Francisco Máñez Sánchez (1888-1969)
Nacido en Cheste el 20 de mayo de 1888 y fallecido en Zaragoza en 1969 —la ficha de la Fundación Pablo Iglesias precisa el 31 de agosto, aunque lo sitúa muriendo en Cheste: el desacuerdo, aquí—, Francisco Máñez fue el pionero e introductor del esperanto en el pueblo. Labrador de profesión y autodidacta, aprendió la lengua internacional hacia 1907-1908 —con 19 o 20 años, con el Curso práctico de Esperanto de R. Duyos y V. Inglada—, la difundió entre su vecindario y los pueblos cercanos (Chiva, entre otros) y fundó el grupo local Lum Radio (hacia 1908-1909). Fue delegado de la Asociación Universal de Esperanto (UEA). Entre 1932 y 1935 la Hispana Esperanto-Gazeto lo publica como vocal regional de Valencia de la Hispana Esperanto-Asocio, con su dirección al pie: San Francisco, 4, Cheste. En el pueblo lo llamaban «Sargantana».
Y fue, con la misma continuidad, militante socialista: afiliado a la UGT y a la Agrupación Socialista de Cheste desde 1918, presidente del partido socialista local según la biografía de José Vicente Castillo, compromisario del PSOE por Valencia-provincia en abril de 1936 para la elección de Manuel Azaña como presidente de la República, comisario político del 228º Batallón de la 57ª Brigada Mixta durante la guerra y director de la Escuela de Comisarios del XXI Cuerpo de Ejército. En 1939 lo juzgaron por ello. Las dos facetas —el divulgador y el militante— son la misma vida, y esta web tardó en contar la segunda porque casi nadie la contó.
De su infancia solo sabemos lo que él mismo escribió en un artículo de 1958, y no es amable: hijo de agricultores «no ricos», su padre quedó impedido y su madre enloqueció; a los diez años dejó la escuela del pueblo para trabajar en el campo, y en 1908, al morir su padre, tuvo que ponerse al frente de la familia, «incluida mi madre loca». Ese mismo año empezó a aprender esperanto.
Hitos de su vida:
- 1918 — Afiliado a la UGT y a la Agrupación Socialista de Cheste.
- 1920 — Impulsor de la acogida en España de niños refugiados de Graz (Austria); acogió en su propia casa al niño Walter Klismann. A Cheste llegaron siete niñas y siete niños —la ficha de la Fundación Pablo Iglesias dice quince—, dentro de una campaña que repartió más de trescientos por once provincias.
- 1924 — Anfitrión, en representación de Lumradio, del 2º Congreso de la Federación de Levante celebrado en Cheste.
- 1928 — Medalla del Trabajo en el VII Congreso Español de Esperanto (Sevilla), por sus clases de esperanto tras la jornada en el campo.
- 1936 — Elegido compromisario del PSOE por Valencia-provincia para la elección de Manuel Azaña como presidente de la República.
- 1936-1939 — Comisario político del 228º Batallón de la 57ª Brigada Mixta y director de la Escuela de Comisarios del XXI Cuerpo de Ejército.
- 1939 — Condenado a muerte en consejo de guerra celebrado en Chiva el 19 de junio; conmutada la pena por treinta años, ingresa en la prisión de San Miguel de los Reyes.
- 1943 — Sale en libertad condicional y vuelve a Cheste.
- 1950 — Recibe en Cheste a los esperantistas valencianos en el mitin de la posguerra.
- 1959 — Presente en la inauguración de la placa de la calle Doctor Zamenhof por el centenario del nacimiento de Zamenhof.
Hay un tramo de su vida que estuvo cuarenta años sin contarse. Lo primero que apareció fue una crónica del boletín de la Federación de 1977 que dice, de pasada, que Máñez llegó a estar condenado a muerte y que su vecino Ernesto Martínez «se esforzó febrilmente por salvar su vida» hasta lograrlo «gracias a los esfuerzos de todo el esperantismo, sobre todo el de Zaragoza». Era una fuente única y tardía; después, la ficha de la Fundación Pablo Iglesias y el BOE han puesto las fechas y el expediente. Lo que sigue sin documentarse es justo lo que reivindicaba aquella crónica: que la conmutación la consiguieran los esperantistas.
Máñez fue además representante en Cheste del Tribunal Tutelar de Niños Delincuentes, un cargo que encaja con el papel que le da el pueblo en los testimonios: el hombre al que se acudía para arreglar lo que no llegaba a los juzgados.
En el otoño de 1961 enfermó de gravedad. Le tocó en Valencia, y allí lo operaron de urgencia; pasó unas semanas convaleciente en Cheste antes de volver a Zaragoza, y los esperantistas valencianos lo visitaron durante todo el proceso. Al recuperarse, Máñez regaló al doctor Herrero una tarta enorme cubierta con una estrella verde de cinco puntas y la inscripción «Koran dankon!» («¡Muchas gracias!»). El boletín remató la noticia con un paréntesis: «(La tarta estaba riquísima)».
