De los diez años en blanco entre 1939 y 1949 sabíamos el contorno: los sublevados cerraron por la fuerza los círculos esperantistas, el movimiento quedó en suspenso, y hasta el mitin de 1950 no hay apenas noticias de Cheste. Lo que faltaba era alguien de dentro que contara qué se sintió en el pueblo. Ese testimonio existe, y se publicó en enero de 2026.
Vicente Tarín Tarín (1906-1998) era el veterinario titular de Cheste, militante del PSOE y de la UGT, juez municipal en 1937 y miembro de la Comisión de Incautaciones durante la guerra. Al acabar esta fue detenido, condenado a doce años en juicio sumarísimo y encarcelado hasta octubre de 1940. Años después escribió sus recuerdos. El Ayuntamiento de Cheste los publicó con el título Vivencias.
En el capítulo sobre la victoria franquista, entre el hambre, las multas por blasfemar y los funerales diarios por los caídos, hay una frase que a esta web le faltaba:
«La vida cultural descendió a un nivel cero. Se suprimió el esperanto y quitaron la lápida que rotulaba la calle al Dr. Zamenhoff. La prensa fascista, nadie la leía. El cine Goya lo convirtieron en establo de cerdos y en el Liceo se representaba el NODO.»
Qué añade esto
Que la supresión fue un hecho, no una inercia. Hasta ahora podíamos decir que el esperanto chestano «quedó en suspenso». Un testigo del pueblo lo describe como una acción: se suprimió, y se retiró el rótulo. No sabemos quién dio la orden ni cuándo exactamente —Tarín sitúa el episodio en los primeros tiempos de la posguerra, sin fecharlo—, pero lo cuenta alguien que estaba allí.
Que la lápida de 1931 no sobrevivió. Cheste dedicó dos homenajes a la placa de esa calle: la lápida de 1931 y la placa de mármol de 1959. En una foto de 2001 se ve una de las dos, demasiado pequeña para leerla, y no sabíamos cuál era. Si la de 1931 la quitaron en la posguerra, la que se ve tiene que ser la de 1959 — que es, además, lo que sugería el poema de 1960 al describir «un bello ornamento de mármol». Sigue sin ser una prueba directa, pero ahora hay dos indicios que apuntan al mismo sitio.
Que el homenaje de 1959 fue una restitución. Veinte años después de que retiraran la placa, el pueblo volvió a poner una en la misma calle. Leído así, el acto del centenario de Zamenhof no fue solo una conmemoración: fue devolver a su sitio algo que le habían quitado.
Quién lo escribió
Tarín no se cuenta a sí mismo entre los esperantistas —habla del club en tercera persona—, y eso hace su testimonio más útil: no está defendiendo a los suyos. Cuenta el esperanto como parte del paisaje cultural del pueblo, junto al teatro Liceo y a la banda La Lira. Confirma, además, por una vía independiente, el apodo con que el pueblo llamaba al pionero:
«Funcionaba a la sazón un club esperantista muy concurrido, regido por el vecino Francisco Máñez (El Sargantana), a quien el pueblo de Cheste ha dedicado una calle por su constancia y entrega a la enseñanza del idioma de Zamenhoff, lo que motivó que recibiéramos la visita de muchos esperantistas extranjeros, y que muchas revistas de Europa y del mundo hablaran de Cheste.»
Él mismo pagó cara la derrota. Además de la prisión, el presidente del Colegio de Veterinarios —«a la sazón un comandante veterinario militar»— le comunicó que se le prohibía ejercer la profesión en Cheste y en 250 kilómetros a la redonda; en 1942 cumplió seis meses de destierro en Chiva. Volvió al pueblo a hacerse agricultor, como sus hermanos.
No se rindió. Se afilió al Partido Comunista en 1975, cuando todavía era ilegal, y siguió en él hasta su muerte, a los 91 años. En el pueblo se le recuerda así, en palabras del historiador José Vicente Castillo: «Muchas personas de Cheste aún recordamos a Vicente Tarín con su macuto, repartiendo por toda la población el Mundo Obrero, y recordamos cómo, a pesar de su edad, la noche del abortado golpe de Estado de Tejero se presentó en el Ayuntamiento para ayudar en lo que fuera en la defensa de la naciente democracia».
Fuentes
- Vicente Tarín Tarín, Vivencias — Ayuntamiento de Cheste, presentado en enero de 2026. Citas de las pp. 29 (el club esperantista y el apodo), 87 (la prohibición de ejercer) y 91 (la supresión del esperanto y la lápida); apuntes biográficos en la p. 13. Ficha y PDF completo en Memoria Oral de Cheste, el archivo de memoria histórica del Ayuntamiento.
- «Cheste recupera su memoria histórica con la presentación del libro Vivencias de Vicente Tarín» — Ayuntamiento de Cheste, enero de 2026. Presentaron el libro el historiador José Vicente Castillo, el documentalista Gabriel Herraiz y el fotógrafo Héctor Murgui.