
El presente libro se centra en Estudios Sinológicos para servir como herramienta propedéutica al interés popular y universitario y se nutre de la actualidad de estos estudios para ocupar un espacio ausente de obra de referencia desde donde entender y conocer el mundo chino, principalmente, bajo dos enfoques estratégicos: una perspectiva heterogénea y transversal que alcanza la sociología, la economía, la política, la historia y la filosofía; y otra lingüístico-filológica que se ocupa de presentar la lengua china de manera formal a nivel oral y escrito.
La extendida estereotipación de ambas cuestiones a nivel neófito y popular vendría a justificar este trabajo, pero también tanto la politización como el cambio vertiginoso de China evidencian la necesidad de una obra de este tipo. Básicamente, porque la enorme complejidad de China reivindica manejar determinadas claves certeras para desmontar hipérboles asociadas al país, su cultura y su sociedad; pero también porque el aprendizaje de la lengua china se convierte en un activo valioso como complemento para descifrar su idiosincrasia.