Así lo veían desde fuera cuando aún no tenía treinta y cinco años. Hispana Esperantisto, la revista nacional, lo presentaba en 1921 como «ĉi tiu humila sed pova kaj nelacigebla pioniro de Esperanto, D. de UEA en Cheste» —este humilde pero poderoso e infatigable pionero del esperanto, delegado de la UEA en Cheste— y le reconocía que «li atingis per ĝi gastigi en sia regiono nombrajn aŭstriajn infanojn» —consiguió con él alojar en su comarca a numerosos niños austríacos—, trabajando «preskaŭ izolite», casi él solo.
En 1951 se casó con Victoriana Bueno Mendoza, «también esperantista y ferviente samideanino, de Zaragoza», según anunció el boletín de la Federación. Se trasladó con ella a Zaragoza, donde siguió enseñando esperanto en la sociedad «Frateco» hasta su muerte en 1969 — y desde donde, en 1953, se las arregló para llevar allí el Congreso Español.
Al morir, el número de septiembre-octubre de 1969 del boletín de la Federación llevó tres necrológicas, y dos las firmaban chestanos: Pura Tamarit y Enrique Arnau Prósper. El texto de Tamarit, escrito en Cheste el 14 de septiembre, cuenta que el grupo esperantista del pueblo se trasladó a Zaragoza para asistir al entierro y poner una corona sobre la tumba — un dato que refuerza que murió allí y no en Cheste, contra lo que dice la ficha de la Fundación Pablo Iglesias.
Su figura fue recuperada en 2023 con la biografía Una estrella verde en las trincheras — Autobiografía apócrifa de Francisco Máñez, del historiador José Vicente Castillo, editada por el Ayuntamiento de Cheste. Hoy una calle lleva su nombre y un mural de gran formato lo recuerda en la casa donde vivió.
Otros chestanos en las revistas de la época
La revista de la Hispana Esperanto-Asocio, Hispana Esperanto-Gazeto (1931-1936), deja constancia de que el esperanto en Cheste no era cosa de un hombre solo. Estos nombres aparecen en sus páginas:
- Rafael Vidal — Primer teniente de alcalde en 1931 y alcalde poco después. La revista lo describe como «entusiasta esperantista»: presidió el descubrimiento de la lápida a Zamenhof en octubre de 1931 y en 1933 seguía siendo «un miembro muy entusiasta» del esperantismo, aunque —reconocía la propia crónica— no hablaba la lengua. Su ficha completa, entre los alcaldes.
- Amparo «Amparito» Remohí — La primera chestana que hemos localizado citada por su nombre en la prensa esperantista: en agosto de 1931 aparece entre quienes acertaron el pasatiempo en esperanto del número anterior. Al año siguiente estaba en la junta del Centro Esperantista.
- Adela Hoyo García (1935) y Gratiniana Verduch (1936) — Figuran en las listas de nuevas socias publicadas por la revista. Adela era además secretaria de la junta de 1932, y Gratiniana —a quien la revista escribe «Gratimana»— es una de las dos personas ciegas a las que Máñez enseñó en braille.
- Gregorio, «el ciego Gregorio» — Vendedor de periódicos de Cheste. Su muerte repentina se reseñó en junio de 1936: pregonaba en esperanto los diarios nacionales y era «muy conocido por su labor de propaganda». Su apellido no está resuelto.
- Los nueve inscritos de 1936 — Jesús Mirasol Esteve, Segundo Muñoz Mirasol, Ángel García Sánchez, Ernesto Martínez Pérez, Manuel Cortés, Ricardo Cortés Sánchez, María Ramírez Adrián, Trinidad Rodrigo Ramírez y Dolores Hernández Puche, inscritos al XI Congreso Español semanas antes de la guerra.
- Caplliure, Piñó, Guillén y Quiles — Oradores, junto a Máñez, en el acto de 1931; la grafía es la del boletín, que no daba los nombres de pila. Las fichas biográficas del Grupo de Esperanto de Valencia permiten completar tres, y los tres son valencianos de la capital: Manuel Caplliure Ballester (h. 1873-1958), maestro, el hombre que en 1918 metió el esperanto en el Instituto de Idiomas de la Universidad de Valencia y que en 1947 presidió la primera junta de la Federación Española de la posguerra; Andrés Piñó Alegret (Valencia, 20 de octubre de 1878 – Valencia, 1945), abogado, secretario y luego presidente de la Federación Levantina, la que trajo a Cheste el congreso de 1924; y Ricardo Quiles, que volvería al pueblo veinte años después, con la expedición valenciana de 1950, a leer «unas cuartillas en nuestro querido lenguaje». De Guillén seguimos teniendo solo el apellido.
