
El espacio de datos Territorio y Sostenibilidad es una infraestructura de colaboración que permite a administraciones públicas, cooperativas, cofradías, empresas y agentes del territorio compartir, conectar y aprovechar datos de forma segura y gobernada liderada por Kiwa España en la que el IRTIC participa. Su propósito es transformar información del ámbito ambiental, social, económico, urbano, rural, agrícola o industrial en conocimiento útil para mejorar la sostenibilidad, la competitividad y la calidad de vida en cualquier territorio.
En este sentido, un espacio de datos es un entorno seguro, gobernado y colaborativo donde diferentes entidades, públicas o privadas, comparten y utilizan información bajo sus propias reglas. Su objetivo es transformar datos dispersos, los cuales siempre mantienen bajo su control, en valor práctico, cosa que permite generar servicios digitales, análisis avanzados y conocimiento útil para la toma de decisiones.
Territorio y Sostenibilidad convierte los datos en una oportunidad para entender mejor el territorio, actuar con más precisión y tomar decisiones que generen valor para las personas, las empresas y el medio ambiente. Funciona a través de nodos sectoriales, grupos de entidades que comparten un mismo reto como salud urbana, pesca de bajura, agricultura sostenible, economía circular e innovación rural.
Cada nodo genera datos comparables, accede a un servicio común y desarrolla un caso de uso real, obteniendo indicadores, modelos, análisis y herramientas digitales basadas en evidencia. El resultado es un ecosistema donde los datos mejoran la planificación y la eficiencia, ayudan a cumplir normativa y certificaciones, permiten crear servicios digitales avanzados, impulsan nuevos modelos de negocio y fortalecen la sostenibilidad y resiliencia del territorio.
En este contexto, el nodo healthy smart cities de Territorio y Sostenibilidad analiza la relación entre salud, sostenibilidad y calidad de vida en el territorio con el que se trabaja. El Observatorio de Sostenibilidad de Anecoop es un espacio de datos soberano de la empresa cooperativa para entidades agroalimentarias que quieren medir su contribución a la sostenibilidad, mientras que Smart Village Rural está pensado para municipios rurales que buscan digitalizar servicios y mejorar la calidad de vida.
El nodo de economía circular y simbiosis industrial está destinado a polígonos industriales, asociaciones empresariales, gestores de residuos y entidades públicas que quieren optimizar la gestión de residuos y mejorar la eficiencia logística. En cuanto al nodo de pesca de bajura y economía azul, se enfoca en cofradías, federaciones y entidades del sector pesquero que buscan mejorar la sostenibilidad del litoral y reforzar el valor de la pesca de proximidad.
Funcionamiento de los espacios de datos
Un espacio de datos no concentra la información en un único servidor. Es un ecosistema colaborativo donde cada entidad conserva sus datos en origen y decide qué comparte, cómo y con quién. Las entidades que participan establecen sus propias condiciones de uso, acceso y permisos. El modelo garantiza soberanía del dato y protege la información sensible.
Los espacios de datos operan bajo un marco técnico fiable y regulado por la Especificación UNE 0087:2025, la Data Governance Act (DGA) y estándares de interoperabilidad y trazabilidad, lo cual asegura un intercambio seguro, comparable y de confianza.
Asimismo, esto permite que datos procedentes de sistemas diferentes puedan conectarse, compararse y reutilizarse, evitando duplicidades y facilitando la colaboración entre entidades, sectores o territorios.
Gracias a esta infraestructura, se pueden crear servicios avanzados como análisis automatizados, observatorios, herramientas de planificación, paneles de indicadores y modelos predictivos, todo ello alimentado por datos actualizados y confiables.
Cada entidad que se adhiera integra datos que ya tiene o puede recopilar fácilmente, como el uso del suelo, zonas verdes o agrícolas, calidad ambiental, movilidad, actividad pesquera o industrial, población o servicios básicos, y el espacio de datos los organiza, los hace comparables y permite obtener información útil de forma automática.
Las organizaciones participantes deben definir qué reto quieren resolver, como reducir riesgos climáticos, medir la sostenibilidad de una cooperativa, mejorar la gestión de residuos, optimizar servicios rurales o analizar la salud del territorio. El sistema combina sus datos, identifica patrones y ofrece soluciones basadas en datos.
De esta manera, tendrán acceso a información territorial relevante, organizada y validada, que podrán integrar en tus propios análisis, y así justificar decisiones o respaldar proyectos con base técnica sólida.
Durante todo el proceso, los municipios que se adhieren están acompañado por un equipo técnico que ayuda a conectar los datos, interpretar los resultados y definir acciones concretas adaptadas a su realidad territorial.
Formar parte de uno de estos espacios supone, por tanto, contar con datos organizados, actualizados y útiles para la toma de decisiones; mejorar la capacidad de análisis y planificación; una gestión más eficaz y basada en datos; facilidad de acceso a certificaciones y reconocimiento; y acompañamiento técnico.










