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  • La Nau

CREADORES VALENCIANOS POR LOS DERECHOS HUMANOS. 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

 
 
 
 
En el año 2005, Amnistía Internacional se alió con algunos de los mejores diseñadores gráficos españoles para ilustrar los 30 artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El resultado de esa colaboración fue un libro, La letra y la imagen de los derechos humanos y, gracias al apoyo de la Universitat de València, una exposición de carteles que se inauguró en el Centro Cultural La Nau.
 
© Pepe Gimeno
 
 
 
 

Transcurrida más de una década, y visto el éxito que cosechó esta primera iniciativa, Amnistía Internacional y la Universitat de València han decidido impulsar una segunda edición totalmente renovada de esta exposición en el contexto del 70 aniversario de la Declaración Universal y del 40 aniversario de Amnistía Internacional España, celebraciones que coinciden en 2018.

 
 
 
 
© Mariscal
 
 
 
 
Comisariada por el diseñador Boke Bazán, la exposición Creadores valencianos por los derechos humanos.70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos reúne a diseñadores gráficos valencianos de primera línea, catorce mujeres y dieciséis hombres, algunos de los cuales, como Mariscal, Pepe Gimeno o Dani Nebot ya participaron en la primera edición. En su conjunto, las obras gráficas interpretan, cada cual bajo su particular punto de vista, los principios de la dignidad humana recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, uno de los textos más visionarios de nuestra historia contemporánea, al tiempo que lanzan una mirada esperanzadora y movilizadora de conciencias.

Amnistía Internacional ha impulsado desde su nacimiento esa movilización de personas por personas. Somos un movimiento global de gente corriente que se toma la injusticia como algo personal. Luchamos para que todo el mundo pueda disfrutar de sus derechos humanos, y parte de esa lucha es concienciar sobre la importancia de defender los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, amenazados en su 70 aniversario por las políticas regresivas y por la retórica del odio y la demonización que impulsan quienes ejercen el liderazgo en el mundo.

 
 
 
 
 
© Núria Tamarit
 
 
 
 
 
Líderes que deberían proteger con determinación los derechos que, paradójicamente, están socavando. Líderes que amenazan con normalizar la discriminación a gran escala de grupos marginados. Líderes que muestran, en suma, una enorme falta de liderazgo en materia de derechos humanos.

Frente a ellos, frente al temor y al miedo, el auge de los movimientos de protesta que han decidido no callarse y que exigen justicia y dignidad es palpable en muchos lugares del planeta, desde Chile hasta Taiwán, desde Nigeria hasta Estados Unidos o Europa. Iniciativas como la que presentamos aquí forman también parte, a su manera, de estos movimientos que alzan una voz cada vez más clara y poderosa.

 
 
 
 
© Paco Roca
 
 
 
 
 
Amnistía Internacional España ha querido ser una de esas voces desde que fue legalizada en 1978, en plena Transición, diecisiete años después del nacimiento de la organización en el Reino Unido. En este tiempo nos hemos convertido en un referente en derechos humanos en nuestro país, actuando con absoluta independencia de cualquier poder político o económico y contribuyendo, entre otros muchos logros, a que 141 países hayan abolido la pena de muerte, a que en 2002 empezara a funcionar la Corte Penal Internacional, o a que tras décadas de trabajo en 2014 entrara en vigor el Tratado del Comercio de Armas que prohíbe la transferencia de armas cuando corren el peligro de usarse para violar derechos humanos.

En la actualidad Amnistía Internacional cuenta con el apoyo de más de 7 millones de personas en todo el mundo. Sólo en España, cerca de 85.000 personas son socias de la organización, 2.400 personas son activistas y más de medio millón colaboran asiduamente firmando nuestras peticiones. Gracias al apoyo de tanta gente, seguiremos trabajando para que España cierre las principales grietas en derechos humanos que empañan los indudables avances que han tenido lugar en las últimas décadas.

 
 
 
 
© Luis Demano
 
 
 

Hay mucho trabajo por hacer: España no es un buen lugar de acogida ni de protección de personas refugiadas. La violencia de género sigue siendo imbatible. El derecho a la vivienda y la salud deben ser considerados derechos humanos. La libertad de expresión está en peligro. Y nuestro país puede contribuir más y mejor a hacer del mundo un lugar más justo.

Desde Amnistía Internacional queremos agradecer la colaboración desinteresada de los diseñadores gráficos participantes y el apoyo de la Universitat de València, sin el cual esta iniciativa no habría sido posible.

 

Arancha Vicario Laguna
Presidenta de Amnistía Internacional España
27 de noviembre de 2018
 
 
 
© Calpurnio
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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