Walter Máñez Cariñena, el sobrino
Sobrino de Francisco Máñez Sánchez y, durante muchos años, presidente del grupo Lum Radio. Su rastro documental más antiguo es un anuncio por palabras del boletín de la Federación de 1949: «Walter Máñez (25 años), Plaza Iglesia, 3, Cheste (Valencia). Desea cartearse con jóvenes correligionarios de todos los países» — junto al de su vecino Armando Cortés (57 años), de la Plaza Marqués de Estella — que tendría noventa y dos cuando el directorio de 1984 registra el cambio de domicilio de un Armando Cortés García en Cheste, así que probablemente sean dos hombres de la misma familia y no el mismo. Tres años después estaba entre los diecisiete chestanos inscritos al congreso de 1952.
Cincuenta y cinco años después de aquel anuncio seguía ahí: en 2004 el congreso valenciano celebrado en el pueblo le rindió homenaje, y en 2010 su voz llegó a un telediario de TVE. En la fachada de su casa está el azulejo con la estrella verde y la frase «Tie ĉi oni parolas esperanton», la imagen que ilustró el reportaje de Las Provincias por el centenario de 2009, cuando tenía 84 años.
Lo contó él mismo en aquel reportaje: sus padres «quisieron llamarle igual que un niño austriaco de los que estuvieron refugiados en el pueblo durante la Primera Guerra Mundial» — los niños de Graz, que su tío ayudó a traer. La necrológica que le dedicó la Federación al morir, el 29 de agosto de 2017 a los 92, lo repite. «Agricultor, pero sobre todo esperantista ejemplar», resume la nota: «su persona y su casa estuvieron siempre abiertas al mundo esperantista».
Los esperantistas de hoy
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Dori Carmen Rodrigo Ruiz — Exconcejala del Ayuntamiento y exdirectora del Centro de Formación de Personas Adultas de Cheste, fallecida el 30 de octubre de 2006. En mayo de 2007 el alcalde Raimundo Tarín García dio su nombre al centro — el mismo donde hoy se dan las clases de esperanto y donde se celebraron los festivales de lenguas.
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Rosa Zanón Ferrando —Rosalina Zanón Ferrando en la documentación oficial— La cara pública del grupo: da las clases, atiende a la prensa y condujo la recepción del 82º Congreso Español. Lleva en la organización desde 1993, cuando fue secretaria y coordinadora del comité local del 4º Congreso de la Federación Valenciana celebrado en Cheste (30 de abril – 2 de mayo), planteado como precongreso del Congreso Universal de Valencia de aquel verano. En 2010 calculaba que aún había «unos 200 vecinos de Cheste que hablan algo de esperanto», y en 2018 fue una de las impulsoras del I Festival de Lenguas del Mundo. Enseña esperanto en la Escuela de Personas Adultas y a los niños del CEIP Francisco Giner de los Ríos, y colabora en el proyecto Calles Educativas. Es concejala del Ayuntamiento desde 2023 —tercera teniente de alcalde, con Personal, Servicios internos, Participación ciudadana y Transparencia—, así que en la recepción del congreso de 2024 actuaba a la vez como concejala y como representante de Lum-Radio.
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José «Pepe» Manzanera Sapena — Presidente de la asociación Lum Radio y, junto con Rosa Zanón, quien sostiene el día a día del grupo: da las clases en la sede y en la Escuela de Personas Adultas, mantiene la biblioteca esperantista del pueblo y organiza cada diciembre la fiesta de Zamenhof con paella. Volvió al movimiento con el Congreso Universal de Valencia de 1993 y fue uno de los que hicieron posible el I Festival de Lenguas del Mundo; antes había dado clases de euskera en el pueblo, por las tardes. Participó en la presentación valenciana de Los trenes de la esperanza. Es también el apellido de la saga Manzanera.
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Elías Hernández Capdevila — Enseña el curso de esperanto de la Escuela de Adultos y tradujo al español la charla de Dennis Keefe sobre China. También fue uno de los cinco que dieron los minicursos de esperanto en el festival de lenguas de 2018. Empezó al revés que casi todos: se hizo esperantista en 1999 por su cuenta y tardó años en dar con un grupo — en febrero de 2007 escribía a la Federación contando que llevaba medio año intentando localizar al de Valencia, «estoy a punto de claudicar, pero el deseo de aprender esperanto me hace acudir a Vds.». Acabó siendo el profesor, en Valencia y en Cheste. Fuera del esperanto fue profesor de matemáticas, y de ahí salen sus charlas: los proverbios de Zamenhof, cómo sumar y extraer raíces en esperanto, cómo resolver el cubo de Rubik.
