«Cheste, un baluard de l'esperanto»: el pueblo, en À Punt Ràdio
El programa A Poqueta Nit dedicó una entrevista de 19 minutos al esperanto y a Cheste, uno de sus últimos reductos vivos.
El programa A Poqueta Nit dedicó una entrevista de 19 minutos al esperanto y a Cheste, uno de sus últimos reductos vivos.
Un reportaje de Levante-EMV retrata el pueblo donde dos vecinos se saludan en esperanto por la calle, llegaban paquetes de la URSS y hay un azulejo con la estrella verde.
Las Provincias dedicó un reportaje al centenario de la llegada del esperanto al pueblo, con Walter Máñez Cariñena y la estrella verde de su fachada como imagen.
Una breve de La Vanguardia sitúa en Cheste el 56º Congreso Español de Esperanto, con traducciones de Ausiàs March y García Lorca a la lengua internacional.
El 4º Congreso de la Federación Valenciana se celebró en Cheste y sirvió para entrenar a los voluntarios del Congreso Universal de Valencia. Un cronista madrileño contó lo que vio.
El sábado 9 de octubre de 1982, el programa juvenil «Pista libre» de la Primera Cadena dedicó un reportaje al pueblo. Es la aparición televisiva más antigua que hemos documentado.
Un reportaje de La Actualidad Española retrata el pueblo cooperativista que llamó por primera vez «la meca del esperanto», con Enrique Arnau Prósper al frente del grupo local.
Un reportaje de 1964 cuenta cómo funcionaba el grupo por dentro, revela quién labró la lápida de Zamenhof — y desmiente, por primera vez, el mito de los recién nacidos.
Caravana desde Valencia, el pueblo en masa saliendo a recibirla, paellas en el local del grupo y, a las cuatro, el teatro lleno para oír a chestanas leer a Benavente traducido al esperanto.
El reportaje de Estampa sobre Cheste, con la junta femenina del Centro Esperantista, los alumnos ciegos que aprendieron en braille y los niños austriacos acogidos por Máñez.
En las fiestas de 1925, el Grupo Esperantista puso su premio junto al del Sindicato Agrícola, la banda La Lira y el jefe de Telégrafos. El tema iba enunciado en esperanto, y se podía concursar en esa lengua.
Ocho meses antes de que llegaran los niños, un diario de Valencia publicó la petición austriaca que abrió la acogida. Estaba escrita en esperanto, y la dirección para responder era una casa de Cheste.