Cheste es de los pocos pueblos donde el esperanto se ha quedado escrito en el callejero. Hoy hay tres calles dedicadas a la lengua internacional y a sus protagonistas locales, además de un azulejo particular y una capa digital que cuenta el callejero entero también en esperanto.

Calle Doctor Zamenhof

La más antigua de las tres. El Ayuntamiento acordó dedicarla al creador del esperanto en 1931, durante la Segunda República, y el 18 de octubre de ese mismo año el pueblo descubrió una lápida conmemorativa patrocinada por el consistorio. Veintiocho años después, en el centenario del nacimiento de Zamenhof, se colocó allí una placa de mármol que inauguró el alcalde V. Verduch con la Federación Esperantista Española presente.

Cheste no fue la única: la crónica del esperantismo valenciano cuenta que, por las mismas fechas, Vinaròs y Cheste fueron los dos ayuntamientos que acordaron dar el nombre de Zamenhof a una de sus calles principales.

Calle del Esperantista Enrique Arnau

Durante años, la única de las tres cuya historia no habíamos podido documentar. La respuesta estaba en un reportaje de La Actualidad Española de 1968: don Enrique Arnau Prósper era el presidente de la asociación esperantista de Cheste, con don José Soriano Haro como secretario. Del reportaje sale también cómo trabajaban: clases gratuitas, sin profesores titulados —«los mismos alumnos que acaban los cursillos siguen enseñando a los que vienen detrás»— y sin límite de edad, del alumno de trece años al de sesenta.

La necrológica que le dedicó el boletín de la Federación cuenta el resto: era un campesino que aprendió esperanto con Máñez en 1948, enseñó cuarenta años —en el pueblo, en la Universidad Laboral y en Buñol—, y murió en Cheste el 15 de enero de 1989.

La calle se inauguró el 2 de febrero de 1991, dos años después de su muerte, con cerca de doscientas personas. En la recepción del Ayuntamiento habló su hermana, Carmen Arnau, y el alcalde aprovechó para ofrecer el pueblo como sede de un congreso esperantista.

Lo que sigue sin aparecer es su fecha de nacimiento y alguna fotografía suya.

Calle Francisco Máñez Sánchez

Dedicada al pionero del esperanto en el pueblo. En la casa donde vivió, un mural de gran formato lo recuerda.

En el mismo paseo aparece otra huella reciente: un mural caligráfico dedicado a la lengua, pintado en una fachada del pueblo, con la frase en esperanto «Esperanto… lingvo por la homaro kaj por la paco inter la [popol]oj de la mondo»lengua para la humanidad y para la paz entre los pueblos del mundo— junto a otra en castellano: «El amor es una caligrafía en el horizonte». La pared lleva además un código QR, y la obra está firmada por Cheko’s Art.

Mural caligráfico con textos en esperanto en la casa natal de Francisco Máñez El mural de la casa natal de Máñez, pintado por Cheko’s Art en 2017 (foto de mayo de 2023).

Los muros pintados no son casualidad: desde 2016 Cheste celebra Graffitea, un festival internacional de arte urbano que ha dejado más de 125 obras en fachadas cedidas por el vecindario y cuyo director artístico, Toni Espinar, cita explícitamente «una cultura propia relacionada con el esperanto» entre lo que el festival quiso potenciar.

El azulejo: «Tie ĉi oni parolas esperanton»

En la fachada de la casa de Walter Máñez, sobrino del pionero, se conserva un azulejo con la estrella verde de cinco puntas —por la unión de los cinco continentes— y la frase «Tie ĉi oni parolas esperanton»: aquí se habla esperanto. Sigue ahí, con la pintura algo desconchada alrededor.

Azulejo con la estrella verde y la frase «Tie ĉi oni parolas esperanton» El azulejo, en mayo de 2023.

Fue la imagen que ilustró el reportaje de Las Provincias por el centenario de 2009, cuando Walter tenía 84 años, y el que describía el reportaje de Levante-EMV de 2010.

Las calles, contadas en esperanto

Desde 2021, varias calles del pueblo llevan códigos QR que enlazan con los trabajos del proyecto escolar Calles Educativas de Cheste: biografías narradas en vídeo por el alumnado del CEIP Francisco Giner de los Ríos en castellano, valenciano, inglés y esperanto.

Conviene precisar el alcance: el proyecto no cubre todo el callejero, sino las calles que va trabajando por temas —mujeres ilustres, pintores, plantas y árboles, científicos, médicos, exploradores—, y las tres calles esperantistas no están, hoy por hoy, entre las publicadas. Sí hay, en cambio, una pieza dedicada a las mujeres esperantistas dentro del bloque de mujeres ilustres.

Fuentes