Los boletines de la Federación Española de Esperanto, digitalizados en Bitoteko, permiten seguir el rastro de Cheste durante las décadas más oscuras de esta historia — las que van del final de la guerra a la democracia. Estos son los apuntes que hemos encontrado.
1949 · Un anunciante chestano, en esperanto
En el número 4 del boletín, entre los anuncios, aparece uno de E. Martínez, Generalísimo 77, Cheste (Valencia), que ofrece —en esperanto— «azulejos vidriados a todos los países, material sanitario, carpintería…». Un comerciante del pueblo usando la lengua internacional como herramienta de exportación en plena posguerra.
1951 · El cuarto pueblo de España
El número 32-33 publica el reparto de socios de la Federación por localidades:
«El número de miembros, por cantidad en ciudades, sigue este orden: Valencia, Terrassa, Barcelona, Cheste, Zaragoza, Sabadell, Madrid, Bilbao, Santander…»
Cheste —unos seis mil habitantes— era la cuarta localidad de España por socios, por delante de Zaragoza, Madrid o Bilbao.
Ese mismo boletín cuenta el congreso de Terrassa: «Cheste envió una delegación masiva, con un fresco ramillete de bellas muchachas que, junto a las de otras regiones, adornaron las sesiones». Y recoge a Francisco Máñez Sánchez en su papel menos protocolario: en la asamblea, él y Viladoms de Sabadell critican a la directiva por no repartir el orden del día a tiempo y por no contestar cartas importantes.
1951 · La boda que explica su mudanza
En la sección «Esperantista vivo», bajo el epígrafe Geedziĝo (boda):
«Nuestro querido amigo Francisco Máñez, conocido pionero de Cheste, el pueblecito esperantista, acaba de casarse con la simpática señorita Victoriana «Vito» Bueno Mendoza, también esperantista y ferviente samideanino de Zaragoza.»
Es el dato que faltaba para entender por qué Máñez acabó viviendo —y muriendo— en Zaragoza. No se casó con «una rica hacendada», como contaría la prensa en 1968: se casó con una esperantista.
1953 · Máñez lleva el congreso a Zaragoza
En el número 56-57, durante la asamblea que decide la sede del siguiente congreso, «el señor Máñez, el obstinado pionero, que vive ahora allí», promete convencer a los zaragozanos. Y lo consigue: «con ardor juvenil, saltó al podio para declarar en voz alta que se acepta celebrar el año próximo el Congreso en Zaragoza. Un huracán de aplausos selló la declaración».
1957 · «La conocida aldea esperantista»
La crónica de un viaje en autobús desde Valencia describe la parada:
«El vehículo se detuvo en Cheste, la conocida aldea esperantista, cuyo caserío blanco, alrededor del moreno campanario de la iglesia, se extiende sobre un ancho valle… Allí, un grupo de amigos locales completó la excursión.»
1969-1982 · Encuentros, un premio y el señor Arnau
La cronología histórica que el boletín nº 248 publicó en 1981 deja tres apuntes chestanos: la inauguración de la calle Zamenhof; el Encuentro Esperantista Valenciano celebrado en Cheste en 1969; y, en 1972, un «Segundo Premio Francisco Máñez» — el certamen que lleva su nombre tuvo, pues, una vida anterior a la convocatoria actual.
Y en el número 249-250, en la crónica de la fiesta de Zamenhof en Valencia, aparece un nombre conocido: «al final saludó nuestro vicepresidente José P. Sempere; el señor Arnau, en nombre del grupo de Cheste, y el señor Albero, en nombre del grupito de Burjassot». Es Enrique Arnau Prósper, presidente del grupo desde al menos 1968, todavía en activo catorce años después.
Fuentes
Boletín de la Federación Española de Esperanto, digitalizado en Bitoteko: nº 4 (1949) · nº 32-33 (1951) · nº 56-57 (1953) · nº 104-105 (1957) · nº 181 (1970) · nº 248 (1981) · nº 249-250 (1982).