania y de la URSS limitarán aproximadamente en la línea de los ríos Narev, Vístula y San.

Artículo III Con respecto al sureste de Europa la Unión Soviética señala su interés por Besarabia. Alemania declara su completa falta de interés sobre esas áreas.

Artículo IV Este protocolo será tratado por ambas partes como estrictamente secreto.

En resumen, Alemania y la Unión Soviética se habían repartido el este de Europa. El tratado sorprendió al resto del mundo, por lo menos a quienes creían que el fascismo y el comunismo eran lo que decían ser. Por regla general, los fascistas condenaron el acuerdo, puesto que la única razón de ser que había hecho crecer al fascismo era su papel como defensa ante la amenaza comunista. Muchos simpatizantes del comunismo también se desencantaron, pero los comunistas propiamente dichos mostraron ser más obtusos que sus camaradas fascistas y acataron las órdenes del Komitern de terminar con la propaganda contra el fascismo y volverse en su lugar contra las democracias occidentales. En realidad, por parte de Hitler no había contradicción alguna, pues el tratado era para él un medio de neutralizar a la Unión Soviética temporalmente, pero desde el mismo momento de la firma tenía claro que iba a romper el pacto en cuanto la situación lo hiciera aconsejable. En cambio, Stalin parece había comprendido que la mayor amenaza para el comunismo no era el fascismo, sino la democracia, así que realmente consideraba buena idea una alianza con los nazis. Cuando Ribbentrop se disponía a marcharse, el dictador habló con él en privado y le dijo que el gobierno soviético se había tomado muy en serio el nuevo pacto, y que le daba su palabra de honor de que la Unión Soviética no traicionaría a su aliado.

El presidente boliviano, Germán Busch, había renunciado a respetar los principios democráticos para enderezar su país, y ahora ya no creía que una dictadura pudiera ser tampoco efectiva. Su carácter se había vuelto irascible. Unos meses atrás había llamado a su despacho al escritor Alcides Arguedas, de 60 años, y se había puesto a golpearlo a causa de un artículo que había publicado en el que criticaba su gobierno. Finalmente, ese día se suicidó de un tiro en la sien. En ausencia de ninguna norma vigente para regular la sucesión, el general Carlos Quintanilla asumió el poder y se autoimpuso la misión de organizar unas elecciones al estilo tradicional, en las que el ganador estuviera fijado de antemano para evitar esas incertidumbres tan molestas que traían consigo las elecciones atípicas.

El 24 de agosto se firmó el acuerdo Cvetković-Maček entre el primer ministro yugoslavo, el servio Dragiša Cvetković, y el croata Vladko Maček, que ponía fin a las tensiones con los nacionalistas croatas. El partido de Maček participaría en una coalición de gobierno y se constituía una provincia croata que dispondría de un alto grado de autonomía. Algunos nacionalistas croatas más radicales vieron el acuerdo como un primer paso hacia la independencia, mientras que los ultrarradicales lo consideraron una traición por parte de Maček. Por otra parte, otros grupos étnicos minoritarios (bosnios, eslovenos, macedonios) mostraron su descontento exigiendo un trato similar.

Ese día, cuando se hizo público el pacto Ribbentrop-Mólotov,  la delegación franco-británica que estaba negociando el posible acuerdo militar con la Unión Soviética solicitó con urgencia una entrevista con el negociador soviético, pero el 25 de agosto éste informó de que "en vista de que la situación política había cambiado, ya no tenía sentido continuar las conversaciones". Al mismo tiempo Hitler explicaba al embajador británico en Berlín que el pacto con los soviéticos evitaba que Alemania tuviera que enfrentarse a una guerra en dos frentes, al contrario de lo que había sucedido en la Primera Guerra Mundial, y que Gran Bretaña debía aceptar sus demandas sobre Polonia.

Mientras tanto Gran Bretaña firmaba con Polonia una Alianza militar anglo-polaca, por la que ambos países se comprometían a ayudarse mutuamente en caso de agresión por parte de terceros países. De hecho, una parte secreta del acuerdo especificaba que Gran Bretaña se comprometía a ayudar a Polonia en caso de una agresión concretamente por parte de Alemania, mientras que en caso de ataque por parte de otro país ambas partes se reunirían para estudiar las medidas oportunas a adoptar. Esto hizo vacilar a Hitler, a quien Ribbentrop había asegurado que Gran Bretaña nunca entraría en guerra con Alemania por defender a Polonia. Por otra parte, Mussolini le envió un telegrama en el que le advertía que no se consideraría vinculado por el "pacto de acero" para apoyar a Alemania en caso de que ésta desencadenara una guerra invadiendo Polonia. Ante esta tesitura, Hitler ordenó en último momento la suspensión de la invasión de Polonia, que estaba prevista para esa misma noche, en un intento de asegurar la neutralidad británica.

Según Bernard Shaw, entusiasta admirador de Stalin, ahora el dictador ruso tenía a Hitler a su merced.

