Agustín Díez participa en un estudio internacional que analiza el impacto humano en los usos del suelo desde hace 10.000 años

  • Unidad de Cultura Científica y de la Innovación
  • 30 agosto de 2019
 
Agustín Díez Castillo, profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua.
Agustín Díez Castillo, profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua.

El trabajo, publicado en la revista ‘Science’, constata que ninguna transformación del territorio desde hace 10.000 años ha tenido un impacto tan elevado en el medio ambiente como la actual, si bien la afección del período analizado tuvo un efecto mayor del que se creía. En el estudio se ha dividido la Tierra en 146 áreas, y 255 especialistas en arqueología han analizado el impacto humano hasta el año 1850.

El estudio publicado apunta que primero la caza y la recolección, posteriormente el pastoreo, y finalmente la agricultura, dejaron el planeta ampliamente modificado por la acción humana hace ya 3.000 años, una fecha anterior a la que comúnmente utilizaban los especialistas y con una transformación más intensa de lo que se venía creyendo.

En la investigación ha participado Agustín Díez Castillo, profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua y cuyas líneas de investigación principales son la arqueología del paisaje y el contacto cultural entre las últimas comunidades de cazadores-recolectores y las primeras sociedades agrícolas.

El artículo «Archaeological assessment reveals Earth’s early transformation through land use», cuyo primer firmante es Lucas Stephens, investigador de la Universidad de Pensilvania, destaca cómo se ha venido produciendo esta transformación del planeta. También pone de manifiesto las lagunas existentes en la reconstrucción arqueológica de la historia global de los usos del suelo. Así, muestra puntos fríos regionales que se concentran en el sudeste asiático y África central y occidental, donde los recursos disponibles para el trabajo arqueológico y la capacitación son más limitados.

Entre las conclusiones, también se constata que las tendencias generales del uso del suelo en los últimos 10.000 años han sido primero la caza y la recolección, posteriormente el pastoreo, y finalmente la agricultura, si bien en muchos momentos una práctica no substituyó a otra y varía su cronología en función de la zona.  

La publicación de este artículo se produce en el contexto del debate científico sobre las fechas en que comienza el Antropoceno, el período durante el cual la actividad humana ha influido de forma dominante en el medio ambiente global y el cambio climático. Según Neil Roberts, investigador de la Universidad de Plymouth (Reino Unido), autor de un artículo que analiza el trabajo publicado en Science, con anterioridad a la historia escrita, la comunidad científica baraja diversas hipótesis para conocer el impacto humano en los usos del suelo, especialmente la deforestación prehistórica y el cultivo del arroz como causas de concentraciones atmosféricas de metano y dióxido de carbono hace 7.000 años.

El estudio forma parte del proyecto ArchaeoGLOBE, el cual mediante encuestas completadas por los grupos de investigación de cada una de las 146 áreas, ha permitido crear una base de datos a escala global con la que se puede analizar el uso del fuego, el urbanismo, la deforestación, entre otros factores, y su impacto en el entorno.

Agustín Díez Castillo es doctor en Historia por la Universidad de Cantabria (1996) y realiza su actividad investigadora en el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universitat de València. En los últimos años su tarea investigadora y docente se centra en la aplicación de los Sistemas de Información Geográfica al ámbito arqueológico. También realizó una estancia de cuatro años en la Universidad de California, Berkeley, en el Departamento de Antropología y en el Archaeological Research Facility con la profesora Margaret Conkey.

 

Artículo:

Lucas Stephens et al.: «Archaeological assessment reveals Earth’s early transformation through land use». Science 365, 897–902 (2019) 30 August 2019. DOI: 10.1126/science.aax1192

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