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Ricardo Manuel García Tarín — El caso más largo de continuidad que hemos podido seguir en el grupo actual. Aparece como nuevo socio de la Federación en Cheste en 1984 —el mismo año en que un «Ricardo García» saludaba en nombre del Grupo de Esperanto «Lumradio» de Cheste en la fiesta de Zamenhof de Valencia, donde se entregaron los diplomas de los cursos del pueblo; casi con seguridad el mismo hombre— y treinta y cuatro años después seguía ahí, dando minicursos de esperanto en el I Festival de Lenguas del Mundo.
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José Añó Belda — Otro de los cinco presentadores de esperanto del festival de 2018. Figura además en las actas de la junta de la Federación Valenciana.
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Angelita García, María Ángeles Corberán y Luis Salag — Entre las personas a las que la crónica del festival de 2018 agradece el trabajo «antes y durante».
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Miguel Llorens Llorens y María Pilar Blay Lahuerta — Matrimonio esperantista. Pilar, de Chiva, aprendió la lengua al conocer a Miguel; él la entiende «como una filosofía de vida que fomenta la hospitalidad entre quienes lo hablan» y llegó a dar clases en Chiva. Los dos figuran entre los homenajeados de 2024.
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Julio José Andrés Tarín — Aprendió a leer y escribir castellano en la propia sede del club de esperanto, en plena posguerra. También homenajeado en 2024. (Así aparece en la proyección del acto; la nota del Ayuntamiento lo escribe «Andrés Marín».)
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Josefina Martínez Monzón y Ángeles García García — Completan la lista de los cinco esperantistas de larga trayectoria homenajeados en la recepción del 82º Congreso.
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Augusto Casquero de la Cruz — Profesor de esperanto en la Universitat de València, Eslovaquia, Polonia y China. Suya es la frase que se ha quedado pegada al pueblo: «Cheste es para el esperanto lo que La Meca para los árabes».
Los Manzanera, una saga
El apellido atraviesa un siglo de esperantismo chestano, y conviene tenerlo presente porque es fácil confundir a unos con otros:
- Ricardo Manzanera Tarín y Fernando Manzanera Martínez — Ambos entre los diecisiete inscritos de Cheste en el congreso de 1952, junto a Octavio Cortés Manzanera.
- Francisco Manzanera Tarín — Representa al pueblo en los congresos de Mieres (1970), El Ferrol (1976) y Vigo (1986): dieciséis años de presencia continuada. Una crónica local de 2017 da como presidente de Lum Radio a «Francisco Manzanera», lo que encaja con él, aunque el mismo texto habla dos líneas después de «la presidenta» sin nombrarla, así que no lo damos por seguro.
- José «Pepe» Manzanera Sapena — El presidente actual: su ficha está entre los esperantistas de hoy.
Enrique Arnau Prósper, presidente en 1968
Da nombre a una de las tres calles esperantistas. El reportaje «Aquí todos hablan esperanto», publicado en La Actualidad Española en 1968, lo identifica como presidente de la asociación esperantista de Cheste, junto al secretario José Soriano Haro. Su La Vikipedia en esperanto añadía tres datos sin citar fuente: que murió el 15 de enero de 1989, que era un hablante destacado del grupo de Cheste y que daba clases en el club de esperanto de la Universidad Laboral. El tercero ya no depende de la Vikipedia: el boletín de la Federación de mayo-junio de 1970 anuncia que desde enero se enseña esperanto en la Universidad Laboral de Cheste, «dirige el curso el Sr. Enrique Arnau para más de sesenta chicos», lunes y jueves de siete a nueve de la tarde. La historia completa de aquellos cursos, aquí.
También lo tenemos en 1969 firmando como presidente del Grupo «Lum-Radio» la despedida a Máñez, y en 1973 presentando en un acto de la Federación «la figura de Francisco Máñez». Y sabemos cómo defendía a los suyos: en la asamblea de 1972, ante las quejas por las fechas de los congresos, respondió que en Cheste solo se libra en agosto y que, aun así, «de Cheste participa en el congreso un número de esperantistas mayor que el de Tarrasa y Sabadell juntos».
Y sabemos cómo sonaba en los actos: en la fiesta de Zamenhof de diciembre de 1981, en el banquete de «Casa Cesáreo» de Valencia, «el señor Arnau saludó en nombre del grupo de Cheste», junto a los representantes de Valencia y de Burjassot.
Su necrológica, aparecida en el boletín de la Federación, cierra casi todo lo demás: se hizo esperantista en 1948, con Máñez de maestro; su primer congreso fue el de 1951; era campesino, como su maestro; enseñó en el pueblo, en la Universidad Laboral y en Buñol; y estaba metido en todo lo demás que se movía en Cheste — la Asociación de Agricultores y Ganaderos, el grupo de teatro «Gest» y el diseño de los tronos de la falla del Barrio de la Alegría. Murió en Cheste, el 15 de enero de 1989. Le sobrevivía una hermana, Carmen Arnau, que habló en el homenaje.