El tratado desmontó toda la política exterior de Turquía, que consideraba fundamental a la Unión Soviética para hacer frente a la amenaza alemana, así que a partir de ese momento Ismet Inönü reorientó a su país hacia una precaria neutralidad. El rey Carlos II de Rumanía recibió la noticia horrorizado. Hasta entonces había tratado de jugar a dos bandas, prometiendo mayores exportaciones a los alemanes y su oposición a la coalición que Gran Bretaña y Francia querían formar con la Unión Soviética al tiempo que aseguraba a británicos y franceses que Rumanía destruiría sus pozos petrolíferos en caso de ser invadida por Alemania o Hungría. En el fondo, su apuesta era por que Gran Bretaña y Francia derrotaran a Alemania, pero tras el pacto germano-soviético Rumanía consideró que su mejor baza era tratar de llevarse bien con Alemania tratando de mantenerse a una distancia suficiente como para no convertirse en un protectorado alemán.

Otro de los afectados por la nueva amistad entre comunistas y nazis fue el presidente chileno Pedro Aguirre Cerda, que hasta el momento gobernaba apoyado por un Frente Popular del que los comunistas se desvincularon a partir de ese momento, ya que apoyar al gobierno suponía oponerse a sus camaradas "nacistas". De este modo, Aguirre se vio sin los apoyos necesarios para desarrollar su programa político.

También hay que incluir entre los afectados al compositor Serguéi Prokófiev, pues en la ópera que estaba orquestando, Semyon Kotko, los nazis eran los malos, y ahora que pasaban a ser buenos tuvo que hacer modificaciones para sustituirlos por rebeldes ucranianos.

Una bomba dejada en la cesta de una bicicleta en Coventry mató a cinco personas e hirió a otras setenta. Era el mayor atentado cometido por el IRA hasta el momento.

El general chileno Ariosto Herrera había sido relevado del mando hacía unos meses por su abierta aversión hacia los comunistas que integraban el Frente Popular que gobernaba el país, tras lo cual había incitado a Carlos Ibáñez del Campo y a sus seguidores a organizar un golpe de Estado que él mismo dirigió, pero ante la falta de apoyos fue arrestado, inhabilitado y desterrado a Paraguay. Ibáñez del Campo se refugió en la embajada paraguaya y luego huyó a Argentina.

Los soviéticos tenían rodeada a una división japonesa en el río Jalja. El 26 de agosto un intento japonés de rescatarla terminó en un fracaso.

Ese día el Irgún mató con una mina detonada a distancia a dos oficiales de policía británicos en Jerusalén, los inspectores Ronald Barker y Ralph Cairns. El segundo había torturado a varios miembros de la organización terrorista.

Varias bombas estallaron en Blackpool y Liverpool. Un terrorista fue arrestado cuando una bomba que llevaba estalló prematuramente.

Hubo una unidad del ejército alemán que no recibió la contraorden que cancelaba temporalmente la invasión de Polonia y ejecutó el plan previsto inicialmente. Agentes de las SS vestidos de civiles habían cruzado la frontera entre Eslovaquia y Polonia antes del amanecer y llegaron a su objetivo, la estación de Jabłonków. Tras un tiroteo, la ocuparon e hicieron algunos prisioneros, pero una telefonista avisó a los soldados que custodiaban un túnel cercano. Se produjo entonces un intenso intercambio de disparos. Los alemanes trataron de dirigirse hacia el túnel en una locomotora, pero fueron rechazados y finalmente tuvieron que huir a los bosques cercanos. Hacia el mediodía lograron pasar de nuevo a Eslovaquia, con dos heridos. El general alemán Eugen Ott pidió disculpas a Polonia asegurando que el incidente había sido obra de un desequilibrado que había actuado por cuenta propia.

El 27 de agosto la división japonesa rodeada por los soviéticos en el río Jalja trató de romper el cerco, pero sin éxito. Tras rechazar la rendición recibió una oleada de ataques de la artillería y la aviación.

El ministro de asuntos exteriores rumano declaró al embajador alemán que Rumanía se declararía neutral si Alemania invadía Polonia, a la vez que le expresaba su deseo de vender a Alemania unas 450.000 toneladas de petróleo al mes por un millón y medio de marcos más algunos aviones alemanes. El 28 de agosto el rey Carlos II felicitó al agregado militar alemán en Rumanía por el éxito diplomático que había supuesto el pacto con la Unión Soviética (el monarca no sabía que la parte secreta del pacto asignaba a la Unión Soviética la región de Besarabia, que había sido incorporada a Rumanía por el Tratado de Versalles).

Dos bombas estallaron en unos postes eléctricos de Liverpool.

