FLEX ya orbita en el espacio

La Universitat de València celebra el éxito del lanzamiento del satélite FLEX, que orbitará la Tierra durante los próximos cuatro años para estudiar la fluorescencia que emite la vegetación durante la fotosíntesis, fuente de vida del planeta, y cuya investigación científica viene dirigida por el catedrático de Física de la Tierra de la UV José Moreno.
El líder de la misión satelital FLuorescence EXplorer (FLEX), director del Laboratorio de Observación de la Tierra de la Universitat de València, ha seguido la operación desde la sede de la Fundación ADEIT de la UV, junto con los miembros de su equipo, en una velada conmemorativa que ha reunido a casi un centenar de personas llegadas de la comunidad científica internacional que ha contribuido al proyecto, representantes de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) y socios del sector espacial europeo.
La expectación y los nervios eran inevitables desde primera hora de la noche, porque, como reconocía Moreno, “todo lanzamiento supone un riesgo importante y hay muchas cosas que pueden fallar al lanzar un cohete al espacio”. Sin embargo, el resultado primero ha sido todo un éxito. “Haber superado el lanzamiento y tener el satélite ya en órbita es un gran alivio y una sensación de alegría y tranquilidad por haber llegado a esta meta”, señalaba el científico valenciano, quien describía este momento como “la culminación de muchos esfuerzos por parte de mucha gente, una gran celebración para todo el equipo de la Universitat de València. Estamos todos muy emocionados”.
Los primeros objetivos de la misión, que cuenta con más de dos décadas de trabajo de investigación en su haber, son la obtención de datos para su aplicación a los estudios de cambio climático, de la agricultura, los bosques y la dinámica de la cubierta vegetal. Se trata de conocer con antelación la capacidad de reacción del manto verde del planeta ante los fenómenos extremos, así como de optimizar el rendimiento agrícola para su contribución al fin del hambre en el planeta.
“Ahora es cuando empieza realmente la fase más interesante, el análisis de los datos y las aplicaciones científicas”, sostenía José Moreno, quien aseguraba que “la expectativa es enorme en la comunidad internacional dada la novedad de los datos aportados por FLEX, y la actualidad y urgencia por abordar este tipo de problemas relacionados con el papel regulador de la asimilación de carbono por la vegetación en los efectos y las respuestas al cambio climático”. “Los datos de FLEX permitirán conocer mejor la interacción de la vegetación con el clima y cómo se regulan los ciclos del carbono, el agua y la energía, y mejorar también los modelos climáticos para las previsiones de cara al futuro”, destacó.
La cuenta atrás
FLEX entraba en órbita a las 5:17 horas (hora española) tras su lanzamiento desde el puerto espacial europeo en la Guayana Francesa.
Como estaba previsto, a las 2:55 horas comenzó la cuenta atrás para el despegue de FLEX junto al satélite Sentinel-3C a bordo del cohete europeo Vega-C. La primera separación fue la del Sentinel, a las 4:23, y más tarde la de FLEX, a las 5:17. Tras entrar en órbita, la primera señal del espacio llegó a la Tierra a las 5:23, hora de celebrar el éxito del lanzamiento.
Ahora, FLEX y Sentinel-3C funcionarán en tándem. Mientras que FLEX aportará mediciones detalladas de la fluorescencia de la vegetación a nivel global, Sentinel-3C suministrará información complementaria sobre la vegetación y el estado de la atmósfera y la superficie terrestre.



