Sigue sin aparecer su fecha de nacimiento, y no hemos visto ninguna fotografía suya: seguimos preguntando.
La junta del Centro Esperantista en 1932
El reportaje de Estampa retrató a quienes dirigían el Centro Esperantista de Cheste a comienzos de los años treinta, y las cuatro eran mujeres:
- Pura Tamarit, presidenta.
- Amelia Canos, vicepresidenta.
- Adela Hoyo García, secretaria — reaparece en 1935 en las listas de socias de la revista de la asociación.
- Consuelo Ferrando, depositaria de los fondos.
- Amparo «Amparito» Remohí, que saludó a los congresistas del VII Congreso Nacional con «un bello discurso» y que en 1931 acertaba los pasatiempos en esperanto de la revista.
Otros nombres de los años veinte
- Ramón Codoñer — Maestro nacional de Cheste, al que Máñez enseñaba esperanto en 1921; quería cartearse con maestras extranjeras sobre temas profesionales.
- Sr. Esteve — Vocal del grupo local; en el congreso de 1924 fue quien presentó a los visitantes «a la juventud esperantista de Cheste».
Los que sostuvieron el grupo en los años cincuenta
Los boletines de la Federación de aquella década dejan nombres sueltos que no aparecen en ninguna otra parte:
- José Vidal — Escribió en 1960 un poema en esperanto celebrando la calle Zamenhof del pueblo, que el boletín de la Federación publicó en fragmentos porque no cabía entero: «Esperantujo havas novan straton».
- Julio Tarín — Firma en el boletín una traducción al esperanto de un autor latino antiguo, con su localidad al lado: «tradukis JULIO TARÍN (Cheste)». Un vecino del pueblo traduciendo del latín para la revista nacional.
- Vicente Tarín — Aparece en las listas de donantes de la Federación, y en 1964 es quien cuenta a un periodista la historia del grupo.
- Pura «Purita» Tamarit — La presidenta del grupo en 1932 seguía ahí veinte años después: figura, junto a Vicente Tarín, entre quienes ponían dinero para sostener el boletín. Y treinta y siete años después seguía siendo la voz del grupo por escrito: suya es una de las necrológicas de Máñez que publicó el boletín en 1969, firmada en Cheste el 14 de septiembre. Cerca de cuarenta años de actividad documentada, de la República al franquismo tardío, y es la única mujer del grupo de la que podemos decir eso.
- Los señores Martínez y Ruiz — Junto a «una decena más de monitores capaces», daban clase con Máñez cuando en el pueblo funcionaban tres cursos a la vez. Ya aparecían enseñando en 1928.
Los setenta y los ochenta
Cuando el grupo empieza a menguar —«la actual industrialización de Cheste ha disminuido la densidad del esperantismo local», escribía el boletín en 1977—, los nombres que aparecen son estos:
- Ernesto Martínez y Patrocinio Roselló — El matrimonio al que el pueblo entero homenajeó en 1977 «por sus esfuerzos por elevar el nivel cultural de la infancia de Cheste»: empezaron los niños, siguió el pueblo, y el club se quedó pequeño. De Ernesto Martínez dice la misma crónica que era «un viejo esperantista, seguidor de Francisco Máñez», que asistió a muchos congresos y que salvó la vida de Máñez cuando este estaba condenado a muerte. Su nombre aparece también, año tras año, en las listas de donativos que sostenían el boletín de la Federación (1972, 1974, 1975). Probablemente sea el mismo Ernesto Martínez Pérez que figura entre los nueve chestanos inscritos al congreso de 1936, aunque no podemos confirmarlo.
- Manuel Tarín Gómez — Miembro activo del grupo Lum-radio, «muy conocido en el esperantismo español por su participación en diversos congresos». Murió en Cheste el 2 de diciembre de 1971, a los 37 años; la Federación le dedicó una necrológica.
- Félix Navarro Clemente — No era de Cheste sino de Valencia, pero fue quien mantuvo el esperanto en el pueblo cuando el grupo local ya flaqueaba: entre 1978 y 1980 daba tres cursos paralelos en la Universidad Laboral con más de trescientos alumnos. Maestro jubilado, había aprendido esperanto en 1931, destinado en Sollana, con el mismo libro que Máñez —el Curso práctico de Duyos e Inglada—; dio su primer curso en Utiel, dos más en Gandía en 1933 y una campaña semanal en Radio Gandía, y se entusiasmó definitivamente en el congreso de SAT celebrado en Valencia en 1934. Editaba una revista, Zodiako. Nació en Caudete de las Fuentes el 20 de noviembre de 1908 y murió en Valencia el 28 de julio de 1999; venía del movimiento pedagógico Freinet —la imprenta escolar, el periódico de clase y la correspondencia entre escuelas, que él después haría en esperanto—, y el manual con el que se ha enseñado la lengua en Valencia durante décadas, el Curso práctico elemental de Esperanto (1987), es suyo. El 18 de diciembre de 1971 recibió en Zaragoza el Premio «Francisco Máñez», con el pionero de Cheste muerto hacía dos años: es la primera edición conocida del premio que sigue convocándose hoy. Su método era el de Cheste, y lo decía sin rodeos: «En Cheste enseñó Esperanto… ¿algún catedrático? No: un simple agricultor, el de grata memoria Francisco Máñez».
