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50 años en cartelera. La Turia, 1964-2014

Centre Cultural La Nau. Sala Acadèmia.

Horario: De martes a sábado, de 10 a 14 y de 16 a 20 horas. Domingos y festivos, de 10 a 14 horas. Entrada libre.

 

 

 
© Manuel Sáez

 

 

Organiza:
 
Vicerrectorado de Cultura e Igualdad de la Universitat de València
 
Comisarias: Toni Picazo y Mila Belinchón

 

  

 
 
 
 
 
© Lina Vila
 

50 años en cartelera supone la contribución al cincuentenario de la Cartelera Turia desde el territorio de las artes visuales. Presenta las obras de medio centenar de creadores de varias generaciones, tendencias y disciplinas junto a una selección de portadas y ejemplares de la revista.

La Cartelera Turia es un proyecto cultural que nació en 1964, a contracorriente de la política y de la cultura oficial del franquismo, en una Valencia que no se resignaba a su condición de ciudad todavía triste y gris. Fue impulsado por jóvenes universitarios con vocación de intervenir culturalmente en la sociedad valenciana a través de una pequeña revista de información y crítica de espectáculos.

 

© Ortifus

 

Durante su medio siglo de existencia ha acudido puntualmente a la cita semanal con sus lectores, sorteando en ocasiones amenazas políticas de cierre por su carácter irreverente y/o subversivo y su falta de complacencia con el poder establecido. Resultó incómoda a la dictadura por su tono crítico y por el tratamiento de los temas entonces considerados tabú, pero supo compartir con los lectores la posibilidad de hacer nuevas lecturas de la realidad del momento, mediante la mordacidad y el sentido del humor. Con el advenimiento de la democracia, la publicación mantiene su espíritu crítico e inconformista e incisivo sobre el establishment cultural y político.

Comenzó llamándose El Turia, masculino singular, y enfocada a la información y crítica cinematográfica, aunque pronto se abrió a otras artes y expresiones culturales y transformó el género de su identidad en sustantivo femenino convirtiéndose en la Turia, como es conocida coloquialmente.

 

© Victoria Civera

 

Una de las claves de su longevidad seguramente radica en el uso de la sátira y el sentido del humor como recurso para abordar los profundos cambios registrados en la cultura y la sociedad valencianas durante el medio siglo que la cartelera lleva en la calle.

Desde el análisis periodístico, en la cartelera conviven dos elementos diferenciados y aparentemente contradictorios: un componente popular que entronca con la tradición valenciana de la prensa satírica y una vertiente cultural minoritaria o de vanguardia. Su carácter de prensa satírica ha llevado a la publicación a mantener una actitud burlona con los poderes fácticos y a cultivar en sus páginas géneros periodísticos iconoclastas como las necrológicas de actualidad o las exclusivas inventadas.

Pero, tal vez, su mayor aportación resida en el hecho de haber entendido la cultura como un todo, aunando temas tan diferentes como el cine, la gastronomía, el teatro, la política, la música o el sexo y, desde hace varios años, también han incorporado la cultura basura o nuevas secciones relacionadas con la ecología y el comic, entre otras.

 

© Señor Cifrián

 

Pero la Turia no destaca sólo por su contenido, sino también por la calidad de su propuesta gráfica. Desde las portadas a la tipografía, pasando por las ilustraciones de las páginas interiores o las viñetas de humor gráfico, todos los elementos visuales de la revista están cuidados con esmero.

Sus responsables vieron pronto que para que una pequeña publicación de bolsillo como la suya no pasara desapercibida a sus potenciales lectores, había que potenciar una identidad visual potente, coherente y en sintonía con las tendencias estéticas contemporáneas. Para ello, han contado con la fructífera colaboración de diseñadores gráficos, ilustradores, historietistas, publicistas así como de pintores cuya contribución, no sólo en lo que se refiere a las portadas sino también en los elementos gráficos de las páginas interiores, ha sido decisiva en la imagen de modernidad de la revista.

 

© Dídac Ballester

 

Estos colaboradores, cuyas aportaciones forman parte ya de la historia visual del semanario, salvo los que nos dejaron demasiado pronto, vuelven a comparecer en esta exposición conmemorativa a la que generosamente han querido sumarse. Lo hacen acompañados de un nutrido grupo de artistas más jóvenes que, a pesar de no haber tenido relación directa con la revista, conocen su trayectoria y han aceptado con gusto la invitación de participar en esta muestra. En total, son 52 artistas representativos de la pluralidad, riqueza y variedad de generaciones, discursos y tendencias que conviven en la creación actual. Cabe señalar, a este respecto, la importante presencia de artistas mujeres en la misma, reflejo de su pujante protagonismo, en cuanto a calidad y cantidad, en la escena artística de estas últimas décadas.

