Andrés Gené, profesor de Optometría de la UV: “Que una parte del Sol quede oculta, no significa que la radiación solar deje de ser peligrosa”

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  • 1 junio de 2026
 
Andrés Gené, profesor de Optometría de la Universitat de València.
Andrés Gené, profesor de Optometría de la Universitat de València.

La Comunitat Valenciana vivirá un eclipse solar total el 12 de agosto de 2026. Aunque un eclipse solar es un acontecimiento excepcional, también presenta riesgos para la salud, especialmente la visual.

El profesor Andrés Gené, titular del Departamento de Óptica y Optometría y Ciencias de la Visión de la Universitat de València (UV), señala la importancia de planificar y no vivir el eclipse desde la improvisación.

El docente, que también preside el Colegio de Ópticos-Optometristas de la Comunitat Valenciana (COOCV) y es secretario general de la Academia de Optometría de la CV, remarca la importancia del cuidado de los ojos y el uso de gafas homologadas para evitar lesiones oculares que perjudiquen la visión y calidad de vida. 

P: ¿Por qué no se puede mirar directamente el eclipse solar?
R: Un eclipse puede generar una falsa sensación de seguridad, pero que una parte del Sol quede oculta, no significa que la radiación solar deje de ser peligrosa. Aunque percibamos menos luz y sintamos menos molestia, la radiación sigue entrando en el ojo y puede focalizarse sobre la retina, especialmente sobre la mácula, la zona responsable de la visión central y de detalle, lesionándola.

El riesgo existe durante todas las fases parciales del eclipse. Solamente, durante la fase de totalidad completa, y únicamente en esos instantes concretos y en lugares donde el eclipse sea realmente total, puede contemplarse la corona solar sin filtro. Fuera de ese momento exacto, el eclipse representa un riesgo a la salud visual. La mejor recomendación es mantener siempre la protección o utilizar observación indirecta.

En lo que concierne a la observación solar y la salud visual, más cuando tratamos con la retina, la prudencia y la prevención son fundamentales y, ante la duda, siempre hay que favorecer la seguridad.

P: ¿Qué es la retina y qué daños puede causar ver directamente el Sol?
R: La retina es un tejido nervioso especializado esencial para la visión. Su función es recibir la luz e iniciar el procesamiento de la imagen, convirtiendo la energía luminosa en señales eléctricas que viajan por el nervio óptico hasta el cerebro. Gracias a ella, podemos ver formas, colores, movimiento y detalles.

Ver el eclipse solar sin protección es riesgoso porque la retina carece de sensibilidad dolorosa, a diferencia de la piel. Por eso, una lesión puede producirse sin dolor inmediato. Una persona puede seguir mirando, pensando que no ocurre nada, pero el daño ya se está produciendo.

La lesión característica se llama retinopatía solar y se produce por mecanismos fotoquímicos y efectos térmicos. La radiación solar se focaliza sobre este tejido neurosensorial extremadamente delicado, perjudicándolo. Especialmente, preocupa la parte central de la retina, llamada mácula, porque es esencial para la visión fina, como leer, reconocer rostros, utilizar pantallas, conducir y distinguir detalles. Si la mácula sale afectada, la repercusión para la calidad visual es muy importante.

P: ¿Cuáles son los síntomas de la retinopatía solar?
R: Si una persona ha mirado directamente al Sol y nota estos síntomas visuales persistentes: visión borrosa, dificultad para leer, distorsión de las imágenes, ver líneas onduladas, alteración en la percepción de los colores, ver una mancha central o que aparece un punto ciego en el centro de la visión (escotoma central), debe acudir cuanto antes a una valoración sanitaria, preferentemente oftalmológica, para explorar los posibles daños en la retina. La retinopatía solar no es simple deslumbramiento ni una molestia pasajera; mi recomendación es no esperar a “ver si se pasa”. Es mejor acudir al médico.

“Nunca hay que mirar directamente al Sol sin gafas o visores solares homologados ISO 12312-2 y en buen estado”

P: ¿Se puede mirar rápidamente el eclipse o el daño es inmediato?
R: Nunca hay que mirar directamente al Sol sin gafas o visores solares homologados ISO 12312-2 y en buen estado. La exposición directa es riesgosa incluso en periodos breves porque la radiación solar causa daños rápidamente. Dado que la retina carece de señales de dolor, no hay una señal clara que nos diga: “Detente, te estás lesionando la retina”. Por eso, no vale mirar “solo un momento”, ni entrecerrar los ojos, ni usar gafas de sol convencionales, ni confiarse. No hablamos solo de evitar molestias, sino de proteger una estructura neurosensorial imprescindible para la visión y la calidad de vida de las personas.