- Sergio Docal — Esperantista cubano residente en Estados Unidos que subvencionó los cursos de esperanto de Cheste de aquel año. Es el ejemplo más literal de para qué servía la red: dinero de un cubano en América para que unos vecinos de un pueblo valenciano aprendieran la lengua.
- Armando Cortés García — Socio de la Federación en Cheste; su cambio de domicilio aparece en el directorio de 1984 (carretera C-3.322, junto al Puente del Chalet).
- Ramón Sánchez Arnau — En diciembre de 1985 el pueblo celebró el día de Zamenhof al pie de las calles de Francisco Máñez y del Doctor Zamenhof, con coronas de laurel y parlamentos del alcalde, del presidente del grupo de Valencia —Ramón Diago— y de un Arnau. El boletín valenciano lo nombra Ramón Sánchez Arnau; conviene no confundirlo con Enrique Arnau Prósper, que vivía aún y presidía Lum Radio. Sea quien sea, documenta que el esperanto chestano seguía teniendo acto público en plenos años ochenta.
- Luis Illueca — Director del Centro de Orientación de Universidades Laborales y rector de la de Cheste. En septiembre de 1970 escribió a la Federación agradeciendo su interés: «Nuestro Centro ha sido creado para promocionar a muchachos españoles hacia un mundo de convivencia, lo cual nos hace estar abiertos a los intereses de un idioma común».
Los alcaldes
El esperanto chestano ha necesitado siempre que el Ayuntamiento mirase con buenos ojos, y las crónicas dejan constancia de quién lo hizo:
- Vicente Navarro — Alcalde en 1924, recibió a los congresistas del congreso regional y firmó, con el secretario Ramón López, la convocatoria de los Juegos Florales de 1925 con premio esperantista.
- Rafael Vidal — Primer teniente de alcalde en 1931 y luego alcalde; «miembro muy entusiasta» aunque no hablaba la lengua.
- Aurelio Cortés Tarín — Alcalde en 1950-1952. Recibió el mitin de la posguerra y, «por gentil decisión», cedió al grupo «una hermosa aula en local oficial» para cursos, fiestas y exposiciones.
- Anselmo Balaguer Llopis — El alcalde franquista que hacía la vista gorda con los paquetes que llegaban de la URSS. Su nombre baila en las fuentes: Levante-EMV lo llama «Anselmo Balaguer» y La Actualidad Española de 1968 «Alfonso Balaguer Yopis»; el boletín de la Federación, cuyos redactores lo trataron en persona en el poscongreso de julio de 1964 —los esperaba en el andén de la estación, con la banda de música—, escribe Anselmo Balaguer Llopis. En 1969 volvió a hablar en el encuentro regional del pueblo, y prometió «seguir favoreciendo el desarrollo del movimiento».
- María Sagrario Sánchez — Alcaldesa en 1997-1998. Presidió la entrega del Premio Francisco Máñez, recibió a los congresistas del congreso de 1997 y aceptó de manos de Augusto Casquero una placa conmemorativa «en homenaje a toda la villa», invitando de paso a celebrar allí un Congreso Español.
- Raimundo Tarín García — Alcalde que en 2007 dio al Centro de Formación de Personas Adultas el nombre de Dori Carmen Rodrigo Ruiz.
- José Morell — Alcalde en 2017. Inauguró, junto a la concejala de Cultura y al presidente de la Federación, la exposición del centenario de la muerte de Zamenhof, y de aquel acto salió el cartel a las esperantistas del pueblo.
Cómo prendió: las postales
Un reportaje de 2009 recoge, de boca de los vecinos, el detalle que explica mejor que nada por qué el esperanto arraigó en un pueblo agrícola. Francisco Máñez había aprendido la lengua para poder cartearse con gente de fuera, y enseñaba lo que le llegaba:
«Mira, esta llega de Alemania, es de un médico; y esta otra de Polonia, y esta de Londres…»
«Así removía el interés de sus amigos, que después lo comentaban en sus casas, y así se fue generando una gran inquietud en Cheste por conocer un idioma fácil de aprender y que permitía relacionarse con todo el mundo.» — Vicente Lladró, Las Provincias, 5 de diciembre de 2009
En una sociedad agrícola sin coches ni radio, aquellas postales eran la ventana. El mismo reportaje recoge también cómo se enseñaban entre ellos. A Rosa Zanón se la presentaron como profesora de esperanto:
«No, no soy profesora — sólo una más.»