Cumplir 50 años invita al balance y a esta finalidad obedece la selección de portadas históricas y ejemplares que se exhiben en la muestra. Pero, como recordaba el actual director del semanario, Vicente Vergara, en la carta de invitación a los artistas participantes en la misma, “lejos de embarcarnos en un vano ejercicio de nostalgia historicista, este proyecto viene marcado por una orientación de futuro, porque como dice nuestro admirado Woody Allen, el futuro es el tiempo en el que viviremos el resto de nuestra vida”.

 

© Artur Heras

 

Cada uno de los artistas convocados se ha aproximado a la celebración del cincuentenario desde su personal universo creativo, sus propias inquietudes y necesidades expresivas. La mayoría concurre con una obra creada ex profeso para la misma, si bien algunos han retomado trabajos preexistentes acordes con el espíritu de la convocatoria.

En la exposición se exhiben obras producidas con las herramientas tradicionales de la era analógica, otras creadas mediante instrumentos digitales y un tercer grupo de obras híbridas que fusionan ambos sistemas. Todas ellas están realizadas en un formato proporcional al de la Cartelera Turia puesto que en un futuro serán portada de la misma.

Contempladas desde su singularidad, cada una de las obras presentes en la exposición lleva la impronta de su autor, revela sus búsquedas formales, sus preocupaciones y su punto de vista, conforma un relato diferenciado y único. Puestas en común, entablan diálogos cruzados que enriquecen su significado y le añaden matices inéditos.

 

© Giner

 

La exposición despliega un amplísimo y heterogéneo abanico de temas, enfoques e intenciones entre las que se pueden distinguir algunas coincidencias. Así, un nutrido grupo de creadores introducen el grafismo del número 50 en la superficie del cuadro. En otros casos, la celebración del aniversario es más indirecta, con alusiones a las resonancias acuáticas que el nombre del semanario evoca, homenajes a secciones de la revista, o mediante juegos de palabras.

El sexo tampoco podía faltar a esta cita pues es notoria la falta de prejuicios con que la cartelera aborda esta cuestión ya sea en sus portadas, ya sea en sus páginas interiores.

 

El amor incondicional al cine es el motor propulsor de la Turia desde su primer número, su rasgo más característico. No es de extrañar, pues, que el séptimo arte aglutine temáticamente un buen puñado de obras subrayando, así, la inapreciable contribución del semanario a la formación de una cultura cinéfila en la ciudad.

 

© Ibán Ramón

 

Así mismo, destaca la fuerte carga de crítica social y política presente en un buen número de obras. La destrucción de la naturaleza, la violencia, la corrupción, el fanatismo, la especulación pero también la necesidad de luchar y resistir, son algunos de los temas tratados.

Pero la denuncia, la protesta, la reflexión o el pensamiento no están reñidos con el humor. La Turia constituye una buena prueba de ellos, de ahí que el humor sea el camino elegido por un significativo número de artistas para rendir tributo a la revista.

Cabe decir, en cualquier caso, que en esta pluralidad exhibida en los diferentes trabajos late una voluntad de reconocer a la Cartelera Turia y lo que esta significa e imprime un tono especial a la exposición, que conecta con los principios que alumbraron los orígenes de la publicación, dirigidos a buscar un mundo más libre y habitable.

 

 
© Pepe Gimeno

 


Artistas participantes:

  
Rafael Armengol
Eduardo Arroyo
Dídac Ballester
Manuel Boix
Pepe Bonache
Paula Bonet
Bru Soler
Miguel Calatayud
Rafael Calduch
Carmen Calvo
Javier Calvo
Joan Cardells
Victoria Civera
Victoria Contreras
Paco de la Torre
Maribel Domènech
Cristina Durán i Miguel Ángel Giner
El Roto
Mavi Escamilla
Juan Genovés
Manel Gimeno
Pepe Gimeno
Julio Giner
Cuqui Guillén
Artur Heras
Hyuro
Víctor Lahuerta
Sento Llobell
Mariscal
Rafael Martí Quinto
MacDiego
Antoni Miró
José María Molina Ciges
Mau Monleón 
Óscar Mora 
José Morea
Miquel Navarro
Ortifus
Pepa L. Poquet 
Rafael Ramírez Blanco
Ibán Ramón
Paco Roca
Manuel Sáez
Bia Santos
Señor Cifrián
Jordi Teixidor
Daniel Torres
Rosa Torres
Juan Uslé
Javier Velasco
Joan Verdú
Lina Vila

 

 
© Pepa Poquet
 
 
 
 © Universitat de València, 2014