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Personajes y espacios de ciencia: Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia

Personajes y espacios de ciencia: Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia

Nacida en el regazo de la Ilustración, en el llamado Siglo de las Luces, la Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia (RSEAPV), en casi 250 años de historia, ha desplegado un papel de primera magnitud en la vida económica, tecnológica, cultural y social de la ciudad de Valencia e, incluso, de la Comunidad Valenciana.

La RSEAPV fue fundada en 1776 gracias a la iniciativa altruista de siete patricios valencianos: Pedro Mayoral, Francisco Pérez Mesía, Sebastián de Saavedra, Francisco de Lago, Juan de Vao, marqués de León y marqués de Mascarell. Su creación se enmarcó en el contexto de las reformas en todas las ramas de las actividades productivas y comerciales, incluida la educación en sus distintos grados, empresas por el gobierno de Carles III que, junto con otras personalidades y grupos, pretendía impulsar el crecimiento económico para equiparar España con las sociedades europeas más avances.

Los promotores iniciales de la institución valenciana fueron la nobleza y el clero; aun así, los grupos mercantiles se sumaron pronto a la iniciativa. El plan de trabajo se encomendó a la actividad de seis comisiones encargadas de recoger información y tratar las materias más relevantes del país: economía, agricultura, fábricas de lana, lino, cáñamo, algodón, etc.; fábricas de seda; industrias y manufacturas extraordinarias y legislación gremial.

Además, la Económica instituyó un ambicioso programa de premios en metálico para promover y recompensar las nuevas creaciones intelectuales e invenciones técnicas y estéticas, con lo cual se contribuyó a establecer las bases de la propiedad intelectual e industrial moderna en España. De este modo, la entidad ejerció un papel primordial en el adelanto de las artes, las técnicas y los oficios, supliendo los defectos y limitaciones de la administración de la época.

La Económica fue muy dinámica e influyente en cuestiones agrícolas: fomento y difusión de la morera para la cura del gusano de seda; mejora en el cultivo de diferentes especies de grano, sobre todo del trigo; impulso del cultivo del olivo y ensayos de aclimatación de cultivos oleaginosos alternativos, como por ejemplo el cacahuete; promoción del cultivo de la patata; protección del cultivo del arroz; aclimatación de nuevas plantas exóticas como la acacia nilotica, el árbol de la goma arábiga o el indio; proyecto de construcción de un jardín botánico en terrenos contiguos a la Alameda y la creación de una cátedra de agricultura. Los socios y colaboradores, por otro lado, proporcionaron terrenos o jardines propios para la introducción de nuevos cultivos y aclimatación de nuevas especies. En el caso tan relevante de la industria de la seda, la Económica impulsó las iniciativas para la modernización de los métodos de hilatura y torcido de la seda, y se implicó intensamente en la difusión del telar y método de Vaucanson.

Libro que recoge la historia de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia.

Culturalmente hablando, la sociedad mantuvo una estrecha colaboración con el mundo de la imprenta valenciana, especialmente con los impresores más famosos, caso de Benito Monfort, y la dinastía de los Orga, entre otros. También contribuyó a potenciar la economía local, a través del apoyo a la industria del papel, entre otras manufacturas. Su ámbito de influencia, aunque según los Estatutos ceñían su actuación a la ciudad de Valencia, trascendió el ámbito nacional e internacional, en los Estados Unidos, donde mantuvo una intensa correspondencia con la Sociedad Filosófica de Philadelphia

Fruto de toda esta actividad, fue la importante biblioteca y archivo que fue gestándose, y que constituye actualmente uno de los principales fondos bibliográficos privados de la Comunidad Valenciana, con más de 10.000 documentos de archivo, totalmente digitalizados, y 4.000 libros, en su mayoría del siglo XVIII.

Por otra parte, en el siglo XIX la Económica continuó e incrementó sus actividades a pesar de las continuas convulsiones políticas que zarandearon el país. Como pasó en el siglo XVIII, acogió los personajes más destacados y activos de la sociedad valenciana, entre ellos, el marqués de Campo, Juan Navarro Reverter, Ciril Amorós, el marqués de Cruïlles, José Pizcueta, Juan Bautista Perales, Teodor Llorente, Mariano Cabrerizo, Vicente Boix, Justo Pastor Fuster, el conde de Ripalda, y una infinidad de ilustres personajes que hicieron de la Sociedad un motor de la economía y de la cultura valenciana de la época.