Y explica el sistema: los más veteranos instruyen a los nuevos, se intercambian conocimientos, y las puertas están abiertas a quien quiera aprender, sea o no del pueblo. Es el mismo método que el reportaje de 1968 describía cuarenta años antes: «los mismos alumnos que acaban los cursillos siguen enseñando a los que vienen detrás».
Los alumnos ciegos
Máñez aprendió el sistema braille para poder enseñar esperanto a dos vecinos ciegos: Gratiniana Verduch —la revista de la asociación la escribe «Gratimana»— y Gregorio, «el ciego Gregorio», vendedor de periódicos que los pregonaba en esperanto y cuya muerte repentina reseñó la prensa esperantista en junio de 1936. Su apellido no está resuelto: la tradición oral recogida en el pueblo lo da como Ortiz y la reseña de la revista de 1936 como Martín. Si alguien lo sabe, que nos lo diga. La escena seguía contándose en el pueblo setenta años después.
La primera aparición documentada es de 1924, en el congreso celebrado en el propio pueblo: los diarios valencianos cuentan que «la ciega chestana Gratiniana Verdú, auxiliándose de sus dedos, leyó un discurso en extremo conmovedor, poniendo de relieve los beneficios que a los ciegos produce el Esperanto» (crónica del congreso). Al año siguiente, en el congreso regional de 1925, «la estudiosa y cultísima ciega de Cheste» volvió a leer en braille y acompañó al piano al coro chestano.
Un episodio incómodo
No todo en esta historia es homenaje. Un artículo de Kataluna Esperantisto (2008) sobre las crisis del esperantismo español de los años veinte sitúa a Francisco Máñez Sánchez en un momento delicado: durante el 15º Congreso Catalán de Esperanto de Vinaròs, celebrado bajo la dictadura de Primo de Rivera, el gobernador civil de Barcelona ordenó que la Federación Catalana dejase de llamarse catalana y se integrase en la asociación española. Ante la orden, la junta que se negaba a acatarla se retiró, y una nueva junta provisional que sí aceptaba las condiciones —formada, según el artículo, por Bartomeu, Campdelacreu, Gorgues, Paluzie, Valdepeñas, Piñó, Barceló y Máñez— tomó las riendas.
Leyendo el artículo entero se pueden completar tres de esos ocho apellidos. Al que encabezaba la maniobra lo nombra él mismo: Ángel Valdepeñas. Y los otros dos aparecen en el comité que un año después, en septiembre de 1929, dirigía la nueva revista: Juan Campdelacreu, vicepresidente, y Francisco Gorgues, redactor. De Bartomeu, Paluzie, Piñó y Barceló el artículo no da nombre de pila, y no los hemos podido completar en ninguna otra parte.
El artículo añade a qué se dedicaban, y el detalle importa: Campdelacreu tenía una empresa de construcciones; Bernabé, una tienda de paraguas y abanicos; Valdepeñas, una sastrería. Y los sitúa: «todos ellos formaban parte de la pequeña burguesía catalana, de aquella parte que históricamente se ha prestado fácilmente a la renuncia».
Lo que hace más chocante la presencia de Máñez en esa lista: un jornalero del campo, militante de UGT, entre pequeños comerciantes e industriales barceloneses. Y una precisión más del artículo: algunos de los elegidos pertenecían al grupo «neutralista» Esperanta Fajro, y los que tomaron las riendas eran esperantistas «autodenominados puros, de marcado talante españolista».
El propio artículo advierte de que no se ha podido encontrar acta de aquella elección y la reconstruye a partir de explicaciones posteriores; y su valoración de los implicados es la de una publicación catalana escribiendo ochenta años después.
El gobernador civil de Barcelona que firmó la orden era el general Joaquín Milans del Bosch y Carrió —que ocupó el cargo entre 1924 y 1929, llamado por su amigo Primo de Rivera, y que era abuelo del Milans del Bosch del 23-F—, y daba cinco días de plazo; el presidente asediado, Delfí Dalmau. La Viquipèdia catalana resume el desenlace de otra manera —que los reunidos rechazaron las exigencias y suspendieron la federación hasta 1930—, lo que encaja con lo que este artículo cuenta de la junta saliente: se retiró en vez de acatar. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez, y esa es probablemente la clave del episodio: unos se fueron, otros se quedaron con las riendas.
Lo recogemos porque forma parte del expediente, y con las dos versiones a la vista: el mismo hombre que era militante de UGT y presidente del partido socialista local aparece, en uno de los relatos, en la junta que aceptó lo que ordenaba un gobernador militar.
