Fundamentación pedagógica
Cuando hacemos uso de las regletas de Cuisenaire con el alumnado estamos aplicando un aprendizaje activo, manipulativo y constructivista, donde el alumnado mediante la experimentación y la utilización de diferentes materiales van construyendo de manera progresiva su propio conocimiento. Por lo que desde este enfoque en vez de recibir información teórica y el alumnado tener un papel pasivo de escuchar, entender y memorizar; el alumnado experimenta, manipula, formula hipótesis y aprende los conceptos y las relaciones matemáticas a su ritmo de aprendizaje, fomentando una buena comprensión.
Además, es un material que suele introducirse en gran parte de las situaciones dentro de metodologías lúdicas, las cuales favorecen la motivación de los alumnos y fomentan una actitud más positiva de los alumnos hacia la asignatura. Esto lo fundamentan varios autores en artículos cómo las regletas permiten adaptar las actividades a los diferentes ritmos del alumnado, facilitando y mejorando la adquisición de conocimiento como a prevenir dificultades, miedos o rechazos a las matemáticas (Palma Savino, 2017).
Por lo que podemos decir que las regletas Cuisenaire fomenta el desarrollo de un aprendizaje significativo y por descubrimiento en el alumnado, a su vez que contribuye en el pensamiento lógico-matemático.
Este enfoque podemos relacionarlo con diferentes corrientes pedagógicas anteriores y conocidas como por ejemplo, la teoria constructivista de Jean Piaget, quien defiende que el aprendizaje se producía por la interacción con el entorno y la acción sobre los objetos. Podemos establecer también cierta relación con la metodología de María Montessori, por su importancia hacia la utilización de materiales manipulativos en las aulas y el aprendizaje autónomo de cada niño y niña, provocando que el aprendizaje se base en el “prueba y error”. Finalmente, Zoltán Dienes defendió el uso de materiales y la variabilidad de experiencias de aprendizaje para facilitar la comprensión de los conceptos matemáticos.
Objetivos didácticos
Los objetivos didácticos de las regletas de Cuisenaire son los siguientes (Páez, 2010, como se citó en Palma Savino, 2017):
- Relacionar cada longitud de las regletas a un color determinado.
- Identificar equivalencias entre las diferentes regletas, entendiendo que al combinar varias se pueden obtener longitudes iguales o otras más largas.
- Comprender que cada regleta representa un número del 1 al 10, y que cada número tiene asignada una regleta concreta.
- Construir la serie numérica del 1 al 10, partiendo de la idea de que cada número es el anterior más uno (n + 1).
- Tener en cuenta que cada número está contenido en los números anteriores.
- Trabajar de forma manipulativa las relaciones entre números (mayor que, menor que e igual) mediante la comparación de longitudes de las regletas.
- Realizar diferentes tipos de seriaciones.
- Incluir el trabajo de composición y descomposición de los números.
- Presentar los sistemas de numeración a partir de distintos agrupamientos.
- Dar inicio al aprendizaje de la suma y la resta.
- Reconocer las propiedades conmutativa y la asociativa de la suma.
- Trabajar los conceptos de doble y mitad.
- Comprender la multiplicación como una suma repetida de una misma cantidad.
Estos objetivos se encuentran centrados en los procesos matemáticos y procedimentales. A continuación vamos a exponer una serie de finalidades pedagógicas y metodológicas (Sorozanga, 2026):
- Ayudan a estimular la lógica, la imaginación y el razonamiento matemático en los niños y niñas.
- Favorecen un aprendizaje más duradero y significativo.
- Permite la creación y desarrollo de las propias ideas matemáticas, es decir, las hipótesis con su posterior comprobación que hacen ellos mismos, convirtiéndose así en aprendizaje por descubrimiento.