La entidad fue pionera en la creación de las primeras escuelas de comercio para mujeres, en el establecimiento de las primeras bibliotecas y archivos de la ciudad, y en 1869 inauguró la primera biblioteca popular. En este sentido, desplegó un decidido apoyo a los autores y obras más significativas del siglo XIX valenciano. Entre todos ellos destacó la financiación de la entidad valenciana a la obra del bibliógrafo y socio de la entidad, Justo Pastor Fuster, Biblioteca Valenciana (1827). También a nivel editorial, fue a mediados del siglo XIX, concretamente el 1841, cuando se editó el primer volumen del Boletín Enciclopédico de la RSEAP, una revista clave para el proceso recuperador, que hasta su desaparición en 1875 se denominó Boletín de Real Sociedad Económica de Amigos del País.

La Económica desarrolla también una intensa labor en otros campos como el político. Así pues, asesoraba las diputaciones y ayuntamientos en los asuntos relacionados con las diferentes ramas de la producción. Sin embargo, fue en el campo de la industria y de la economía donde las realizaciones de la entidad fueron mayores y más trascendentales. Así, en 1818 se creó la primera cátedra de agricultura que en 1846 se incorporó en la Universitat de València. Igualmente, la Económica participó activamente en la creación y acondicionamiento del jardín botánico universitario. También solicitó una cátedra de Química y, aunque no se puso en marcha, en la enseñanza de Química de la universidad se incluyeron lecciones de Química Aplicada a las artes, industrias y minas por iniciativa suya. En esta misma línea, la entidad colaboró activamente en la extensión en Valencia (como otras ciudades) de las actividades del Conservatorio de Artes y Oficios de Madrid.

Conferencia de los cinco rectores de las universidades valencianas.

Pero, quizás, una de sus mayores realizaciones está vinculada a la construcción del primer ferrocarril valenciano, empresa promovida por el marqués de Campo, promotor de otras empresas muy diversas como por ejemplo el alumbrado de gas, la conducción de aguas potables en Valencia y el impulso financiero de la Sociedad Valenciana de Fomento. El 1878 la Sociedad creó la Caja de Ahorros y Monte de piedad de Valencia (futura Bancaja y ahora, después de su fusión con otras cajas de ahorros, convertida en Bankia). Además, desde sus inicios, la Económica se preocupó por la cultura musical; incluso llegó a impulsar la creación del Conservatorio de Música de Valencia (1879). También impulsó la creación de la Sociedad Arqueológica Valenciana (1871), el Instituto Taquigráfico (1881), y el Patronato de la Juventud Obrera (1884).

Las exposiciones públicas como medios de oferta empresarial, impulso y divulgación de las innovaciones tecnológicas e internacionalización de estas ejercieron un papel muy relevante en toda Europa a lo largo del siglo XIX. La Económica se sumó con entusiasmo a estas iniciativas, organizó varias exposiciones en Valencia y ofreció premios porque los industriales valencianos participaron en aquellas que se realizaban en otras ciudades. Así, se organizaron exposiciones de motores y maquinaria (1880) y exposiciones regionales (1867,1883) de productos artísticos, industriales y agrícolas, precedentes de la célebre Exposición Regional Valenciana de 1909, antecedente de la Feria Muestrario Internacional establecida en 1917.

En definitiva, la Económica es acreedora de una historia llena de realizaciones llevadas a cabo durante los siglos XVIII, XIX y primer tercio del siglo XX. Lamentablemente, entre 1939 y 1975 la entidad quedó sumida en un letargo impulsado por la férrea dictadura del general Franco, que no respetaba el espíritu profundamente democrático de la entidad ni su decidida apuesta por la concordia, la tolerancia y el respeto. Aun así, hay que destacar la tarea de conservación de la Biblioteca, durante estos años, por parte de las distintas juntas de gobierno, pero muy especialmente por Joaquín Maldonado Almenar, que la conservó durando más de veinte años en un piso de su propiedad y cobijo de posibles robos, dispersión y una mala utilización de esta.

