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Autores principales: Fernando Domínguez-Navarro, Javier Gámez-Payá, Borja Ricart-Luna e Iván Chulvi-Medrano
En baloncesto, los saltos, sprints y cambios de dirección son continuos. La mayoría de ellos se realizan de manera unilateral: un apoyo, una pierna que impulsa más, una preferencia de lado. Esto puede generar lo que se conoce como asimetrías inter-miembro (diferencias de rendimiento entre una pierna y otra).
Durante años, se ha sugerido que cuando estas asimetrías superan el 10–15%, afectan al rendimiento deportivo e incluso aumentan el riesgo de lesión. Pero, ¿es esto realmente cierto en el caso del baloncesto juvenil de élite?
Un estudio reciente con 320 jugadores y jugadoras del Valencia Basket, de entre 14 y 18 años, ha analizado si estas asimetrías influyen en la velocidad, la agilidad y la capacidad de salto.
El diseño del estudio
Para medir las asimetrías, se utilizó el Countermovement Jump (CMJ) unilateral, una de las pruebas más fiables para evaluar fuerza explosiva y desequilibrios musculares.
Los atletas fueron clasificados en tres grupos según su índice de asimetría (IAI):
- Bajo: 0–9.9%
- Moderado: 10–14.9%
- Alto: >15%
Posteriormente, se evaluaron tres variables clave del rendimiento en baloncesto:
- Sprint de 14 y 28 metros (media cancha y cancha completa).
- Test de agilidad Cone Drill.
- Salto vertical (CMJ bilateral y unilateral).
Principales hallazgos
- Asimetrías comunes. La media de asimetría fue del 10.6%, y alrededor del 40% de los jugadores presentó valores superiores al 10%.
- Sin impacto en el rendimiento. No se encontraron diferencias significativas en sprint, agilidad o salto entre los jugadores con más o menos asimetrías.
- El umbral del 10–15% se cuestiona. Este rango, considerado “crítico” en deportes como el fútbol, no parece tener la misma relevancia en el baloncesto juvenil.
- Dominancia de pierna ≠ rendimiento. La pierna dominante no siempre fue la más potente; solo mostró influencia en algunos saltos unilaterales.
¿Qué significa esto para entrenadores y preparadores físicos?
- No obsesionarse con el 10–15%. En jóvenes jugadores de baloncesto, tener asimetrías de este nivel no implica necesariamente un peor rendimiento.
- Contexto deportivo clave. Cada deporte tiene demandas distintas: lo que es crítico en fútbol puede no serlo en baloncesto.
- Seguimiento longitudinal. Dado que los jóvenes aún están en proceso de maduración, las asimetrías pueden variar con el tiempo y no deben interpretarse de forma aislada.
- Evaluación funcional. Más que centrarse solo en el número, es importante observar cómo se traslada la asimetría a la cancha y a los gestos específicos del juego.
Conclusión: asimetría no es sinónimo de bajo rendimiento
Este estudio desafía la creencia de que superar el 10–15% de asimetría entre piernas perjudica el rendimiento en jóvenes jugadores de baloncesto. Aunque las asimetrías son frecuentes, no parecen afectar negativamente a la velocidad, agilidad o capacidad de salto.
La clave está en comprenderlas como parte del proceso de desarrollo y adaptación al deporte, más que como un problema a corregir de forma inmediata.
Estos resultados forman parte de la investigación de la Cátedra de Baloncesto L’Alqueria – Universitat de València, cuyo objetivo es aportar evidencia científica para mejorar el rendimiento y la salud de los jóvenes deportistas.






