Juan Luis Gandía ha sido investido este miércoles rector de la Universitat de València en un acto presidido por el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en el que ha recibido de la antigua rectora, Maria Vicenta Mestre, los símbolos del rectorado: la vara de mando y la medalla.
El acto ha contado con la presencia de los miembros del Equipo de Gobierno, el Consejo de Gobierno, los decanos y las decanas, los exrectores de la Universitat, Esteban Morcillo y Francisco Tomás, así como una amplia representación de la comunidad universitaria y de la sociedad civil valenciana, que ha llenado el Paraninfo de la Universitat de València.
Entre las autoridades asistentes se encontraban M. José Catalá, alcaldesa de Valencia; José Luis Díez, vicepresidente segundo y conseller de Presidencia; Carmen Ortí, consellera de Educación, Cultura y Universidades; Nuria Martínez, consellera de Justicia, Transparencia y Participación; Enrique Benavent, arzobispo de Valencia; José Francisco Ortiz, fiscal general del TSJCV; y Zulima Pérez, comisionada especial del Gobierno para la reconstrucción de la dana, entre otras autoridades académicas, institucionales y sociales.
Siguiendo el ceremonial académico previsto, la sesión se ha iniciado con la intervención de la antigua rectora de la Universitat de València, Maria Vicenta Mestre. Posteriormente, tras la lectura del decreto de nombramiento y la promesa del cargo por parte de Juan Luis Gandía, ha intervenido el nuevo rector de la Universitat de València.
El nuevo rector de la Universitat de València, Juan Luis Gandía, ha apelado a “el humanismo, la ciencia y la responsabilidad cívica” como pilares del proyecto universitario que quiere impulsar durante su mandato. En el discurso de investidura, Gandía ha trazado una idea de universidad pública “al servicio de la sociedad”, basada en la defensa del conocimiento riguroso, la convivencia democrática, la lengua propia y la equidad.
El rector ha articulado buena parte de su intervención en torno a tres figuras históricas vinculadas a la Universitat de València: Joan Lluís Vives, Santiago Ramón y Cajal y Joan Baptista Peset. Tres nombres que, según ha dicho, simbolizan “tres dimensiones esenciales de la universidad: el humanismo, la ciencia y la responsabilidad cívica”.
Vives, Cajal y Peset
Sobre Vives, Gandía ha reivindicado la tradición humanista de la institución y la necesidad de que la universidad continúe siendo “un espacio de razón, de diálogo, de lectura crítica y de formación integral”, especialmente en un contexto marcado por la sobreinformación y la irrupción de la inteligencia artificial.
La referencia a Ramón y Cajal le ha servido para defender la investigación y reclamar más financiación para las universidades públicas. “Un país que no cuida la ciencia limita su futuro”, ha afirmado, antes de reivindicar la necesidad de estabilidad, infraestructuras y apoyo para la investigación.
La tercera figura evocada ha sido la del rector Joan Baptista Peset, fusilado por el franquismo, a quien Gandía ha presentado como símbolo del compromiso democrático y de la responsabilidad pública de la universidad. En un contexto de “polarización, desinformación y simplificaciones interesadas”, el rector ha defendido que la universidad debe preservar “el matiz, el argumento y la evidencia”.
Uno de los momentos centrales del discurso ha llegado al definir el modelo de gobierno que quiere para la institución. Gandía ha insistido en una idea de rectorado basada en “la integridad institucional, la transparencia, la deliberación informada y el respeto”.
“La universidad no nos pertenece; la servimos durante un tiempo”, ha afirmado en la parte final de la intervención, en la que ha apelado también a la “gratitud” y al “respeto” hacia las generaciones que han construido la institución. El rector ha remarcado que gobernar “no es ocupar un espacio; es asumir una obligación” y ha pedido a su equipo “accesibilidad, proximidad, rigor, prudencia y capacidad de escucha”.
En este sentido, ha recordado la reciente aprobación del Código de Buen Gobierno del Rectorado como instrumento para reforzar “la confianza de la comunidad universitaria y de la sociedad”.
El nuevo rector también ha reivindicado una mejor financiación para el sistema universitario público valenciano y ha reclamado que sea estable y transparente.
Gandía ha destacado que esta financiación “es necesaria para planificar inversiones, renovar infraestructuras, reforzar plantillas y desplegar estrategias académicas y científicas con una perspectiva de medio y largo plazo” y que las universidades públicas valencianas son “eficientes” y contribuyen “a la cohesión social”.
Al mismo tiempo, ha defendido el valenciano como “una lengua de conocimiento, de convivencia y de proyección pública”. “La Universitat de València es valenciana, pública y abierta al mundo”, ha resumido.
El discurso ha incluido también referencias a la inclusión, la diversidad, el bienestar de la comunidad universitaria y la necesidad de una universidad “plural, accesible y respetuosa”. Además, ha mencionado las recientes elecciones celebradas en la Universitat donde fue elegido como rector y a los candidatos y candidata que lo acompañaron en el proceso, Carles Padilla, Fran Ródenas y Ángeles Solanes.
En la parte final de la intervención, Gandía ha incorporado una cuarta figura simbólica: Olimpia Arozena, primera profesora de la Universitat de València. El rector ha presentado a Arozena como emblema de “la equidad” y de la necesidad de eliminar barreras dentro de la institución.
Su evocación ha servido para reivindicar “una manera de ser comunidad universitaria que no excluye ni margina, que incluye y se enriquece con la diversidad”. También ha recordado que Arozena fue represaliada y apartada del claustro, una memoria que, según Gandía, obliga a la universidad a mantener el compromiso con la igualdad y la inclusión.
Por su parte, Maria Vicenta Mestre ha reivindicado en su despedida una Universitat de València “al servicio de las personas”, principio que -ha recordado-, ha guiado sus dos mandatos, marcados por desafíos como la pandemia, la guerra de Ucrania, el genocidio de Gaza o la dana. Ha destacado la respuesta institucional, con ayudas económicas, apoyo psicológico y jurídico, y la movilización de voluntariado.
También ha subrayado su estilo de gestión basado en la cogobernanza y ha agradecido la implicación de todas las personas que han contribuido al gobierno universitario durante estos años.
Después, la secretaria general de la Universitat de València, M. José Aradilla ha leído el decreto del Consell que nombra al rector. Acto seguido, y tras prometer el cargo, Juan Luis Gandía ha recibido de la rectora saliente los símbolos del rectorado: la vara de mando y la medalla.
Para cerrar el acto, Juanfran Pérez Llorca se ha referido a la modernización del sistema universitario, con la implantación de medidas como “las microcredenciales”, “la conexión entre la Formación Profesional y la universidad” y “la formación dual universitaria con las empresas”. En materia social, ha destacado “más becas”, “la congelación de las matrículas” y “la gratuidad de la matrícula universitaria para los estudiantes que aprueben todo el primer curso”. Y, para garantizar la atracción de talento en la academia, ha subrayado que con el programa María Goyri se garantiza el relevo generacional en las universidades, con la financiación de más de 700 nuevos profesores.
El acto ha concluido con la interpretación del himno universitario, el Gaudeamus igitur.










