
El Centro Reina Sofía de Fad Juventud, con la colaboración de la Fundación Mutua Madrileña, ha publicado recientemente el Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2025, un estudio de referencia que analiza la evolución de la salud física, emocional y social de las personas jóvenes en España a lo largo de casi una década.
El informe se basa en una encuesta realizada a 1.511 jóvenes de entre 15 y 29 años y forma parte de una serie de investigaciones bienales iniciada en el año 2017, lo que permite identificar tendencias, cambios y retos en el bienestar juvenil.
Una de las principales conclusiones es la recuperación de la percepción positiva de la salud tras varios años marcados por el impacto de la pandemia. El 65 % de las personas jóvenes valora su estado de salud como bueno o muy bueno, el mejor dato registrado desde 2020, aunque continúa por debajo de los niveles observados antes de la crisis sanitaria.
A pesar de esta mejora general, la salud mental sigue siendo uno de los principales motivos de preocupación. Más de la mitad de las personas jóvenes afirma haber experimentado algún problema psicológico, psiquiátrico o de salud mental durante el último año. La ansiedad se mantiene como el diagnóstico más frecuente, seguida de la depresión y otros trastornos emocionales.
El estudio también pone el foco en la soledad no deseada, una realitat que afecta a una gran parte de la juventud. Según el barómetro, el 87,5 % de las personas jóvenes manifiesta haber experimentado sentimientos de soledad durante el último año, una cifra que continúa aumentando respecto a ediciones anteriores.
Los resultados muestran igualmente que las experiencias de bienestar y malestar no se distribuyen de manera homogénea. Las mujeres jóvenes, las personas con mayores dificultades económicas y aquellas que disponen de menos redes de apoyo presentan indicadores menos favorables de salud y bienestar. Esto refuerza la necesidad de abordar la salud juvenil desde una perspectiva integral que tenga en cuenta los factores sociales, económicos y relacionales que condicionan las trayectorias vitales de la juventud.
Desde la Cátedra de Juventud de la Universitat de València consideramos especialmente relevante la difusión de estas evidencias, ya que contribuyen a una mejor comprensión de las necesidades, preocupaciones y fortalezas de las personas jóvenes. La inversión pone de manifiesto que la promoción del bienestar juvenil requiere no solo actuaciones en el ámbito sanitario, sino también políticas que favorezcan la inclusión social, las oportunidades educativas, la emancipación y la participación comunitaria.