P: ¿Por qué no valen las gafas de sol, una radiografía o filtros caseros?
R: Estos objetos no están diseñados para mirar directamente al Sol. Unas gafas de sol, aunque sean de buena calidad y muy oscuras, están pensadas para proteger frente a la radiación solar en condiciones normales de uso, no para observar el disco solar directamente. Aunque reducen la molestia luminosa, no ofrecen la protección necesaria para mirar directamente al Sol.

Las radiografías, negativos fotográficos, cristales ahumados o filtros caseros son incluso peores. Aunque pueden oscurecer la imagen y dar sensación de seguridad, no filtran adecuadamente la radiación.

“Lo único que ofrece verdadera seguridad para la observación directa del sol son las gafas o visores solares que cumplen la norma internacional”

P: ¿Qué es lo único que ofrece verdadera protección para poder disfrutar el eclipse solar con seguridad?
R: Lo único que ofrece verdadera seguridad para la observación directa del sol son las gafas o visores solares que cumplen la norma ISO 12312-2, que es el estándar internacional de referencia para este tipo de filtros solares. Estos filtros están diseñados para reducir de forma segura la radiación solar que llega al ojo durante la observación. Además, es imperativo señalar que, si los visores solares están rayados, perforados, doblados, deteriorados o son antiguos, no deben utilizarse.

También es importante recordar que las cámaras, telescopios, prismáticos u otros instrumentos ópticos requieren filtros solares específicos colocados correctamente para poder mirar al sol directamente. Además, no basta con mirar a través de ellos con gafas de eclipse, porque estos sistemas pueden concentrar aún más la radiación en la retina y aumentar el riesgo.

“Lo recomendable es adquirir las gafas homologadas por canales fiables, con trazabilidad del fabricante o distribuidor, instrucciones de uso en lengua comprensible y marcado claro de cumplimiento de la norma ISO 12312-2”

P: ¿Dónde pueden conseguirse las gafas homologadas y cómo saber si son adecuadas?
R: Cuando hablamos de mirar al Sol, no hay margen para la improvisación. La información rigurosa y la protección adecuada son las mejores herramientas de prevención.

Lo recomendable es adquirir las gafas homologadas por canales fiables, con trazabilidad del fabricante o distribuidor, instrucciones de uso en castellano o lengua comprensible y marcado claro de cumplimiento de la norma ISO 12312-2. No basta con que unas gafas sean oscuras o con que ponga “eclipse” en algún lugar.

Ante la duda, consultar con profesionales sanitarios de la visión, como los ópticos-optometristas. En los más de 1400 establecimientos sanitarios de óptica de la Comunitat Valenciana, podrán orientar sobre la calidad e idoneidad del filtro protector.

Antes de observar el eclipse, conviene revisar tres aspectos básicos en nuestras gafas. Primero, que indiquen ISO 12312-2. Segundo, que estén en perfecto estado. Tercero, que no sean sospechosamente claras. Un filtro solar seguro no debe comportarse como unas gafas de sol normales; no permite ver cómodamente el entorno.

P: ¿Hay alguna recomendación para ver el eclipse con niños pequeños?
R: El eclipse es una magnífica oportunidad para acercar la ciencia a los niños, pero debe hacerse bajo supervisión y con seguridad, especialmente con los más pequeños. En menores que no puedan seguir instrucciones de forma constante o si no podemos garantizar que mantendrán las gafas correctamente colocadas, la observación directa no debería ser la primera opción. Es más segura la observación indirecta por proyección.
Este sistema de proyección tipo cámara oscura o pinhole permite ver la imagen del Sol proyectada sobre una superficie, sin mirar directamente al Sol. Es una opción segura, educativa y muy adecuada para colegios, familias y actividades con público infantil.

Materiales divulgativos y guías de seguridad
El Colegio de Ópticos-Optometristas de la Comunitat Valenciana (COOCV), junto con el apoyo del profesor de la UV Andrés Gené, ha preparado materiales divulgativos y guías de seguridad para la ciudadanía. También han confeccionado recursos específicos para colegios, docentes, familias y público infantil, incluyendo una guía sobre cómo construir un proyector estenopeico o pinhole para observar el eclipse indirectamente y con seguridad. Además, han preparado una ayuda para que la población compruebe si sus gafas de eclipse cumplen la normativa y son adecuadas para mirar el eclipse solar.

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