De la vida de Francisco Máñez Sánchez entre 1939 y 1949 no teníamos nada. Ni una línea de prensa, ni una mención en los boletines, ni un dato en las crónicas: el pueblo desaparece de las fuentes con la guerra y reaparece en 1949 con un anuncio comercial. Ese hueco lo llena, de la forma más inesperada, una crónica de 1977 que no habla de Máñez sino de otro vecino.

Esta página cuenta cómo apareció esa pista. Lo que la pista escondía —el consejo de guerra, la fecha, la pena, la cárcel— está documentado en el consejo de guerra de Chiva de 1939.

Un homenaje del pueblo a un matrimonio

En el otoño de 1977 el boletín de la Federación recogió un acto celebrado en Cheste, del que ya habían informado el diario Levante y el programa de radio «Esperantista Mikrofono», de La Voz de Valencia. La juventud del pueblo homenajeó a Ernesto Martínez y a su mujer, Patrocinio Roselló, «agradecida por sus esfuerzos por elevar el nivel cultural de la infancia de Cheste».

El acto se le fue de las manos a quien lo organizara:

«Los propios niños hicieron hace poco un homenaje a la pareja esperantista, demostrando su agradecimiento, de tal manera que, inmediatamente después, toda la población repitió el meritorio acto, hasta el punto de que el club chestano se quedó incapaz de contener a la multitud, que llenó las calles y la plaza contiguas

Y, de pasada, esto

Al presentar al homenajeado, la crónica escribe una frase que no aparece en ninguna otra fuente esperantista de todas las que hemos vaciado:

«Ernesto Martínez es un viejo esperantista, seguidor de Francisco Máñez, el pionero del Esperanto en la que fue la “Villa Verde”. Se esforzó febrilmente por salvar la vida de Máñez cuando este estaba condenado a muerte —por asuntos de mejora— hasta alcanzar el feliz resultado, gracias a los esfuerzos de todo el esperantismo, sobre todo el de Zaragoza, posible entonces.»

Cuando encontramos esta frase era todo lo que había, y la publicamos con muchas cautelas: la fuente es de 1977, ocho años después de la muerte de Máñez y cuarenta después de los hechos; la firma un seudónimo, «Cirano»; no dice cuándo ni por qué —el inciso que debería explicarlo, «pro plibonigi aferoj», literalmente «por mejorar cosas», no es esperanto correcto, y no sabemos si es una errata, un giro torpe o un eufemismo deliberado—; y no habíamos encontrado ninguna otra mención del episodio, ni en las crónicas de Antonio Marco Botella, ni en las necrológicas de 1969, ni en la prensa.

La frase era cierta. Consta ahora, con fechas y expediente, en la ficha de la Fundación Pablo Iglesias y en el BOE: consejo de guerra en Chiva, 19 de junio de 1939, pena de muerte, conmutación por treinta años en octubre, San Miguel de los Reyes y libertad condicional en 1943. Lo contamos entero en el consejo de guerra de Chiva.

Lo que sigue sin verificar es precisamente lo que reivindicaba esta crónica: que fueran las gestiones de los esperantistas —«sobre todo el de Zaragoza»— las que consiguieran la conmutación. Ningún documento lo confirma; es lo que contaban los suyos, y es lo que explica algo que hasta ahora atribuíamos solo al matrimonio de 1951: por qué Zaragoza. Si fue la red aragonesa la que se movió por él, la ciudad a la que acabó mudándose —y la sociedad «Frateco» en la que enseñó hasta su muerte— no era un destino cualquiera.

Lo que también cuenta la crónica

El mismo texto deja una segunda observación, esta sí verificable con el resto de las fuentes:

«La actual industrialización de Cheste ha disminuido la densidad del esperantismo local, pero la calidad de los correligionarios que quedan compensa en parte esa debilidad.»

Es la primera explicación económica del declive que hemos leído en una fuente de la época. No es la represión ni el desinterés: es un pueblo agrícola que deja de serlo.

Fuentes

  • «Omaĝo en Cheste al elstara samideano Ernesto Martínez», firmado «Cirano» — Boletín de la Federación Española de Esperanto, nº 223-224 (septiembre-diciembre de 1977), p. 25. Ejemplar en Gazetoteko, texto extraído por OCR propio y cotejado con el facsímil.
  • La crónica cita como fuentes previas el diario Levante y el programa «Esperantista Mikrofono» de La Voz de Valencia; ninguno de los dos hemos podido consultarlo.
  • Sobre la militancia socialista de Máñez: José Vicente Castillo, Una estrella verde en las trincheras — Autobiografía apócrifa de Francisco Máñez (presentación de 2023).
  • Sobre el proceso, la condena y la prisión: el consejo de guerra de Chiva de 1939, con la ficha de la Fundación Pablo Iglesias y el BOE de 22 de julio de 1943.

Del proceso ya sabemos el año, el tribunal y la conmutación. Lo que falta es el sumario 5.319/Valencia y, sobre todo, quién avaló a Máñez: si alguien de Cheste o de su familia sabe algo, nos interesa mucho.