Introducción En los últimos años ha aumentado el interés por la creación de entornos activos en diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Dos de los contextos más relevantes en este sentido son la escuela y el transporte. Por ello, analizar los desplazamientos al centro escolar mediante modos de movilidad activa o de movilidad suave puede aportar información valiosa sobre la relación entre estos patrones de desplazamiento, determinados indicadores del bienestar de los progenitores y el rendimiento académico de sus hijos. Objetivo Este estudio transversal comparó un conjunto de variables respaldadas por la literatura relacionadas con la salud y el bienestar de los progenitores, así como con el rendimiento académico de sus hijos —concretamente, el índice de masa corporal, la satisfacción con la vida, la satisfacción con el desplazamiento, el estrés asociado al desplazamiento y la calificación académica media de los hijos— utilizando datos de progenitores españoles clasificados según el modo de transporte empleado para los desplazamientos escolares: movilidad activa (a pie o en bicicleta), transporte privado motorizado o transporte público. Método Para ello, se utilizaron los datos proporcionados por una muestra de 542 padres, madres o tutores legales españoles (edad media = 37,7 años; 59 % mujeres) que acompañaban habitualmente a sus hijos al centro escolar y los recogían al finalizar la jornada. Los participantes completaron un cuestionario electrónico en el que se evaluaban las cinco variables de resultado mencionadas. Resultados Se observaron diferencias significativas entre los tres grupos de desplazamiento, especialmente en relación con el estrés asociado al desplazamiento, la satisfacción con el viaje, la satisfacción con la vida, el índice de masa corporal y el rendimiento académico de los hijos. De forma consistente, los modos de movilidad activa se asociaron con resultados más favorables en todos estos indicadores. Conclusión Estos hallazgos ponen de manifiesto la importancia de promover la movilidad activa como una opción potencialmente beneficiosa para los desplazamientos escolares de las familias. Aunque los resultados no permiten establecer relaciones causales, sí evidencian patrones que justifican futuras investigaciones. En este sentido, se recomienda desarrollar estudios longitudinales y experimentales que permitan comprender mejor los mecanismos que explican estas asociaciones y sus implicaciones prácticas para las políticas educativas y de transporte.