Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la ONU en la Agenda 2030 han puesto de manifiesto la necesidad de incorporar criterios de sostenibilidad en el ámbito empresarial. Las consideraciones ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) han adquirido una relevancia crítica en las decisiones de inversión y financiación empresarial, transformando los métodos tradicionales de evaluación financiera.
Las empresas se enfrentan actualmente a la necesidad de integrar criterios de sostenibilidad en sus estructuras de capital y estrategias de inversión, lo que supone una transformación de los modelos tradicionales de generación de valor. Esta reorientación resulta fundamental para mantener el acceso a la financiación en mercados de capitales que incorporan progresivamente criterios de sostenibilidad en sus evaluaciones de riesgo.
Además, la transición desde una economía basada en combustibles fósiles hacia otra sustentada en fuentes de energía renovables requiere inversiones en innovación tecnológica que aseguren una gestión sostenible de los recursos energéticos sin afectar la capacidad productiva. La transformación hacia modelos empresariales sostenibles exige modificaciones en los mecanismos de toma de decisiones financieras, dado que afecta directamente a la valoración empresarial y a las relaciones con los stakeholders financieros.
Este proceso hace necesario un análisis riguroso desde la perspectiva de las finanzas corporativas para comprender sus implicaciones en la creación de valor y la gestión del riesgo empresarial. En este contexto, el objetivo principal de este grupo de investigación es analizar los efectos financieros derivados de la implantación de sistemas de responsabilidad social orientados al desarrollo sostenible.
La investigación se centra en el análisis de las decisiones financieras corporativas que facilitan la consecución de los ODS, la transición energética y la incorporación de políticas de sostenibilidad en la estrategia empresarial. Un aspecto fundamental de la investigación consiste en examinar cómo las empresas incorporan los objetivos ambientales y sociales en su estrategia corporativa, diferenciando entre compromisos auténticos y prácticas de lavado ecológico y social.
El análisis del greenwashing y del socialwashing resulta crucial para determinar si las empresas desarrollan estas conductas únicamente para obtener legitimidad social o si existe un compromiso real con la sostenibilidad que se traduzca en beneficios financieros tangibles.
La investigación aborda específicamente el impacto que las políticas dirigidas a mejorar la satisfacción de los empleados tienen en el valor de la empresa y en su riesgo financiero. Se examina cómo la diversidad de género en posiciones directivas y los sistemas de compensación ejecutiva influyen en la sostenibilidad empresarial y en el valor y riesgo corporativos. Asimismo, el grupo investiga la gestión financiera de los efectos del cambio climático y su impacto en la creación de valor a largo plazo y la sostenibilidad del modelo de negocio.







