Introducción Los conductores jóvenes constituyen un grupo de alto riesgo en todo el mundo, y su sobrerrepresentación en la siniestralidad vial supone una importante carga para los sistemas sanitarios y económicos. Los accidentes en este colectivo suelen estar asociados a comportamientos de conducción de riesgo, lo que pone de manifiesto la necesidad de disponer de instrumentos fiables para evaluar estos patrones de comportamiento. La Escala de Comportamiento de los Conductores Jóvenes Noveles (BYNDS, Behaviour of Young Novice Drivers Scale) fue desarrollada para evaluar de forma integral múltiples dimensiones de la conducción de riesgo en conductores de entre 17 y 29 años; sin embargo, hasta la fecha no había sido validada en un contexto transcultural. Objetivo Este estudio tuvo como objetivo realizar una validación transcultural exhaustiva de la escala BYNDS y analizar las diferencias en los comportamientos de conducción de riesgo entre conductores jóvenes de países de ingresos bajos y medianos (LMIC) y países de ingresos altos (HIC). Método Se recopilaron datos de una muestra transversal de 3.989 conductores jóvenes, con una edad media de 22,25 años, de los cuales el 52 % eran hombres y el 48 % mujeres. Los participantes completaron la escala BYNDS, un cuestionario de 44 ítems sobre comportamiento al volante administrado en 12 países de cinco continentes, perteneciendo el 48,6 % a países de ingresos bajos y medianos y el 51,4 % a países de ingresos altos. Resultados Los resultados muestran que la escala BYNDS presenta una estructura de cinco factores con adecuados índices de ajuste, elevadas cargas factoriales, una fiabilidad aceptable e invariancia entre países con distintos niveles de ingresos. Además, la versión validada BYNDS-42 (compuesta por 42 ítems distribuidos en cinco factores) demostró capacidad para discriminar entre conductores con y sin antecedentes autoinformados de accidentes de tráfico o sanciones por infracciones de circulación. Conclusiones Este estudio aporta evidencias sólidas que respaldan la validez y la fiabilidad transcultural de la escala BYNDS, reforzando su utilidad como herramienta para evaluar el comportamiento de los conductores jóvenes. Estos hallazgos proporcionan una base empírica para el diseño de intervenciones conductuales dirigidas a mejorar la seguridad vial de este colectivo.