Ese día dos bombas estallaron en la estación de frerrocarriles de Tarnów, en Polonia que mataron a veinte personas. El autor del atentado fue Antoni Guzy, de padre polaco y madre alemana. Las bombas estaban en dos maletines y fueron detonadas por un mecanismo de relojería. Es probable que Guzy no supiera cuándo iban a estallar, pues parece que la explosión lo pilló por sorpresa. Probablemente había sido convencido por los alemanes para llevar a cabo el atentado y éstos esperaban que muriera. Fue arrestado por la policía polaca y no se sabe qué fue de él, ni tampoco la finalidad que tuvo el atentado. Probablemente, si Guzy hubiera muerto, los alemanes habrían aprovechado el incidente de algún modo.

El 29 de agosto Ribbentrop entregó al embajador británico una lista de condiciones que asegurarían la paz en lo tocante a Polonia. Danzig debía ser devuelta a Alemania, y debía haber un plebiscito en el corredor polaco. Los polacos que hubieran nacido o se hubieran establecido en el corredor a partir de 1919 (cuando fue entregado a Polonia por los aliados) no tendrían derecho a voto, mientras que los alemanes que hubieran nacido en él podrían votar aunque no fueran residentes. Un diplomático polaco plenipotenciario debía acudir a Berlín para aceptar tales términos antes del mediodía del día siguiente. El gobierno británico consideró "razonables" las condiciones salvo lo del diplomático "plenipotenciario", pues temían que se repitiera el caso del presidente checoslovaco Emil Hácha, que se había visto obligado a aceptar las condiciones que Hitler había querido imponerle.

Ese día tres destructores de la flota polaca fueron evacuados del mar Báltico y zarparon rumbo a Gran Bretaña, para ayudar a la marina británica en caso de guerra contra Alemania. Los británicos habían convencido a los polacos de que si los barcos permanecían en sus puertos en el Báltico y Alemania atacaba a Polonia, quedarían atrapados y no tardarían en ser capturados o hundidos por los alemanes, mientras que en Gran Bretaña podían ser de utilidad. La medida fue controvertida en su momento, pero a largo plazo resultó acertada.

El pacto Ribbentrop-Mólotov también había sido recibido con estupor en Japón, que se veía así traicionado por Alemania, que hasta entonces había tenido por aliado indispensable contra la Unión Soviética. El 30 de agosto primer ministro Hiranuma Kiichirō dimitió junto con su gabinete y fue sustituido por el general Nobuyuki Abe, que se esforzó por acabar cuanto antes la guerra sino-japonesa, y relajar todas las tensiones con la Unión Soviética.

Ese día el embajador polaco en Berlín se presentó ante Ribbentrop, el cual le presentó las exigencias alemanas. Cuando se declaró sin autoridad para aceptarlas, Ribbentrop dio por terminada la reunión y la prensa y la radio alemanas informaron de que Polonia había rechazado la oferta alemana.

El 31 de agosto todas las tropas japonesas que habían penetrado en Mongolia habían sido destruidas, y en la zona de Manchuria apenas quedaban restos. El embajador japonés en Moscú recibió órdenes de negociar la paz.

La policía británica detuvo a Hanoch Kalai junto con varios otros miembros del Irgún. Benjamin Zeroni se convirtió provisionalmente en el nuevo comandante en jefe de la organización terrorista. Por esas fechas la revuelta árabe estaba sofocada. En los últimos quince meses los árabes habían matado a 236 judíos y los judíos a 435 árabes, a los que había que sumar los muertos a manos de la policía británica (unos 1.200) y viceversa. Habían estallado 472 bombas y se habían dado 1.453 casos de sabotaje contra propiedades del gobierno o particulares. Entre los británicos se extendió la impresión de que Palestina no tenía arreglo. El general Bernard Montgomery dijo: El judío asesina al árabe y el árabe asesina al judío. Eso es lo que está pasando ahora en Palestina y lo que seguirá pasando durante los próximos 50 años con toda probabilidad. Por otra parte, dado que Gran Bretaña se estaba enfrentando a Alemania y que Alemania era la mayor amenaza para los judíos, el apoyo judío hacia los británicos estaba asegurado, mientras que no podía decirse lo mismo del apoyo de los países árabes, que resultaba fundamental, así que Neville Chamberlain resumió así la política que convenía aplicar en el futuro en Palestina: Si tenemos que ofender a una parte, mejor ofendemos a los judíos que a los árabes.

Esa noche, miembros de las SS vestidos con uniformes militares polacos ocuparon la emisora de radio de Gleiwitz, situada en lo que entonces era territorio alemán, cerca de la frontera polaca, y emitieron un breve mensaje antialemán en polaco. Luego esparcieron por el suelo algunos cadáveres de polacos que vivían en Alemania arrestados un día antes, a los que habían matado con una inyección letal y a los que luego dispararon sobre el terreno como "prueba" de la ofensiva polaca. Éste fue uno de varios incidentes de la llamada operación Himmler, destinada a proporcionar a Hitler una excusa para invadir Polonia.

La crisis de los Sudetes
Índice La Segunda Guerra Mundial