El 5º Congreso Universal de Esperanto se celebró en Barcelona del 5 al 11 de septiembre de 1909, y tuvo poscongreso en Valencia. El 14 de septiembre, L. L. Zamenhof llegó con su mujer a la Estación del Norte. Así lo cuenta la crónica de Antonio Marco Botella:
«Solo unos minutos antes de la llegada del expreso, la estación resultaba insuficiente para contener a tanto público. Allí estaban el alcalde con los concejales de Valencia, el presidente de la gran Exposición, el cronista de la ciudad, el director del Conservatorio de Música y los dirigentes más destacados de las asociaciones culturales valencianas, y con ellos los esperantistas de la ciudad y de la región, y entre ellos el samideano Francisco Máñez y algunos de los nuevos esperantistas de Cheste…»
Cuando entró el tren, «estalló el momento emocionante»: la banda tocó «La Espero» y la multitud la cantó a coro. En la plaza de la Paz, Zamenhof tuvo que salir al balcón del Palace Hotel a agradecer los aplausos, entre dos grandes tapices de flores que decían «¡Viva el Dr. Zamenhof!» y «¡Viva el Esperanto!».
Y de vuelta a casa, el grupo
La crónica sigue:
«Los samideanos Máñez y los demás acompañantes de Cheste volvieron a su pueblo con el corazón lleno de entusiasmo y fervor, y sin esperar más decidieron fundar el Grupo Esperantista de Cheste, con el nombre Lumradio, que presidió durante muchos años Francisco Máñez Sánchez.»
Es la explicación más concreta que hemos encontrado del origen del grupo, y sitúa su fundación después del 14 de septiembre de 1909 — lo que encaja con que las fuentes oscilen entre 1908 y 1909 y con que la prensa esperantista no mencione a Cheste hasta 1921.
Tres versiones de cómo empezó todo
La misma crónica cuenta que Máñez oyó hablar por primera vez del esperanto en un café de Valencia, durante uno de sus viajes, y que después consiguió comprar la Gramática y Vocabulario de Esperanto de Vicente Inglada Ors. Pero el propio Máñez le dijo a Estampa en 1932 que lo que cayó en sus manos fue un periódico inglés donde se describía la lengua, y que la gramática la compró en una librería de lance valenciana; y Rosa Zanón Ferrando lo contaba en 2025 como una revista extranjera. El café, el periódico o la revista: lo único constante en las tres versiones es Valencia, un manual de Inglada y un chico de diecinueve años.
Qué libro era, exactamente. Aquí la crónica de Marco Botella se aparta de la única fuente de primera mano que hay. Máñez lo contó él mismo, y dos veces: en la entrevista de 1964 —«unos meses después encontré en Valencia una gramática de Duyos-Inglada»— y en la sección «Niaj pioniroj» del boletín de la Federación, donde escribe que encontró en Valencia «gramatikon de Duyos-Inglada» y empezó a aprender solo, sin conocer a ningún esperantista. Es decir: el Curso práctico de Esperanto de R. Duyós Sedó y Vicente Inglada Ors, no la Gramática y Vocabulario que Inglada firmó con López Villanueva. Damos por buena la versión del interesado.
Fuentes
- Antonio Marco Botella, Kronikoj pri Cheste esperantista, capítulos I y II, publicados en el Boletín de la Federación Española de Esperanto, nº 409 y nº 410 (2015). La obra recibió la mención principal del Premio Francisco Máñez de 1998.