El doctor Herrero, el forastero que más pesó
Rafael Herrero Arroyo (Sète, Francia, 1898 – Valencia, 28 de noviembre de 1977) no era de Cheste, pero se cruza con el pueblo tres veces y una de ellas explica media página de esta web. Médico dermatólogo, fue la cara pública del esperanto en Valencia durante décadas y presidente de la Federación Española entre 1954 y 1962.
- En 1950 habló en el teatro del pueblo en la salida de los esperantistas valencianos.
- En junio de 1969 presidió en Cheste el homenaje a los pioneros y se lo dedicó a Máñez, que estaba enfermo y no pudo ir; murió tres meses después.
- Y en 1977 sale, firmada «D-ro Cirano», la crónica que dejó caer por primera vez que Máñez había estado condenado a muerte.
Lo tercero importa porque el seudónimo tiene dueño: el propio boletín identificó dos veces a «D-ro Cirano» como Herrero. Con una salvedad que las biografías del grupo de Valencia dejan abierta y que nosotros tampoco podemos cerrar: aquel artículo salió en el mismo número que anunciaba su muerte, así que o es uno de sus últimos textos o lo firmó otro con la misma rúbrica. Máñez le devolvió el favor a su manera; en 1961, al recuperarse de la operación, le regaló una tarta con una estrella verde y la inscripción «Koran dankon!».
La familia Tarín
El apellido recorre la historia del grupo —Julio, Vicente y Manuel Tarín, Ricardo y Francisco Manzanera Tarín, Ricardo Manuel García Tarín— y llega también a la política local, con el alcalde Raimundo Tarín García. La crónica de Juan Antonio Giménez atribuye al Sr. Tarín el resurgimiento del esperanto en Cheste en los años 90, en vísperas del Congreso Universal de Valencia (1993). La familia sigue vinculada al movimiento: Rosaura Tarín Vidal, tataranieta-sobrina de Máñez, intervino en la presentación de su biografía en 2023.
Doctor Zamenhof
L. L. Zamenhof (1859-1917), creador del esperanto, no pisó nunca Cheste, pero el pueblo le dedicó una calle en 1931 — renovada con placa de mármol en 1959 — y en 2017 conmemoró el centenario de su muerte con una exposición en el teatro Liceo.
Fuentes
- Wikipedia — Francisco Máñez Sánchez
- Ayuntamiento de Cheste — biografía de Francisco Máñez
- Bandú Cheste — Biografía del chestano Francisco Máñez (2023)
- Hispana Esperanto-Gazeto (1931-1936), digitalizada por la Biblioteca Nacional de España: nº 5 (1931) · nº 8 (1931) · nº 41 (1934) · nº 50 (1935) · nº 58 (1936) · nº 60 (1936) · nº 61 (1936)
- «Les crisis de l’esperantisme», Kataluna Esperantisto, nº 347 (2008) — ejemplar en Bitoteko.
- Esperanta biblioteko: catàleg de la biblioteca del Grup Esperanto de València — ejemplar en Bitoteko.
- Gazetoteko — crónica del esperanto valenciano
- Grupo de Esperanto de Valencia — biografías de esperantistas valencianos: de ahí salen los nombres de pila de Caplliure, Piñó y Quiles; las fechas y el premio de 1971 de Félix Navarro Clemente; la identificación de «D-ro Cirano» con el doctor Herrero; la cita de Hispana Esperantisto nº 52 (1921) sobre Máñez; el texto de Pura Tamarit del boletín nº 175 (1969) sobre el entierro en Zaragoza; y buena parte de las fichas de José Manzanera Sapena, Rosa Zanón y Elías Hernández.
- Boletín de la Federación Española de Esperanto, ejemplares en Gazetoteko (OCR propio): nº 175 (1969, autobiografía de Máñez de 1958) · nº 179 (1970, Arnau en la Universidad Laboral) · nº 182 (1970, carta de Luis Illueca) · nº 189 (1972, necrológica de Manuel Tarín Gómez) · nº 193 (1972, intervención de Arnau) · nº 223-224 (1977, homenaje a Ernesto Martínez y Patrocinio Roselló) · nº 235-236 (1979) y 237 (1980, cursos de Félix Navarro) · nº 251 (1982, entrevista a Félix Navarro Clemente) · nº 260 (1983, directorio) y 266 (1984, Ricardo García y Sergio Docal) · nº 334 (1998, la alcaldesa María Sagrario Sánchez).
- «Ĝermolisto de hispanaj esperantistoj», Vikipedia en esperanto (fecha de la muerte de Enrique Arnau y sus clases en la Universidad Laboral; la entrada no cita fuente).
- Boletín de la Federación Española de Esperanto, nº 249-250 (1981-1982), crónica de la fiesta de Zamenhof en Valencia — ejemplar en Gazetoteko.
- Vicente Lladró, «Esperanto, lingvo oficiala» — Las Provincias, 5 de diciembre de 2009, con fotografía de Damián Torres — recorte en Bitoteko.