Una investigación de la Universitat de València y del CSIC demuestra la elaboración de cuerdas y cestos durante el Paleolítico

  • Unidad de Cultura Científica y de la Innovación
  • 13 noviembre de 2019
 
De izquierda a derecha: (arriba) J. Emili Aura, Jesús F. Jordá, Guillem Pérez y Yolanda Carrión; (bajo) Joan Seguí, Carles Miret y C. Carlos Verdasco.
De izquierda a derecha: (arriba) J. Emili Aura, Jesús F. Jordá, Guillem Pérez y Yolanda Carrión; (bajo) Joan Seguí, Carles Miret y C. Carlos Verdasco.

Un equipo de investigación de la Universitat de València y del CSIC ha publicado un estudio que demuestra el uso de fibras vegetales durante el Paleolítico final en les coves de Santa Maira (Castell de Castells, Alicante). Se trata de fragmentos de cuerda trenzada y de improntas de cestería sobre arcilla. La cuerda ha proporcionado la datación directa más antigua de Europa para un objeto fabricado sobre fibras trenzadas: 12.700 años antes del presente. En el mismo trabajo también se han dado a conocer las primeras evidencias sobre el uso de contenedores fabricados a partir de cestos recubiertos de arcilla.

El trabajo analiza tanto la especie utilizada para obtener cuerdas trenzadas, su tratamiento y preparación, como su uso para fabricar artefactos más complejos como cestas y contenedores. Estos materiales han sido datados de hace unos 13.000 años. Los datos etnológicos indican que estos materiales han sido utilizados ampliamente entre las sociedades históricas, pero desconocemos en gran medida su uso en la Prehistoria. “Es una aportación importante al conocimiento del uso de materiales perecederos entre las sociedades cazadoras-recolectoras-pescadoras del Paleolítico europeo” según J. Emili Aura, catedrático del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universitat de València.

La conservación de fibras vegetales de esta antigüedad requiere de unas condiciones de preservación particulares. También la de los fragmentos de arcilla con improntas de cestos, cuya exposición al fuego ha posibilitado su conservación. Se trata de contenedores cuya antigüedad supera en 5000 años la de las primeras cerámicas neolíticas del Mediterráneo occidental. El estudio ha sido publicado en la revista académica Vegetation History and Archaeobotany.

El análisis de las fibras vegetales ha permitido identificar los restos como pertenecientes a una monocotiledónea, probablemente del grupo de las gramíneas y muy similar al esparto. Sus hojas fueron trenzadas para fabricar cuerdas con las que se pudieron elaborar un gran número de artefactos y usos diversos.

El director del proyecto de excavaciones, J. Emili Aura, señala que los datos de Santa Maira permiten empezar a corregir un gran sesgo. Pensar que sólo los materiales que se conservan mejor, como la piedra, el hueso o la concha, fueron los más usados es un error. Estas evidencias demuestran que otros materiales y técnicas debieron tener un uso amplio y aplicaciones diversas: cestas, mochilas o calzado.

Este sesgo también afecta a la importancia atribuida a estas técnicas durante el Paleolítico. “Lo mismo ocurre con el carácter de esta actividad de trenzar cuerda y sus posibles autores. Se conoce que en sociedades históricas fue una tarea estacional desarrollada en gran medida por mujeres."

Los materiales analizados indican la fabricación de diversos objetos de cestería mediante cuerdas, sin descartar la posible elaboración de tejidos. Los fragmentos de barro con improntas permiten plantear la hipótesis de que se trata de cestos que fueron recubiertos con barro, que pudieron ser utilizados para la conservación de líquidos o para la cocción. Su descubrimiento abre un buen número de cuestiones y preguntas. Cuerdas y contenedores son relacionados con el resto de técnicas y materiales encontradas en el yacimiento, con la paleoeconomía de estos grupos y sus sistemas de asentamientos.

El equipo investigador está formado por J. Emili Aura, Yolanda Carrión (investigadora Ramón y Cajal), Guillem Pérez (CSIC y Universitat de València), Carles Miret y C. Carlos Verdasco, investigadores formados en la Universitat de València. También Jesús F. Jordá, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y Joan R. Seguí (Museo Valenciano de Etnología).

La investigación se ha realizado dentro de un proyecto financiado por la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital de la Generalitat Valenciana (Proyecto AICO 2018-125).

 

Artículo:

Aura Tortosa, J., Pérez-Jordà, G., Carrión Marco, Y. et al. «Cordage, basketry and containers at the Pleistocene–Holocene boundary in southwest Europe. Evidence from Coves de Santa Maira (Valencian region, Spain)». Veget Hist Archaeobot (2019). https://doi.org/10.1007/s00334-019-00758-x

 

Pies de foto:

  • Emili Aura, Yolanda Carrión (investigadora Ramón y Cajal), Guillem Pérez (CSIC y Universitat de València), Carles Miret y C. Carlos Verdasco, investigadores formados en la Universitat de València. También Jesús F. Jordá, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y Joan R. Seguí (Museo Valenciano de Etnología).

  • Cuevas de Santa Maira (Castell de Castells, la Marina alta).
  • Fragmentos de cuerda analizados.
Imágenes:
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