
Hoy, 11 de febrero, celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una jornada para visibilizar el papel crucial que han desempeñado y desempeñan las mujeres en la investigación, la tecnología y la innovación.
A pesar de sus contribuciones, muchas de ellas han sido históricamente ignoradas o relegadas a un segundo plano, un fenómeno conocido como el efecto Matilda.
¿Qué es el efecto Matilda?
El efecto Matilda hace referencia a la infravaloración y el silenciamiento de los logros científicos de las mujeres en favor de sus compañeros de profesión. Un claro ejemplo es el caso de Rosalind Franklin, quien realizó descubrimientos fundamentales en la estructura del ADN, pero cuyo trabajo fue menospreciado en favor de Watson y Crick. Casos como el suyo se repiten en diferentes disciplinas, desde la medicina hasta la ingeniería, poniendo en evidencia la necesidad de reconocer y valorar la labor de las científicas.
A pesar de los avances en igualdad, las mujeres siguen enfrentándose a barreras en el ámbito de la ciencia y la investigación. Según la UNESCO, menos del 30% de los investigadores en el mundo son mujeres. Este dato refleja la necesidad de fomentar vocaciones científicas en niñas y jóvenes, eliminando estereotipos y promoviendo referentes femeninos en todos los campos del conocimiento.
Construyendo un futuro más igualitario
Desde Les Clíniques de la Universitat de València, apoyamos la igualdad en el ámbito científico y sanitario, apostando por una formación donde la excelencia no tenga género. Creemos firmemente en la importancia de inspirar y motivar a las nuevas generaciones de niñas para que persigan carreras científicas y continúen rompiendo barreras.
Hoy es un día para recordar que la ciencia necesita del talento de todas las personas. Apostemos por una sociedad más justa, donde las mujeres científicas sean reconocidas, apoyadas y celebradas, no solo hoy, sino cada día.








