
La sesión impartida por el doctorando en historia de la ciencia vinculado al IILP-UV Javier Serna Box giró en torno a la figura de Antonius Bovelli, un artesano e ingeniero medieval vinculado a la construcción del primer reloj mecánico documentado en la Corona de Aragón, instalado en el castillo de Perpiñán en el año 1356. El objetivo de la conferencia fue presentar algunos elementos de su tesis doctoral en curso que, a partir de nueva documentación archivística, permite reconstruir con mayor precisión la trayectoria de este personaje y situarlo dentro del conjunto de artistas-ingenieros activos en las cortes europeas del siglo XIV.
La intervención se inició con una contextualización general del desarrollo del reloj mecánico en la Europa bajomedieval. El ponente subrayó que se trata de una tecnología emergente fruto de múltiples factores técnicos, sociales y políticos. En este proceso, la dificultad terminológica también desempeña un papel importante, ya que los mismos términos (horologium) se aplicaban indistintamente a relojes de agua, de sol o mecánicos.
En este marco, Serna explicó el funcionamiento básico del reloj mecánico medieval, estructurado en cuatro grandes componentes, entre los cuales destaca el escape de varga y foliot, elemento clave que permite la medición regular del tiempo. Este mecanismo, según el investigador, constituye la verdadera innovación del sistema.
A partir de ahí, la conferencia se centró en el caso de Antonius Bovelli. La investigación presentada ha permitido incorporar diez nuevas fuentes localizadas a través de la base de datos MedCat y del proyecto Sciencia.cat. Este material ha ampliado notablemente el conocimiento sobre su origen, su trayectoria profesional y su actividad posterior a la construcción del reloj de Perpiñán.
Uno de los puntos más relevantes de la intervención fue la revisión de la identidad y procedencia de Bovelli. Frente a las interpretaciones tradicionales que lo situaban en Italia o Aviñón, la nueva documentación apunta a un origen en la ciudad de Lieja, en la actual Bélgica. Este desplazamiento geográfico tiene implicaciones importantes para comprender las redes de circulación de artesanos y técnicos en la Europa del siglo XIV, así como la formación de estos profesionales en entornos urbanos con alta especialización metalúrgica.
En cuanto a la trayectoria profesional de Bovelli, las primeras referencias lo sitúan al servicio del papado en Aviñón durante el pontificado de Clemente VI. En este contexto aparece como artesano del plomo implicado en obras arquitectónicas y de mantenimiento, como la reparación de cubiertas, la construcción de canalizaciones hidráulicas o la fabricación de elementos de herrería y carpintería. Este perfil confirma su condición de artesano polivalente antes de su vinculación directa con la tecnología de los relojes.
La conferencia destacó especialmente el momento en que Bovelli entró en contacto con la construcción de relojes mecánicos, probablemente durante su estancia en Aviñón. Aunque no existen pruebas directas hasta el proyecto que realizó en Perpiñán, la documentación indica la presencia de un reloj mecánico en el entorno papal a mediados del siglo XIV, hecho que habría permitido su aprendizaje y posterior especialización.
A partir de 1355, Bovelli es contratado por Pedro III el Ceremonioso para construir un reloj en el castillo de Perpiñán. Según Serna, esta elección responde a criterios funcionales, políticos y simbólicos. La instalación del reloj se interpreta como un instrumento de propaganda del poder real tras la incorporación del Rosellón, la Cerdaña y Mallorca, reforzando la presencia simbólica de esta monarquía en el territorio. El trabajo de construcción del reloj, ampliamente documentado, implicó un amplio equipo de artesanos bajo la dirección de Bovelli, que actuaba como maestro de obra.
Finalmente, la sesión subrayó la importancia de entender figuras como Bovelli dentro de la categoría de “artistas-ingenieros”, habituales en las cortes europeas medievales, que combinaban conocimientos técnicos, capacidades artesanales y movilidad geográfica. Este enfoque permite superar visiones fragmentadas y entender la relojería mecánica como un campo de innovación colectiva y transnacional.
La conferencia concluyó con la presentación del valor de la base de datos MedCat como herramienta fundamental para la investigación histórica, así como con la voluntad de seguir profundizando en el estudio de estas tecnologías tempranas y de sus protagonistas. En definitiva, Bovelli se presenta como un ejemplo paradigmático de las redes de saber y poder que articulaban la Europa medieval.
Enlace a la comunicación grabada: https://youtu.be/pk3lIg5QFdA
Borja Puchol Forés, estudiante de prácticas extracurriculares del Máster Interuniversitario de Historia y Comunicación de la Ciencia.






