Saltar la navegación

3. Definición de problema matemático

Un problema matemático se puede definir como una situación que una persona o grupo necesita resolver, pero para la cual no dispone de un procedimiento inmediato o directo que le permita alcanzar la solución. Esta ausencia de un camino claro genera una cierta dificultad inicial que obliga a poner en marcha procesos de razonamiento (Echenique Urdiain, 2006).

Sin embargo, no cualquier actividad puede considerarse un problema. Es fundamental que exista un equilibrio en el nivel de dificultad: si la tarea es demasiado compleja, puede generar frustración y abandono, mientras que si es demasiado sencilla, se convierte en un ejercicio mecánico. A diferencia de los ejercicios, que implican la aplicación automática de procedimientos ya aprendidos, los problemas requieren una mayor implicación cognitiva y pueden resolverse mediante distintas estrategias (Echenique Urdiain, 2006).

Sin embargo, aunque exista esta idea, la concepción de lo que es un problema matemático no es única. Algunos docentes lo interpretan como un ejercicio contextualizado que permite aplicar conceptos matemáticos aprendidos, lo que refleja una visión más tradicional centrada en la práctica. Otros, en cambio, consideran que un problema es una oportunidad para que el alumnado descubra y construya su propio conocimiento, acercándose así a un enfoque más activo del aprendizaje (Alfaro Carvajal & Barrantes Campos, 2008).

En definitiva, un problema matemático es una situación que supone un reto, que no puede resolverse de manera inmediata y que exige al alumno movilizar sus conocimientos, razonar y buscar estrategias para llegar a una solución.

Según Echenique Urdiain (2006), se distinguen varios tipos de problemas: 

Problemas aritméticos

Los problemas aritméticos son aquellos que trabajan con cantidades y relaciones numéricas y requieren de operaciones aritméticas para resolverse. Se clasifican en tres niveles: los de primer nivel, que se resuelven con una sola operación (como suma, resta, multiplicación o división); los de segundo nivel, que implican varias operaciones y mayor planificación; y los de tercer nivel, que incorporan números más complejos como decimales, fracciones o porcentajes.

Ejemplo:

Problemas geométricos

Los problemas geométricos se centran en figuras, formas y orientación espacial, dando más importancia a la comprensión visual que al cálculo numérico.

Ejemplo:

Problemas de razonamiento lógico

Los problemas de razonamiento lógico buscan desarrollar la capacidad de deducción y argumentación mediante actividades como enigmas, problemas numéricos o análisis de proposiciones.

Ejemplo:

Problemas de recuento sistemático

Los problemas de recuento sistemático son aquellos que tienen varias soluciones posibles, por lo que es necesario seguir un procedimiento ordenado para encontrarlas todas.

Ejemplo:

Problemas de razonamiento inductivo

Los problemas de razonamiento inductivo consisten en enunciar propiedades numéricas o geométricas a partir del descubrimiento de regularidades. Intervienen dos variables y es necesario expresar la dependencia entre ellas.

Ejemplo:

Problemas de azar y probabilidad

Los problemas de azar y probabilidad son situaciones, a veces planteadas como juegos o actividades manipulativas, en las que, de forma participativa, se puede comprobar la viabilidad de distintas opciones y la probabilidad de ganar. A partir de esto es posible realizar predicciones fundamentadas o plantear posibles estrategias ante determinadas situaciones.

Ejemplo:

Creado con eXeLearning (Ventana nueva)