
El trabajo, titulado Evaluating culture-led growth strategies in Asian economies: A multi-regional input-output analysis, evalúa mediante un modelo multirregional global de insumo-producto (GMRIO) que un millón de dólares de demanda final en las industrias culturales y creativas (ICC) genera 1,59 millones de dólares en valor añadido y 80 puestos de trabajo en Asia
El trabajo, titulado Evaluating culture-led growth strategies in Asian economies: A multi-regional input-output analysis, evalúa mediante un modelo multirregional global de insumo-producto (GMRIO) que un millón de dólares de demanda final en las industrias culturales y creativas (ICC) genera 1,59 millones de dólares en valor añadido y 80 puestos de trabajo en Asia
La Unidad de Investigación en Economía de la Cultura y el Turismo de la Universitat de València (Econcult) participa en un nuevo estudio publicado en Humanities and Social Sciences Communications (2026) que evalúa el impacto económico de las industrias culturales y creativas (ICC) en la región asiática mediante un modelo multirregional global de insumo-producto (GMRIO, por sus siglas en inglés). Las estrategias de desarrollo impulsadas por la cultura han sido ampliamente adoptadas en las economías asiáticas para estimular el crecimiento territorial mediante políticas e iniciativas orientadas a fomentar las ICC, y este trabajo cuantifica sus efectos.
Según los multiplicadores del modelo GMRIO, un incremento de 1 millón de dólares en la demanda final de las ICC genera 1,59 millones de dólares en valor añadido, 0,70 millones de dólares en ingresos y 80 puestos de trabajo en Asia.
«A través del modelo multirregional de tablas Input-Output (GMRIO) con datos de la OCDE, hemos comprobado que las industrias culturales y creativas generan un retorno económico de gran magnitud. A nivel global, por cada millón de dólares invertido en la demanda final de cultura, se generan 1,66 millones de dólares en valor añadido, 0,77 millones en ingresos salariales y 54 puestos de trabajo. En Asia, la cifra alcanza los 1,59 millones en valor añadido y 80 puestos de trabajo. Estos resultados confirman que la cultura debe figurar en el centro de las agendas de desarrollo regional e industrial»
— Fernando Álvarez-Teresa, primer autor del estudioNo obstante, los efectos varían según la región y dependen de las trayectorias de desarrollo: Asia Oriental presenta multiplicadores elevados de valor añadido e ingresos, pero efectos más moderados en el empleo, mientras que el sur y el sudeste de Asia muestran la tendencia opuesta.
«Nuestra investigación demuestra que la estrategia de crecimiento guiada por la cultura no funciona igual en todas partes. Existe un dilema estructural (trade-off): mientras que las economías más desarrolladas de Asia Oriental —como Japón, Corea del Sur o Taiwán— obtienen un alto impacto en valor añadido e ingresos pero menor creación de empleo, las economías de renta media y baja —como en el sur y sudeste asiático— absorben una cantidad masiva de empleo. Las políticas públicas deben diseñarse a la medida de la estructura económica de cada territorio»
— Fernando Álvarez-TeresaEstos hallazgos ponen de relieve cómo las diferencias estructurales observadas en los efectos multiplicadores sugieren posibles compensaciones: las economías más desarrolladas presentan más multiplicadores de valor añadido e ingresos, mientras que las economías de menores ingresos tienden a registrar más multiplicadores de empleo. Estos patrones pueden orientar los debates y la planificación estratégica sobre cómo aprovechar las ICC según las características regionales.
- 1Asia Oriental — multiplicadores elevados de valor añadido e ingresos, pero efectos más moderados en el empleo.
- 2Sur y sudeste de Asia — tendencia opuesta: mayor multiplicador de empleo.
- 3China continental — elevados multiplicadores en todas las dimensiones (valor añadido 1,77; ingresos 0,88; 76 puestos de trabajo por millón de dólares).
En el análisis, la economía continental de China supera la media global en las tres dimensiones: alcanza un multiplicador de valor añadido de 1,77, un multiplicador de ingresos de 0,88 y genera 76 puestos de trabajo por cada millón de dólares.
«En nuestro análisis, la economía continental de China destaca de forma excepcional al superar la media global en las tres dimensiones. Esto se debe a la combinación de la gran escala de su mercado interno y características estructurales que permiten a las ICC aprovechar mayores potencialidades para potenciar su productividad y generar puestos de trabajo en el sector creativo»
— Fernando Álvarez-TeresaLa teoría económica tradicional sostiene que la cultura padece la «enfermedad de los costes» de Baumol, es decir, que sus costes crecen sin generar avances en la productividad. Los datos del estudio revelan lo contrario: en gran parte de Asia, las industrias culturales muestran un efecto tractor sobre el valor añadido superior al de otros sectores de servicios convencionales e industrias tradicionales.
«La teoría económica tradicional sostiene que la cultura padece la "enfermedad de los costes" de Baumol, es decir, que sus costes crecen sin generar avances en la productividad. Nuestros datos revelan lo contrario: en gran parte de Asia, las industrias culturales muestran un efecto tractor sobre el valor añadido superior al de otros sectores de servicios convencionales e industrias tradicionales. La cultura y el talento creativo impulsan el tejido productivo»
— Fernando Álvarez-TeresaEconcult es la Unidad de Investigación en Economía de la Cultura y el Turismo de la Universitat de València (GIUV2016-297), dirigida por Pau Rausell Köster, coautor del estudio. Con más de dos décadas de trayectoria, es un centro de referencia estatal e internacional en el análisis económico de la cultura, con participación en proyectos europeos como MESOC, CREATIVEMED, DESIGNSCAPES o CHEBEC, y una intensa colaboración con instituciones y organismos culturales de ámbito local, autonómico, estatal e internacional.
Econcult · Universitat de València









