II Concurso Internacional «Francisco Máñez Sánchez»
Un concurso de ideas para difundir el esperanto, con nombre de pionero: 38 propuestas de más de veinte países y gala de entrega de premios en Cheste el 25 de abril de 2025.
Un concurso de ideas para difundir el esperanto, con nombre de pionero: 38 propuestas de más de veinte países y gala de entrega de premios en Cheste el 25 de abril de 2025.
«Una estrella verde en las trincheras», del historiador José Vicente Castillo, recupera la figura del pionero del esperanto en Cheste.
El 13 de junio de 2010, TVE dedicó su sección «¿Te acuerdas?» al esperanto. Entre las imágenes de archivo y las nuevas, los veteranos del grupo de Cheste — uno de ellos, sobrino de Máñez.
Las Provincias dedicó un reportaje al centenario de la llegada del esperanto al pueblo, con Walter Máñez Cariñena y la estrella verde de su fachada como imagen.
El Ateneo La Alianza y los esperantistas locales convocaron un premio literario con el nombre del pionero; el jurado repartió tres menciones, y una fue para la crónica de Cheste esperantista.
Un homenaje del pueblo a Ernesto Martínez, en 1977, deja caer de pasada el dato más grave de esta historia: que Francisco Máñez fue condenado a muerte y que los esperantistas lograron salvarlo.
El boletín de la Federación contó en 1969 cómo empezó todo: un labrador volviendo en burro, un médico que se rió de él, y la broma que se cumplió al año siguiente.
El boletín de la Federación le dedicó medio número. Entre las despedidas está la de Enrique Arnau Prósper, presidente de Lum Radio: lo más parecido a su voz que hemos encontrado.
Un reportaje de La Actualidad Española retrata el pueblo cooperativista que llamó por primera vez «la meca del esperanto», con Enrique Arnau Prósper al frente del grupo local.
En 1964, con 76 años, el boletín de la Federación entrevistó al pionero para su sección «Nuestros pioneros». Es la única vez que le oímos contar en primera persona cómo empezó.
Un reportaje de 1964 cuenta cómo funcionaba el grupo por dentro, revela quién labró la lápida de Zamenhof — y desmiente, por primera vez, el mito de los recién nacidos.
En 1958, por sus bodas de oro con el esperanto, Máñez escribió su propia vida. Es el texto autobiográfico más extenso que se le conoce, y el más duro: el niño de diez años que dejó la escuela, el padre muerto en 1908, la madre loca a su cargo.