Fue a partir de noviembre de 1975, y especialmente a partir de la Constitución o Carta Magna de 1978, cuando los socios de la Económica iniciaron un periodo de recuperación y revitalización de esta. En este sentido, hay que recordar Ernest Lluch, que animó un grupo de jóvenes universitarios y profesores, junto con otros ciudadanos y bajo la dirección de Joaquín Maldonado, a iniciar este proceso de recuperación.

En diciembre de 1985 fue elegida una nueva junta de gobierno y un nuevo director de la Económica, Francisco Oltra Climent. Estos diseñaron una estrategia de actuación que cubría tres grandes etapas: la primera, de continua revitalización y recuperación, ya iniciada; la segunda, dar a conocer y consolidar la entidad; y la tercera, en la cual se encuentra actualmente: “que se reconozca el trabajo desplegado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País a lo largo de más de dos siglos de existencia

Desde 1985 hasta 1997, y a partir de la estrategia diseñada, se desarrolló una actividad intensa y diversa, visible en sus Anales y publicaciones de aquellos años, que estableció las bases del que es la Económica en la actualidad, una entidad que se distingue para sentirse orgullosa de su pasado, pero sin querer quedarse anclada, una sociedad sin ánimo de lucro, democrática, independiente (apartidista), con tres valores clave: el respecto a las personas, la libertad de pensamiento y el trabajo permanente por la difusión del conocimiento. Y todo esto con unos recursos financias escasos, que han sido suplidos por el esfuerzo del capital humano que conforma la entidad, los suyos, que de manera altruista han dedicado su tiempo a hacer de la corporación una de las entidades socioculturales de más prestigio en Valencia.

A partir de 1997, la Económica Valenciana de Amigos del País desarrolló una intensa actividad a través de homenajes a valencianas y valencianos ilustres, conferencias, exposiciones, presentaciones de libros, conciertos, incorporación de asociadas y asociados  jóvenes, publicaciones, etc. Ámbitos en los cuales se trataron las más diversas áreas de conocimiento: ciencia e investigación, empresa, medios de comunicación, sociales, culturales, etc. Todo esto a cargo de importantes profesores de universidad, investigadores, empresarios, periodistas, políticos, y profesionales, tanto del ámbito nacional como internacional.

Entre los hitos más significativos de estos años figura la digitalización completa del archivo de la entidad, la creación de la página web (http://rseap.webs.upv.es/), la colaboración con el Conservatorio Profesional de Música de Valencia en su “Seminario Internacional de Música de Valencia”, la publicación del libro, Ilustración y progreso: Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia (1776-2009), que contempla la historia de la entidad desde su fundación; o la celebración anual de la conferencia de los rectores de la Comunidad Valenciana, entre otros notables acontecimientos. Resultado de todo esto ha sido el reconocimiento que las instituciones y entidades valencianas han tenido hacia la Económica, como la concesión del Premio Importante del periódico Levante en 1999; el homenaje que los conservatorios de Música de Valencia  (profesional y superior) le rindieron en 2004; la Medalla al Mérito en las Bellas artes en 2005 por parte de la Real Academia de Bellas artes de Santo Carles; la concesión del premio Primero de Mayo, en la modalidad colectiva, por parte de la Unión Comarcal de la UGT Ribera Baixa - La Safor - Vall de Albaida, en la segunda edición (2006), entre otros galardones; o la Medalla de Oro de la ciudad de Valencia, que le entregó el ayuntamiento de esta ciudad en 2009.

A finales del 2014, Vicent Cebolla y Rosell asumió la dirección de la Económica, y Oltra fue nombrado director honorario. Institución histórica, pero también proyectada ninguno el futuro, la Económica continúa trabajando en la actualidad con el mismo ímpetu con el cual nació y con renovadas energías y planteamientos, con los principios firmes e inamovibles de libertad, tolerancia y respecto a las personas y a sus ideas, tratando de difundir el conocimiento y la cultura y participando activamente en el progreso de la sociedad civil valenciana.

Nicolás Bas Martín (Universitat de València) 

Personajes y espacios de ciencia es un proyecto de la Unitat de Cultura Científica i de la Innovació de la Universitat de València, que cuenta con la colaboración del Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia 'López Piñero' y con el apoyo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

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