El 3 de agosto de 1964, la Hoja del lunes de Burgos publicó un reportaje titulado «Cheste, un pueblo que habla esperanto». Lo escribe alguien que ha hablado con don Vicente Tarín, vecino que le cuenta la historia del núcleo esperantista del pueblo.
Cómo funcionaba el grupo
«Allá por el año 1909, un modesto agricultor de la villa, autodidacta y humanista por vocación, don Francisco Máñez, fundó el grupo Lumradio (Rayo de luz), donde se formaron los primeros esperantistas del pueblo. En la actualidad se reúnen en su centro, cedido el local por el Ayuntamiento, dos veces por semana. Allí comentan en lengua esperantista las últimas noticias aparecidas en las revistas Praktiko, Esperanto de la U.E.A. y el Boletín de la Federación Española.»
Es el retrato más concreto que tenemos del día a día del grupo en los años sesenta: local municipal, dos sesiones semanales y las revistas internacionales como materia de conversación.
El reportaje recoge también la anécdota que en el pueblo se seguía contando cuarenta años después: Gregorio, el vendedor de periódicos ciego, que por los años veinte y treinta pregonaba en esperanto los nombres de la prensa — «La Suno», «La Popolo», «La Jurnalo de Valencia».
La lápida la hizo un vecino
El dato que no está en ninguna otra parte:
«En el año 1959, con motivo de la celebración del L aniversario de la fundación del club esperantista de Cheste, se descubrió, bajo los acordes del himno esperantista, la lápida que perpetúa en una de las calles el recuerdo del doctor Zamenhof. Esa lápida fue labrada por un miembro del club Lumradio, según las técnicas aprendidas por correspondencia en esperanto con artistas de otros países.»
Y el mito, desmentido en 1964
Por aquellos años la prensa nacional repetía que en Cheste a los recién nacidos se les inscribía en el Registro Civil y en el club de esperanto. Lo tituló así la Hoja Oficial del lunes en abril de 1959, y en 1961 Jaime Peñafiel firmaba una entrevista donde se lee que «hasta el tonto del pueblo sabe hablar esperanto: Cheste», y que la razón era que «el párroco es esperantista».
Este reportaje de 1964 es el primero que hemos encontrado que se planta:
«Sobre Cheste se han exagerado las cosas. Se ha llegado a decir que en esa villa inscriben a todos los recién nacidos en el club Lumradio. Se ha dicho que toda la población habla esperanto. Al margen de los sensacionalismos, digamos que Cheste es un pueblo humilde que sólo se enorgullece de haber podido servir a la humanidad gracias al sentido humanitario del esperantista.»
Merece la pena tenerlo presente al leer las cifras que bailan: buena parte de lo que se ha escrito sobre el pueblo son titulares, no censos.
Una cifra más para la lista
Sobre los niños austriacos, este reportaje da otra cuenta distinta: Cheste acogió a 14 niños de los 50 que llegaron a España, y Máñez los acompañó de vuelta cuando en Austria «se normalizaron las cosas». Añade que por ese motivo el infante Carlos de Borbón le impuso la Medalla del Trabajo.
Fuentes
- «Cheste, un pueblo que habla esperanto», Hoja del lunes (Burgos), año XV, nº 855, 3 de agosto de 1964 — Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- «En Cheste (Valencia) a los recién nacidos se les inscribe en el Registro Civil… y en el club de esperanto», Hoja Oficial del lunes, nº 1049, 27 de abril de 1959 — Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- Jaime Peñafiel, entrevista sobre el esperanto, El Diario Palentino, nº 6273, 21 de junio de 1961 — Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.