CAMBIO CLIMÁTICO, ENVEJECIMIENTO Y POLÍTICAS PÚBLICAS
Contexto y justificación
El cambio climático está intensificando riesgos ambientales como olas de calor, inundaciones, incendios forestales y otros fenómenos extremos. Estos riesgos están generando desafíos crecientes para los sistemas de salud, protección social, planificación urbana y gestión de emergencias.
Las personas mayores se encuentran entre los grupos más vulnerables ante estos fenómenos. Factores como los cambios fisiológicos asociados a la edad, la presencia de enfermedades crónicas, la dependencia de medicación, la movilidad reducida o el aislamiento social aumentan su exposición y su vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos.
Al mismo tiempo, el envejecimiento demográfico está transformando la estructura de nuestras sociedades. En las próximas décadas, la proporción de personas mayores en ciudades y territorios seguirá aumentando, lo que exige integrar la perspectiva del envejecimiento en las políticas de adaptación climática, la reducción de riesgos de desastres y la planificación urbana.
A pesar de esta realidad, todavía existe una importante brecha entre la investigación sobre cambio climático y la investigación sobre envejecimiento, así como entre la evidencia científica y el diseño de políticas públicas.
La creación de una Unidad de Investigación sobre Cambio Climático, Políticas Públicas y Envejecimiento busca contribuir a cerrar esta brecha mediante un enfoque interdisciplinar que combine economía aplicada, ciencia política, salud pública, gerontología, urbanismo y estudios ambientales.
Objetivo de la unidad
El objetivo de la unidad es analizar, evaluar y mejorar las políticas públicas orientadas a prevenir y gestionar los riesgos climáticos que afectan a las personas mayores, generando conocimiento científico que contribuya al diseño de sociedades más resilientes y adaptadas al envejecimiento.
Desde un enfoque interdisciplinar, la unidad pretende:
- Analizar el impacto de los riesgos climáticos en las poblaciones mayores.
- Evaluar la eficacia de las políticas públicas de adaptación y gestión de riesgos.
- Identificar buenas prácticas internacionales en ciudades y territorios.
- Proponer instrumentos de política pública basados en evidencia científica.
- Contribuir al debate académico y a la toma de decisiones públicas.




