La Universitat de València ha celebrado este mediodía la XVI edición de los Premios Manuel Castillo, unos galardones que reconocen la investigación académica, científica y periodística comprometida con la cooperación internacional, la construcción de la paz y el desarrollo humano sostenible. El acto, celebrado en el Salón de Actos de Rectorado, ha estado presidido por el rector de la Universitat de València, Juan Luis Gandía, y ha contado con la participación de la vicerrectora de Internacionalización, Cooperación y Multilingüismo, Emilia Ferrer García; el representante del legado Manuel Castillo, José M. García Álvarez Coque; la delegada para el rector en Cooperación, Carmen Lloret-Català y las personas galardonadas.
Los Premios Manuel Castillo tienen como objetivo estimular la investigación y la producción de conocimiento en torno a algunos de los principales desafíos globales de nuestro tiempo. A través de estos reconocimientos, la Universitat de València impulsa trabajos que contribuyen a la cooperación internacional, la defensa de los derechos humanos, la cultura de paz y el desarrollo sostenible.
Durante su intervención, el rector ha felicitado a las personas premiadas y ha destacado que estos galardones reafirman el compromiso de la Universitat de València con el impulso de la investigación y las iniciativas vinculadas a la cooperación, la paz y el desarrollo humano. “Cada uno de los trabajos reconocidos demuestra que el rigor académico es compatible con la sensibilidad social y que el compromiso adquiere mayor solidez cuando se sustenta en un conocimiento profundo y exigente de la realidad. No es una idea abstracta de cooperación”, ha señalado.
Estos premios reflejan una manera de entender la universidad: abierta al mundo, comprometida con la sociedad y consciente de su responsabilidad ante los grandes retos globales.
Asimismo, Juan Luis Gandía ha reivindicado la figura de Manuel Castillo como ejemplo de una vida dedicada al conocimiento y al servicio público. Ha recordado su trayectoria como profesor, bibliotecario y periodista en un contexto especialmente difícil de la historia de España, y ha destacado su confianza en la educación y la cultura como motores de progreso. El rector también ha agradecido la donación del archivo personal de Manuel Castillo a la Universitat de València por parte de su familia, representada por el profesor José María García Álvarez Coque, quien ha repasado la trayectoria familiar y ha puesto en valor el papel de la Universitat como una de las instituciones académicas españolas con mayor compromiso en materia de cooperación internacional.
Por su parte, la vicerrectora Emilia Ferrer ha subrayado que estos premios “no solo reconocen trabajos de extraordinaria calidad, sino que reflejan una manera de entender la universidad: abierta al mundo, comprometida con la sociedad y consciente de su responsabilidad ante los grandes retos globales”.
Cooperación local, salud en la vulnerabilidad, el periodismo como altavoz y el valor de una trayectoria universitaria
En la categoría A, Monografía Universitaria de Investigación Publicada, dotada con 3.000 euros, el premio ha sido concedido a Sergio Belda Miquel, Alba Talón Villacañas y Daniel Osvaldo Cuesta Delgado por el trabajo de investigación ‘Explorando los valores propios de la cooperación al desarrollo municipalista: Propuesta de un marco y análisis del caso del Fons Valencià per la Solidaritat’, publicado en la Revista Iberoamericana de Estudios del Desarrollo. El estudio analiza las aportaciones específicas de la cooperación descentralizada impulsada desde el ámbito local y profundiza en el papel que desempeñan los municipios en la promoción de la solidaridad internacional y el desarrollo humano.
La categoría B, destinada a Trabajos Fin de Máster y Tesis Doctorales y dotada con 400 euros, ha distinguido a Davis Jesús Márquez Guzmán por el trabajo ‘Epidemiología de la Fascioliasis Humana en Zonas Andinas: estudio de la provincia de Lucanas, Ayacucho – Perú’. La investigación aborda una enfermedad parasitaria que afecta especialmente a poblaciones vulnerables de áreas rurales andinas y aporta conocimiento relevante para mejorar las estrategias de prevención, vigilancia epidemiológica y salud pública en contextos de especial vulnerabilidad.
En la categoría C, correspondiente a Reportaje Periodístico Emitido y dotada con 1.800 euros, el jurado ha acordado conceder el premio ex aequo a dos trabajos. Por una parte, ha sido reconocida Isabel Coello Cremades por el podcast ‘La casa grande, un podcast sobre maltrato y control coercitivo’, una producción que profundiza en las dinámicas de violencia y dominación que sufren muchas mujeres y que contribuye a sensibilizar a la sociedad sobre esta problemática y que ganó el premio Ortega Gasset y los Premios Ondas Podcast. Por otra, han sido premiados Jairo Marcos Pérez y María Ángeles Fernández por el libro ‘Memorias ahogadas’, que recupera las historias silenciadas de quienes fueron desplazados por la construcción de embalses en España, reconstruyendo a través de sus recuerdos una memoria colectiva borrada por el progreso.
La categoría D, Iniciativas ‘Lluís Vives’ de cooperación al desarrollo del Personal Docente e Investigador de la Universitat de València, ha distinguido al catedrático en Nutrición José Miguel Soriano del Castillo, por su compromiso con la cooperación universitaria y la transferencia de conocimiento al servicio del desarrollo humano a lo largo de 25 años. Este reconocimiento pone en valor aquellas iniciativas impulsadas desde la comunidad universitaria que contribuyen a mejorar las condiciones de vida de colectivos y comunidades en situación de vulnerabilidad mediante la investigación, la formación y la acción solidaria.
Manuel Castillo, un legado al servicio de la cooperación y los derechos humanos
Los Premios Manuel Castillo nacen del legado de Manuel Castillo, una figura adelantada a su tiempo que combinó su labor docente e intelectual con un profundo compromiso social. Nacido en 1870, desarrolló una intensa actividad educativa, periodística y filantrópica, impulsando iniciativas en favor de la protección social y la mejora de las condiciones de vida de los sectores más desfavorecidos. Tras exiliarse en México al finalizar la Guerra Civil, transmitió a su familia la voluntad de destinar su legado a la Universitat de València para fomentar los estudios sobre la paz, la cooperación y el entendimiento entre los pueblos.




