Esta modalidad se caracteriza por jugarse en una cancha de juego directo dividida por una cuerda. Fue muy popular y practicada desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX. Constituyó el paso intermedio entre las llargues y la Escala i Corda, según sabemos por su impulsor, Nel de Murla. En la Marina han perdurado trinquets hasta hoy, donde actualmente vive un momento de revitalización. Se puede jugar de forma individual o por parejas.
Las galotxes son una variante de pilota grossa que se practica sobre todo en las localidades de Monóvar y La Romana. Gracias a las pequeñas instalaciones con rebote, llamadas galotxes, y a la pelota gruesa de mayor peso y poco bote, se trata de una modalidad muy divertida y fácil de practicar para personas de todas las edades. En la localidad de El Pinós, se juega con ligeras diferencias y recibe el nombre de llotges (lonjas). En L’Olleria la llaman rebotet, suelen jugar con una pelota de badana y tienen una forma propia de sacar.
El màdel es una modalidad reciente, que ha surgido ante la necesidad de adaptar la pilota valenciana a las pistas de pádel existentes. Se juega con una pelota específica de màdel, un poco más grande y con menos bote que la de badana.



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