
El jueves 18 de diciembre de 2025, se celebró el seminario “Debates y controversias en torno a la terminología química del siglo XVIII: El caso de oxígeno y arxîcayo” a cargo de Alberto Rodríguez Lifante, profesor de la Universidad de Alicante y antiguo estudiante del Máster de Historia de la Ciencia y Comunicación Científica. El seminario se realizó en colaboración con la Societat Catalana d’Història de la Ciència i la Tècnica (SCHCT).
El seminario se basó en el trabajo final de máster (TFM), centrado en el análisis de los debates sobre la adaptación y acomodación de la nueva nomenclatura química que se produjo a finales del siglo XVIII. Dicho TFM ha recibido el premio SHCTC 2025 en su modalidad académica y analizó la creación y los debates vinculados al término arxîcayo propuesto por el cirujano Juan Manuel Guillermo de Aréjula, como una alternativa al de oxígeno. El trabajo pretendía investigar que datos ofrece el debate actual en historia de la ciencia una revisión en clave lingüística sobre la terminología química mediante la propuesta de arxîcayo. También tenía como objetivo estudiar cual fue la circulación y recepción de este término hasta el siglo XIX.
La investigación presentada contó con fuentes primarias y secundarias. Entre esas fuentes, incluyó las obras lexicográficas como Español-Ingles de Henry Neuman y Lengua Castellana de Pedro Labernia, así como traducciones de la obra francesa de 1787 “Méthode de nomenclatura chimique”, “Reflexiones sobre la nomenclatura química” por Manuel de Aréjula de 1788 y la traducción “Nomenclatura química” de 1788 por Pedro Gutiérrez Bueno. Además, abordó estudios sobre la figura de Aréjula y su obra, la historia y terminología de la química, la recepción de Lavoisier en Europa y diccionarios del ámbito médico del siglo XVIII y XIX. Mencionó que las obras lexicográficas se encuentran incluidas en el TeLeMe y en Hemerotecas digitales de la biblioteca nacional de España y Francia.
Rodríguez explicó la variedad de espacios en los que se practicaba química en el siglo XVIII, ya que las aplicaciones eran en la minería, industria textil, militar y farmacéutica. Hasta 1787, la denominación de las sustancias se debía al lugar dónde se había descubierto, a la persona, el color, y eso generaba diversos problemas, por lo que se debía regular la nomenclatura que sería compartida por la comunidad científica.
Etimológicamente, oxígeno viene de ὀξύς que significa ácido y de γξνής que significa generador o productor. Lo que intentaba esta terminología era reflejar la idea de que era un constituyente presente en todos los ácidos. Lo que hicieron las lenguas fue adaptar la nomenclatura como préstamo, contrapréstamo y calco, y en el caso del italiano, castellano e inglés adaptar a que sonara como su propia lengua.
El profesor Rodríguez mencionó la figura del cirujano Aréjula quien formó parte de un grupo de personas a quienes la corona española promocionó para realizar viajes científicos a Francia para estar en contacto con los saberes de la medicina, cirugía, farmacia, minería y metalurgia y poder regresar con esos conocimientos. Realizó dos estancias, una en Paris entre 1787 y 1789 y Paris-Londres entre 1789 y 1791. Según Aréjula, el término oxígeno no era ideal fonéticamente y morfológicamente para el español, por lo que propuso el arxîcayo. Esta rpopuesta, según lo mostrado por Alberto Rodríguez, no tuvo éxito por las siguientes tres razones: 1) fue realizada por medio de razonamientos lógicos y no experimentales, 2) fue hecha por un químico desconocido que procedía de un país sin peso en el área de la química y 3) fue realizada en el momento en que se estaba librando una batalla contra los defensores de la vieja química.
Señaló que el término arxîcayo aparece en diferentes obras: Elementos de orictognosia por Andrés Manuel del Río (edición 1795), Annales de Chimie (ediciones 1797 y 1798), A New Dictionary of Spanish and English languages por Henry Neuman (ediciones 1798, 1799, 1817) y Novísimo Diccionario de la Lengua Castellana con correspondencia catalana de Pedro Labernia (edición 1866). En la obra de Henry Neuman, el término era atribuido a los científicos españoles.
Finalmente, el seminario concluyó mostrando que el periodo ilustrado analizado periodo fue relevante para la lexicografía y la consolidación de nuevos términos científicos en la lengua castellana frente a otras lenguas romances. Por otro lado, concluyó que la circulación del término arxîcayo fue breve, pero más prolongado de lo que se pensaba ya que apareció tanto en obras de química como en obras lexicográficas. Sin embargo, su introducción fue tardía, ya que el término oxígeno ya era bastante usado y se había consolidado entre los autores, por lo que finalmente no tuvo éxito.
El seminario del profesor Alberto Rodríguez también contó con una sección en la que contextualizó su TFM en el marco del Máster de Historia de la Ciencia y Comunicación Científica (UV-UMH-UA). Realizó una exposición con el objetivo de que sirviera de guía a futuros estudiantes del programa en los momentos cruciales de diseño y redacción del TFM. Para ello, analizó los pasos importantes que se deben seguir en su elaboración. Sin duda, esta segunda parte del seminario supone una hoja de ruta o guía para elaborar un trabajo final de máster de gran valor didáctico para los estudiantes del máster.
Ivania Maturana, estudiante de prácticas extracurriculares del Máster Interuniversitario de Historia y Comunicación de la Ciencia.







