
Un estudio que ha liderado la Università degli studi di Parma, en colaboración con la Universitat de València y la Scuola Superior San’Anna de Pisa, ha descubierto que los ostrácodos, pequeños crustáceos acuáticos encerrados dentro de un caparazón bivalvo, poseen capacidades conductuales más complejas de lo que se conocía hasta ahora: pueden responder a estímulos luminosos a partir de experiencias previas, lo que muestra su capacidad para desarrollar una memoria asociativa a largo plazo.
Dentro de este grupo de trabajo, ha colaborado el profesor Francesc Mesquita-Joanes, del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva (ICBiBE) de la Universitat de València
La investigación ha sido publicada en la revista internacional BMC Biology.
Los ostrácodos a menudo son estudiados por su valor taxonómico, ecológico o paleontológico, pero su comportamiento continúa siendo todavía poco explorado
Este trabajo muestra que especies diferentes pueden responder de manera diversa a los mismos estímulos luminosos, probablemente en relación con su ecología, la estructura de sus órganos visuales y la manera en que exploran el ambiente. Es un paso importante para comprender mejor el papel del comportamiento en la adaptación de estos pequeños crustáceos a los hábitats acuáticos
Francesc Mesquita-Joanes
Foto y noticia original: https://links.uv.es/j7wD9Z2










