Logo de la Universdad de Valencia Logo El derecho a la vivienda de las personas mayores: estudio multidisciplinar de las condiciones para su efectividad y propuestas normativas Logo del portal

Resultados de la I Jornada El derecho a la vivienda de las personas mayores: vivienda, cuidados en el hogar y alternativas habitacionales

  • 30 abril de 2026
I Jornada sobre el dret a l'habitatge de les persones majors: habitatge, cures i noves alternatives habitacionals

El pasado 27 de abril tuvo lugar la celebración de la I Jornada El derecho a la vivienda de las personas mayores: vivienda, cuidados en el hogar y alternativas habitacionales. Esta primera jornada del proyecto estuvo centrada en la relación entre la vivienda y los cuidados, siendo la necesidad de requerir cuidados uno de los condicionantes que pueden impedir a las personas mayores la toma de decisiones libres sobre dónde quieren envejecer.

La relación entre cuidados y vivienda 
Los cuidados son parte de la vida, ocupan su centralidad. Todas las personas cuidamos en alguna etapa de nuestras vidas y seremos cuidados en el futuro. Somos seres interdependientes y relacionales que requieren de cuidados. Pero existen muchas trayectorias de vida, tantas como manifestaciones de acompañamiento y de apoyo en la prestación del cuidado. La prioridad es crear las condiciones para el autocuidado y el cuidado desde el Derecho y los derechos. Las personas no pueden perder derechos cuando envejecen. 


El cuidado representa en sí una constelación de derechos: la autonomía, la libertad, la privacidad, la participación, la intimidad, etc. Su voluntad, deseos y necesidades de las personas cuidadas deben ser el eje sobre el que se vertebren las instituciones y los servicios, siguiendo el enfoque de derechos, el enfoque centrado en la persona y el enfoque de la desinstitucionalización.


Las personas mayores tienen el derecho a elegir dónde y cómo ser cuidados con independencia de cuál sea su circunstancia (personal, económica, social, cultural, territorial, etc.). Han de participar en el plan de cuidados activamente. El fortalecimiento de las entidades locales es clave para garantizar la autonomía de las personas mayores en zonas rurales. Además, Saber cómo somos cuidados en la vejez requiere de datos cualitativos y cuantitativos, precisa de controles de calidad del cuidado identificando los indicadores a evaluar, y exige evaluación de las políticas, los servicios y los recursos económicos y personales.


Los cuidados en el hogar
El deseo mayoritario y generalizado de las personas mayores es envejecer en casa. Aunque la mayor parte de la población mayor cuenta con una vivienda en propiedad, las barreras de accesibilidad amenazan seriamente en un alto porcentaje la tenencia y la usabilidad de la vivienda cuando la persona envejece. La vivienda en propiedad representa un recurso económico con el que obtener liquidez en el mercado para atender los cuidados de larga duración. Las fórmulas son múltiples, pero hay que evaluar bien la medida que más se adapta a cada persona y situación. 


La vulnerabilidad residencial existe, cuando las personas mayores no pueden acceder a viviendas accesibles y seguras, cuando son deshauciadas, cuando son presionadas para abandonar sus hogares, en especial aquellos que están bajo contratos de renta antigua, y muy especialmente cuando están excluidas por vivir en la calle (personas mayores sin hogar). 


La familiarización del cuidado ha permitido los cuidados en el hogar. Pero la diversidad familiar, la reducción de los hogares, la incorporación de mujeres al mundo laboral, y la dispersión de los familiares -muchos de los cuales han abandonado el núcleo rural, la ciudad o el país por motivos laborales-, complican las tareas de cuidados en exclusiva, especialmente cuando el cuidado se extiende en el tiempo. 


La sostenibilidad de los cuidados en el hogar precisa de una reforma del sistema de protección social, de una transformación profunda de los servicios sociales que superen la visión asistencialista. Los apoyos institucionales para los cuidados en el hogar son insuficientes, no son flexibles, ni están suficientemente personalizados. 


Alternativas habitacionales
Además del hogar, los lugares donde más comúnmente envejecen las personas mayores son las residencias y las nuevas alternativas residenciales. En otros países, existen numerosos y diferenciados modelos de cuidados de las personas mayores, centrados en la persona y sus necesidades, algunas de las cuales son intergeneracionales o son perfiladas en cuanto a los usuarios atendiendo a sus preferencias. En España están emergiendo alternativas habitacionales para las personas mayores que se articulan a través de cooperativas, como las viviendas colaborativas en cesión de uso de la Comunitat Valenciana. 


Las personas mayores no son un colectivo homogéneo, muestran una amplia diversidad en las necesidades y deseos de cuidado, por lo que se antoja necesario disponer de distintos modelos desde los que dar respuestas, que pueden coexistir. Conocer los distintos modelos de cuidados, poder elegir cuál es el mejor, el que más se adapta a la personalidad y situación de cada persona es lo relevante. Generar alianzas que sostengan el cuidado es imprescindible (familia, instituciones, comunidad). El futuro de las personas mayores requiere de nuestro compromiso y exige construir sociedades para todas las edades en entornos seguros, amables y confiables, donde se reconozcan y respeten todos sus derechos. 
 

 

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