
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 28 de julio la Estrategia de Cultura y Desarrollo Sostenible de la Cooperación Española, a propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. El nuevo marco, que renueva el compromiso español con los derechos culturales y la diversidad como pilares del desarrollo sostenible, se articula en diez líneas estratégicas y ha sido el resultado de un amplio proceso participativo con profesionales de la Cooperación Española, el sector cultural, representantes institucionales y agentes creativos.
Econcult contribuye a la nueva Estrategia de Cultura y Desarrollo Sostenible de la Cooperación Española
València, 7 de septiembre de 2026. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 28 de julio la Estrategia de Cultura y Desarrollo Sostenible de la Cooperación Española, a propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. El nuevo marco, que renueva el compromiso español con los derechos culturales y la diversidad como pilares del desarrollo sostenible, se articula en diez líneas estratégicas y ha sido el resultado de un amplio proceso participativo con profesionales de la Cooperación Española, el sector cultural, representantes institucionales y agentes creativos.
«Esta Estrategia parte de una convicción clara: sin cultura no hay desarrollo sostenible», afirmó el ministro José Manuel Albares en la presentación del documento.
Econcult, el grupo de investigación en Economía de la Cultura y el Turismo de la Universitat de València, ha particpado en la elaboración de la ficha correspondiente a la Línea 5 de la Estrategia —dedicada a la dimensión económica de la cultura en su contribución al desarrollo— en el marco del proceso de revisión encargado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
La aportación de Econcult
El texto parte de la idea de que las acciones de cooperación deben reforzar el músculo económico de los agentes que componen el ecosistema cultural para que la cultura pueda situarse como un eje dinamizador de los territorios. Recuerda que fue el Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008 el que incorporó por primera vez la dimensión económica como componente relevante de esta línea de trabajo, frente a un discurso que tendía a desdeñar las lógicas económicas; dos décadas después, la evidencia científica confirma que el peso de los sectores culturales y creativos en un territorio explica, de manera causal, su renta per cápita y la productividad de su sistema económico, y que el capital cultural actúa como multiplicador del capital humano.
La ficha subraya, no obstante, que los verdaderos procesos de cambio no se agotan en el impacto económico: los indicadores de mercado —empresas, empleo, facturación— funcionan como variables proxy que señalan la solidez de un ecosistema cultural cuyos efectos alcanzan también al bienestar, la cohesión social, la salud o el compromiso cívico, en línea con marcos como la Carta Cultural Iberoamericana, la Declaración de Hangzhou de la UNESCO o los trabajos de la OCDE y la Comisión Europea sobre cultura y desarrollo.
A partir de este diagnóstico, la aportación de Econcult proponía cuatro objetivos para la línea: facilitar un entorno financiero, regulatorio y de transmisión de conocimiento que impulse la creación de empresas, la profesionalización de los agentes culturales y la consolidación institucional en toda la cadena de valor; ampliar la participación activa de la sociedad —mecenazgo, colaboración público-privada, financiación bancaria adaptada, crowdfunding, voluntariado— en la financiación de las experiencias culturales, para reducir su fragilidad endémica tanto en el ámbito de mercado como en el de no mercado; proteger y dignificar las condiciones laborales de quienes trabajan profesionalmente en el sector, tomando como referencia el espíritu del Estatuto del Artista, dado que el capital humano y el talento creativo son el principal factor de generación de valor; y promover sistemas de indicadores y evaluación de impacto que faciliten la innovación tecnológica, organizativa y artística para garantizar la resiliencia del ecosistema.
Entre las actuaciones propuestas figuran convocatorias con menor carga burocrática, programas de formación en gestión cultural y nuevas tecnologías, redes de colaboración con universidades y centros de investigación, modelos de financiación plurianual y laboratorios de innovación que exploren el uso de la inteligencia artificial en proyectos culturales.
La colaboración se suma a la trayectoria de Econcult en el diseño de indicadores y herramientas de inteligencia territorial para la cultura —el modelo MESOC, la plataforma PITEC o la Cátedra ESPACIOS para la Cultura, la Creatividad y la Innovación, impulsada junto al Ministerio de Cultura— y refuerza su papel como referencia en economía de la cultura en el ámbito de la cooperación internacional española.
Sobre Econcult
Econcult es el grupo de investigación en Economía de la Cultura y el Turismo de la Universitat de València, dirigido por Pau Rausell Köster. Desarrolla investigación aplicada e indicadores territoriales sobre los sectores culturales y creativos, y participa en proyectos europeos y de cooperación internacional en este ámbito.







