El objetivo principal de esta tesis es analizar las realizaciones educativas en los contextos educativos de Formación Profesional de base desde una perspectiva de justicia social con el fin de describir los itinerarios que producen y el impacto que tienen en la vida de los y las jóvenes que los experimentan. Paralelo a nuestro interés principal se haya el de intentar comprender el fenómeno de la transición desde una perspectiva pedagógica que hace hincapié en las relaciones sociales que se producen en la institución educativa. El estudio de las desigualdades sociales producidas y reproducidas en el sistema educativo se aborda en esta investigación desde una fundamentación teórica de justicia social basada en una concepción dimensional del término siguiendo principalmente las aportaciones Nancy Fraser. En este aspecto, proponemos una conceptualización del término desde una perspectiva que incluye tres soluciones a la injusticia social: la redistribución, el reconocimiento y la representación, estrechamente vinculada a la participación social. La combinación de esta perspectiva con las aportaciones de Iris Marion Young, destacando los obstáculos institucionalizados, es decir, las condiciones estructurales que generan injusticias, conforman la perspectiva de justicia social de esta tesis. Desde esta posición, el contexto educativo específico que analizamos son los programas educativos correspondientes al nivel de Formación Profesional de base (FPB: Formación Profesional Básica y PFCB: Programas Formativos de Cualificación Básica). Planteamos el análisis desde la perspectiva de la modernización conservadora como tendencia en el desarrollo de las políticas educativas siguiendo a Michael W. Apple y a Stephen J. Ball. Esta perspectiva nos ha posibilitado describir y analizar la posición de estos programas en el conjunto del sistema educativo, que los afianza como una vía segregadora del alumnado en riesgo de fracaso escolar o abandono educativo temprano. Contando con la perspectiva teórica y con el contexto educativo específico, el proceso que consideramos para la evaluación de la justicia social es la transición tras los programas, que ponemos en relación con las posibilidades de participación social. La estrategia metodológica se fundamenta en el modelo de reproducción y transformación cultural de Basil Bernstein, que da estructura al modelo de análisis específico de esta tesis en el que se ordenan los elementos teóricos para describir el proceso de producción de itinerarios en los contextos educativos específicos de la FPB y de los PFCB. Desde la teoría de Bernstein, el concepto de selección se presenta como una herramienta conceptual para la descripción de producción de itinerarios en contextos educativos específicos. Este concepto es el que fundamenta el guión de las entrevistas realizadas. Para la obtención de datos se han realizado 65 entrevistas a profesionales (equipo docente, orientador y directivo) que trabajaron en estos programas en su primer curso de implantación (2014-15). Desde su explicación de la selección en diferentes momentos del proceso educativo, hemos obtenido información sobre los elementos priorizados en las prácticas pedagógicas que nos permiten describir la producción social de itinerarios de inserción. Asimismo, 240 estudiantes han respondido a cuestionarios cuyo fin principal es conocer sus expectativas respecto al programa. Los resultados se presentan contextualizados en las posibilidades actuales de transición de los y las jóvenes en un mercado de trabajo segmentado y definido por la extensión de la precariedad, acentuada en una coyuntura socioeconómica de crisis. La descripción y el análisis de las concreciones educativas nos ha posibilitado diferenciar realizaciones funcionales y realizaciones orientadas a la crítica, si bien ambas producen itinerarios de inserción marcadas por la condición de políticas de inserción que define la Formación Profesional de base en el sistema educativo español. Además, la influencia dada por los y las profesionales al contexto de socialización primaria y a la coyuntura socioeconómica en sus expectativas sobre los itinerarios futuros del alumnado incide en el sentido asistencialista más que educativo que adquieren estos programas. Dada la insuficiencia de los programas tanto en formación como en certificación proporcionada, el entorno familiar se presenta como un factor de protección especialmente necesario en coyunturas de recesión económica. En conjunto, los resultados obtenidos nos llevan a concluir que a pesar de ciertas diferencias en las realizaciones, la Formación Profesional de base es una política de inserción socialmente injusta por la limitada participación social que posibilita y los itinerarios de inserción que produce.