
El científico del CIDE (CSIC-UV-GVA) Juli G. Pausas obtiene una ‘Advanced Grant’ del Consejo Europeo de Investigación para liderar un estudio que detecte momentos estelares en la historia del fuego
El proyecto ‘FireShifts’ pretende identificar cambios abruptos en el régimen de incendios en regiones con clima mediterráneo a través de su impacto en las plantas, algo útil para la gestión de incendios
Entender el papel del fuego moldeando la biodiversidad global a lo largo del tiempo, especialmente en la región mediterránea. Este es el principal objetivo del proyecto FireShifts, una iniciativa liderada por el científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Juli G. Pausas que acaba de recibir una de las prestigiosas ayudas Advanced Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC, por sus siglas en inglés). El proyecto, que se llevará a cabo desde el Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE), centro mixto del CSIC, la Universitat de València y la Generalitat Valenciana, aspira a identificar cambios bruscos en la frecuencia y la intensidad de los incendios que tuvieron consecuencias evolutivas sobre las plantas mediterráneas, en concreto sobre su capacidad de sobrevivir y adaptarse al fuego.
El proyecto FireShifts estudiará la evolución de diferentes linajes de plantas (clados) y las características que les permiten sobrevivir y regenerarse bajo el efecto de incendios recurrentes. Para ello, combina estudios filogenómicos avanzados, que permiten reconstruir la historia evolutiva de los grupos de plantas a partir del análisis de grandes cantidades de información genética, con estudios de campo y laboratorio, que permitirán obtener información sobre las diferentes respuestas de las plantas al fuego. El objetivo es detectar cambios bruscos en el régimen de incendios que ocurrieron en el pasado.
El estudio abarcará plantas mediterráneas de todos los continentes (el llamado ‘bioma mediterráneo’), con un especial énfasis en el hemisferio norte: cuenca mediterránea y California. “El proyecto pretende identificar cambios en el régimen de incendios, su frecuencia e intensidad, que tuvieron implicaciones evolutivas generando o perdiendo adaptaciones, especialmente en las diversas regiones del mundo con clima mediterráneo. Esto nos permitirá detectar momentos estelares en la historia del fuego en la Tierra”, resume Juli G. Pausas. “Es decir, el proyecto aspira a entender el papel del fuego moldeando la biodiversidad a escala global”, apostilla.
Transformar la visión de los incendios forestales
Según el investigador del CSIC, se ha investigado poco el papel del fuego como fuerza evolutiva y generadora de biodiversidad. “Se sabe muy poco de los cambios evolutivos que el fuego generó en nuestro planeta. Al profundizar en esta perturbación ecológica, FireShifts transformará la visión que tenemos de los incendios forestales”, comenta Pausas. “Este conocimiento nos ayudará a predecir las consecuencias biológicas de los cambios en el régimen de incendios que observamos en muchas regiones del planeta. También proporcionará un marco conceptual más adecuado para la gestión de los incendios y la restauración ecológica de las zonas afectadas”.
El equipo que lidera Juli G. Pausas en el CIDE lleva tiempo estudiando diversos aspectos de la ecología y evolución de los ecosistemas caracterizados por tener incendios frecuentes. Su línea de investigación se centra en la ecología de ecosistemas secos donde el fuego desempeña un papel ecológico y evolutivo moldeando las especies, las comunidades y los paisajes. El investigador ha trabajado en diferentes zonas del mundo, especialmente en ecosistemas de clima mediterráneo de Europa y Australia. Es autor de cientos de artículos científicos y varios libros, entre ellos el divulgativo Incendios Forestales. Una introducción a la ecología del fuego, publicado en la colección ¿Qué Sabemos de? de la editorial CSIC y Catarata.
“FireShifts nos permitirá dar un salto cualitativo respecto a estos estudios, al analizar grupos más diversos y con distribuciones geográficas más extensas, incorporando además técnicas innovadoras. Por ello, los resultados obtenidos servirán no sólo para profundizar en la ecología y evolución de estos ecosistemas, sino, además, para detectar cambios en el régimen de incendios que fueron claves en el ensamblaje de la biodiversidad en nuestro planeta”, remarca el investigador del CSIC.
Junto a Juli G. Pausas han conseguido financiación para sus proyectos los investigadores del CSIC, Liset M. de la Prida, investigadora del Centro de Neurociencias Cajal (CNC), que busca entender cómo el cerebro usa los recuerdos para guiar el comportamiento; Ignacio de la Torre, del Instituto de Historia (IH), que busca determinar las diferencias adaptativas entre especies humanas hace dos millones de años; Julio Escalona, también del IH, que comprobará cómo los lugareños y su percepción del entorno pudieron ser utilizados por las élites para construir sus señoríos; y Juan José Ibáñez, de la Institución Milà i Fontanals (IMF), que reconstruirá tecnologías desaparecidas para estudiar cómo evolucionaron entre hace 45.000 y 7.000 años en Europa y el Próximo Oriente.
También han obtenido una Advanced Grant, Christian Lüscher, del CNC, que estudiará las variables que predisponen a ciertas personas a la adicción a sustancias; Elisa Martí, del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB), que investigará cuáles son los mecanismos biológicos que originan la espina bífida; Javier Parcet, del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), que intentará clasificar un tipo de estructuras matemáticas que describen sistemas complejos en mecánica cuántica; y María Ximena Senatore, del Instituto de Ciencias del Patrimonio, que investigará cómo las materialidades han configurado históricamente la presencia humana en la Antártida y qué nos revela este proceso sobre la presencia humana en la Tierra.
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