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Autores principales: Fernando Domínguez-Navarro, José Casaña, Borja Pérez-Domínguez, Borja Ricart-Luna, Pedro Cotolí-Suárez y Joaquín Calatayud.
En el baloncesto femenino de formación, las lesiones de tren inferior —especialmente de rodilla y tobillo— son las más frecuentes. Prevenirlas y mejorar la capacidad funcional de las jugadoras es una prioridad tanto para entrenadores como para los equipos médicos.
Uno de los test más utilizados para valorar esta función es el Single Leg Hop Test, una prueba sencilla que mide la capacidad de saltar con una sola pierna y estabilizar la caída. Pero ¿qué factores físicos explican mejor el rendimiento en esta prueba en jugadoras jóvenes de élite?
Un estudio desarrollado por la Universitat de València, la Universidad Europea de Valencia y el Alqueria LAB del Valencia Basket analizó a 90 jugadoras adolescentes de 13 a 17 años, con el objetivo de descubrir qué variables predicen mejor el resultado del hop test.
Diseño del estudio
Las jugadoras fueron evaluadas en pretemporada mediante tres pruebas:
- Countermovement Jump (CMJ): para medir la fuerza explosiva del tren inferior.
- Y Balance Test: para valorar el equilibrio dinámico.
- Single Leg Hop Test: prueba principal, donde debían realizar un salto horizontal máximo con una sola pierna y estabilizar la caída.
También se midieron variables antropométricas como talla, peso e índice de masa corporal.
Principales hallazgos
- Explosividad como factor clave. Los resultados del CMJ (altura de salto y potencia generada) fueron los predictores más consistentes del rendimiento en el hop test.
- El papel del equilibrio. El Y Balance Test mostró correlaciones moderadas, sobre todo en la pierna izquierda, lo que confirma que el control postural influye en la capacidad de salto y aterrizaje.
- Antropometría irrelevante. Ni altura, peso ni longitud de pierna mostraron relación significativa con el hop test.
- Enfoque multifactorial. El hop test no depende de una sola capacidad física, sino de la integración de fuerza explosiva, equilibrio y control neuromuscular.
Aplicaciones prácticas
- Entrenadores: incorporar entrenamientos pliométricos y de equilibrio para mejorar tanto el rendimiento como la prevención de lesiones.
- Preparadores físicos: usar el hop test junto al CMJ y el Y Balance como herramientas de seguimiento funcional durante la temporada.
- Clubes y médicos deportivos: entender que las diferencias de rendimiento en el hop test no se explican por características físicas básicas (como peso o altura), sino por la capacidad neuromuscular.
Conclusión: entrenar más allá de la fuerza
Este estudio confirma que en jugadoras jóvenes de élite, el rendimiento en el hop test depende principalmente de la fuerza explosiva, y en menor medida del equilibrio dinámico.
Por tanto, incluir programas específicos de entrenamiento pliométrico y de control postural puede marcar la diferencia tanto en la mejora del rendimiento como en la reducción del riesgo de lesiones.
Este proyecto forma parte de la línea de investigación de la Cátedra de Baloncesto L’Alqueria – Universitat de València, que busca aportar ciencia aplicada para mejorar la salud y el rendimiento de las nuevas generaciones de jugadoras.


